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26/04/07. Sala Heineken. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez



El sexteto de Liverpool volvió a desembarcar en nuestro
país tras la reedición de "Witching Hour". Repitieron sala
como en Diciembre y prácticamente su setlist. La sala se fue llenando
poco a poco y al final no cabía un alfiler.
Pasadas las 21.30 daba comienzo el espectáculo de Ladytron, sin
telonero alguno. Teclados y sintetizadores llenaban el sobrio escenario
que invadieron sus seis componentes totalmente vestidos de negro. Con la
salida de Helena Marnie y Mira Aroyo el público estalló en
aplausos y vítores. Las dos componentes regalaron una pequeña
sonrisa al público y comenzaron con "High Rise", tema que abre su
disco "Witching Hour". En las filas delanteras sus más ardientes
fans coreaban sin parar palabra a palabra todos los temas que fueron cayendo.
"True Mathematics" y "Evil" de su anterior trabajo "Light & Magic"
nos trajeron excelentes recuerdos de un trabajo también inolvidable.
Le siguieron "Weekend", "He Took Her To A Movie", "Soft Power", "Cracked
LCD" y la esperadísima "Sugar", que convirtió la sala en
una pista de baile.
Sorprendió que sus dos componentes principales se movieran sobre
el escenario, dejando perplejos a sus fans. Otro hit de "Light & Magic"
dio continuidad al baile, "Seventeen" fue uno de los temas que mejor sonaron
durante toda la actuación. "Dateline", "Fighting in Built Areas"
y "Discotraxx", nos llevaron a la recta final de la actuación con
"Playgirl".
Nos regalaron un bis de tres temas, empezando con una versión
de "Send Me A Postcard" de Shocking Blue y como fin de fiesta tras apenas
una hora de concierto cerraron con "Last One Standing" y la grandiosa "Destroy
Everyting You Touch". El público se quedo con ganas de más
pero el grupo se despidió y el encendido de las luces vaticinó
el final de la actuación.
Ladytron se mantuvo bien sobre el escenario, aunque el sonido dejó
mucho que desear. Las visuales lograron darle otro toque a la actuación,
ya que como sabemos este grupo es bastante estático sobre el escenario.
Esperemos que en sucesivas actuaciones pulan todos estos defectos que aun
así no empañaron la actuación de este carismático
grupo, que con su peculiar sonido ha sabido abrirse un hueco en el panorama
internacional.
17-12-05 sala Arena, Madrid
Fotos Sara Navarro - IndyRock
Crónica por Isabel Montero - IndyRock


El sábado 17 de Diciembre Madrid tuvo la oportunidad de bailar
de lo lindo, en la "Sala Arena" rebautizada con el nombre de "Sala Heineken"
al ritmo de las bandas "Luxury 54" y "Ladytron"
Eran las 20:30 cuando la vocalista María Naranjo empuñaba
su bajo y nos ofrecía su especial tributo a "Mecano" acompañada
de Diego Alcalá a la guitarra y a los teclados. Con su "Me colé
en una fiesta" dio comienzo una noche colmada de ritmos electrónicos
en los que percibíamos nostalgias ochenteras, a través de
música midi y samplers de ordenador, filtradas por medio de golpes
de cuerda frescos y energéticos. Sentimos el electro-pop invadir
la sala en "Go on Fashion" tema interpretado por sonidos a lo "Kraftwerk"
y con la amenizada puesta en escena de María, que compartía
en ciertos momentos su mundo interior con el público y dejaba ver
cómo la música fluía por su interior. Poco a poco,
iba enseñando las piezas que componen el disco editado por Mushroom
Pillow "Music for the People" desembocando en escenas de baile y caras
de descubrimiento entre el público, que a pesar de su inicial reticencia,
finalmente se rindió al hipnótico compás del pop eléctrico,
comprimido en una píldora vitamínica de media hora, en la
que la creatividad y las influencias de la música de juventud, se
mezclaron en muy buenas proporciones, creando cierto síndrome de
abstinencia por la brevedad de la actuación.
Eran las 21:40 cuando "Ladytron" comenzó fuerte con "High Rise",
el primer tema de su último trabajo "Witching Tour". Helena Marnie
y Mira Aroyo servían de portada con su aire gótico y su estilo
a lo Trevor Brown que, aunque se mostraban distantes al público,
de vez en cuando esbozaban una sonrisa saliéndose del papel de "autómatas-músico-generadores",
para dejarse ver como "sujetos humano-sensibles" y demostrando su habilidad
para fusionar la música electrónica con las guitarras, bajo
y batería, dictando estructuras conductoras de gráfica estable,
pero para nada estáticas que le otorgaban solidez a la pura energía
eléctrica emanada de los cuerpos componentes de "Ladytron", baterías
inagotables de energías renovables y no contaminantes.
La vibración se hizo palpable con "Destroy Everything You Touch"
y los ritmos se desencajaron dulcemente en "Fighting in Buil Up Areas"
Además se nos brindó la oportunidad de disfrutar de temas
ya conocidos como "Evil" y "Blue Jeans" canción que sirvió
de cierre a eso de las 22:35 antes de que dieran el bis aclamado por el
público, en el que su anterior trabajo seguía latiendo con
fuerza por medio de "True Mathematics" y "Seventeen" haciéndonos
volar por medio de voces metálicas y samplers diáfanos hasta
las 22:50, hora en la que se encendió la luz y la música
de sala hizo abrir nuestros ojos, para darnos cuenta de que el sueño
había terminado.
Hasta la próxima alucinación.
+ Luxury 54

22 de Abril 2003 Sala Razzmatazz 2, Barcelona
Fotos y crónica : MarceRock - Indyrock



"Light & magic" es el heredero natural de aquel sonado largaduración
"604-" sonido Electropop de Ladytron. En un principio estaba asignada
la sala 3
de Razzmatazz pero, la demanda de los numerosos curiosos de ver el
directo de Ladytron les llevó a realizarlo en la sala 2 con mayor
capacidad.Con la intro de
Shoot in the dark del popular padre de la familia The Osbournes sirve
de cortina musical. Aparecen las chicas y chicos de negro del combo Ladytron.
"True Mathematics" de su último disco es el encargado de abrir la
sesión nocturna del Razz, una mezcla de Kraftwerk con Human league
pasado a New order, pop de lo más bailable. La immobilidad de Helena.M
y Marie A. nos da la impresión de asisitir a una fiesta de autómatas
danzantes. Si no fuera por la
presencia de una batería y un bajo sería de lo más
fría su puesta en escena. Siguen con el pegadizo "Play girl" a los
que se les une "Breakfast" y "Cracked LCD". Secundados desde atrás
por los sólidos teclados de Daniel Hunt y el oriental Reuben Wu
encaran al público con el siguiente set.
otro hit de las pistas de baile como lo es el reciente "Blue Jeans"
"Movie" y "Black plastic". Ya sea tras los teclados o al frente de los
micrófonos Helena y Marnie seducen con sus dulces voces a los modernos
asistentes sacados de las sesiones del Mond club o del Loft
de la capital barcelonesa convirtiendo la sala 2
en una inmensa pista de baile.La arremetida final es con "Discotraxx",
"Turn it on" y "Light & Magic". Sin duda desde su debut en el
mercado musical
no se ha dejado de hablar de los nuevos reyes del pop electrónico.
"Oops" fue el merecido final para esta sesión de baile para los
amantes del Gel y las pistas de neón.


Fotos Ruth Segarra - IndyRock
Isladencanta 02, cronicas
Bio
En 1998, Reuben Wu y Daniel Hunt deciden crear Ladytron fijando como base
el centro de Liverpool. Los dos se han pasado los últimos años
viajando, pinchando en Japón, entrando en contacto con la escena
parisina, y compartiendo su amor por el techno-pop de los ochenta y el
krautrock. Pronto se unen a ellos Helena Marnie y Mira Aroyo, una dj búlgara
que conocen durante un viaje en tren por el este de Europa.
El grupo acaba de nacer, pero pronto editan su primer single, "She Took
Her to a Movie", que graban con un presupuesto de 50 libras esterlinas.
Esto supone una pequeña muestra del inconfundible estilo Ladytron:
teclados y cajas de ritmos de segunda y tercera mano, atmósferas
ensoñadoras y cadencias al más puro estilo The Human League.
El single se convierte en poco tiempo en un éxito de dimensiones
inimaginables, recogiendo elogios entre la crítica y conquistando
las pistas de baile de medio mundo.
Ladytron poco tienen que ver con la escena de ese momento: su sonido es
tan novedoso -aunque sus referentes sean tan clásicos como Kraftwerk,
Young Marble Giants, The Human League... y algunos no tan clásicos
como Daft Punk o Air- como su estética, entre el Glam, la ultra-modernidad
y el chándal Adidas.
Desde su propia discográfica editan "Comodore Rock" y pronto reciben
ofertas de otros sellos para editar su LP. Pero antes editan "Miss Black
and Her Friends" con Bambini Records, un EP que los consagraría
como la sensación del techno-pop mundial y como la punta de lanza
de la recuperación del legado de la música pop más
oscura de los ochenta. Hasta Bertrand Burgalat se interesa por ellos y
remezcla uno de sus temas. Finalmente firman para Labels/Virgin para Europa
y para Emperor Norton para Estados Unidos (sello de Bertrand Burgalat,
Miss Kitten and The Hacker, Felix Da Housecat o Arling and Cameron, entre
muchos otros).
"604" es su esperado debut, precedido por la edición de sendos
discos de 11 pulgadas. La crítica se rinde a sus pies en medio mundo
y su fama crece semana a semana. Empiezan poco después una larga
gira que los lleva a los escenarios de media Europa, Estados Unidos, Japón
y por supuesto Gran Bretaña. Hace pocos meses han vuelto a la actualidad
con la edición del 11 pulgadas "Playgirl", con remezclas de Felix
Da Housecat, I Monster y Zombie Nation.
Helen Marnie, Mira Aroyo, Daniel Hunt y Reuben
Wu son LADYTRON y vienen desde Liverpool (UK) para presentar su último
y mejor álbum, "Witching Hour" (Island Records). El grupo ha hecho
el disco que quería hacer, de Pop sintético, música
fresca y compacta al mismo tiempo y que, encima de un escenario, se convierte
en energía desenfrenada.
Después de girar por Sur América (Argentina, Brasil.),
USA, Europa y China. la visión musical del grupo ha cambiado y sus
influencias han crecido proporcionalmente. En este disco notamos un sonido
electrónico en el que la banda recupera sus raíces indies
y gana en experimentación sonora. Jim Abbiss (DJ Shadow, Placebo,
Kasabian.) ha sido el Productor encargado de buscar esos nuevos sonidos
para Ladytron.
Pero el secreto del grupo es que saben de donde vienen, cuales son sus
influencias y qué es lo que quieren hacer en el futuro. Ahora vienen
a España a presentar su último trabajo, "Witching Hour",
que es su disco más oscuro y más emocional y te podemos asegurar
que, cuando lo escuches y veas al grupo en directo, te van a enamorar.
En el mundo del pop, a los grupos se les conceden
tres discos para convertirse en ellos mismos, aunque el mítico tercer
álbum es una rareza cada vez mayor en esta época. De modo
que es cada vez más raro encontrar que una banda de cuatro chicos
y chicas afincada en Liverpool, haya alcanzado este mítico hito
con 'Witching Hour', su mejor álbum, aunque por supuesto un álbum
que presenta la propia idiosincrasia característica de esta banda.
Aunque 'Witching Hour' es un álbum que llega más allá
que sus predecesores, es cálido y denso y hay un sentimiento mágico
encerrado en sus trece canciones - Ladytron han alcanzado al fin la gracia
de ser ellos mismos. Es el primero de sus discos que ofrece una visión
de lo que realmente son Helen Marnie, Mira Aroyo, Daniel Hunt y Reuben
Wu. Pueden hacer música sintética y fresca al mismo tiempo,
pero a diferencia de sus predecesores, '604' y 'Light & Magic', su
tercer trabajo, 'Witching Hour' es salvaje e inestable; es un disco "synth-pop"
cargado de una energía desenfrenada.
Su debut en 2001, '604', aclamado por la crítica, hizo surgir una
horda de imitadores obsesionados con los sintetizadores 'vintage' y los
cortes de pelo asimétricos, aunque Ladytron siempre se mantuvieron
al margen, mucho menos preocupados por algo tan superficial. Su lanzamiento
de 2002, más oscuro que el anterior, 'Light & Magic', que incluía
la canción de 'Seventeen', les llevó de gira por el mundo
durante 12 meses, con conciertos cuyas entradas se agotaron de costa a
costa en Estados Unidos, en ellos coincidieron con sus amigos de Interpol
y con otras bandas que les habían servido de inspiración
como The Killers y The Bravery. Al volver a casa, se pusieron a trabajar
de inmediato en su nuevo disco, pero pasaron todo el 2004 oscilando de
aquí para allá mientras sus sellos en Inglaterra y de Estados
Unidos se desplomaban, antes de firmar con Island Records y terminar su
disco ya en 2005. En el ínterin viajaron, compusieron y se perfeccionaron.
Del sueño europeo de '604', hasta 'Light & Magic', grabado en
Los Angeles, el trabajo de Ladytron ha sido algo así como un documental
sobre viajes. Pero desde L&M, esos viajes les han aportado a la banda
una experiencia realmente valiosa. Giras por Argentina, Brasil y China,
el regreso de Mira a Bulgaria, su tierra natal, Reuben se fue a Hong Kong
y Daniel vive ahora entre Liverpool y Milan, todo ello ha añadido
una dimensión extra a sus influencias y les ha aportado un mayor
conocimiento de su propio hogar.
Puede que haya sombras de Young Marble Giants, de unos primeros Stereolab
y de Cocteau Twins en este nuevo álbum, aunque las referencias son
más sesgadas que obvias, es más el progreso de una banda,
este álbum es más elaborado que sus anteriores discos de
estudio. Es el sonido de una banda electrónica que descubre sus
raíces indie y que experimenta con ellas ampliando así su
paleta de sonidos. Y con la colaboración en esta exploración
de sonidos, del productor Jim Abbiss (DJ Shadow, Placebo, Kasabian) - el
resultado no podía ser mejor.
De hecho, la belleza de 'Witching Hour' no radica en adivinar qué
instrumentos son los que suenan, consiste en maravillarse del hecho de
ver que Ladytron han creado un puñado de canciones espectaculares.
La brutal y hedonista 'Sugar', la fácil 'Destroy Everything You
Touch' y 'High Rise' son tan estridentes como 'Seventeen', pero vienen
engalanadas con retorcidos e intrincados FX. Sumergida por completo en
los sintetizadores, la pieza central del álbum es tal vez 'Soft
Power', de la cual proviene el título del disco: un pulso electrónico
con una atmósfera que nos recuerda a una temprana Kate Bush, su
contrapunto, 'Fighting In Built Up Areas', es la última canción
del dance industrial en Bulgaria.
La producción de este álbum va más allá de
las comparaciones dialécticas que les han perseguido durante tanto
tiempo, ahora prefieren una dinámica más poderosa que resuena
en los grandes trabajos de pioneros como Martins Rushent y Hannett. La
mayoría de los artistas matarían por un sonido verdaderamente
muscular y poderoso (este álbum lo tiene), la mayoría se
ponen en manos de gente que no les conoce en absoluto ni como personas
y no digamos ya como artistas. Lo que Ladytron tienen - y lo que han logrado
en este álbum- es un conocimiento perfecto de sus influencias, saben
de dónde vienen y qué quieren ser.
Muy pocos de sus contemporáneos se atreven con la erradicación
del sonido, esa capacidad de dejarse llevar incluso con los sonidos más
bajos. Ladytron lo hacen con total facilidad, esa habilidad les viene porque
hacen su música a su manera, así nadie puede pedirles otra
cosa. El suyo es el sonido de una música sin compromiso, espectral,
de otro mundo, una música que sigue sonando en la cabeza mucho después
haberla escuchado.
También tienen una balada rompedora, 'Beauty Two', y una perfecta
canción pop (Soul norteño neo-gótico) 'International
Dateline', e incluso una canción, 'Last One Standing', que recuerda
la herencia country de Lee Hazelwood. Una inquietud y una melancolía
similares destilan la canción más rock 'Weekend' - donde
Ladytron aparentemente regresan a su tema favorito: el escapismo decadente
de la discoteca yuxtapuesto a la realidad.
El lacrimógeno y pesadillesco tono del resto del álbum, es
más difícil de catalogar. Ejemplo de ello es la hermosa 'International
Dateline', que se pasea por los ritmos neo-norteños, pero esas palabras...
"Woke up in the evening, to the sound of screaming," (me desperté
en la noche al sonido de los gritos) canta Helen, dulcemente helada de
miedo. "Through the walls it was bleeding... all over me." (A través
de las paredes que sangraban... encima de mí).
Ladytron nunca dan explicaciones, pero reconocen que 'Witching Hour', con
sus fantasmas, su espeluznante imaginería y sus afirmaciones de
"la luz del día es el enemigo", es su disco más oscuro hasta
la fecha. Incluso aunque no siempre saben por qué. Dice Mira sonriendo
pérfidamente, "las canciones alegres nunca me han hecho feliz. Pero
muchas canciones tristes sí."
Si 'Witching Hour' es oscuro, es también y lo que es más
importante, una profunda experiencia emocional. "La idea de que somos fríos
y despegados," dice Helen "no podía estar más lejos de la
realidad". La canción que cierra el disco, 'All The Way', es lo
mejor que han grabado, es una canción espectral y hermosa, como
un momento casi inconsciente de la banda sonora de Lost in Translation.
www.ladytron.com
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