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foto: web oficial www.jessemalin.com
The Roadhouse (Manchester)
Domingo 19 de enero 2003 - 19:30
Death or Glory Tour.
Esta ha sido la segunda visita de Jesse Malin a Manchester; la primera
la hizo como telonero de su buen amigo y productor de su primer álbum
en solitario, Ryan Adams. Si en su primer concierto venía
armado con su guitarra y sus historias, en esta ocasión se presentó
acompañado de tres músicos veteranos del circuito musical
inglés y norteamericano, confiriendo así un tono más
rockero a sus temas. The Jesse Malins, como irónicamente se
llamaba a sí mismo y a la banda que le acompañaba, por esa
tendencia que existe entre los nuevos grupos de emplear el artículo
y sin el cual en algunas zonas de Europa no se considera a una formación
un grupo (referencia a sus conciertos con Ryan Adams en tierras escandinavas)
se presentaron en una noche de ambiente intimista, y en un local pequeño,
aunque a rebosar de audiencia. Malin volvió a repasar el repertorio
de "The Fine Art of Self Destruction"(One Little Indian en RU y Fago Records
en España), al que salpicó con historias personales: con
"Brooklyn" explicó la anécdota del sofá de Barbra
Streissand (él se dedicaba en aquella época a las mudanzas
y le tocó trasladar el sofá de esta famosa en una furgoneta
con el techo abierto y en un día de lluvia perra; también
tuvo palabras para la policía neoyorquina, que tuvo el detalle de
arrestarle cuando, después de un concierto con su banda de punk-rock
D-Generation, que hacía de telonera para Kiss en el Madison Square
Garden, se lo encontraron paseando por los alrededores con una cerveza
en la mano. Para ellos fue "Fuck The Police", una canción
nueva.
Con "Wendy", "TKO", "Dowliner", "Riding On The Subway" y "Almost Grown"
descubrió la amargura, profundidad y convicción de un punk-rocker
con alma de cantautor, pinceladas autobiográficas y fotografías
musicales de su ciudad, Nueva York. "High Lonesome" y "Solitaire" retrataron
un mundo desencatado y melancólico.
Dedicó su versión de "Death or Glory" al desparecido Joe
Strummer, del que Malin era fan y amigo. Y para él y toda
la audiencia hubo un brindis y una máxima sin pretensiones: "Tenemos
que disfrutar con y de la gente que queremos", terminando con una crítica
al gobierno de Bush. Jesse se metió a la audiencia en el bolsillo,
sin pretensiones, y con un entusiasmo que hace incluso mejor el directo
que el álbum.
Y siguiendo su filosofía de vida, terminó con una versión
de "Love, Peace and Understanding" de Costello.
Volverá al Reino Unido y quizás a más ciudades
europeas en otra gira en marzo/abril, después de presentar el disco
en los Estados Unidos. Está vez seguro que las salas son mayores
y la audiencia habrá aumentado sin duda; incluso Ryan le ha amenazado
con que no escriba más canciones para que no le deje en el paro.
De telonero tuvo a Jeff Klein, un cantautor de Austin, con algunas reminiscencias
a lo Tom Waits y en el mismo sello que Jesse, que provisto de un repertorio
de canciones desgarradas ("If you break my heart, I'll break everyone of
your fucking bones, love") preparó el terreno para una noche inolvidable
"gently kicking ass" (palabras suyas). Klein también presentó
su nuevo trabajo, su segundo disco "Everybody loves a winner", un conjunto
de canciones oscuras y desnudas, en las que el pesimismo y la ironía
se entremezclan.
Desde la edición de su disco debut, "The
Fine Art Of Self Destruction" Jesse Malin ha estado ininterrumpidamente
ocupado: girando sin parar, escribiendo o grabando. También suele
ir al cine, a conciertos, a comer un burrito en Avenue A, colaborar en
discos de amigos o pararse a tomar una cerveza en algún bar del
centro. Pero la mayor parte de el tiempo está concentrado componiendo
nuevas canciones, aunque cuando ocurrió el desastre del huracán
Katrina, organizó un concierto benéfico donde colaboraron
artistas como Debbie Harry, Ryan Adams, David Johansen, Marah, Joseph Arthur,
Willie Nile, Ted Leo & The Pharmacists, etc. En definitiva, Jesse es
un músico hiperactivo.
"The Fine Art Of Self Destruction", producido por Ryan Adams, fue editado
en 2003, siendo aclamado unánimemente por crítica y público
y situando en el mapa a este excelente cantautor neoyorquino. Este primer
álbum contiene joyas como "Brooklyn" o "Queen Of The Underworld"
que son dos relatos perfectos sobre las experiencias de un chico creciendo
en las calles de esta hipnótica, glamourosa a la vez que loca ciudad
que es la gran manzana.
A los 14 años Jesse formó su primera banda hardcore,
Heart Attack, compartiendo escenario entre otros con The Circle Jerks,
Beastie Boys y Dead Kennedys. Más tarde creó una de las bandas
míticas de la escena trash pop, DGeneration, editando tres discos
para compañías multinacionales.
Del fondo de las maletas de viaje, las habitaciones de hotel, los camerinos,
etc, surgió el proyecto de "The Heat", su segundo disco en solitario.
En él puedes encontrar clásicos instantáneos como
"Swingin' Man", "Silver Manhattan", "God's Lonely People" y "Mona Lisa".
La mayoría de estas canciones fueron escritas mientras giraba en
el Reino Unido, y allí tomaron forma estas historias de Nueva York
contadas desde la lejanía de su hogar. Jesse produjo el disco, grabándolo
por partes mientras duraba la gira, incluso él mismo proclamó
que era un auténtico infierno intentar protagonizar y dirigir a
la vez tu propia película, a no ser que fueras Dennis Hopper. "The
Heat" fue muy bien recibido por la crítica y cosechó 4 estrellas
en Rolling stone y fue el número 10 del ránking anual de
la revista Uncut.
Actualmente Jesse se encuentra en el proceso de grabación de
su nuevo álbum, que verá la luz próximamente a través
de Adeline Records en EE.UU y One Little Indian en Europa. Jesse escribe
canciones, algunas son oscuras, otras son optimistas, sobre gente que crece
en este mundo moderno que gira en torno a Myspace e iTunes, sobre héroes
anónimos que intentan sobrevivir en esta sociedad apocalíptica.
Sus apariciones en directo son una experiencia muy importante, porque éstas
le brindan la oportunidad de probar esas canciones delante de sus fans
antes de grabarlas, y ésta fórmula es una parte muy importante
de su proceso creativo. Simplemente, no puede esperar a poder tocarlas
delante de la gente. Durante los últimos años, Jesse ha compartido
escenario con amigos y admiradores mutuos como Billie Joe Armstrong, bruce
Springsteeen, Lucinda williams, Adam Duritz y Ryan Adams.
Más información en: www.jessemalin.com
y www.indian.co.uk
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