El pasado día 8 de Mayo, James nos hizo olvidar el mal
tiempo que reinaba sobre la capital con un concierto inolvidable. El interior
de la sala la Riviera fue inundado por sentimientos tan fuertes que unieron
a todo el público asistente con un grupo que quedó prendado
por el apoyo recibido. No hay palabras para describir lo que allí
aconteció, pero sí buena música.

La noche comenzó con el grupo Jonston como telonero.
José Martorell líder de esta banda con aires folk y con influencias
del mismo Bob Dylan o Neil Young, fue calentando los motores del público
que poco a poco iba llenando la sala. Ocho temas fueron los que desgranaron
sus cuatro componentes sobre el escenario, entre los que destacaron "Cuentacuentos",
"Sherlock Holmes", "El controlador de la Hora" y "100 latidos". Muy buenas
maneras las que desprende este artista, que con la publicación de
su homónimo álbum está consiguiendo un puesto importante
dentro del panorama indie nacional.
Lo mejor de la noche estaba por llegar. La aparición de la banda
de Manchester sobre el escenario enfervorizó al público que
esperaba a la banda, desde que el pasado año formasen parte del
cartel del Summercase. En esta ocasión llegaban a España
con un nuevo trabajo sobre el brazo, "Hey Ma", con el que después
de siete años desde la publicación de "Pleased to Meet You",
vuelven a estar de actualidad y como no con un sobresaliente.
Como bien dijo su guitarrista Saul Davies, no iba a ser un concierto
como los de siempre, ya que Tim Booth había sufrido un pequeño
accidente e iba a tener que cantar durante la actuación sentado
sobre una silla. Este pequeño contratiempo pudiera haber bajado
el rendimiento de Tim sobre el escenario, ya que nos tiene acostumbrados
a unos bailes y movimientos frenéticos, pero no fue así.
El grupo pareció crecerse a su alrededor y Tim llevado en volandas
por un publico entregadísimo, realizó una de las mejores
interpretaciones.
El setlist de la noche comenzó con la majestuosidad de "Born
Of Frustation" en la que Tim como un indio en son de guerra, levantaba
a la sala, acompañado del trompeta. Los primeros acordes del teclado
del tema "Come Home", nos llevaron a los sonidos más madchesterianos
del grupo.
Uno de sus nuevos temas "Oh My Heart" continuó atrapando nuestros
corazones, así como "Boom Boom", en el que las luces del fondo fueron
un excelente complemento durante toda la actuación. En este último
tema pudimos ver al guitarra con un violín haciendo las delicias
del público.
Volviendo a los temas de siempre, en "Ring the Bells" pudimos disfrutar
de un final apoteósico en el que todos los instrumentos tuvieron
cabida, imprimiéndole una fuerza descomunal a la actuación.
En "Waterfall", otro de los nuevo temas incluidos en "Hey Ma", el tono
de voz de Tim nos recordó en las primeras estrofas al mismísimo
Lou Reed. Las melodías tan trabajadas de este disco les vuelven
a colocar en lo más alto del panorama internacional.
"Bubbles" fue la calma tras la marea. Como siempre la trompeta fue
uno de los instrumentos claves en casi todos los temas, aunque más
en los de nueva factura. Tim Booth, aun estando sentado realizó
sus característicos bailes, e incluso en ocasiones se puso en pie,
ayudado por una de sus muletas, dispuesto a bailar desenfrenadamente, como
nos tiene acostumbrado.
Como no, no podía faltar, "She's A Star", que fue cantada por
todo el público al unísono, llegando a emocionar al mismísimo
Tim, que no pudo contenerse sentado sobre la silla y se levantó
para cantar junto a ellos.
"I Wanna Go Home" dio paso a "Out To Get You". El comienzo tranquilo
fue subiendo en intensidad, creando un dialogo entre grupo y público,
en el que uno iba repitiendo "...Is what I need, what I need..." y el otro
"...is you, I need you". Realmente emocionante lo que se pudo sentir en
la sala, que acabó con un público coreando "oe oe oe" durante
casi un minuto, con la banda rendida a sus pies.
Antes de disfrutar de uno de los temas estrella de James, dos nuevos
temas tuvieron cabida en la actuación "Upside" y "White Boy". "Sit
Down" podría haber sido un final fantástico para entrar en
el bis, con todo el público cantando y bailando al ritmo de este
gran tema que perdurará en nuestras mentes durante toda nuestra
vida. Pero dos temas más pondrían el broche final. El primero
de ellos "Sound" que antes de poder interpretarlo, el público volvió
a corear "oe oe oe", llegando a hacer saltar alguna lagrimilla de Tim Booth
que no pudo reprimir sus emociones, ante lo que tenía frente a sus
ojos. "Tomorrow" fue el colofón que nos llevaría al bis.
Regresarían con la genial "Getting Away With It", seguida por
el nuevo single "Hey Ma".
"Sometimes" puso la guinda a un pastel realmente exquisito, que nos
dejó con extraordinario sabor de boca. Todo el público acabó
cantando a capella el estribillo "Sometimes, when I look in your eyes I
can see your soul.", con todo el grupo en primera fila mirándoles
estupefactos y con el corazón casi fuera del pecho, por lo emotivo
que había sido el concierto. "Laid" fue el tema con el que se despidieron
y para premiar a parte del público, les invitaron a subir para cantar
y bailar con ellos. Momento que no olvidarán aquellos que tuvieron
la suerte de estar junto a la banda.
Con un gracias y nos veremos de nuevo, Tim Booth y los suyos se despedían
casi con lágrimas en los ojos. Esperemos que así sea y podamos
disfrutar de su música en alguno de los festivales veraniegos, aunque
será difícil igualar esta noche mágica.
Biografía
Nacidos con el post-punk a primeros de los 80, bendecidos por Morrissey
(fueron teloneros de los Smiths antes de publicar su primer álbum),
tras un lento despegue James despuntaron con la fiebre Manchester, brillaron
en el brit-pop de los 90, sobrevivieron a su declive y se mantuvieron en
lo más alto de las listas de éxitos hasta el cambio de milenio.
Comandados por el carismático y espiritual Tim Booth, James supieron
combinar un innato instinto comercial con una valiente voluntad experimental
en canciones inolvidables como 'Sit Down', 'Born Of Frustration', 'Say
Something' o 'Lose Control'. En su más de un cuarto de siglo de
existencia la banda de Manchester tocó junto a Neil Young o Nirvana,
Radiohead y Coldplay los teloneraron, y Brian Eno se enamoró de
ellos sin remedio. Grabaron discos de un lirismo arrebatador, desde su
primer gran éxito, "Gold Mother" (90), a su fastuosa despedida,
"Pleased To Meet You" (01), e intentaron siempre no sonar como nadie más,
poniendo de manifiesto su marcado carácter espiritual y una sensibilidad
a flor de piel. Inactivos como banda durante más de cinco años,
en 2007 se hacía realidad su esperado regreso coincidiendo con la
publicación del doble recopilatorio "Fresh As A Daisy" (07). De
nuevo plenamente en activo, en abril de este 2008 saldrá a la venta
su nuevo álbum, un disco que significa la plena resurrección
de una banda que se crece con el paso del tiempo.
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