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Anika Sade, Zoé, Dorian
29 de abril de 2010 Plaça Odissea, Barcelona
Organiza Maremagnum y Depósito legal
Crónica: Por Edgar Gili-IndyRock
Atardece en la cuidad de Barcelona y a toda marcha desciendo hacia el
mar por las Ramblas atravesando ese aplastado multiculturalismo diluido
en esa universal cultura del ocio marcada por las litronas, las tapas,
el maquillaje, las solapas, los repartidores de flyers y, por supuesto,
Tom y Jerry, véase, carteristas, vendedores ambulantes y fuerzas
de la ley. Alcanzo la Plaza Colón y no puedo si no obviar la dirección
que me invita a seguir para adentrarme en un puente giratorio que, alzándose
sobre el puerto, me conduce directo hacia el lugar de donde proviene un
bombo a negras que ya desde la distancia hace temblar el suelo bajo mis
pies. El puente me lleva hasta el Maremagnum, centro comercial que en colaboración
con el Depósito Legal del Hospitalet organiza cada año un
festival de música independiente llamado “Plaça Odissea”
por ser este el nombre con el que se conoce la plaza en que se celebra.
Los pocos metros que me faltan para llegar por fin al escenario los recorro
con la inquietud y excitación del niño que sabe, porque se
escucha y se siente, que la música ya ha empezado a sonar y yo que
me lo estoy perdiendo. Tal y como es costumbre en Barcelona, a mis espaldas
queda el mar y, frente a mí, la visión de un continuo de
mástiles entrecruzados de embarcación solamente interrumpido
por la más o menos solemne presencia del único escenario
en el que se celebrarán todos los conciertos de los grupos que conforman
el cartel de esta edición.
Cuando llego me encuentro con la actuación a medio empezar de
unos argentinos afincados en Barcelona, Anika Sade, y su enérgica
a la vez que oscura propuesta de sinth pop. Andan presentado su primer
LP “Last night was atomic” (autoeditado, 2009), un retorno a la new wave
británica de los 80s cuya electrónica actualizada a la manera
de Editors nos impide catalogarlos como un grupo de mero y escurrido revival.
La revista Mondosonoro ya los galardonó en su momento con el premio
a la segunda mejor banda maquetera del 2007. Se trata de una banda que
suena compacta y homogénea a la vez que potente y segura. Cuentan
con un cantante de ojos sombreados cuya voz grave y gruesa no puede si
no remitirnos, como la magdalena de Proust, al sempiterno registro del
líder de The Cure. Pero hemos de reconocer que este vuelco de la
memoria, de la memoria afortunadamente todavía reciente, que nos
catapulta irremediablemente a Robert Smith no se da tanto cuando Anika
Sade actúa en directo, de la misma forma que en el directo los sintetizadores
parece también que dan paso a las guitarras punk de alta pulsación.
En definitiva creemos que estos chicos argentinobarceloneses son carnaza
de festival por lo que tiene su directo y su música de contundente
y actual. No me extrañaría por tanto que en el futuro los
veamos en más de una de las carteleras que pueblan esta tierra de
sol, mar y abonos. En cualquier caso, y en lo que al futuro inmediato se
refiere, madrileños y turistas podrán verlos en la sala Ramdall
el próximo 12 de mayo.
A continuación son ya las nueve de la tarde y el sol empieza
a dar sus últimos y tenues coletazos en los estertores de lo que
ha sido un día azul. Sopla una suave brisa marina que convierte
la Plaça Odissea en un rincón óptimo y exquisito para
la celebración de conciertos. Tras el breve lapso de tiempo durante
el cual unos se retiran y otros se preparan, irrumpe en el escenario el
que era para mí un grupo esperadísimo, Zoé,
una banda mejicana de pop-rock psicodélico que esperamos poder ver
con más recurrencia en el futuro. Ellos son de la capital, ya saben,
el DF, y tras aproximadamente una década y media de trayectoria
ascendente pueden decir a estas alturas que sus cuatro discos y sus majestuosas
giras por latino América y Estados Unidos los convierte sin duda
en una de las bandas más prolíficas de la vía láctea
independiente. Su actuación arranca con una introducción
psicodélica y solemne en la que la voz reverberada de León
Larregui parece anticiparnos, tal y como más tarde se confirma en
las letras, que en mayor o menor medida no deja de haber algo de new age
en esta formación. Buena cuenta de ello lo da “Reptiléctric”,
una canción cuyo personaje es una especie de redentor extra terrestre
a caballo entre lo reptil y lo eléctrico o, por qué no decirlo,
un híbrido de tradición y modernidad que a la manera de Zarathustra
viene a la Tierra a proponernos una superación de la mala conciencia
cristiana que dé paso a la armonía universal tan propia,
como decíamos, de la new age. Pero que nadie se confunda, Zoé
no dejar de ser a pesar de todo un grupo de rock y electrónica y,
sobre todo y tal y como demuestran en canciones como “Nada” o “Vía
Láctea”, un grupo de pop con sinuosas, melancólicas y excelentes
melodías. La pegada no es ni lo que define a esta banda ni tampoco,
salta a la vista, lo que pretenden. Lo suyo es más bien la exquisitez
melódica y una textura sonora a capas formada a partir de guitarras
brit pop, sintetizadores psicodélicos y una voz reverberada que
a mi modo de ver queda excesivamente sepultada. Acaban de publicar un recopilatorio,
“01-10”, que solamente verá la luz en España y que cuenta
con la colaboración de artistas de la casa como Vetusta Morla, Anni
B Sweet, Bumbury o Dorian. De hecho León y Zoé pudieron interpretar
junto a Marc de Dorian el single en el que éste colaboró,
esto es, “Vía Láctea”, algo así como el “Cualquier
otra parte” de los mejicanos, porque justo después iban los de la
condal a llevar a cabo como cabezas de cartel su esperada actuación.
Hizo aquí Marc las veces de padrino recordándonos o más
bien informándonos de que a pesar de que aquí son casi unos
desconocidos, Zoé debe ser recibido y escuchado como una de las
referencias de la escena independiente del otro lado del charco. Tras su
paso por Barcelona, estos mejicanos continuarán con una gira por
el país que acaba o culmina con una actuación el 4 de junio
en el festival Rock in Río.
Y solamente nos queda Dorian. La noche ha caído ya definitivamente
sobre el puerto de Barcelona para dar paso a los noctámbulos, los
focos y los juegos de luces. La Plaça Odissea se ha ido llenando
poco a poco desde las ocho de la tarde y a estas alturas presenta ya un
aspecto encomiable. No cabe un alfiler entre la cabina del técnico
y el escenario. Creo que no me equivoco si digo que son pocos los que en
esta ciudad han dejado pasar esta vez la oportunidad de verlos gratis y
a plena luz de las estrellas. Dorian sale al ruedo y empieza a sonar la
apocalíptica guitarra programada (programada porque es una guitarra
rebobinada) de “Simulacro de Emergencia” y Marc empieza a cantar aquello
de “qué pronto se van los años” ¡maldita sea! ¡Cuanta
razón lleva! Si antes decíamos de Zoé que su pretensión
no era en absoluto tener pegada, queda claro desde luego que no podríamos
decir lo mismo de los del retrato. Así lo atestigua diría
yo el grosor de los arpegios y las líneas de piano, la presencia
indeleble de los pads etéreos, la pulsación fija a corcheas
del bajo, la contundencia electro-acústica y discotequera de la
batería y, por supuesto, el espíritu de entrega y desfase
que se concentra sobre todo en la figura de un cantante que se esfuerza
una y otra vez por levantar al público. Saben que juegan en casa
y que la mayor parte de los que asisten al evento no han dejado de bailar
sus hits en las discotecas de la cuidad durante los últimos
tres años. Uno de los amigos que me acompañan me comenta,
al empezar a sonar “Te echamos de menos” (single del primer LP “10 000
metrópolis, 2005, BIP BIP Records) que es curioso que le den tanta
caña a un tema que al fin y al cabo es profundamente triste. Tenía
mi compañero toda la razón del mundo, pero en esto consiste
precisamente buena parte de lo que define a Dorian: letras de huída
y rechazo, melodías pop de autor y contundencia electrónica.
Mientras esperamos que el desenlace del concierto se remate con los singles
rompe pistas de sus últimos discos, Dorian da cuenta de casi todos
los tracks de su último trabajo de estudio, “La ciudad subterránea”
(PIAS Spain, 2009), pero también nos deleita con canciones versionadas
de su anterior LP, “El futuro no es de nadie” (PIAS Spain, 2006), de entre
las que yo destacaría especialmente la versión balada de
“Más problemas” y la versión acelerada y espasmódica
de “Corta el aire”. Y de repente “Ver que ya no piensas en mí”,
el público alza los brazos y la canta de pe a pa como si de un villancico
ancestral se tratara. Este es sin duda uno de los momentos más esperados
por muchos de los que acudieron a la cita. “Cualquier otra parte” no es
precisamente un hit cualquiera, sino que es más bien un HIT con
mayúsculas, una de aquellas canciones que en el futuro no faltarán
en los recopilatorios de música independiente en español
de esta primera década del nuevo siglo. La actuación se cerró
con un bis que consistió en algo así como una versión
divertida de “Las malas semillas”, una versión de la que, por otra
parte, no queremos hablar para no anular el factor sorpresa. Pero antes
del bis, “La tormenta de arena”, una canción que reservo para el
final porque es para mí especial y porque su estribillo resulta
en el directo sencillamente demoledor. Y a partir de aquí ya sobran
las palabras.
Zoé presenta su nuevo álbum 01-10, un disco excepcional
porque ofrece lo mejor de la banda mexicana y resume diez años de
una carrera magnífica, galardonada en 2008 por la Academia
de las Ciencias y las Artes de la Música española con el
Premio Latino Revelación, reconocida recientemente el Premio 40
Principales09 al Mejor Artista Internacional-México y nominada a
los MTV y a los Grammy. El álbum 01-10 hace referencia al tiempo
transcurrido desde el año en el que Zoé comenzó su
carrera hasta hoy, y en él hay importantes colaboraciones grabadas
especialmente para el disco. Así, entre las canciones que aparecen
en el álbum están el primer single Nada (con Bunbury), Veneno
(reinterpretada por Vetusta Morla en la primera colaboración de
su carrera), Poli (con Anni B. Sweet) y Vía Láctea (con Dorian).
También incluye Corazón atómico con Tim Burgess, cantante
de The Charlatans.
01-10 contiene 17 canciones extraídas de sus cuatro álbumes
y un EP publicados hasta ahora. Hay temas de su primer disco Zoé
de 2001 (Deja te conecto, Miel), de Rocanlover de 2003 (Peace and Love,
Love, Veneno, Solo, Soñé, Polar), del EP The Room de 2005
(Dead), de Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la
Vía Láctea de 2006 (Vía Láctea, Corazón
Atómico, Paula, No me destruyas, Nunca, Paz) y de Reptilectric de
2008 (Nada, Poli). Entre ellas, Deja te conecto es un bonus track grabado
en directo que cierra el disco y que muestra la calidad de la banda en
vivo, algo que se podrá comprobar en su próxima gira española.
Zoé llega a España tras su actuación en el festival
de Coachella (Estados Unidos), compartiendo cartel con Jay-Z, Muse o Gorillaz,
entre otras bandas. La gira española pasará el 8 de mayo
por Bilbao (Kafe Antzokia), el 13 por Zaragoza (Sala Oasis), el 14 por
Valencia (Sala 3), el 15 por Jaén (Auditorio Municipal), el 29 de
mayo por Barcelona (Plaza Odisea) y el 4 junio por Madrid (Festival Rock
in Rio).
Formada en 1997, Zoé es una banda de enorme elegancia, con influencias
de lo mejor de la música pop, desde los 60 a las tendencias más
contemporáneas, pasando por estéticas del los 80 y ambientes
de psicodelia. León Lárregui (voz), Sergio Acosta (guitarra),
Ángel Mosqueda (bajo), Jesús Báez (teclados) y Rodrigo
Guardiola (batería) forman el quinteto de Ciudad de México
que convirtió su excelente Memo Rex Commander y el Corazón
Atómico de la Vía Láctea (2006) en el primer
disco de rock mexicano en liderar todas las listas, siendo nominado a los
Grammy Latino 2007 al Mejor Álbum Rock y a los MTV 2006 como Mejor
Artista Alternativo y Artista Revelación. Loog Oldman (ex manager
de los Rolling Stones) y Alan McGee, director artístico con Oasis,
definieron entonces a Zoé como “la más prometedora banda
de rock de Latinoamérica”. Era la exitosa continuación de
una carrera que comenzó en 2001 con su primer álbum y siguió
en 2003 con Rocanlover, que presentó en una gira de más de
60 conciertos en México y Estados Unidos. Reptilectric (2008) fue
su cuarto trabajo, también producido por Phil Vinall, y nos enseñó
que no todo el rock latino está cortado por el mismo patrón,
por lo fue nominado a cuatro Premios MTV 2009.
wwww.zoetheband.com
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