White Lies actuarán en marzo en España.
Los podremos ver el 15 de marzo en la sala Apolo de Barcelona y el día
16 en la sala Heineken de Madrid. Dos meses antes de su llegada, el 17
de enero, verá la luz su nuevo álbum, “Rituals”, con “Bigger
Than Us” como primer single.
Las entradas para estos conciertos se podrán adquirir a partir
de las 10h del viernes 19 de noviembre, en Fnac, Carrefour y demás
puntos de venta de la red Ticketmaster, también en el 902 15 00
25 y por Internet en www.ticketmaster.es. El precio de las entradas
anticipadas para estos conciertos será de 23 Euros (gastos de distribución
no incluidos).
“Rituals”, segundo álbum de estudio de la banda, estará
compuesto por 10 temas, producidos por Alan Moulder (Smashing Pumpkins,
My Bloody Valentine, Nine Inch Nails) y Max Dintel, en los estudios Assault
& Battery de Londres.
White Lies presentarán en primicia su nuevo álbum el 22
de noviembre en el York Hall de Londres, un concierto que agotó
las entradas a los pocos minutos de salir a la venta, hace ya un mes. Además,
aprovecharán para recuperar los mejores temas de "To Lose My Life",
primer álbum del grupo. Sigue atento porque este concierto de presentación
será un adelanto de lo que nos esperará en marzo.
En los conciertos de White Lies en España contaremos además
con CROCODILES como grupo invitado.
El futuro del rock
"To Lose My Life", su álbum debut número uno en Inglaterra
- febrero 2009
Videoclip ""To Lose my Lies"
Harry McVeigh (Voz, Guitarra),
Jack Brown (Batería),
Charles Cave (Bajo, Coros)
Estilo: ¿A qué suenan?: Joy Division, Echo &
The Bunnymen, Interpol
Procedencia: West London
Biografía
"Everything has got to be love or death" (Todo ha de ser amor o muerte)
- 'Death', White Lies
Siendo adolescentes, en lo que ahora parece otra vida, formaban una
banda llamada Fear Of Flying, englobados en la escena de clubs para menores
de edad de la zona de marcha del oeste. Se conocían desde enanos
del oeste londinense, tocaban juntos desde que el bajista Charles Cave
y el batería Jack Brown golpearan un trozo de madera y el triangulo
jugando en el colegio. No muchos años después formaron un
grupo, a los quince años, con el cantante Harry McVeigh (Jack consiguió
su primera batería el día siguiente a que se formara el grupo).
Pasaron esos años tocando en bolos entre semana ante una entusiasmada
y floreciente base de fans y a medianoche sus madres les recogían
a tiempo para reunirse por la mañana a beneficio de encontrar su
camino musical. Empezaron con un nervioso y festivo deseo de hacer cualquier
tipo de música que pudieran siendo influenciados por el variado
y diferente gusto musical de cada uno de sus componentes, fueron afinando
gradualmente su estilo hasta que se convirtió en una bestia atmosférica
y grandiosa. El pasado Octubre compusieron una pieza maestra de rock elegíaco
de nombre 'Unfinished Business' de quince minutos de duración. Al
ser conscientes de que era la primera de sus canciones que era una pieza
obra de maestros de pop más que de entusiastas becarios decidieron
en el profético camino de vuelta a casa en metro desde el estudio
que Fear Of Flying estaban muertos; larga vida a White Lies.
"Pensamos 'Esto se dirige hacia algo mucho mejor'." dice Charles.
"Y
llegó un punto en que nos dimos cuenta de que teníamos esas
canciones que sonaban muy diferentes, así que decidimos pasar página."
White Lies habían emprendido su camino. Con su música
embebida de negrura, madurez y densidad ('Unfinished Business' con sus
sintetizadores de órgano de iglesia, gigantescas gotas galopantes
de guitarras y menciones de llevar sangre en las manos), el cantante Harry
McVeigh parecía un predicador tipo Julian Cope al frente de un melódico
Interpol. Su transformación tenía que ser total. Su
imagen se hizo más oscura para acomodarse a su nuevo estado de ánimo
y sus conciertos empezaron a romper con tan devota intensidad que algunos
fans rompían a llorar.
"Queríamos que nuestro primer concierto fuese espectacular,
sonara increíble, tenía que ser perfecto," sonríe
Jack. "Fue bastante intenso, había amigos a punto de llorar."
"Es algo casi religioso," Harry asiente. ¿Es algo así
como un culto? - Charles se ríe. "Así es."
El compositor de las sorprendentes letras de la banda, Charles es un
narrador de historias fresco, vigorizante y un poco pervertido que se adentra
en un territorio indie lleno de bocazas de Manchester y parados grises
como un Nick Cave de mirada oscura con sobredosis de James Herbert
y tragedias de Shakespeare. Es el creador de estos cuentos oscuros y cinemáticos
de asesinatos, locura, venganza, perdida y amor más allá
de la tumba; ahora mismo está trabajando en una pieza que trata
de una chica que odia a sus padres tanto que ellos, como venganza, incluyen
una clausula en el testamento que la obliga a disecarles y tenerles en
la habitación principal de la casa para que tenga que verlos todos
los días. Es uno de los temas más luminosos.
"'Unfinished Business' es un cuento espectral sobre una discusión
de dos amantes que acaba mal," explica Charles. "Tenemos una canción
llamada 'E.S.T' que trata sobre la problemática y la moral de los
tratamientos de shock eléctrico."
Ciertamente no son el catálogo de los temas mundanos que preocupan
a muchos artistas, pero el resultado es un rock monolítico lleno
de sintetizadores y desolación, desesperación y al final
esperanza combinado con la elegancia orquestada pop al galope en 'From
The Stars' y el inequívoco golpe glorioso de 'Death' lo que configuran
un monstruoso nuevo talento, una banda de melodía inmaculada, desenvuelta
y potente. Una banda nacida esencialmente para tocar en iglesias.
Charles "Definitivamente es algo que queremos hacer, da igual que
sea en un extraño sitio al aire libre o en una vieja iglesia."
"Si encuentras algo que liga con tu sonido eso transporta a la gente
a tu mundo," asiente Harry. "Quizás deberíamos pensar en
tocar en la orilla de un lago rodeado de enormes montañas."
¿Y ése alias nuevo?
"Suena bastante puro," reflexiona Jack, "pero también
suena teñido y tiene una corriente subterránea como nuestra
música."
www.whitelies.com
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