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jueves 29 de octubre 2009 Sala BoogaClub Granada
Melodía de arrabal
por Enrique Novi - IndyRock
También de Lola Flores dijeron aquello tan célebre de “no
canta, no baila; no se la pierdan”. Y salvando las distancias, esta artista
chiquituso y coquetuelo tiene arte suficiente para trascender algunas de
sus limitaciones. Si el nombre de Tony Zenet aún no le dice nada,
no tendrá vd. que esperar mucho para que le vaya siendo familiar.
Con un solo álbum en circulación, Los mares de China (El
volcán, 2008), un atuendo a la vez elegante y canalla, de seductor
algo picarón, siempre coronado por su juguetón sombrero,
este malagueño se posiciona para dar el gran salto con una peculiar
propuesta, en la que confluyen de forma promiscua la distinción
del jazz de club, la guasa del flamenco de taberna costera, el dramatismo
de los amores tormentosos que describen los boleros y el tono chulesco
y arrastrado de los tangos de arrabal. Todo eso y una forma muy personal
de decir las historias tiene Tony Zenet. Con una gran banda detrás
o con un sencillo acompañamiento de guitarra, como la noche del
jueves. Y al parecer funciona, pues de la nada y a través de esos
vasos comunicantes de efectividad infalible que es el boca a oreja, de
un tiempo a esta parte los locales donde actúa se llenan sin hacer
demasiado ruido mediático. Un hecho que se viene repitiendo en cada
una de las ciudades por donde pasea su directo. Y en estos tiempos de cambios
y de vaivenes para la industria musical esto no puede ser sino un buen
síntoma de que en Zenet no importa tanto de donde viene como hacia
donde va, que parece que será un lugar muy alto. Su actuación
del jueves fue seguida con respeto y entusiasmo, casi con devoción,
por la concurrencia, y al gesto Tony corresponde con agradecimiento y desnudando
su alma ante el público. Demuestra tener dotes de showman pero a
pesar de ello su discurso se recibe con una naturalidad incontestable.
Tal vez porque se antoja genuino y absolutamente desprovisto de impostura
o afectación. De modo que cuando nos cuenta sus avatares en el mundillo,
los caminos que hubo de transitar para llegar hasta aquí esta noche,
lo hace con sencillez y honestidad. Así sus constantes circunloquios
se vuelven parte del show, pero el espectador nunca tiene la sensación
de que el tipo ha venido aquí a hablar de su libro. Al contrario,
con sus vaciles de andar por casa seduce al personal y se lo mete en el
bolsillo como un prestidigitador. Y como todo buen mago, echa mano del
humor par conseguirlo. “Estoy harto de oír hablar de la crisis.
Para los que somos pobres no es nada nuevo y ladrones siempre ha habido”,
comenzó diciendo. Y a partir de ahí fue deshojando los temas
de su álbum con ese deje suyo, más andaluz que flamenco,
de crooner castizo en los que las letras de Javier Laguna se mezclan con
las referencias a Pío Baroja o a Edith Piaf. Soñar contigo,
En el mismo lado de la cama o Dientes de rata suenan a clásicos
sin serlo. Como él mismo dice, es música de toda la vida
que no se había hecho hasta ahora.
http://www.zenetelvolcan.com/
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