.
|
.
|
|
. |

Foto JAVIER ROSA/
av festival 04 / Foto Deborah Marin Fib
04
Pocos grupos consiguen convertirse en leyenda.
James fue uno de ellos. Veinte años de trayectoria, un sinfín
de conciertos memorables y temas que son ya clásicos -¿quién
no ha bailado alguna vez aquel mítico 'Sit Down'?- los convirtieron
en uno de los grandes grupos de la historia reciente de la música
pop. Su disolución hace ahora dos años, cuando Tim Booth,
cantante y cara visible de la banda decidió abandonar el grupo,
supuso una innegable decepción para sus fans en todo el mundo.
James se formaron a primeros de los ochenta y empezaron a grabar para
el mítico sello mancuniano Factory Records convirtiéndose
en uno de los grupos favoritos de la mítica sala Hacienda de Manchester,
yendo de gira con The Smiths y, en definitiva, formando parte de una de
las escenas más estimulantes de las últimas décadas.
... Unos inicios inmejorables a los que siguió un cierto estancamiento
en la segunda mitad de los ochenta para dar un salto de gigante en los
noventa cuando conseguían alcanzar el tan ansiado éxito internacional.
En 2002, y tras más de una década encaramados al éxito,
Tim Booth abandonaba el grupo y el resto de la banda decidía disolverse
antes de buscar un substituto para su líder.
Ahora, tras dos años de silencio, Booth regresa a los escenarios
dispuesto a demostrar que su carisma sigue intacto. Una vuelta a la carretera
que viene motivada por la publicación del que es el primer álbum
en solitario de su carrera, "Bone" (Pias, 04). Antes, Booth había
publicado ya un álbum al margen de James junto a Angelo Badalamenti,
brillante compositor de bandas sonoras entre las que se encuentran la de
algunos de los mejores trabajos de David Lynch. Un disco, "Booth And The
Bad Angel" (Mercury Records Limited, 96), que no tuvo continuidad pero
que dejó ya constancia de las inquietudes de Booth más allá
de James.
La publicación de "Bone" ha supuesto una innegable alegría
para todos sus fans. Tim Booth continua en los parámetros de su
antigua banda, pop a un tiempo festivo y emotivo, estribillos arrebatadores,
felicidad teñida de melancolía, sin por ello renunciar a
explorar nuevos sonidos haciendo uso de la electrónica, 'Redneck',
o haciendo incursiones en un sonido más crudo como en la fantástica
'Eh Mamma'. Un disco que nos devuelve a un Tim Booth en plena forma que,
sin renunciar a su propio legado, aun tiene ganas de seguir buscando nuevos
caminos.
En directo, Booth defiende sus composiciones arropado por una gran banda.
Tan carismático como siempre, verlo sobre el escenario sigue siendo
todo un espectáculo.
http://www.jamestheband.com/
|
|
|
. |