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Extraperlo + The XX.
09 / 11 / 09 Razzmatazz, Sala 3. Barcelona
Crónica: Francesca Tur - IndyRock
Hay quien adivina binomios antes de que existan y es que son varios
los que, por casualidad, por destino o por el gusto de una buena combinación,
a primeras extraña, tal vez confusa, escuchaban en el mismo cd en
el coche o un álbum tras otro en el reproductor portátil
a The XX y Extraperlo o Extraperlo y The XX. Para otros, no
tan acertados en combinaciones, la elección viene clara, por
el grupo principal. Pero tanto para unos como para otros, llega el
esperado lunes 9 de noviembre donde The XX se presentan, por primera vez,
nada es poco, en territorrio español con los barceloneses Extraperlo
de teloneros.
Con un retraso permitido y justo para calentar emociones Extraperlo
llegan a la sala cercanos. Abrigados y cruzando la pista cargando sus instrumentos,
saludan a conocidos, suben el escenario, como si lo que suponen no fuera
con ellos. Guardan bufandas y chaquetas y prueban instrumentos mientras
saludan a los que se empiezan a acumular en primeras filas. Tras unas copas
backstage, salen con una luz que anuncia ese ritmo tropical, ese rock español
difícil de entender y ese ritmo que hace que ellos lo vivan, lo
canten, lo bailen, tarareen y nos lo transmitan. Bajo y guitarra empiezan
intercambiando instrumentos, demostrando que llevan tablas, que hoy juegan
en casa, están cómodos y pueden permitirse cruces idiomáticos.
Inundan la sala con esa atmosfera tan suya, esa atmosfera que demuestra
que tienen fans que cantan, aplauden y vitorean mientras ellos vuelven
a sus puestos: bajo al centro, guitarras, voces y coros a los lados y la
chica, con su estilo, su pasión y su energia, cerrando el grupo
con un desgarro que nos inunda. Hablaran poco y harán que el ambiente
se caldee con "Negroni", "Noche en la montaña" y "Entre las plantas"
Será cuando esté apunto de estallar ese gran himno que es
ya la "Palmera del Amor", que debido a su portentosa puesta en escena en
el escenario, se les desmonte medio equipo (se les cae el Mac al suelo)
anunciando, como me avisa mi super-compañero de concierto, la repetición
de un nuevo gafe, como aquel de hace un año cuando tuvieron que
anular la sesión, teloneando a Delorean, por la muerte de su ordenador.
Esta vez la música, las ganas y el buen ambiente ganan a cables
y fallos electrónicos y explotan con más fuerza con una voz
aun más lejana que en el disco, pero con una música más
envolvente. Añaden juegos del directo, bises prolongados (..."el
cuadrado azul, el cuadrado azul"...), pocas celebridades y se concentran
en lo que dominan. Sin más, mientras cantan, se despiden, sin bises
con el ritmo arriba y desaparecen anunciando lo que será la tónica
de la noche, nada de volver a aparecer.
Con el tiermpo justo para que la masa se aprete, percate la emoción
que se vive al escuchar por primera vez a The XX en España, aparece
el trío. Cogen posiciones, se acomodan y empiezan como su disco:
dos minutos atmosféricos, con luces lilas, rojas y azules, que consiguen
dar esa atmósfera tan única. Y es que The XX demuestran que
por fuera son serios, negros, oscuros y lejanos, pero sus notas, sus voces
y su dominio de ese estilo tan suyo los convierte en cercanos, cálidos
y únicos, superando estereotipos, saltando prejuicios. Sin presentarse
empiezan a encabalgar sus hits y es que su disco ha sido escuchado de tal
manera, que no queda tema que no sea disfrutado "como un temazo". El juego
de voces femenina y masculina gana más potencia que en el disco,
se relaciona mejor en el espacio e interactua mejor con el públio.
Sus silencios instrumentales, sus voces secas y próximas hacen que
la sala vibre, consiguiendo hacer retumbar Razz a modo de catedral. "Basic
Space", "Crystalised" y "Blood red moon" se corean con una fuerza que a
ellos les parece lejana, pues andan concentrados en lo suyo, sus voces,
su intersención y su misma comprensión de la música
(..."I can let it out, I still let you in, I can let it out, I still let
you in"...) Sencillos, cercanos y con las palabras justas como para presentarse
a España, decirnos que es la primera vez que tocan ciertos temas
siendo sólo tres y que cruzan los dedos para que salgan bien y reirse
cuando a ella se le olvida, por la inercia, por el cansancio de una gira
larga o simplemente por la emoción de ver una sala repleta coreando,
alabándoles y cantando todos y cada uno de sus estribillos, la letra
del cover "Teardropes". La sala rie, ella enrojece y el resto del equipo
le excusa, le da una nueva oportunidad, coge los instrumentos con más
fuerza y empiezan haciendo sonar con más ganas sus acordes perfilados
y ese dominio de los tempos a la perfección. Se imponen, conquistan
y nos ganan. Pasean por todo su repertorio, y sin más, con un gracias
gentil, un saludo cercano, desaparecen. El público se aprieta, aplaude,
corea, vitorea y acaba "a la española" cantando "olé, olé…"
esperando que el trío salga a repetir alguno de sus temas o a improvisar
un cover, pues su cd fue tocado de cabo a rabo, lo presentaron completo.
Minutos y minutos de insistencia no sirven, más sino, para que los
asistentes sonrían entre ellos, comenten la actuación, pongan
notas altas y vuelvan a casa tras un lunes de los que marcan una semana,
de los que se guardan en el cajón de los conciertos que tienen un
qué decir y con las ansias de que estos chicos produzcan para deleitarnos,
la próxima vez, con algo más que una hora de concierto.
http://www.myspace.com/thexx
http://www.myspace.com/extraperlo
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