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Wintercase 05
Fotos Sara Navarro - IndyRock



Biografia
Brett Anderson y Bernard Butler vuelven a la carga después de
una década separados. Su nueva encarnación musical toma como
referencia el poema de Philip Larkin "Femmes Damnées" y se bautiza
como The Tears. Para la primavera de 2005 se prepara su nuevo álbum,
aún sin título pero ya en la mesa de mezclas. Aunque, cuidado,
no se debe entender esta reunión como el regreso de la banda primigenia,
ya que Suede nunca se han separado de un modo enteramente oficial. Simplemente
The Tears es el amistoso reencuentro en el terreno creativo de dos talentos
únicos en el pop británico. Los que fueran pioneros del neo-glam
se han lanzado a la búsqueda de un álbum único y espectacular
sobre el que no tienen ninguna duda: "Lo primero que dijimos fue que no
publicaríamos ni una sola canción si no hacía del
álbum algo espectacular. Podríamos haber escrito durante
tres años, y si los temas no hubieran sido suficientemente buenos,
nunca hubiéramos seguido adelante con ellos", afirma Butler. Sin
intereses personales en juego, se han puesto el listón bien alto
y eso ha dado sus frutos. Anderson ha declarado que volver a tocar juntos
ha sido "increíblemente inspirador" y ha descrito la actual grabación
del nuevo disco en el estudio casero de Butler, tan excitante como la del
primer disco de Suede.
Cuando en 1993 se publicó "Suede" (Nude, 1993) saltó
la alarma, el disco que cimentaba los pilares del brit pop contenía
himnos generacionales insuperables como 'So Young' o 'The Drowners'. Con
él aparecían dos figuras únicas en el panorama musical
de los noventa, Brett Anderson se convertía por méritos propios
en el nuevo David Bowie, y Bernard Butler en el guitarrista más
genuino y desbordante de talento desde que surgiera su admirado Johnny
Marr (The Smiths). Según el compás marcado por el éxito
que desató aquel debut, Anderson y Butler convirtieron su teatro
glam en seña de nuevas aspiraciones juveniles, alejadas del ya hastiado
grunge y cercanas a la elegancia de un nuevo pop. Con ellos renacía
T. Rex y reinaban de nuevo aquellas boas de terciopelo que Brian Eno vestía
al frente de los primeros Roxy Music. Pero la épica orquestada del
brillante "Dog Man Star" (Nude, 1994) marcó el comienzo de las tensiones
y Butler abandonó la formación (de la que anteriormente también
se había despegado Justine Frischmann para formar Elastica). Butler
se integró con el cantante de soul David McAlmont en el brillante
proyecto McAlmont & Butler, incluso trabajó con Tim Booth (James)
y llegó a ensayar con los The Verve de Richard Ashcroft. Finalmente
emprendió una nada desdeñable carrera en solitario que con
"People Move On" (Creation, 1998) y "Friends And Lovers" (Creation, 2000)
se ganó la confianza de sus fieles. Anderson, por su parte continuó
al frente del buque insignia del pop inglés que siempre ha sido
-y será- Suede.
Antes de poder escuchar las nuevas canciones de The Tears una y otra
vez, y recordar aquellos delirios sensuales que dieron cuerpo al inimitable
esqueleto de Suede, el grupo actuará en exclusiva el 18 de diciembre
en Razzmatazz, sólo un concierto previo, el del día 16 en
Londres. Con el apoyo de Mako Sakamoto a la batería, Nathan Fisher
al bajo y Will Foster a los teclados, el momento cumbre del IV aniversario
de la sala, ilustrará la reunión más jugosa de este
2004 de reencuentros. Una reunión con las lágrimas como protagonistas
pero lágrimas, claro, de felicidad. Un choque de lucidez y genialidad
melancólica que sólo encuentra una salida, la de nuevos himnos
irredentos y baladas ardientes en las que confiar de antemano y sin ninguna
duda, porque la confianza en los grandes no entiende de hipotecas.
www.thetears.org
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