10/3/09 Barcelona, Razzmatazz 3
Promotor: Sinnamon Promotions
por Elisenda Hernández - IndyRock
Lo primero que me llama la atención al ver a los Spinto Band
en el escenario es lo jóvenes que parecen. Ya me parecieron muy
jóvenes aquella madrugada en que los descubrí en el summercase
del 2006, pero anoche, en el Razzmatazz 3, su aspecto adolescente,
casi pubertoso, me sorprende de nuevo. Enfundados en sus camisas de cuadros
y tras unos instrumentos que parecen quedarles demasiado grandes, arrancan
con el característico coro inicial de “Direct to my helmet”, la
única balada, si así puede llamársele, de todo su
repertorio. Es una brillante melodía de corte clásico y arrastrado
estribillo que queda en mi opinión, algo minusvalorada por una interpretación
algo deslabazada y una audiencia todavía fría y distante.
Pero este grupo es mas adictivo que la coca-cola, y pronto, con canciones
como “Later on”, “Brown Boxes” o “Needle point”, el alocado torbellino
pop en el que están inmersos, con sus pitos psicodélicos,
sus epilépticos cabezazos, sus agudos frenéticos e incluso,
a ratos, estrafalarios, va avanzando implacable y para cuando llega su
hit “Oh Mandy”, ya hemos caido de cabeza en su eléctrica burbuja.
The Spinto Band llevan tocando desde el 96 (¿¡pero cuántos
años debían tener entonces!?) y deben su nombre a Roy Spinto,
el abuelo de uno de sus integrantes, que dejó una caja llena
de letras de canciones que inspiró al grupo en sus principios. Compuesta
por dos parejas de hermanos (los Hobson y los Hughes) y dos compañeros
de clase, ésta es una formación algo curiosa; desde su aspecto
nerd y desgarbado hasta su particular y característico sentido de
la melodía: efervescente y exaltado aunque sorprendentemente delicado
y armonioso al mismo tiempo.
Intercalando comentarios en castellano e incluso en catalán (“Salut
i força al canut”, dice el bajista mientras alza su cerveza), estos
chicos de movimientos robóticos y chispeantes coros caen simpáticos.
Cierran el concierto con la archiconocida samba “Aquarela do Brasil” (El
teclista se disculpa: “no es lo mismo”, dice, queriendo dejar claro, probablemente,
que a pesar de norteamericanos, saben bien distinguir entre Brasil y España),
fieles primero a sus ritmos latinos y conduciéndolos luego, a su
inconfundible territorio de sincopada y enloquecida musicalidad.
Se despiden y nos los encontramos luego, a la salida, vendiendo y firmando
vinilos que venden a 3 euros. Nos compramos un par y contentos, nos vamos
a tomar una cerveza. Mientras vuelvo a casa, pienso que la mejor manera
de describir este concierto sería utilizando la frase que dio título
a su primer disco, y ahora que escribo ésto, por muy pretencioso
que pueda quedar, no puedo resistirme y la dejo por escrito: ¡Nice
and nicely done, Spinto!


Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez
Wintercase
06
Formación
Jon Eaton - guitar
Nick Krill - lead vocals and guitar
Thomas Hughes - lead vocals and bass
Jeffrey Hobson - drums
Sam Hughes - keyboards and backing vocals
Joey Hobson - guitar and backing vocals
Procedencia Wilmington, Delaware Estados Unidos
Dos parejas de hermanos, los Hughes y los Hobson, forman junto a sus
compañeros de colegio Jon Eaton y Albert Birney, el engranaje de
pop artesanal The Spinto Band. Un núcleo que se completa con Nick
Krill, nieto del guitarrista Roy Spinto y quien en su origen aportara a
la banda una caja llena de letras de canciones que su abuelo había
dejado escritas. A medio camino entre Pavement, la habilidad pop de Ric
Ocasek y el colorismo saltarín del mejor power-pop, el grupo contaba
ya con varios lanzamientos autoeditados antes de aquel debut en toda regla
(“Nice And Nicely Done”, 2005) que los consagró como una de las
más refrescantes nuevas sensaciones pop. Con el duelo a borbotones
entre theremin y mandolina de ‘Oh, Mandy’ parecía que ya quedaba
todo dicho. Pero no, porque ahora regresan con una luminosa nueva entrega,
igual de alegre y adictiva. De la mano del productor Dave Trumfio (Wilco,
Built To Spill, Billy Bragg) y del ingeniero Tchad Blake (Tom Waits, Los
Lobos, Paul Simon), en “Moonwink” todas las canciones brillan por sí
solas, asaltadas por melodías como torbellinos, minidramas cinéticos
y extravagantes giros de pop airado. Pura y deslumbrante destreza indie
pop
http://www.spintoband.com/