27 de noviembre de 2011 La Riviera, Madrid.
Sisters XXX: la gira caricatura de una leyenda.
Por David Morales R - IndyRock
Con el pretexto del 30 aniversario desde su formación, variada
hasta la saciedad exceptuando a uno de sus cofundadores, el intratable
Andrew Eldritch, los legendarios The Sisters of Mercy se embarcan en esta
gira que arrancó el 11 de noviembre en Dublín y les llevará
por gran parte del Planeta hasta el próximo verano. Pioneros, aunque
a ellos no les gusta reconocerlo, de la subcultura del rock gótico
en la era post-punk, el pasado domingo 27 de noviembre visitaron Madrid
actuando en la Sala La Riviera.
Para sorpresa de todos, desde la organización hasta la seguridad
del local pasando por nosotros, colaboradores de IndyRock, los artistas
nos impidieron tomar fotografías del evento. Claro que tampoco hubiese
sido fácil ya que durante la escasa hora y media que duró
el extraño show no paró de salir una gran cantidad de niebla
artificial, tan espesa que impedía ver lo que estaba sucediendo
sobre las tablas y en general por el pabellón. Tal fue el volumen
de humo de glicerina que expulsó la máquina que al salir
a la calle el edificio se parecía más a una industria panificadora
que a una sala de conciertos.
Tras una breve actuación, desajustada en calidad de sonido pero
entregada, de los teloneros Kalashnikovss, a las nueve en punto
de la noche, con el aforo de La Riviera a menos de la mitad, aparecieron
los integrantes de la banda de Leeds: el líder absoluto y vocalista
Eldritch, guitarra y bajo Christ Catalyst y Ben Christo, y el técnico
encargado de supervisar el buen funcionamiento de los ritmos pre-programados
del apéndice de Eldritch, Doktor Avalanche, sobre un escenario sin
grandes artificios, ocupado tan sólo por una sencilla estructura
de andamios sobre los que colgaban una gran bola de espejos y focos de
luces con varios colores y efectos. Comenzaron con temas poco conocidos
y una pobre y maltrecha voz del cantante que a lo largo de la velada fue
ganando una justa confianza. `Ribbons´, `First And Last And Always´,
`Detonation Boulevard´ y `Alice´ fueron interpretadas de una
forma mucho más pobre de lo que nos tienen acostumbradas sus escuchas
en las versiones de estudio, un sonido que quizá ha buscado una
actualización pero que se queda carente de la personalidad que debiera
tener, con guitarras más poperas que rockeras.
Con `Dominion/Mother Russia´ y `This Corrosion´ lo que se
echó mucho de menos es una voz femenina en los coros, que deja las
melodías sin la energía que requieren y con la que fueron
concebidas, aunque al menos no metieron la voz enlatada de Patricia Morrison,
como hicieron la vez anterior —no se sabe qué es peor—. Y como suele
pasar en muchos aspectos de la vida, lo mejor lo reservaron para el final:
una breve versión de la aclamada y esperada `More´ —que no
se oía en directo desde el 93—, `Lucrecia (My Reflection)´
y unas realmente bordadas `Vision Thing´ y `Temple of Love´
que pusieron el punto y final. Cuando la fiesta se quiso animar, y siendo
tan sólo las diez y media, se acabó lo que se daba, sin bises
— ¿fueron abucheos los que oímos justo antes de salir?—.
Los comentarios e impresiones del personal allí congregado eran
más bien de sabor amargo, o si a caso agridulce si venían
de seguidores acérrimos. El precio de la entrada no estaba a la
altura de lo que los Sisters quisieron —o pudieron— ofrecer. Mucho, muchísimo
humo y poco, muy poco fuego. Una pena pero la decadencia es lo que tiene.
www.the-sisters-of-mercy.com