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The Singletons: The Singletons, 2007, Batiendo Records
Por Raül Ruiz - Indyrock
Once upon a time. cuatro jóvenes músicos que, tras muchos
periplos y aventuras artísticas, decidieron que había llegado
el momento de publicar su primer disco.
No, no estoy haciendo gala de la cursilería que nos caracteriza
a los críticos pedantes sin ideas; simplemente es que "Once upon
a time" es el nombre de la maqueta que dio origen al primer álbum
de los Singletons, así como el título de su tema inicial.
Y lo cierto es que no podría existir un epígrafe más
acertado para lo que el disco atesora: once temas de rock'n'roll de calidad
que bebe de las fuentes del british pop, del soul, del garage, del rythm'n'blues,
y de diferentes manantiales del universo mod. Su apuesta es a caballo ganador;
atesoran virtudes y lo saben, manan profesionalidad y por eso se lo toman
en serio, son divertidos porque retozan con lo que hacen.
Con tales ingredientes no hay lugar para las sorpresas desagradables.
THE SINGLETONS han creado un álbum interesante al oído y
lleno de muy buenas intenciones sonoras. Sus registros son diversos, aunque
análogos, y ello les permite sonar frescos a pesar de que la originalidad
del sonido halle el límite donde empieza la de sus referentes. En
sus composiciones encontramos mucho de los WHO y ELVIS COSTELLO, algo de
BEATLES y SMALL FACES, querencias con los CURE e incluso guiños
folk a los POGUES.
Pero lo mejor de este cuarteto es que su sonido podría encajarse
dentro del mismo hipotético baremo que el de los anteriormente mencionados.
Escucharles y no conocerles podría despertar un interés inmediato,
provocando una errónea búsqueda del disco en la sección
de "Extranjeros" o "Internacionales". Porque, pese a lo británico
de sus melodías, los chicos son de Barcelona; mérito más
para descubrirles.
Y para acabar la reseña como empecé, dejaré que
sea su letra la que cierre el texto: .Now I know you cannot stop in your
dreams.
The Singletons en la noche Indie de Seattle
Crónica y fotos por Raül Ruiz
14-03-08, Sala Seattle (Sabadell)
La noche arrancó con el grupo que ejercía de anfitrión:
Kayfast,
un cuarteto formado por unos adolescentes con más ganas que oficio;
y eso se notó. Pese a ser la banda que más público
atrajo de las tres que actuarían esa noche (por eso de tocar en
casa.), su sonido anduvo muy lejos de cualquier relación con el
adjetivo "limpio". Las voces quedaron solapadas por unas cuerdas poco afinadas,
rechinando en distorsiones molestas con el bajo como protagonista principal
del desconcierto. Los continuos cambios de tono y guitarras solo empeoraron
los acoples constantes de los instrumentos. Con una crítica así
sería lógico pensar que la actuación fue un desastre
y que los muchachos tienen un futuro dentro de la música más
negro que gris. Pero ese pensamiento es desacertado. Bajo toda esa inexperiencia
y juventud, Kayfast encierra un buen potencial. Versiones hubieron algunas
pero, contrariando a la lógica, lo mejor de la formación
fueron sus temas propios; ritmos muy conseguidos, letras pegadizas y unos
cambios de registro bien hilvanados. Otro tanto a favor de los chicos es
su batería, Cheese, quien celebró su dieciocho cumpleaños
marcándose un solo al más puro estilo "jam session jazz"
y, demostrando con su interpretación, ser el más preparado
de los músicos del grupo. Es pronto para juzgar a esta inexperta
formación, más cuando se encuentran en los prolegómenos
de su existencia musical, pero deberían tomarse más en serio
y procurar pulir sus errores para futuras actuaciones. Teniendo talento,
sería una pena que no lo trabajasen.
Con la marcha de Kayfast, la sala experimentó una desertización
humana, sumiendo a la siguiente banda, los Stendhal, en un complicado
contexto de motivación. Originarios de Cerdanyola, esta era su primera
actuación en Sabadell y, seguro habrían imaginado un debut
mejor que el allí planteado. Aun así no se vinieron abajo
y ofrecieron a los presentes una notoria actuación repleta de buenos
temas. Canciones como Blue day, Waterproof o Pendulum fueron interpretadas
de manera notable. El sonido de la banda, tan cercano al rock americano
de las zonas industrializadas, pareció ubicar durante su actuación
la sala en el interior de la ciudad de la cual acoge el nombre. Bati, voz
y alma del grupo, no dudó en agradecer una y otra vez la asistencia
y fidelidad de aquellos que disfrutaron de su estupenda forma de interpretar
durante los diez temas que integraron la actuación. Aún
habría tiempo para un tema más antes de marchar, Your Never
Care, un rock'n'roll potente inteligentemente destinado al bis final.

Para cuando los Singletons tomaron el relevo, la sala había
adquirido un poco más de color humano sobre la superficie destinada
al público. Los de Barcelona abrieron con Once upon a time, y desde
los primeros acordes manifestaron su determinación de pasarlo bien
sobre el escenario, a pesar de la frialdad que se respiraba entre los asistentes.
La noche continuaba con esa tónica extraña que había
adquirido desde el inicio del evento; la gente no conectaba con los músicos
pese que a lo ofrecido era sincero y de calidad. El cuarteto lo intentó
todo, desde un sonido diáfano hasta los continuos comentarios jocosos
de su batería entre tema y tema, Loiro Cargol. Pero pese a que la
respuesta no fuese la esperada (o merecida) los Singleton no olvidaron
su máxima de diversión, llegando a confundir y ruborizar
a conciencia a Xavi Vinacho, nuevo bajo del grupo y para quien aquel era
su primer bolo. En el terreno musical tocaron los temas de su álbum,
así como el inédito In The Pub, el cual no llegó a
pasar de la maqueta (y realmente es una pena). Para despedir el evento
y la noche nada mejor que Finalist Song, tema repleto de cambios de ritmo
y un regalo para la guitarra de Kuki. Después el silencio, pues
no hubo lugar a ningún bis más; quizá por que no habían
ensayado lo suficiente con el nuevo bajo, quizá porque los asistentes
no se mereciesen más. Quizá, quizá, quizá.
http://www.myspace.com/kayfastband
http://www.myspace.com/stendhalband
http://www.thesingletons.es/
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