13 de Noviembre de 2010 Sala Joy Eslava. Madrid + Niño
Burbuja + Dirty socks
concurso Levi's Unfamous Music Awards
Crónica: Sara Prieto
Desde el inicio del concierto había un buen ambiente en la Joy Eslava.
La marca que patrocinaba el evento se había asegurado la asistencia
del público poniendo las entradas a unos asequibles 8 euros. Esto,
sumado a la promesa de una cerveza gratis a los más madrugadores
hizo que no fuésemos pocos los que formamos cola minutos antes de
las ocho de la tarde.
Una vez dentro, les tocó romper el hielo a Niño Burbuja.
La banda madrileña de pop electrónico, una de las seis finalistas
dentro del concurso Levi's Unfamous Music Awards, abrió con cierta
timidez. Es cierto que ni el escenario ni los asistentes estaban del todo
preparados y hubo que esperar al segundo tema para que conectasen todos
los micrófonos. Después del calentamiento, la cosa se fue
animando y resultaron una banda muy interesante, con un gran trabajo en
la sección de sintetizadores y melodías bastante elaboradas
para el terreno pop en el que se mueven sus letras.
Después de una breve pausa, llegó el turno de los santiagueses
Dirty Socks. En este caso no hubo sorpresa, ya que demostraron ser una
banda de rock con buena percha y buenos temas. Llegaron seguros y causaron
sensación entre los asistentes por lo sólida que resulta
su propuesta. Beben de los Strokes y Jet por su estética y sonido,
pero prefieren fijarse en Joy Division, a quienes versionan en sus conciertos.
Lo que está claro es que reclaman atención y seguro que la
reciben pronto.
En definitiva, abrimos la noche con dos propuestas muy diferentes, pero
no nos prepararon para lo que iba a pasar. Lo cierto es que la espera se
alargó más de la cuenta (una media hora), hasta que, por
fin aparecieron los protagonistas. These New Puritans llegaron en formato
quinteto (es decir, tres miembros originales de la banda, sin la teclista
Sophie Sleigh-Johnson, y dos clarinetes) y a partir de ahí el suelo
no dejó de vibrar En líneas generales, no se puede decir
que se implicasen en exceso, pero sólo con ver al batería
rompiendo las baquetas, se demuestra que la cosa fue bastante contundente.
De hecho, el primer y principal reto de llevar Hidden (Angular, 2010)
a un escenario es precisamente cómo condensar en directo todos los
arreglos orquestales y vocales presentes en el álbum. Los sintetizadores
ayudan mucho en estos casos, pero hace falta algo más, una magia
que el sábado sólo captamos por momentos. En su favor, decir
que tampoco era fácil ganarse al público. La gente pagó
ocho euros por dos horas de música y una bebida. Si el precio hubiese
sido, no digo más, el doble y sin parafernalia promocional, nos
habríamos quedado en medio aforo, pero quizás más
entregados. No hubo mucho baile ni mucho coro desde la pista de la Joy,
sino más bien, bocas abiertas y extrañeza. Imagínense
la situación:
Abrieron el set con We Want War sin mediar palabra. Los bombos tribales
retumban en todo el local gracias al mano a mano entre los dos baterías.
Y en el centro, Jack Barnett con un hilo de voz y los ojos cerrados empieza
a recitar estrofas inaudibles mientras se desliza por el escenario. La
guitarra se oye malamente, los pedales no funcionan y, sin embargo, hipnotiza.
Está como en trance, pero sin llegar a salirse nunca de los límites
que separan una interpretación marciana y personal.
Poco a poco van sucediéndose los temas de este último
disco, que suena en muchas quinielas como lo mejor de 2010. Attack Music
o 3000 son mucho más concisas en directo, menos ornamentadas pero
igual de metálicas. Hay sonidos de cadenas por todas partes. Lo
cierto es que, aunque algunos estuviéramos encantados, no hacen
mucho por llevar a los asistentes a su terreno. Sólo cuando suena
su gran éxito Elvis, la gente parece querer animarse y oímos
alguna voz más alta que otra. Pero esto es ya hacia el final del
concierto y no hay mucha oportunidad de cogerles el ritmo. Sólo
hay sitio para un bis y despedida con White Chords.
Se baja el telón y la gente se dispersa rápido. A los
que nos ha gustado, nos queda la sensación de que con un público
más interesado, la cosa habría pintado diferente. Aunque,
con el piloto automático y todo, These New Puritans tienen un directo
de lo más potente y sorprendente. Se rumorea que en enero podrían
volver a Madrid a un gran teatro con orquesta y coro de niños, y
ahí estaría el verdadero espectáculo.
These New Puritans protagonistas de la tercera
edición de los Levi's Unfamous Music Awards 2010
La banda de los gemelos Barnett actuará este mes de noviembre
junto a los finalistas de la tercera edición de los Levi's Unfamous
Music Awards y además protagonizará una nueva campaña
de imagen de la marca.
These New Puritans serán los encargados de acompañar
a los finalistas de la tercera edición de los Levi's Unfamous Music
Awards en tres conciertos que se celebrarán durante el mes de noviembre
en Madrid, Barcelona, Valencia, en una oportunidad única de ver
a una de las bandas más reconocidas del panorama independiente internacional
junto a los futuros referentes del Indie nacional.
Levi's Unfamous Music Awards es una plataforma que tiene el objetivo
de sacar a la luz algunos de los proyectos musicales más interesantes
y desconocidos del panorama musical español. Con un marcado carácter
Indie, la visibilidad y el prestigio que está adquiriendo el premio
ante un público cada vez más receptivo a los nuevos talentos
musicales es una de las principales causas de la excelente respuesta por
parte de la escena ante estos Levi's Unfamous Music Awards, que en apenas
2 ediciones ya se ha posicionado como uno de los grandes trampolines para
las nuevas formaciones. Como prueba de ello sólo hace falta ver
la alta participación en www.levisawards.com, -en sólo 2
ediciones ya se han presentado más de 2500 bandas -donde se han
reunido, no sólo los fans de las bandas participantes, sino también
un gran número de melómanos que, como en ediciones anteriores,
buscan en esta plataforma nuevos talentos que añadir a sus playlists.
Estos conciertos serán la última oportunidad de ver a
These New Puritans en España este año, una banda que con
su segundo álbum “Hidden” ha conseguido un incontestable éxito
de crítica y un número de fans cada vez mayor. Su visionaria
manera de entender la música, basada en la integridad artística
y el valor para afrontar riesgos, ha llevado a These New Puritans
a alcanzar un nivel de originalidad que debería servir como inspiración
para cualquier joven talento musical, sea cual sea su género, algo
que los convierte en un grupo ideal para encabezar una iniciativa como
ésta.
Y es justo esa combinación de originalidad, independencia y
estilo la que ha llevado a These New Puritans a protagonizar también
la campaña de imagen con la que la marca lanza al mercado sus nuevos
Levi’s 519, un jean de 5 bolsillos y pierna muy slim ligeramente tapered
para una silueta muy actual. Realizado en denim de la más alta calidad
y con stretch para más comodidad, supone una nueva apuesta
de la marca por la vanguardia y la modernidad.
11 marzo 2010 A Coruña Auditorio de la Fundación Caixa
Galicia
Crónica por Nadia Corbeira - Indyrock
Fotos Javier Amosa - IndyRock

Potente en la percusión, desconcertante en las pausas, y moderno
porque se aparta de toda moda. Es lo que dejaron entrever los “These New
Puritans” en A Coruña, casi en penumbra y en apenas 55 minutos.
El misterio supo a poco en su primera visita a Galicia. Su último
trabajo, “Hidden”, está repleto de sonidos vanguardistas, donde
el viento y la percusión toman el protagonismo. Aires tribales,
coros infantiles y breaks sorprendentes que logran a veces una genial agresividad.
Un disco que invita a perderse. Muy ambicioso para unos creadores veinteañeros.
Abrieron el concierto en la Sede Fundación Caixa Galicia con
“Time Xone”, donde sobresale la amplia sección de viento grabada
con orquesta, y que invita a uno a colarse por una tramoya en una obra
de teatro musical o en una banda sonora. Con “Canticle” continuaron creando
ese mundo de ocultismo, y con “Orion”, las voces angelicales de nuevo a
escena.
En 2007 “Beat Pyramid” los lanzó a la fama con su tema “Elvis”
como bandera. “The Guardian” los definió como Art-punk influenciado
por Kafka. Su reconocimiento no tardaría en llegar. Ahora los nuevos
ritmos y la nueva instrumentación, como tambores japoneses tipo
Taiko, sables, cadenas y otros efectos, marcan la diferencia y dejan volar
la imaginación, como si se tratase de verdaderos himnos. Post- minimalismo
dentro de un vaivén de ritmos.
Prueba de ello, uno de sus mejores momentos, con la enigmática
e intensa “We Want War”, y con “Attack Music”, toda una pieza neo-post-punk.
Brutal el cocktail de percusiones y arreglos digitales, e imposible no
mencionar a “The Fall” o “Liars”, escuchando el “Fire Power”. Espeluznantes
las ‘descontroladas’ baterías en “Drum Courts-Where Corals Lie”
o en la hip-hopera “Three Thousand”. Un repaso completo a su nuevo trabajo,
donde dejan claro haber echado el candado a lo comercial. Contundente,
melancólico y singular. Ya no hay dudas, hay talento.
Cuando la magia por fin había envuelto al público, se
despidieron tras 50 escasísimos minutos, si bien es cierto que el
material de sus dos discos no sobrepasa los 78 minutos. Reaparecieron con
un bis que sonó a obligación, su famoso “Elvis”, tras
el que definitivamente desaparecieron sobre el escenario, uno por uno,
sigilosos y en penumbra. Sorprendente aventura musical.
http://www.thesenewpuritans.com/