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The Rapture vuelven en noviembre
22 NOVIEMBRE 2011 - BARCELONA ·
Razzmatazz 1 22/25€
Tras cinco años transcurridos desde Pieces of The People We
Love (Universal / Motown, 2006) y cambios en su formación,
pasando de cuarteto a trío, la banda de NYC The Rapture vuelve con
su nuevo álbum In The Grace of Your Love (DFA, 2011) al prestigioso
sello de James Murphy, DFA: esas tres maravillosas siglas garantía
de calidad y sorpresas inagotables, donde editaron en 2002 el maxi House
of Jealous Lovers, preludio de esa masterpieza del revival post-punk dance
que fue Echoes (Vértigo, 2003). Con ese disco se inauguraba un sonido
único que sería copiado por otros grupos hasta la saciedad,
en un revival de revivals que continúa hoy día con bandas
de pop entregadas por completo a la pista de baile. Pero The Rapture fueron,
junto a Radio 4, LCD Soundsystem o ¡¡¡, los primeros
en hacerlo. Ese lustro entre uno y otro disco, con parada en
su Dj Mix Tapes (Studio ¡K7) -excelente selección de soul,
funk, house y techno-, supuso una significativa parada discográfica
del grupo, viéndose afectada también su formación,
convertido ahora en trío. La espera ha merecido la pena, y su vuelta
a DFA, supone también una vuelta a sus raíces musicales,
y un soplo de aire fresco en sus composiciones, como se puede comprobar
en su single de adelanto How Deep is Your Love (DFA, 2011). Llamada
a ser una de las canciones del verano (y no de las de chiringuito playero
precisamente), esta joya pistera en clave piano-house que recuerda, por
momentos, a esos cruces entre pop y dance de maestros coetáneos
como Hot Chip o Metronomy, sólo puede presagiar lo mejor.
In The Grace of Your Love, se publica este próximo mes de septiembre
en DFA.
Barcelona, Razzmatazz 1 - 28 septiembre 2006 +
Mendetz
+ Sibyl Vane
Fotos: Isabel Flores (La Skimal)/ Indyrock
Crónica: Francesca Tur / IndyRock


The Rapture
  
Mendetz
The Rapture. Ritmo alto, rápido,
eufórico
Sala Razzmatazz 28 de septiembre 2006
Por Francesca Tur / IndyRock
Como vemos en las letras de su nombre las razones para tener un
rato eufórico no faltan, no decepcionan, encantan y deleitan. Guitarras
alternadas con ritmos de música de baile, una sesión de dj
cantada en directo al más puro estilo rock.
En los alrededores de la sala Razzmatazz se respira ambiente de concierto,
concierto de los grandes. No hay demasiada gente, tampoco excesivas colas,
pero destaca la calidad del público. Se ven artistas de la ciudad,
periodistas y productoras musicales. Grupos jóvenes del panorama
de la música actual se saludan, hablan y comparten expectativas
en la entrada. Mendetz, teloneros que rato después dejaran claro
que pronto serán más que eso, Spröket, nueva revelación,
If not not!, Veracruz y demás grupos que apuntan alto. The Rapture
atrae a los que entienden de música, a los que esperaban ansiosos
verlos por primera vez en nuestro país (años atrás
actuaron en las islas Balerares, pero eso eran otros tiempos para todos)
y a los que pretendían disfrutar.
Dicen de The Rapture que es uno de los grupos que mejor lo hacen pasar
en la pista: las expectativas de la presentación de Pieces of People
We Love son demasiadas. Dicen además (tal vez desde la envidia)
que les costaría mantenerse. Un new wave que dejó el listón
muy alto en su último trabajo Echoes de hace tres años: buenas
críticas y mejores directos.
Sibyl Vane, fueron los encargados de abrir la noche. Un grupo de chicas
de armas tomar, lanzadas desde el más puro punk a sonidos poperos
con garra. Presentaban temas de su último trabajo, "Turismo De Interior".
Los segundos teloneros empiezan puntuales: Mendetz dejan el público
preparado, con ganas de baile y con ansias de empezar. Mendetz controla,
anima, divierte y encanta. Su toque tímido y discreto nos demuestra
que saben lo que hacen y que empiezan a despegar: llenan un hueco con un
juego de instrumentos que da un ritmo moderno, trabajado, de lo más
cool. Variados, que no dispersos, nos ofrecen media hora de un rock que
se baila y de una electrónica experimental. Mendetz es el telonero
idóneo que The Rapture necesitaba.
Aparece The Rapture, los cuatro componentes de San Francisco (cada vez
más neoyorkinos) salen al escenario: sin excentricidades saludan,
se sitúan y no dejan de bailar. Se les ve con ganas, nos quieren
hacer disfrutar. Abren con un single del anterior disco y con tan solo
media canción (tienen problemas técnicos con la mesa, el
eléctrico se mueve nervioso, ellos mientras sólo bailan)
nos lo dejan claro. Nos trasportan a un concierto de los que uno espera
encontrar en las salas más auténticas de Londres, un concierto
en mayúsculas.
The Rapture sigue fiel a su estilo: electrónicos (pero esta
vez más trabajado), bailables (esta vez mejor) y con energía
(demasiado contagiosa) no se andan con tonterías. El público
forofo se entrega poco a poco. El bajista se disculpa por el error inicial
y nos pregunta "Are you ready?" el público responde y empieza a
saltar: así que empieza el espectáculo. Tocan menos de una
hora, empeñados que bailemos sus canciones. Abandonan el lado más
pop, los estribillos pegadizos (que los sigue habiendo y nos hacen tararear
a gritos) y se hacen con su lado más bailable, más discotequero
con una batería frenética y una guitarra de lo más
roquera.
Luke Jenner, el vocalista principal, está entregado, actúa
como los grandes, se acerca al público y nos dispara con la guitarra.
Mattie Safer, el bajista y teclista es más que eso, un segundo cantante
que canta sólo dos temas demostrándonos que tiene voz, la
suelta con energía y convierte las canciones en hits.
The Rapture tiene a la sala en el bolsillo, les gustan los parones
en seco, los segundos finales de sus canciones y cortar aplausos. Ellos
llevan un ritmo, alto, rápido, eufórico que convierten el
concierto en una pista de baile. Con trece canciones, el público
sudado y una sala que respira alegría, se despiden. Quiere un bis
y lo pide. Aparece Luke y nos dice que probaran con el aparato que fallo
hace menos de una hora. Ahora no hay error, Gabriel y Vito, bajo y batería,
pasan a los platos. Bailan como locos, ellos y el público. Acaban
el tema y se cierra el espectáculo. Luke se despide como los grandes,
aclamado, tocando la manos al público y se lanza una fan. El equipo
de seguridad no puede pararla, ella se abraza a Luke, él le abraza.
The Rapture, no sólo son buena música, son buen rollo, son
energía.
Nos dejan claro que no son coyunturales, que Echoes y sus mini-elepés
no eran pasajeros. El directo de Pieces of People We Love es para vivirlo.
Como vemos en las letras de su nombre las razones para tener un rato eufórico
no faltan, no decepcionan. The Rapture encanta y deleita.
The Rapture son puro éxtasis. Éxtasis
musical: raramente algún grupo había fundido con tal temperamento,
coherencia y maestría un catálogo de influencias que aglutina
a The Cure, Gang Of Four, P.i.L., ESG, Iggy Pop, Suicide, el house de Chicago
y un largo etcétera. Un arrasador conglomerado sónico pulido
gracias a la producción precisa y afilada del equipo DFA (su álbum
de debut se grabó a la par que el de LCD Soundsystem). Éxtasis
crítico: elogios incesantes de la prensa más reacia y exigente.
Éxtasis comercial: vendieron cientos de miles de su triunfal single
disco-punk 'House Of Jealous Lovers", un hit como una catedral, que data
de 2002 y de donde parte todo el cacareado revival post-post-punk. Lo mismo
hicieron con su elepé de debut, el catártico "Echoes", alcanzando
el nirvana de ventas.
Y éxtasis en directo: presentan sus canciones en un ambiente
más dutro, directo y con fuerza. Desolidarizados del equipo de Murphy
y Goldsworthy, han grabado su último álbum en Nueva York
con el pope Paul Epworth (ingeniero de tooooooooodas las bandas neo-rockers
de éxito) y el productor escocés Ewan Pearson, quien ya había
remezclado unos cuantos temas de la banda. La producción la han
rematado en Los Ángeles con el superdotado Danger Mouse (después
de romper moldes con su "Grey Album" y triunfando como nunca con su nuevo
proyecto Gnarls Barkley). El resultado final es, según el grupo,
más feliz y enérgico que todo lo que han hecho hasta el momento.
Purito éxtasis.
Mendetz
El bombazo nacional de 2006. Mendetz llevan tres años macerando
un caldo de cultivo post-punk que te va a dejar sin aliento. Con un pasado
anclado en facciones hardcore, comienzan a operar como grupo en 2003, y
en 2005 ya se proclaman finalistas del Proyecto Demo y del Villa de Bilbao.
Su nombre se expande gracias al boca-oreja y pronto se convierten en ese
grupo de quien todo el mundo ha oído hablar y a quien nadie quiere
perderse en directo. Herederos del punk rock y de la protoelectrónica,
en sus canciones nos hablan de sexo futuro entre arritmias, mantras y esquizofrénicos
teclados. Las referencias a toda la nueva camada punk-funk (The Faint,
The Rapture, Franz Ferdinand), a la vieja (Devo, Sigue Sigue Sputnik),
a Carl Sagan y a la película 'Tron', no son más que coyunturales:
su potente directo y los infinitos vértices de las canciones de
su debut, aseguran la eléctrica carga de una banda inconformista,
radiante de vitalidad y juventud.
Sibyl Vane
Uno de los grupos más interesantes de la camada-nacional-nuevo-siglo.
Tras su exitoso debut "Mermelada De Tomate", Sibyl Vane golpean de nuevo
con otro estrepitoso ataque riot: "Turismo De Interior" (06), ha sido grabado
junto a Santi García y les muestra mucho más maduras en todo
su sentido, más mujeres que adolescentes. Féminas de armas
tomar, su carácter romántico ya se advierte desde su nombre
(declarado homenaje a Oscar Wilde) y se combina con el aspecto transparentemente
sucio que desatan sus conciertos. Honestas, rocosas, y divertidas, ya han
tocado junto a sus adoradas comandantes Le Tigre, Spider And The Webs y
Ana Da Silva. Con esto, seguro que ya has adivinado sus afinidades musicales:
imagínate a The Slits tocando junto a las Breeders o a Superchunk
de la mano de Hello Cuca. Además, su punk-pop costumbrista cuenta
con un extra de actitud indie y con un gran descuento en pretenciosidad.
Muy auténticas.
www.therapturemusic.com
www.mendetz.com
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