13 de enero de 2012 Sala Razzmatazz 2, Barcelona
Crónica y fotos por Quim Cabeza - IndyRock

Vuelve a confirmarse aquella fórmula que hace referencia a la
eficacia en directo de un grupo versus su base rítmica. En el caso
de The Pains of Being Pure at Heart, las fisuras rítmicas de Kurt
Feldman (batería) y Alex Naidus (bajo) fueron el principal argumento
para que su directo fuese mucho más débil y confuso que su
trabajo de estudio. De hecho, todo acompañaba para que la noche
del viernes, en la mediana del Razzmatazz de Barcelona, acaeciera un buen
concierto del combo neoyorquino: una sala prácticamente llena y
un disco fantástico donde apoyarse, “Belong” (Slumberland / [PIAS],
2011). A todo esto, una falta de actitud inconcebible para una formación
hecha en la gran manzana, donde tan solo su líder -Kip Berman- pareció
sentirse a gusto sobre el escenario y con ganas de insuflar algo más
que buenas melodías a su propuesta. Al resto de la banda parecía
importarle poco lo que estaba pasando allí, con una actitud de “comparsa”
imperdonable… como si su “dieta” fuese diferente a la del cantante. No
importa que tengas un gran disco, que tu proyecto no sea rock-al uso y
que entre tus influencias estén The Pastels, porque lo que realmente
quiere el público es que te muestres como si ese fuera el último
concierto de tu vida. Claro que la gente coreó sus grandes canciones
–“Belong”, Heaven’s Gonna Happen Now” o “Heart in your Heartbreak”- y les
apoyó cuando la banda consiguió “algún” momento álgido,
pero al acabar, tal y como lo cuento, los comentarios fueron del tipo:
“…no ha estado mal pero me gustaron más la primera vez que los vi
en el Primavera Sound” o “… no sé, quizá les haya faltado
algo, ¿no?”. Cuando todo el mundo tiene una lectura parecida, es
que no debe de haber otra. Una verdadera lástima porque la apuesta
era alternativamente perfecta.
BIENAVENTURADOS
12-01-2012 sala Planta Baja, Granada
Por Manuel C. Ferrón
Se cumplen 26 años de la publicación de C86, un casete
recopilatorio, editado en formato LP un año después por el
sello Rough Trade, con el que los editores de la revista New Musical Express
pretendían reflejar la efervescente escena musical británica
del momento. Compendio de las virtudes y las imperfecciones de grupos como
Primal Scream, The Soup Dragons, The Pastels, Close Lobsters, McCarthy
o The Wedding Present, tan vilipendiado como celebrado, C86 trascendió
hasta ser considerado un subgénero musical de límites imprecisos
y una variada lista de apellidos como Shoegaze o Indie. Algunos de los
grupos incluidos en aquel recopilatorio continúan hoy día
en activo y en plena forma (en noviembre de 2010 The Wedding Present ofrecieron
un excelente concierto en Planta baja) y es notable su influencia sobre
formaciones surgidas después de la publicación de aquella
cinta fundamental para la excelente hornada de bandas independientes españolas
de principios de los noventa y, según pudimos comprobar el jueves
en Planta Baja, también para los neoyorquinos The Pains of Being
Pure at Heart, cuyos discos y conciertos consisten fundamentalmente en
la muy fiel recreación, algo mansa y ligera en mi opinión,
de aquella suma de ruidosas guitarras, melancólicas melodías
pop y espíritu deliberadamente amateur de 1986. Con el cartel de
“no hay billetes” colgado días antes de la celebración del
concierto y una tremenda e infrecuente expectación, estimulada sin
duda por las excelentes críticas a anteriores conciertos de su gira
española, el quinteto de Brooklyn, que vive un dulce periodo de
comunión con público y crítica, encontró al
otro lado del escenario una audiencia entregada que durante más
de una hora disfrutó de un repertorio que sintetizó lo mejor
de los dos álbumes de la banda. Estupendas This Love is Fucking
Right! Y Heart In Your Heartbreak.
18 de noviembre 2010 sala Capitol, Santiago de
Compostela
Fotos y texto por Gracia Fornieles - IndyRock

Expectación en la sala, aunque las entradas no se
han llegado a agotar, la sala está prácticamente llena y
cuando llegamos un buen grupo de fans esperan a que abran puertas y alguna
que otra camiseta con la portada de sus discos, no se hacen esperar mucho
y empiezan con This love is fucking right!, tras 103, siguen con Young
Adult friction y Come Saturday, así que tras una buena tanda de
hits nos dan un descanso con un par de temas nuevos (Heaven´s Gonna
Happen Now y Heart in Your Heartbreak) que no parecen sonar con tanta garra
pero esperaremos a que las publiquen para ver el resultado final.
Intentan cerrar el concierto con su canción homónima sin
que hayamos notado demasiado la presencia vocal de Peggy Wang, pero se
nos ha hecho corto y esperamos los bises que llegan acompañados
de un Kip Berman orgulloso de contarnos que le encanta el calimocho, copazo
en mano, tras contender, Say no to love y Gentle Sons nos regalan un par
de bises más que nos siguen pareciendo a poco.
Nos despiden dejándonos con ganas de más, pero claro tenemos
que recordar que a pesar de ser un grupo tan valorado por la afición
en general, solo tienen un album en el mercado sin contar los Eps y Singles
así que esperamos su disco anunciado para el año que viene
para volver a verlos en directo sin importarnos que canten bien o abusando
del rever pero haciendonos mover las cabezas y los pies.
Candor retro-indie
The Pains of Being Pure at Heart + Odio París
16-08-2010 Sala Sidecar. Barcelona
por Ana Llurba - IndyRock
Fotos: Celina Bordino - IndyRock


Mientras contribuíamos con la larga fila en forma de L, desde
la célebre sala de Plaza Real hasta la calle Ferrán, comprobamos
otro “sold out” en España para los Pains (se dice por ahí
que es la única banda foránea que, con un solo disco, ya
lleva más de diez conciertos por la península) además
de una evidentísima sed de conciertos en el tórrido
Agosto barcelonés.
Luego de aportar generosamente a la economía latera del lugar,
nos introducimos apuradas en esa garganta granate, con techo
anti jugadores de basket, que es el Sidecar. Y metiéndole prisas
a la fotográfa, al ver una chica con rasgos orientales arriba del
escenario, nos posicionamos bien adelante, pensando que el concierto había
empezado.
Sin embargo, TPOBPAH no habían arrancado todavía, aunque
pudimos constatar que está de moda tocar con chicas orientales.
De hecho, los de Odio París iban por su segunda canción,
con Gaia Bihr, de Aias, como invitada.

El grupo barcelonés hizo ejercicio de estilo de un amplio arco
de reconocibles influencias que van desde el C86 hasta el shoegaze y el
noise pop, acunados por la alargada sombra de Los Planetas. Influencias
que cristalizaron en la versión de “When you sleep” de My Bloody
Valentine.
Su futuro en la escena maquetera independiente está asegurado,
aunque los dos guitarras no se tomen la molestia de coordinar su
vestuario y sigan usando idénticas camisas a cuadros.
The Pains of Being Pure at Heart arrancaron con la potente “This love
is fucking right”(The Pains of Being Pure at Heart, Slumberland, 2009)
con guiños a The Field Mice y las huellas del sonido de Sarah Records.
Continuaron con “103” , a la que le siguió un coreado hit , “Young
adult friction”de su único Lp hasta el momento.
La velada continuó con la efectiva “Say not to love” de su reciente
homónimo EP (Fortuna POP!,2010), “A teenager in love”, “Come Saturday”,
seguida por la oscura “Stay alive”. Antes de “Everything with you”,
Penny Wang se animó a balbucear un “Estimo Barcelona”, trás
lo cual cerraron con la potente “The Pains of Being Pure at Heart”.
En el bis, Kip Berman nos sorprendió con una versión
en solitario de “Contender”, a la que le siguió, con el resto del
grupo, una intensa versión de “Gentle Sons”.
La eficacia de esas letras que evocan una melancolía adolescente
invitaba a repetir con entusiasmo “Don´t check me out, Dont check
me out....”. Así, la apagada voz y el afectado acento inglés
de Kip Berman (quién nos cedió generosamente la set-list),
junto a la sonrisa contagiosa de la tecladista Peggy Wang-Est en
los coros, contaminaron la sala repleta con la frescura y la efervescencia
nostálgica de “las penas de los puros de corazón”.
Miércoles 21 de julio de 2010 Madrid,
Teatro Lara
Por Rafa Carazo - Indyrock
Un disco, un ep y un single. No hay más. Ahora bien, vaya disco,
vaya ep y vaya single. Sobre todo, vaya disco. El LP homónimo de
debut, publicado en el año 2009 (Slumberland/Fortuna Pop), recoge
diez canciones que rozan, con cada estribillo y cada acorde, la perfección
melódica, embriagada por distorsiones de guitarras. Ritmos, cadencias
y diez estribillos de ensueño, que consiguen hacer aflorar, no la
técnica, sino el sentimiento. Diez canciones que tocan la fibra,
que registran el presente y evocan el pretérito con una nostalgia
que abruma. The Pains of Being Pure at Heart es el grupo que debe llenar
las paredes de los cuartos de los adolescentes del siglo XXI, como lo hicieran
Belle & Sebastian allá por los noventa, y es que en su receta
figuran todos los ingredientes necesarios: amor, pérdida, tristeza,
esperanza, melancolía, sencillez, estética (visual y escénica)
y, como no, el nombre.
Con tal panorama el concierto sólo era cuestión de ejecución.
Con las premisas sentadas sólo había que desplegar las armas.
Y bien que las desplegaron. Si en su exitoso paso por el Primavera Sound
2009 primó el lado más Smiths y Sarah Records de los neoyorquinos,
ayer, en su visita al coqueto Teatro Lara de la capital, primó la
potencia y la distorsión shoegaze de unas apabullantes guitarras
(los ocupantes de la primeras filas de butacas deben andar hoy con un acúfeno
considerable).
Desgranaron la práctica totalidad de sus composiciones, lo que
dio para poco más de 50 minutos de concierto y una quincena de canciones,
entre las que se encontraron tres nuevas de su próximo álbum
que vaticinan otra obra cumbre. Y si funcionaron las nuevas imaginen las
antiguas “This love is fucking right”, “103”, la canción del pasado
verano “Young adult friction”, su nuevo single “Say no to love”, la juguetona
de letra amarga “A teenager in love”, “Come Saturday”, un “Higher than
the stars” con claros ecos a The Cure y ese hit oculto llamado “Stay alive”
dejaron sin aliento a un público entregado, tanto, que desde la
tercera canción las butacas se quedaron sin función y el
grupo, asombrado, se motivó y se enfundó el traje de largo
para regalarnos un concierto tan especial que el propio Kip Berman espetó
un “Gracias, esta es la noche más maravillosa que hemos tenido”.
Todo eso antes de un bis con “Everything with you” y “Gentle sons” que
resumen a la perfección las dos virtudes del grupo, el single adictivo
con el cambio de ritmo más trepidante que se recuerde y el estribillo
desgranándose con una cadencia que va cogiendo fuerza para arrojar
luz sobre el muro de sonido de los pedales. Un grupo grande, muy grande,
destinado a la liga indie.
Hoy repiten. Volverán a llenar la sala y a sus asistentes.
Formación
Kip Berman (guitarra y voz principal); Christoph Hochheim (guitarra);
Alex Naidus (bajo); Peggy Wang (teclados y coros); Kurt Feldman (batería)
Bio
En 2009 al cuarteto de Brooklyn le bastó un EP y un año
de conciertos a cara de perro (en aquella edición del festival South
By Southwest dieron once en tres días) para convertirse en la banda
más comentada del underground, tanto el estadounidense como también
el británico, territorio donde también calaron. Todo el mundo
los señalaba. Su elepé homónimo de debut, como no
podía ser de otra manera, se convirtió en uno de los hitos
de la temporada. Cogido de la mano de las primeras encarnaciones de My
Bloody Valentine se acercó a las primeras de Morrissey (esa forma
de cantar de Kip Berman, medio adormilado e impostando el acento inglés,
tan Mozz) y a los grupos de Sarah Records: si en aquel sello The Field
Mice cantaban "This Love Is Not Wrong", estos jóvenes neoyorquinos
subían esa apuesta con "This Love Is Fucking Right!". Más
influencias: el twee escocés, C86 y el noise-pop cuando a ese sonido
le hervía la sangre adolescente. The Jesus And Mary Chain, The Pastels
y Black Tambourine también chorreaban por su retrovisor. Jugaban
(lo indica su nombre) al "maximum melodrama" y saben rentabilizarlo. Emoción
sin freno y corazón arrebatado, la angustia de los 14 años
y las heridas de más allá de los 20. En 2011 ha visto la
luz la continuación de todo eso, "Belong", su segundo álbum,
que vuelve a estar repleto de canciones que parecen clásicos instantáneos
salidos de ninguna parte. Y si sus fans, en especial los de militancia
indie más pura y dura, pensaban que por elegir como productor de
"Belong" a Flood (U2, Björk) y como mezclador a Alan Moulder (My Bloody
Valentine, Killers, Smashing Pumpkins) iban a girar hacia el rock de estadios,
pueden respirar tranquilos. Las cualidades pegadizas que los han hecho
famosos siguen con ellos, esa sensación de que las melodías
les salen sin esfuerzo. Solo que ahora el envoltorio suena más voluptuoso,
con los instrumentos y los arreglos disfrutando de mayor espacio alrededor
para respirar y brillar. Eso permite a los de Brooklyn ser una mejor versión
de sí mismos, y también olvidarse de la nostalgia que marcó
a su aclamado debut para volcarse en el presente.
Houstonparty
http://www.myspace.com/thepainsofbeingpureatheart