«No creemos en los álbumes de larga duración»
Por Cristina Consuegra / IndyRock
The Incredible Shouting Market es un quinteto cuyo centro de operaciones
hay que buscarlo en Andalucía, concretamente en la ciudad de Antequera.
Desde dicho centro, TISM elabora un pop sofisticado que aúna lo
mejor de los noventa del indie patrio con ese rigor histórico que
el pop exige a aquellos que pretenden hacer de la música un oficio
digno y perdurable. Con un único EP en el mercado, que da buena
fe de lo escrito, TISM lanza a la escena nacional cinco artefactos que
ponen de manifiesto la calidad musical de sus miembros al mismo tiempo
que apuntan al horizonte sonoro por el que la banda ansía transitar,
un horizonte en el que la melodía tiene un papel predominante, donde
las voces se debaten entre la belleza y la oscuridad para responsabilizar
al resto de los instrumentos de la emoción más cruda, más
primigenia.
Las canciones que abren el repertorio del primer EP de la banda, “Our last
day on earth” y “She´s a bird”, son dos hitazos, del tipo de canción
pegadiza que no te suelta una vez la has escuchado; “Dirty stress”, con
una composición más mecánica –en el buen sentido de
la palabra- responde al lado más noventero de la banda, recordando
a los ya desaparecidos R.E.M en su versión más elegante.
“Bones” y “Home” completan a la perfección ese espectro musical,
ese eclecticismo, con el que la banda se abastece para facturar canciones
redondas que los están llevando a recorrer buena parte del territorio
nacional. Así que, si estos chicos visitan tu ciudad, no pierdas
la oportunidad de tocar el pop con tus propios oídos.
-The Incredible Shouting Market, ¿cuándo se convierte
en una realidad?
-Hasta que no empezaron a surgir conciertos periódicamente ninguno
éramos consciente de que esto iba en la dirección correcta.
Ese es el momento crucial en el que tienes que empezar a modificar tu escala
de prioridades y a hacerlo, además, de manera simultánea
a los otros miembros del grupo. Ahora mismo, formar parte de TISM
(o por lo menos a nosotros nos lo parece) es como ser un grupo de malabaristas.
Es divertidísimo pero exige mucho entrenamiento. Y tienes que superar
los imprevistos con buena cara. El lunes pasado, por ejemplo, nos llamaron
para tocar ese mismo sábado. El concierto nos interesaba mucho,
pero el teclista y el bajista no podían darlo por estar trabajando.
Así que terminamos tocando con dos suplentes, y uno de ellos tuvo
cuatro días para aprenderse el setlist y ejecutarlo correctamente.
Un proyecto se vuelve real cuando la posibilidad de tocar está ahí
y no la desperdicias, siempre y cuando ese concierto vaya a aportar algo
en positivo al grupo.
-El interpretar algunos de los temas con dos voces, ¿cómo
afecta al proceso de composición?
-En realidad no nos afecta a la hora de componer. Las canciones a dos
voces no surgen como algo premeditado, sino que la necesidad de emplearlas
es más bien una petición de la canción en sí
misma. Muchas veces la letra es como una obra de teatro para dos actores,
en la que cada voz interpreta su papel.
-Ahora mismo tenéis un EP en el mercado, ¿para cuándo
un larga duración?
-No tenemos demasiada confianza en ese formato, por varios motivos.
El principal es que hoy en día hemos pasado de escuchar música
en pequeñas dosis en el reproductor de casa a consumirla vía
internet a gran escala, y eso implica más oyentes para las bandas
pero también más competencia. Una forma de luchar contra
eso es ofrecer canciones nuevas más a menudo, e intentar que esas
canciones sean las imprescindibles para transmitir lo que se quiere decir.
¿Por qué editar 11 canciones si con 6 podrías haber
dicho lo mismo? Otro motivo es el coste económico que supone acudir
a un buen estudio de grabación. El presupuesto es limitado, así
que preferimos grabar y mezclar 5 temas en 5 días, que grabar y
mezclar 10 temas en los mismos días. Evidentemente, el resultado
siempre será mejor en el primer caso. Esa es nuestra filosofía.
-Y hablando del EP, ¿cómo ha sido la grabación
del mismo?
-Ha sido algo con lo que hemos aprendido y disfrutado mucho, con alguien
muy preparado y muy afín a nuestra música como Pablo Sánchez,
de Producciones Peligrosas. Cómo no teníamos experiencia
en esto nos hemos dejado aconsejar, y el resultado ha sido mucho mejor
del que nos esperábamos. Además nos hizo sentir como en casa,
así que vamos a repetir estudio e ingeniero para el segundo EP,
que se grabará a finales de febrero. Ahora mismo estamos con los
trabajos de pre-producción, tanto por nuestra parte como por parte
de Pablo. Queremos hacer algo diferente esta vez; no hay nada más
aburrido que los grupos que siguen haciendo lo mismo que cuando empezaron.
Cada vez tenemos más inquietudes…
-Las canciones de vuestro repertorio, ¿cambian mucho del lenguaje
del estudio al directo?
-No demasiado, de momento. En este primer EP hemos intentado no caer
en la tentación de un exceso de arreglos que luego no pudiéramos
reproducir en un concierto, pues nunca hemos trabajado con bases pregrabadas
hasta la fecha. Tampoco hubo un trabajo de pre-producción. Hay ciertos
detalles en algunas canciones que, aunque sean pequeños o duren
unos pocos segundos, acaban convirtiéndose en algo tan representativo
de la misma que sin ellos la canción perdería toda su personalidad.
Aún y así es imposible que el disco y el directo suenen exactamente
igual, y tampoco lo pretendemos. Algunos de nosotros tenemos ya la necesidad
de empezar a experimentar un poco más con ambos formatos.
-El grupo asimila estilos muy diferentes, es muy difícil etiquetaros
dentro de un único sonido o tendencia, ¿buscáis ese
eclecticismo o es algo que surge de forma natural?
-Es algo natural que viene dado por la disparidad de influencias de
cada uno. Todos aportamos nuestro granito de arena, en mayor o menor proporción
según la canción. Al principio de la formación éramos
incluso más difíciles de definir, puesto que podíamos
pasar del pop luminoso a temas muy difíciles de digerir, por densos
y oscuros. También teníamos tendencia a alargar las canciones
por encima de los 5 minutos, algo un poco inapropiado teniendo en cuenta
que lo nuestro son los medios tiempos. Poco a poco, la experiencia nos
ha enseñado a ser más concisos y directos, y un poco
más accesibles sin renunciar a nosotros mismos.
-¿Cuál han sido esos grupos que os han marcado de forma
definitiva?
-A nivel personal de cada uno, muchos y muy dispares. A nivel general
nos marcó la década de los 90 y, a algunos más que
a otros, la eclosión del pop independiente español.
-¿Qué canción definiría el momento que
atraviesa The Incredible Shouting Market?
-“Hot Summer”, una canción que a la fecha todavía no
hemos grabado pero que siempre tocamos en directo. Además, con toda
probabilidad sea el single del próximo EP.
-¿Es más difícil llegar desde la periferia?
-Sin lugar a dudas. Todo sería mucho más fácil
si viviéramos en Madrid o en Barcelona, básicamente porque
hay más salas donde tocar y más gente con cultura de ir de
concierto. De hecho tampoco haría falta irse tan lejos, bastaría
decir Sevilla o Granada, aunque últimamente las cosas en Granada
hayan cambiado a peor. Incluso Murcia tiene una escena musical que
empieza a despuntar a nivel nacional, por no hablar de Galicia. En definitiva,
que desde la periferia cuesta más, y si la periferia es Málaga,
más todavía.
¿Qué queréis para un futuro inmediato?
Conciertos, conciertos y más conciertos, tocar más fuera
de Andalucía y que esto nos siga gustando igual. El día en
que nos aburramos haciéndolo lo dejaremos con toda seguridad.
Formación:
Silvia Casadesús (voz)
Juanlu Fernández (voz, guitarra)
Francisco G. Nieto: bajo
Guillermo Casquet (batería)
Manuel Carrillo (teclados)
www.myspace.com/theincredibleshoutingmarket