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* PÁGINAS Y AGENDAS


The Suburbs 2010
por Abel Guerola 
Neon Bible/ let us fall into your lake of melancholy
Por Mo Del Don
Comentario por David López
Comentario por Luis Rodrigo Alvarez
Biografía
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The Arcade Fire
 
Foto 2
Arcade Fire
20/11/10- Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Madrid.
Fotos y crónica Marina Sanz Domínguez y Javier Alonso Juliá / IndyRock
La noche del sábado 20 de Noviembre era de las más esperadas en Madrid, musicalmente hablando. El grupo canadiense Arcade Fire aterrizaba en la capital para presentar su nuevo y discutido álbum, “The Suburbs”. La última vez que les vimos por Madrid fue en el Summercase de 2007, presentando Neon Bible, y el recuerdo no fue muy bueno, ya que el sonido del recinto se cargó probablemente una actuación que hubiese dado mucho que hablar, como ocurrió con su primera actuación en España en el Primavera Sound de 2005, donde nos arrollaron con su fuerza y originalidad. Pero bueno ya se sabe lo que pasa con los festivales, no todos lo grupos suenan como a uno le gustaría. En esta ocasión todo parecía perfecto: el recinto, el lleno total, el nuevo disco, etc…, pero no fue como muchos se lo esperaban. Más concretamente por el sonido en general, que en ciertas partes del recinto, no es que fuera de mucha calidad e incluso parecía que les faltaba algo de potencia y no se entendían con claridad las voces

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El caos que hubo por las gradas al sentarse el público donde le vino en gana, sumado al anterior factor pudo haber chafado la noche de los 15.000 espectadores que abarrotaban el Palacio. Pero no fue así, Arcade Fire soltó lo mejor de su arsenal sonoro y nos mostraron de lo que son capaces de hacer estos ocho humanos multi-instrumentistas sobre un escenario.

El público se había concentrado en los alrededores del Palacio durante la mañana para coger un buen sitio en cuanto se abriesen las puertas. Sobre las 21.00 de la noche las colas en la Plaza de Felipe II eran largas y el frío se adueñaba de la noche, parecía como si el grupo se hubiera traído el frío invernal de la provincia de Québec.
Pasadas las 21.30 de la noche y con todo el público a la espera, se apagaron las luces y el escenario se iluminaba mientras los componentes del grupo se situaban en sus puestos. En el fondo se podía ver el dibujo de una autopista en varias alturas y delante de éste, un cartel luminoso de carretera, que acompañaría al grupo con imágenes en directo, visuales y videoclips. Todo el público se rindió a los pies de Win Butler y los suyos.
Comenzaron a iluminar el recinto varios flashes situados en el escenario y el show daba comienzo con la adictiva “Ready To Start”, a la que las palmas de todo el público le dieron mucha más fuerza.

Tras el “1,2,3,4…” de Win en castellano, siguieron con la rockera “Month Of May”, en la que toda la banda bailó sin parar al son de unas baterías brutales y que te metían el ritmo en el cuerpo. Los coros de Régine (la esposa de Win) y de las dos violinistas (Sarah Neufeld y Marika Shaw) le dieron el toque femenino perfecto.

Los temas de “The Suburbs” coparían gran cantidad del setlist, pero no podían faltar los mejores temas de “Funeral” y “Neon Bible”. “Neighborhood#2 (Laika)” fue el primero en sonar. Comenzó entonces el cambio de instrumentos habitual de los componentes de Arcade Fire. Régine se colgó el acordeón, para darle ese toque afrancesado al tema. Mientras el teclista Tim y el inconfundible pelirrojo Richard Parry, se dedicaban a golpear con saña un tambor.

La locura se desató por completo con “No Cars Go”. El público no paró de saltar, gritar y dar abrazos a diestro y siniestro. Impresionante ver como una canción puede unir a miles de personas. Los pelos de de todo el cuerpo se te ponían de gallina cuando el tema va subiendo y subiendo hasta que acabas afónico de gritar. Un himno que perdurará en la cultura musical de todos los tiempos.

Un descansito no venía mal e interpretaron “Haiti” en la que Régine tomo la voz principal. Habiendo acabado el tema el público siguió cantando los coros ante la mirada perpleja de Régine, emocionada.
Siguieron con un tema de su último álbum “Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)”, en el que se acercan a unos toques ochenteros muy cercanos a Goldfrapp o incluso a la propia Björk.

De nuevo Win tomó las riendas e interpretó “Modern Man”, en la que nos recuerda a Bruce Springsteen con ese tono de voz tan característico.

La algarabía volvió al recinto con “Rococo” y todo el público cantó el estribillo. Los “uh uh uh…” y “oh oh oh” se repitieron en cada uno de los temas del grupo y el público los coreó a la perfección.

“The Suburbs” tema que da nombre a su tercer trabajo sirvió de nuevo para dar un respiro al público que estaba extasiado.

La solemnidad se adueñó del Palacio con el tema “Crown of Love”, que según fue avanzando y tomando fuerza hizo botar a un público que tema tras tema se dejaba llevar por el tornado canadiense.

Los acordes de la guitarra de Will Butler (hermano de Win) subieron la temperatura  y el público le siguió a las palmas. Había llegado “Neighborhood #1 (Tunnels)”, con el que todo el público disfrutó como un enano.

El sonido de los violines llenaba el recinto y vaticinaba la llegada de uno de los temas bandera de “Neon Bible”: “Keep the Car Running". No podíamos parar de mover lo pies y el ritmo nos atrapó al son de este genial tema.
El ritmo se mantuvo con Win al teclado en “We Used to Wait”, incluso se bajó al público para cantar junto a ellos y, como no, los de seguridad fueron tras su estela.

El final se acercaba y los hits no pararon de caer como auténticos bombazos, sobre un público que aguantaba todo tipo de armas de destrucción masiva. La caballería llegó con el napalm e incendió el Palacio con “Neighborhood #3 (Power Out)”. Espectacular juego de luces, que unido al directo vertiginoso que se proyectaba en la pantalla y los ole ole del público nos dejaron con la boca abierta.
Pero todavía quedaba una para despedirnos del grupo. Sacaron entonces el arma perfecta para terminar con el público que aun se mantenía en pie. “Rebellion (Lies)” fue la encargada de cerrar el concierto.

Se despidieron del público durante unos instantes, ya que los vítores y aplausos, les hicieron volver para rematarnos con dos temas más.

Emocionados y dando las gracias una y otra vez comenzaron el bis con “Intervention”. En la pantalla aparecía un gran órgano de iglesia. La unión público-banda era ya una realidad y las emociones volaban por el Palacio.
El tema final no podía ser otro que “Wake Up”. La épica llegaba a su máximo esplendor con todo el público cantando al unísono y al que casi le faltaba entrelazar las manos como si estuvieran en una iglesia de gospel. Emocionados y con un “Hasta la próxima...” se despidieron los de Montreal.

Aunque el sonido en varias zonas del Palacio de los Deporte no fuera el más idóneo, para una noche como la que nos brindaron Arcade Fire, el público y los grandes temas de la banda supieron sobrepasar todas estas barreras y quizás dar uno de los mejores conciertos del año que en breve nos dejará.


The Arcade Fire - The Suburbs 2010
por Abel Guerola - IndyRock
Si algo tendrían que haber aprendido The Arcade Fire de la época en la que el rock progresivo y sinfónico pasó de ser genial y sublime a convertirse en algo cargante y pretencioso es que la épica, la grandilocuencia y el darle a tu disco aires conceptuales son grandes recursos si tienes buena música y canciones inspiradas como base. De lo contrario, es fácil que el edificio se desmorone a las primeras de cambio. 
Con "The Suburbs" los canadienses nos presentan una obra que, a la manera de las óperas rock clásicas, nos cuenta una historia (todo el álbum gira en torno a su adolescencia en la periferia de Houston) que, desafortunadamente, está más cerca de lo reiterativo e interminable del "Tommy" de los Who que de la concreción y la maestría de "The Wall" de Pink Floyd. Lo cierto es que a un servidor nunca se le había atragantado un disco de The Arcade Fire hasta ahora, ni se le había hecho tan cuesta arriba el escucharlo hasta el final. Desde luego, su larga duración (más de una hora) y el que tenga dieciséis canciones no ayuda demasiado en este sentido. Pero lo que lastra definitivamente la tercera obra del septeto de Montreal no es ninguna de esas dos cosas, sino el hecho de que fácilmente siete o ocho temas del disco se mueven entre lo anodino y el relleno puro y duro. Éste es un bagaje muy pobre para un grupo que nos tenía acostumbrados a un nivel de acierto bastante más alto y que ha tardado tres años en publicar nuevo material. Y, pensando en un antecendente cercano, otra banda emblemática de esta década como Los Strokes fue destrozada por crítica y público por un tropezón no mayor que éste con su tercer disco. Habrá que ver que les sucede a The Arcade Fire tras este paso en falso. 
Neon Bible/ let us fall into your lake of melancholy
Por Mo Del Don
Parece que haya pasado poco tiempo desde la salida del primero, emocionante album de los acróbatas musicales llamados Arcade Fire. Sin embargo, ya estamos, después de 3 años de espera, temblando, listos para poner en nuestro hi-fi el hermanito de aquella colosal primera obra. Las orejas estremecen y el corazón está como loco. Como un « junkie » que espera su proxima dosis, nos preparamos para empezar un viaje en un mundo donde se perderán todas las certidumbres. En efecto, las expectativas no son desilusionadas y, ya desde las primeras notas de la canción Black Mirror encontramos todos los ingredientes que hacen de los Arcade Fire un grupo fuera de lo común : atmósferas oscuras y esotéricas, ritmos y palabras obsesivas y instrumentaciones ancestrales (amplificadas, en este CD, por el órgano, puente imaginario hacia uno atro icono de un rock casi místico, estoy hablando, por supuesto, de Nico).
Aunque permanezcan fieles a su universo, esta segunda obra se revela aun más oscura, inquietante, melancólica. Quizá este cambio se deba también a la utilización, de la parte de Wim Butler y Regine Chassagne, de una orquestra húngara y de un coro militar.como podemos no hablar de universo gótico ? La luz del primer CD, aunque teñida de una capa de niebla, deja el paso a la noche y el ciclo vital se repite sin romper la cadena.
Ocean of Noise recuerda, por timbre vocal y orquestación, el universo de Nick Cave o de los nórdicos Madrugada, pero añadiendo un toque ancestral y de candor que nunca se apaga. Siguiendo con las similitudes, Antichrist Television Blues nos lleva hacia aquellas ambientaciones rurales típicas de los Violent Femmes. También el fantasma de New Order no está tan lejo y, de echo, Keep the car running recuerda la frialdad inquitante de estos tíos de Manchester, donde una melodía casi pop esconde palabras de una notable intensidad. Muchas influencias, pero nunca banales copias, puesto que Arcade Fire nunca deja su toque muy personal.
Hay también que notar el empleo del idioma inglés con algunas frases en francés, detalle que añade a las canciones una pizca de misterio, raro en los grupos actuales (a excepción de Cocorosie). Textos casi metafísicos, como durante los gloriosos años de los Doors, pero nunca abstractos. A menudo, palabras de denuncia, come en Intervention, donde el protagonista es un soldado que reflecciona sobre su situación miserable, o también Antichrist Television Blues, donde la « cible » es la ilusión de la celebridad a toda costa como signo de una revalsa social. El « booklet » merece también un vistazo, pués que traduce en imagenes las emociones producidas por la música. Blanco y negro riguroso donde aparecen algunos personajes fuera del tiempo que parecen muñecas sin articulaciones.
Con su nuevo Neon Bible, Arcade Fire nos demuestra una vez más su grande potencial. El grupo de Montréal disfruta totalmente de su habilidad y confIrma con fuerza las expectativas de su primer CD. Entonces, digamos gracias a la oscuridad que, desde Interpol pasando por Bloc Party, nos hace refleccionar sobre el « côté noir » de nuestro cotidiano y sobre la paranoia que está invadiendo el mundo. Sí, digamos gracias por no cerrar los ojos sobre la realidad y por hacernos entrar en un universo donde solo la musica dicta las reglas.
"Neon Bible"2007
por Luis Rodrigo Alvarez - IndyRock
Es signo de los tiempos. Cada día se venden menos discos, pero hay cada vez más grupos. De entre toda esta avalancha de nuevas bandas con las que cada día nos inundan los medios, algunas propuestas son olvidables (y olvidadas); otras se quedan en interesantes; unas pocas son realmente válidas; menos aún son las que consiguen una voz propia, un sonido distinto, original y reconocible. En la cúspide de la pirámide se sitúan los artistas que, no solo hacen algo original y novedoso, sino que además construyen un universo propio, mezcla de sonido, actitud y estética que los convierte en referencia aparte. Puede que Arcade Fire sea el único grupo que haya conseguido eso en los últimos años; algo poco habitual hasta para artistas con carreras largas y sólidas.
"Neon Bible" es el segundo capítulo de su particular saga. En él encontramos todos los elementos que convirtieron a "Funeral" en el debut indie del milenio: un montón de instrumentos raros, esos coros y gritos que tanto recuerdan a los Pixies, la imaginería como de principios de siglo XX.Esta vez, sin embargo, el grito de rabia post-adolescente del primer disco deja paso a un lamento igual de punzante pero más épico que lírico. "Neon Bible" tiene el aura de una obra conceptual sobre el Apocalipsis, o una visión oscura del presente, llena de referencias pseudo-religiosas que amplian el registro expresivo del grupo sin apartarse de su idiosincrasia. Desde la urgencia nihilista del primer tema "Black Mirror", hasta la sutil rúbrica final de "My body is a cage", todo el álbum está teñido de negro, aunque la mayoría de los temas sean crescendos musicales marca de la casa. Encontramos algunas canciones que podrían haber encajado en "Funeral", como la pegadiza "Keep the car running", junto con otros cortes más arriesgados como la profética "Intervention", con órgano de iglesia incluido, la ya citada "Black Mirror", o la nana de "Neon Bible".
Más allá de los matices que pueda adoptar su sonido en cada nueva entrega, lo maravilloso de Arcade Fire es que hacen música triste pero la interpretan con un entusiasmo inédito para los tiempos que corren, y ese entusiasmo sigue intacto. Sólo hay que dejarse contagiar.

"Neon Bible"2007
por David López - IndyRock
Tragicómica ha de ser esta vida donde nos hallamos inmersos en un gran teatro obligados a interpretar un papel cuyo guión desconocemos. Puede que, como afirmaba Schopenhauer, la experiencia del dolor y el sufrimiento sea, a la manera del cógito cartesiano, la cosa mejor repartida del mundo y ello nos inspire ciertas ilusiones consideradas como metafísicas. Pero también puede fomentar ese arte trágico que ama por igual la sabiduría pesimista abismal y la ferviente creación imaginativa y estética. 
The Arcade Fire, una de las maravillas mejor guardadas de Montreal, parecen pertenecer a ese selecto club que posee la luz inextinguible de lo atemporal. Su "Funeral" rebosaba paradójicamente vida, la belleza de las cosa terrenas destinadas a no morir nunca. Hay quien les criticó su barroquismo. Yo prefiero llamarlo riqueza y complejidad. La densidad de su épica emocional, tan sólo comparable a los Radiohead más desgarrados o los intensos crescendos de Sigur Ros, no dejó indiferente a nadie y colocó su debut grande para el público masivo en lo más alto de las listas de "lo mejor del año".
Pues el dramatismo y la ornamentación preciosista han regresado. "Neon Bible" es el título de la magna nueva obra de los canadienses, a publicar el próximo 5 de Marzo. Luces y sombras pueblan esta joya para disfrutar en calma. Algo más oscuro que su predecesor, la particular biblia musical de The Arcade Fire, que toma su nombre de la conocida novela de John Kennedy Toole, pierde en dureza pero retoman la brillante luminosidad de "Rebellion" en "The Well And The Lighthouse" o "Keep the car running", se relajan con "Neon Bible", sorprenden con la teatralidad de "Black Wave/Bad Vibrations", se atreven con un alegre blues pasado por su propio filtro en "Antichrist Television Blues", recuperan y transforman de su primer EP la conmovedora "No Cars Go" (una de sus mejores piezas) y ponen el vello de punta en una colosal "Intervention", donde la fusión con órganos de iglesia corta la respiración. "Black Mirror", su single de adelanto, nos muestra una vez más esa profusión por los textos en claroscuro donde prima el humor negro y la melancolía existencial. 
"Neon Bible" es en definitiva uno de las grandes gozos que alberga el presente 2007, un disco inspirado y equilibrado en sus ascensos y contenciones, abundante en sus poéticas ensoñaciones. La revelación del buen estado de forma que mantiene una de las mejores bandas de nuestro tiempo. Muy grandes.
"NEON BIBLE" Se grabó en 2006 en varias ciudades: Quebec, Nueva York, Budapest y Londres. Todos los temas han sido compuestos, producidos, arreglados e interpretados por The Arcade Fire. La grabación fué realizada por Markus Dravs y Scott Colburn con algunos arreglos de orquesta por parte de Owen Pallet y Regine Chassagne.
The Arcade Fire son: Regine Chassagne, Richard Reed Parry, Win Butler, Tim Kingsbury, Sarah Neufeld, Will Bubler y Geremy Garae Chassagne. 
 1. Black Mirror 
2. Keep The Car Running 
3. Neon Bible
4. Intervention
5. Black Wave 
6. Ocean Of Noise 
7. The Well and the Lighthouse 
8. (Antichrist Television Blues) 
9. Windowsill 
10. No Cars Go 
11. My Body 
Biografía
Este colectivo musical canadiense comienza su andadura en 2002 y dos años después edita su álbum debut, ‘Funeral’. Este primer disco fue elegido como mejor disco del año por medios especializados como Pitchfork, No Ripcord y MTV2, y New Musical Express lo incluyó entre los mejores del año y eligió ‘Rebellion (Lies)’ como la mejor canción del año. También las ventas de ‘Funeral’ fueron muy destacadas. A pesar de no contar con apoyo publicitario ni de medios de comunicación masivos, Arcade Fire consiguieron el Disco de Oro en Reino Unido y Canadá vendiendo más de medio millón de copias. Además, les valió su primera nominación a los premios Grammy y a los Brit Awards.

Con ‘Neon Bible’, de 2007, Arcade Fire vino a ratificar todo lo que había señalado con su primer trabajo. De nuevo obtuvieron excelentes críticas y ventas en países como Estados Unidos, Canada, Reino Unido, Portugal, Croacia, Noruega o España.

Su último trabajo se llama ‘The Suburbs’ y fue editado el pasado verano. Les supuso su primer nº1 en ventas en Reino Unido y Estados Unidos y han conseguido ampliar notablemente su público, consiguiendo colgar el cartel de ‘Entradas agotadas’ en la gran mayoría de sus conciertos, que han pasado de llevarse a cabo en salas de aforo reducido a celebrarse en recintos para miles de personas.

Arcade Fire han sido portada de la edición canadiense de la revista Time, han actuado en los mejores festivales internacionales (Osheaga, Lollapalooza, Reading, Leeds, Rock en Seine…), cuentan entre sus seguidores con artistas de la talla de David Bowie y, sin duda, la autenticidad y la magia que reside en su música les ha posicionado como la mejor banda de rock alternativo de la actualidad.

Grandes amantes del arte, su concierto de la explanada del Guggenheim Bilbao promete ser un auténtico acontecimiento. El show cuenta con el apoyo de Ayuntamiento de Bilbao y Diputación de Bizkaia.


Premios
2005 Studio8 International Music Awards: Studio8 disco del año por Funeral 
2005 PLUG Awards: Mejor artista nuevo y Mejor Arte de album por Funeral 
2006 Juno Awards: Mejor compositor del año por las canciones "Neighborhood #3 (Power Out)", "Rebellion (Lies)"y "Wake Up" 
2008 Juno Awards: Mejor album alternativo del año por Neon Bible 
2011 Premios Grammy: album del año por The Suburbs 
2011 Brit Awards: mejor album internacional por The Suburbs y mejor artista internacional. 

Formación
Win Butler
Régine Chassagne
Richard Reed Parry
William Butler
Tim Kingsbury
Sarah Neufeld
Jeremy Gara
Procedencia Montréal, Québec, Canadá
Estilo Rock alternativo

Discografía
Funeral (2004) 
Neon Bible (2007) 
The Suburbs (2010) 
Eagle Rock Entertainment lanzará “Arcade Fire The Reflektor Tapes”, un asombroso e hipnótico documental sobre el proceso de realización del exitoso álbum de estudio "Reflektor" (2013), que llegó al nº 1 en las listas británicas y fue un hit mundial. Dirigido por Kahlil Joseph, que también dirigió la película "Lemonade" de Beyoncé, se estrenó en el año 2015 en el Toronto International Film Festival. Este documental retrata las sesiones de grabación, actuaciones en directo y su estancia en Haití, un país con el cual tienen una larga y especial relación. El segundo disco contiene un concierto desde Earl's Court en Londres el 6 de junio de 2014 durante el "Reflektor tour”, que complementa a la perfección el documental.

"The Reflektor Tapes" ofrece más de cuatro horas de entretenimiento en alta definición. Imprescindible para los fans de Arcade Fire, captura no sólo el proceso creativo que subyace tras esta importantísima obra, sino también su magia en el escenario.



http://www.arcadefire.com/
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