"El que critica en mayúsculas, que pise otro festival"
19 y 20 de Julio. Parc del Fòrum Barcelona
Crónica por: Francesca Tur / IndyRock
Fotos Dunia Ibrahim - IndyRock


Blondie


Grindeman

Interpol


Ian Brown

Sex Pistols


Kings of Leon

Mogwai


The Strangles
Al Summer, le precedieron los mil comentarios, el
que critica en mayúsculas que pise otro festival, el que cree que
se equivocaron al coincidir con el concierto del "Boss", el de esos "scottish
guys" que consideran tiene el mejor cártel de los festivales europeos
de este año, o el de los jóvenes fiesteros que, al compararlo
con el festival que acontece a unos kilómetros más abajo
o con el que cierra la Primavera, lo ven demasiado comercial. Y entre esta
marabunta de voces llega el Summer a la capital condal convirtendo el Fórum
en un Barcelonicássim, lleno de guiris, llenos de fans que vienen
por una de las bandas (véase los Pistols punkfans), lleno de españolitos
que recorrieron parte de la península para disfrutar de unas vacaciones
musicalizadas y repleto de todo lo que significa un festival de verano.
Eso sí, falta la arena que consigue el punto que cierra un festival
estival. Falta esa arena de cuando uno pasa en pocos minutos de la playa
a los escenarios (!se ven pocos atrevidos a bailar con restos de arena
en los pies!).
Así que aquí empieza una reflexión
a compartir, una historia en voz alta sin más pretensiones que pretender
relatar lo que dio de si este festival que llegado a su tercera edición
mantiene su "querer ser grandes" con un cartel donde no hay a quien no
le suene el nombre de una de las bandas. Un festival que, osado, decidió,
para mal bien de todos los amantes de la música y los "festivals
lovers" pisar las fechas al Festival de Benicàssim, uno de los grandes
por antonomasia, al que hasta ahora se le había mantenido respeto.
Aun así, no se sabe si por que cada día más gustan
los festivales urbanos o por que su cartel atraía a multitud de
público dispar, ha sido todo un éxito de convocatoria. Llegada
la fecha, llegada la tarde del viernes, uno empieza a sentir que se acerca
a un festival, con europeos del norte con pieles aun blancas que lucen
sombreros de paja y buscan como entrar al recinto, españoles con
ganas de fiesta que entran bebiendo cerveza pues han venido a disfrutar
y jóvenes con sus wayfarer y ganas de fiesta. Una vez dentro, uno
descubre un festival que coge detalles del Fib (como la primera carpa que
se encuentra uno al cruzar la puerta donde cambian las entradas por pulseras)
y que sigue la misma estructura y organización de escenarios que
hace poco acogió a Radiohead en el Daydream Festival (y es que ambos
tienen a Movistar por medio). Al atravesar el dintel, uno se situa, mira
el mapa y se prepara para saborear un cartel que se mueve desde grandes
perlas flashbacks (desde los grandes Pistols a la rubia Debbie Harry),
grupos cuyos videoclips no paran de salir por la teles más indies
(CSS, The Foals o The Kooks), legendarios (Grinderman o Ian Brown), apuestas
por el panorama estatal de calidad (Dorian, Mishima o Antònia Font)
y nuevas bandas que en forma de nuevos talentos se enclavan en las horas
tardías del festival (Peter Von Poehl o Shout Out Louds).
Abren Els Pets, una especie de perla autóctona
en un festival de estas características. Ellos mismos, entre temas
lo dejaron claro "Hemos venido a ver que se sentía al tocar con
gafas de sol y para transformar el indie de una vez para siempre". Su lider,
Gavaldà, dedicara "Agosto" al sol que aprieta. Tras ellos, una de
esas piezas que Sinammon relanza con fuerza. El Guisante Mágico,
con toda la banda (y no como en su gira norteamericana) consiguen cargar
de ganas a los primeros asistentes de la tarde. Consiguen ese estilo desenfadado
y conquistan a un centenar de congregados con los santos locos de su encorbatado
frontman quien acabará dedicando la última canción
a su novia (demostrándonos que hasta los más rockers son
un tanto sensibles). Hydrogenesse será otro de los encargados
de decir hola al festival. Actúan en la carpa que está justo
al atravesar la entrada, el escenario Levi's. Allí se amontonan
curiosos que acaban de entrar y aprovechan para empezar a hojear el programa
(!se palpan ganas!) a ritmo de "Disfraz de trigre", ingleses que rien sin
poder disimular que bailan mientras escuchan "El de mis tejanos" y los
de siempre, esos fans que están cada vez que suben el telón
y que ahora saltan con la energía que tiene un festival al ritmo
de la canción de los ponnis y caballitos. Y enfrente ellos, serios
pero divertidos, que nos deleitan con estos discursos que cantan en voz
alta, con sus cuentos psicódelicos y ese estilo gramuroso. Aparecen
con hombreras y varias prendas rojas, manteniendo esos movimientos frágiles,
ese ritmo tan suyo y se dejaran llevar, pero tampoco demasiado, por el
hecho de estar en un festival.
Tras ellos, uno atraviesa el espacio, se acomoda,
situa puntos básicos y se adentra en el anfiteatro, el escenario
Sony, que se aleja de esa posición privilegiada de otros festivales,
que nos deja ver, mientras actúan las bandas, el mar de fondo, a
un lateral. Allá arranca un concierto, de lejos tránquilo:
un Edwin Collins sentado sobre un altavoz, de verde, demuestra que
acaba de ganar el pulso a unos problemas de salud y que, pase lo que pase,
sigue siendo ese cantautor de pseudovoz americana que consigue levantar
a los más sentados cuando empieza a entonar "A Girl love you". Unos
fans apretados a primera fila, consiguen arrancarle una energía
que transmite con esa voz tan característica. Le sigue, en
el escenario de arriba, el británico Ian Brown, quien meses
atrás compartió cartel con el Guisante Mágico en Madrid.
Aparece de rosa, con ese estilo de frontman de los que marcan época
y tras un "Hola Barcelona", quien fuera la cara de "The Stones Roses" ,
conseguirá un gran público por ser tan temprano (aún
no rozan las 8 de la tarde y la noche pinta para largo). Toca en el Escenario
Movistar y se mantendrá fiel a unas raices noventeras deleitándonos
con su britpop, mezclando soul, mezclando rock, y tocando algunos de los
temas de su ex-banda haciendo rememorar a los que bailan.
Tras esas canciones doradas por una luz cada vez más
naranja, aterriza, de negro, clásico y con ese puesto tan suyo Nick
Cave y su rock duro repleto de palabras malas, insultos, alusiones sexuales
y un aire violento mesurado. Es el momento de Grinderman. A medida
que avanzan, el día es más oscuro y su iluminación
más loca, más lila y es que consiguen la noche, consiguen
hacernos bailar con su country psicodélico donde Cave está
a los teclados, a la vez que canta, a la vez que habla, a la vez que toca
esa especie de maracas electrónicas que dan un toque auténtico
mientras unos fans gritan y elevan sus carteles de "temazo". Cave, con
ese aire macarra y peligroso, lanzará su dedo indice a una fan de
la que dirá haberse enamorado y hablará entre temas quitándose
su americana quedando con una camisa blanca que poco a poco irá
sudando."Go tell the women" y "Get in on" resumirán la hora que
nos regalaron de seriedad con comienzos tranquilos y elegantes que se transforman
con el desgarro de esa voz que deja de ser sexy para ser brutal. Sus potentes
guitarras acabaran los temas desde las alturas, cuando uno esta en pleno
extasis dejando a la pista con los brazos arriba. Se apagaran de repente,
sin más, cuando nos tenían a todos arriba, dejándonos
con eso que tienen los festivales, no hay bis, no hay más, esto
se acabó. Desapareció el inquieto e incombustible Cave dando
paso a un concierto que nos dejará con la boca abierta. Y es que
antes de que cerrasen ya había empezado Blondie. Quien, o
por coincidir con el fin de otro concierto, o porque la gente al final
tiene de bailar esos temas de siempre o porque el escenario y la hora son
los propicios consiguen "el" lleno del festival. Deborah Harry aparece
elegante, entre luces de colores y una ovación de las que emocionan.
Enfundada en un traje de licra blanco y negro y con unos tacones de impresión
Harry demuestra que conserva la energía de pasear de un lado al
otro del escenario (¿se preparará para la gira que conmemorá
el 30 aniversario de su Tour Parallel Lines?) y de levantar una masa imponente
como si estuviéramos en la discoteca más inn de los setenta
(aun y que buena parte del público no llegará a los treinta).
El público abarrota las escaleras que dan
acceso a la pista frente el escenario, es imposible bajar y la gente se
amontona para bailar los himnos de Harry que aun y algun desafino y problema
de sonido, consigue una vibración máxima. Se escucha, constantemente,
¿Ese tema también es suyo? en un público que disfruta
como loco con sus hits, pero pierde el ritmo en esas canciones que no pasaron
a la historia. Eso sí "!Sunday Girl!" y "!Heart of glass!" consiguieron
unos cantos que demuestran que el pasado gusta y atrae y que los indies,
rockeros, punks, alternativos y festivaleors canten a la par. A media actuación
y entre parte del público que tiene sus dudas si su voz es en directo
(hay quien dice que seguro pues hay muchos desafinos en "María",
mientras hay quien al ver la pantalla tiene claro que Debbie canta a modo
de karaoke) se quita los tacones y los tira al público. Se acomoda
sobre unos zapatos más corrientes para su edad y continuna saltando,
animando y dando todo de sí. El público, entre la dificulad
de salir de la masa y los saltos frente viejos clásicos, se contiene
para moverse a un Interpol, donde fans, ajenos a lo que pasaba más
abajo, guardan lugares al son de los temas de entreconciertos.
Paul Banks y su banda aparecieron puntuales (siguiendo
la tónica general del festival), cargados de energía
y desprendiendo su atmósfera, que envuelve a un público,
ahora masivo, que tiene ganas de saltar, bailar, sudar y disfrutar. El
festival empieza a vivir sus momentos cumbres y un temprano "The Heinrich
Maneuver" y "No I in threesome" marcarán la tónica y el ritmo
de su casi hora de concierto. Aceleran guitarras, profundizan en los estribillos
y pasearán sobre sus tres discos de manera dispar. "Evil", "Not
Even Jall" lograron ganarse a los no fans, invadidos por esa atmósfera
que consiguieron. Interpol sonríe dentro de esa seriedad que les
caracteríza y consiguen ser uno de los imperdibles del festival
gracias a esas guitarras que retruenan, a esa voz acorde, fuerte y dulce,
lejana y sonora, suave y cercana. Manos arriba que no bajan y constantes
guitarras que puntean melodias estructuradas demostrarán que están
a nivel de lo que el público esperaba, deseaba y quería bailar.
Tras una pequeña pausa, donde uno se asoma
a coger aire suena Mäximo Park, con un Paul Smith trajeado
que saltará sin cesar. En el escenario Movistar el público
no se alejó demasiado, pues querían mantener posiciones para
The
Verve, quien reaparece tras su años de separación. La
banda apadrinada por Oasis, mantiene el estilo de sus padrinos, la seriedad
en el puesto de todo el grupo y ese ritmo tan manchesteriano que consigue
tenernos en constante movimiento. Richard Ashcroft, fiel a su espíritu
oscuro, tan de los noventa, eleva su voz con auge, al son de una guitarra
más fuerte de lo normal y con unos problemas técnicos que
hacen que a momentos su voz sea la protagonista y que luego pase desaparcidibida.
Aun así, el público delantero baila extasiado dejándo
claro que no hay rupturas que valgan y que mantienen su estilo, su música,
su pasión por los temas y el dominio de la música. "Love
is Noise" hará que los más alejados se amontonen a la masa
y coreen ese himno generacional, mientras que "Sonnet" demostrará
que son algo más que vértigo y auge, que también dominan
los mundos que están más abajo. Se apagan de repente, de
nuevo sin bis, sin historias, sin más. Y aquí contínua
la noche, con un Cornelius, del que dirán asombró
por su puesta en escena, su juego de luces y su lenguaje audiovisual, más
que por su propuesta musical, unos Etienne de Grecy que dejaron
que desear y un Primal Scream que mantuvó el ritmo que llevaba
la noche de la noche. La que escribe, no llegó a estos tres y tuvo
que perderse a los divertidos 2Many dj's por una sobredosis musical
que requería volver a casa a esbozar lo vivido y preparase para
el segundo día, donde el cártel pintaba, aun si cabe, más
repleto.
La segunda parte del festival arranca, con más
sol si cabe, más gente a primeras horas de la tarde y con un cartel
en mayúsculas desde el comienzo de la segunda jornada. Los mallorquines
Antònia
Font consiguen hacer bailar a un público que se aglomera en
el Escenario Walkman. Los fans cantan "Mecanismes", "Love Song" y se emocionan
con las alegorías mallorquinas de estos galácticos que cierran
con un apoteósico "Wa yeah" que les recompensará con una
ovación en mayúsculas. Ellos rápido empatizaron con
el público, agradecieron, sonrieron y trasmitieron, gracias a su
carisma, al verde que vestían y sus ya grandes himnos, buena energía
para un día que pinta repleto. Tras ellos The Kooks, movieron
a gruppies y fans jóvenes, en su mayoría extranjeros, a las
primeras filas. Estos se emocionarán frente sus momentos de guitarras
acústicas dejando ver que no sólo se va a un festival a saltar
frente las propuestas más electrónicas y punks. Tocarán
elegantes, a la vez que divertidos, energéticos y potentes, con
sus chalecos y ese aire folk que se convierte, a son de los primeros acordes
duros, en el sublime de temas para compartir en voz alta. Aires de los
noventas y ese toque revival que les da una frescura depurada, alternando
sus hits de ambos discos en un concierto que congregó a buena parte
de los que estaban en el festival. "Eddie's Gun" "Sofa Song", "No Love
me" y sobretodo "Naive" y "She moves in her own way" hicieron bailar, saltar
y sudar, pues el sol aun picaba con fuerza. En las otras esquinas del gran
recinto mientras sonaban las conversaciones de esos que los ven demasiados
comerciales y poco indies como merecer sus saltos.
Se verá entre el público parte de los
mismos fans que corearan horas más tardes a los Kaiser Chiefs.
Tras ellos, uno observa la masa, que se mueve de lado a lado del recinto,
a modo de borregos que buscan las campanas. Una revuelve al escenario de
abajo las escaleras y encuentra a unos Dorian brillantes y sonrientes,
pues tienen ante sí una masa grande, las escaleras a rebosar y la
pista repleta de quien baila, quien canta y quien se deja llevar con su
pop hoy más psicodélico, más cuidado y más
festivalero. Sus temas, suenan más electros que pop y "A cualquier
otra parte", "100.000 metrópolis" y sus hits, retumbaron sobre el
mar. Dorian se aleja así de esas horas tempranas y esos escenarios
pequeños donde los veíamos en festivales de años pasados.
Tras ellos, los míticos The Breeders que sorprendieron con
esa atmósfera que nos recuerda a ese mundo tan Pixies. Un público
de media más mayor, admira ese micro distorsionado, unas canciones
tranquilas e inquietas que aun y su ritmo atmosférico consiguen
enloquecer al público, levantar manos y hacer bailar. Las gemelas
Deal cantan con un sonido clásico que tiene retoques punk gracias
a los toques de la banda. "Night of joy" llamó la atención
a los que los miraban de lejos y consiguió que el grupo, ya más
que consagrado, consiguiera fans actuales.
El comienzo de "Bang on" trajo uno de los momentos
brillantes de la actuación, cerrando con su gran tema "Cannonball".
A la par que ellos acababan, empezaba The Stranglers, con un público
dispar, mayores en primeras filas que abarrotan las vallas y jóvenes
nuevos fans, curiosos, motivados y acompañantes de los primeros.
El resultado: un ambiente genuino para ver a esta banda americana que consiguió
divertir, sorprender y emocionar. Sus canciones pegadizas de melodias nada
complicadas y guitarras poco distorsionadas, hicieron bailar sin parar
al son de sus grandes "Peaches" o "Golden Brown". Mucho público
joven cantando, tatareando y emocionado no sólo al son de sus grandes
hits sino también al ritmo del disco que publicaron el año
pasado. Antes de que acabarán el público ya se amontonaba
para uno de los esperados, los de Nashville, Kings of Leon que aparecen
tras el requiém de Mozart que es la señal que nos indica
que empieza la actuación.
Tan sólo salir los hermanos (y el primo) Followin
enchufan ese hype interesante, ese ritmo negro, esa sensación oscura,
cantando baladas rockeras con actitud en mayúsculas junto a
sus guitarras sólidas bajo. Les acompaña un juego de luces
que flashean colores a la vez que tienen de telón de fondo una luna
imponente. Concadenan temas eléctricos y consiguen ser uno de los
que no se olvidarán. Pasean sobre su "garage rock", que en directo
suena más duro pero cercano, de su primer disco "Youth And Young
Manhood" a la vez que no abandonan "Because of the times". Sus temas son
grandes éxitos coreados, sudados y bailados. "Fans" arranca como
una especie de himno, "Charmer" reparte locura, gritos y albororto y "On
Call" demuestra que tienen voz, que dominan el escenario y que son lo que
se esperaba. Tras ello,s un silencio corto, una música a tope y
se descuelga una lona amarilla con uno de los letreros más punks
de la historia de la música. Y es que llega Johnny Rotten, con cierta
antelación de la hora pactada, con su puesta en escena muy
suya y precedido por un tema clásico.
Los Sex Pistols nos darán un espectáculo
más que un concierto demostrándo, con su desgarro, sus banderas
tras ellos, sus fans alocados, sus gargaras de whisky, sus saltos y su
look de invierno en verano, que aun son lo que eran y que el punk tiene
pilas para rato. Serán los únicos que se permitirán,
tras decirnos que si queremos más lo gritemos, un bis, una
reaparición, más punk si cabe. Mientras suenan estos jóvenes
disfrazados de abuelitos, una tiene la decencia de dejar a estos grandes,
míticos e históricos para apostar por The Raveonettes,
que sonarán, en contraste, felices, totalmente naïves. Su duo
de voces bisexuales, sus panderetas, su estilo afrancesado y sus dos grandes
temas harán que el escenario, que es el queda más alejado,
sea una fiesta para lo más indies. CSS consiguen un público
colorado y ya adentrado en el festival, que sale radiante de unos Pistols
que nos dejaron enloquecidos y tras ellos, en el mismo escenario unos Foals
que demuestran que no son una banda del momento. Ellos se mueven a base
de movimientos que parecen espasmos con unas guitarras fuertes, un bajo
potente y una voz carismática con un ritmo que lleva su sello.
Los alocados Kaiser Chiefs aparecerán
con su estética hooligan, sus temas locos y rebeldes, sus himnos
proletarios y un aluvión de público que suda con una de las
bandas más comerciales del cartel. Su frontman se entrega, se sube
a las columnas del escenario, salta casi encima de la batería, nos
pasa el micro y suda sin cesar. Los de Leeds arrancaran con "Everything
is average nowadays" y "Love's not a competition" y agotaran a buena parte
del público que caerá tras ellos después de muchos
saltos. "Ruby" les coronará para los más fans y "The Angry
mob" hará que todos los asistentes levanten los puños.
Tras ellos, una pausa larga y un retraso para ver
a los Planetas, que están programados a las tres de la noche,
hora rara para escuchar a los de Sevilla. No harán una sesión,
por la hora que tocan, un tanto falta de rimto. Mantendrán un show
tránquilo donde el protagonista será su último disco
con perlas de sus hits, que harán enloquecer a los fans que lucen
sus camisetas por todo el festival. Al acabar ellos, la que firma decide
que fue suficiente y se prepara para redactar esta pequeña historia
en voz alta, donde más que transmitir el carisma de las muchas bandas
que tocaron lanza una sensación general para que los que leen se
transporten a este festival que mantuvo, a pesar de las críticas,
un cartel de excepción.
Así que después de dos días de conciertos, observaciones,
saltos y divagaciones entre fans, detractores y seguidores de las bandas
más peculiares que rebosa el Summercase 08, una repasa sus notas
y encuentra muchas páginas abarrotadas de frases que se escuchan,
ritmos que aun retumban, guitarras que aun sostienen un eco potente y sensaciones
que se viven durante dos días de calor que convirtieron el Parc
del Fòrum en un Barcelonicàssim con horchata fresca incluida.
viernes 18 y sábado 19 de Julio
Recinto BCN: Parc del Fòrum Barcelona
Recinto Madrid: Boadilla del Monte
Summercase cierra su
tercera edición con 81.000 asistentes
Comunicado de la organización
Desde la organización del festival queremos agradecer la implicación
de todos aquellos que han hecho posible esta nueva edición. El equipo
de Sinnamon se encuentra muy orgulloso del trabajo realizado, una tarea
en la que más que nunca ha volcado toda su dedicación.
Gracias a todos los artistas participantes por el esfuerzo que implica
un festival simultáneo y por haber escogido Summercase para tocar
este verano en nuestro país. Es para nosotros un verdadero privilegio
poder contar con un cartel de artistas como el de la edición de
este año.
También queremos dejar constancia de la colaboración
recibida por parte del Ayuntamiento de Boadilla del Monte, de l'Ajuntament
de Barcelona a través de B:SM, y del ICIC (Institut Català
de les Indústries Culturals).
Asimismo, dedicamos una especial mención de agradecimiento al
apoyo incondicional de movistar, patrocinador oficial del evento, por su
implicación con la música en nuestros festivales. Así
como al resto de entidades y al conjunto de marcas y empresas que han colaborado
con nosotros.
Sin olvidarnos de los medios de comunicación que nos han dado
su apoyo y han promocionado el festival.
Gracias a todos los que hacen posible este proyecto: la producción,
la contratación, la promoción del festival la ha llevado
a cabo lo que más vale por encima de todo de Sinnamon que es, sin
duda, su equipo humano.
Y por último y sobre todo, gracias al público asistente
este año, más que nunca, nos sentimos orgullosos de la confianza
depositada por parte de todos aquellos que han apostado por nuestro festival.
Gracias por dar sentido a nuestro trabajo.
¡Ya estamos trabajando en Summercase 2009!
LIDIA DAMUNT EN SUMMERCASE MADRID
La Hank Williams del Mar Menor actúa este sábado 19 de
julio en el Festival Summercase de Madrid (Boadilla del Monte) dentro de
la carpa Movistar a partir de las 17:30 h.
La publicación por Lucinda Records de 'Lidia Damunt en la Isla
de las Bufandas' ha significado para muchos el descubrimiento de una indómita
y talentosa nueva artista y para otros la confirmación del portentoso
genio que se hallaba oculto en las catacumbas del underground murciano.
La reciente visita de Lidia Damunt a Cataluña para actuar en
Primavera Sound Festival y Faraday Festival ha sido un éxito, mereciendo
la consideración de medios catalanes como El Mundo o Time Out entre
otros, que dedican portadas y extensos artículos a la autora de
'Aloes de 50 metros'
CARTEL 2008
VIERNES 18, BARCELONA - SÁBADO 19, MADRID
BLONDIE
GRINDERMAN
INTERPOL
MAXÏMO PARK
PRIMAL SCREAM
THE VERVE
2manydjs
CORNELIUS
EDWYN COLLINS
ETIENNE DE CRÉCY live
IAN BROWN
WE ARE SCIENTISTS
BRAKES *solo en Madrid
CADENCE WEAPON
GLASVEGAS
EASY SNAP
EL GUISANTE MÁGICO
HIDROGENESSE
JUAN MACLEAN live
MIDNIGHT JUGGERNAUTS *solo en Barcelona
MR FLASH
ONE NIGHT ONLY PATRICE
ELS PETS
SONS & DAUGHTERS
VICARIOUS BLISS
Barcelona - djs
Buenavista
Gato
NME djs
Kimberly i Clark djs
XFM djs
Madrid - djs
Flatmates
Homeboy
dj Ivan
Pequeñas Padawans
Rory Phillips
Scream
SÁBADO 19, BARCELONA - VIERNES 18,
MADRID
THE BREEDERS
KAISER CHIEFS
KINGS OF LEON
MOGWAI performing MOGWAI
YOUNG TEAM
LOS PLANETAS
SEX PISTOLS
CSS
FOALS
THE KOOKS
LEILA
THE RAVEONETTES
THE STRANGLERS
TIGA
ANTÒNIA FONT
BIFFY
CLYRO
LOS CAMPESINOS!
DORIAN
FACTO DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES
MISHIMA
MYSTERY
JETS
NEON NEON
PETE AND THE PIRATES
PETER VON POEHL
RAGDOG
THE REQUESTERS live!
REX THE DOG
SHOUT OUT LOUDS
Barcelona - djs
Amable
Go Mag djs
MRDJ
Rough Trade djs
Madrid - djs
Bright Young Things
Drowned in Sound djs
Jenesaispop djs
Mr Chase
Smart
SUMMERCASE - PREVIA
Por Laura Álvarez De Cienfuegos
Confirmado el cartel definitivo del festival "Summercase", que
se celebra los días 18 y 19 de julio, en Madrid y Barcelona,
alternando los grupos y días. Esta es la tercera edición
del festival, que cada día tiene más adeptos, es uno de los
grandes de nuestro país, compitiendo considerablemente con el FIB,
y no es para menos si tenemos en cuenta los grupos que actuarán.
Como cabeza de cartel encontramos bandas longevas como Blondie y Sex
Pistols, la primera fue una de las mas exitosas y originales de los
años setenta, de origen neoyorkino, iniciaron su andadura musical
a mediados de los setenta junto a otras bandas locales como The Ramones,
dentro del movimiento punk rock, liderada por Deborah Harry .Por
otra parte los Sex Pistols, grandes influyentes de la oleada punk
británica, se pondrán a prueba para demostrar si siguen siendo
lo que fueron. Sin duda alguna habrá que estar allí para
verlo.
Otra de las sorpresas son Primal Scream, que para alegría de
sus seguidores, repiten en esta edición al igual que Kaiser Chiefs.
Interpol, otro de los grandes del Summercase, nos ofrecerán su
ultimo disco "Our Love to Admire". También nos harán
disfrutar The Kooks, la joven banda británica, que tras su primer
trabajo "Inside In/Inside Out", nos deleitan ahora con el segundo" Konk
".
Dentro del panorama nacional, este evento especializado en pop_rock
independiente, contará con Los Planetas y con el duo de art-rock
electrónico Hidrogenesse, presentándonos "Bestiola"
La organización ha confirmado la asistencia de otros grandes
internacionales como Mogwai, tocando sus nuevos temas, al igual que el
grupo norteamericano compuestos por cuatro primos de Tennesse, los Kings
of Leon, los cuales tienen un directo potentísimo.
La banda de Richard Ascroft, al mando de los míticos the Verbe,
estará en Madrid y Barcelona esos días, y es que como
vemos, el cartel no tiene desperdicio.
Entre los platos fuertes está Grinderman , el grupo paralelo
de Nick Cave, posiblemente su única actuación en España.
Aunque el disco de debut de Grinderman (titulado homónimamente)
se publicó el pasado año, pero será ahora cuando lo
presenten en nuestro país. Todos estos se suman a los ya confirmados
Máximo Parck, the Raveonettes o M.I.A.
Sin duda alguna un festival que no hay que perderse.