|
.
|
|
. |
14 y 15 de julio de 2006
Boadilla del Monte (Madrid) /Parc del Fòrum. (Barcelona)
14 y 15 de Julio. Boadilla del Monte (Madrid)
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez
Primera Jornada # Segunda
jornada Cronica y fotos
Un nuevo festival veraniego nacía los días 14 y 15 de
Julio entre Madrid y Barcelona. El Summercase aunó entre Boadilla
del Monte (Madrid) y El Parc del Fòrum (Barcelona) a 53 grupos,
que gracias al puente aéreo actuaron en cada uno de los recintos.
Todos estos artistas fueron repartidos entre cuatro escenarios, dos exteriores
y dos ubicados en sendas carpas.

New Order

Primal Scream

Razorlight

Rufus Wainwright

shout out louds

Keane

Dandy Warhols

Brakes

Belle Orchestre

Astrud

The Divine Comedy

The Feelings
Viernes 14 Julio
Sobre las 18.30 de la tarde y bajo un sol de justicia en Madrid, comenzaba
este festival que aunaba muchos esfuerzos y esperanzas para consolidarse
como un referente entre los festivales de siempre.
The Paddingtons abrieron el escenario Terminal S. Esta banda
inglesa representa a la perfección lo que debería ser el
punk contemporáneo. Sobre el escenario son pura adrenalina y así
lo demostraron. Canciones aceleradas que consiguen contagiarte su ritmo
sin darte cuenta. Los temas de su álbum de debut "First Come First"
se fueron sucediendo durante la actuación, desperezando al público
que se acercaba con timidez al escenario.
El quinteto londinense The Feeling en el escenario Terminal E,
liderados por Dan Gillespie encandiló con su soft-rock. Sus temas
derrochan un sonido totalmente americano con guiños a Supertramp,
The Rembrandts, The Carpenters,.que junto con la fuerza de su directo hicieron
de este grupo una de las revelaciones del festival. Temas como "Sew" y
"Fill Me Little World" hicieron las delicias de los allí presentes
que saltaron y dieron palmas al son de la música.
The Dandy Warhols inauguraron el escenario Terminal O. El cuarteto
de Pórtland (Oregón) repasó los temas de su
ya dilatada carrera musical. La banda formada en 1995 por Courney Taylor
-voz y guitarra-, Peter Holmstrom -guitarra-, Zia McCabe -teclados y bajo-
y Eric Hedford -batería- interpretó los temas que les ha
llevado a la cumbre del indie, entre ellos destacar 'Get off', 'Not if
you were the last junkie on earth' y 'Bohemian like you'.
Finalizada la actuación de The Feeling, la banda The Divine
Comedy liderada por el elegante Neil Hannon saltaba al escenario Terminal
E. El público que se agolpó sobre el escenario disfrutó
a raudales con la exquisita voz de este artista, que desde su debut allá
en 1993 con el disco "Liberation", ha conseguido un estilo realmente propio
y que supo hacerse en su tiempo un hueco entre grupos como Oasis, Blur
o Suede.
Presentó temas de su nuevo álbum "Victory for the Comic
Muse", entre ellos "To Die a Virgin" y "Diva Lady" y sacó del baúl
de los recuerdos temas imprescindibles en su carrera, como "Queen of The
South". Enérgica y a la vez detallista actuación en la que
una multitud de instrumentos desfilaron por el recinto del Summercase.
En la Terminal O, Starsailor demostró que en directo es
una de las bandas del momento. El sonido fue casi perfecto, a diferencia
de lo que ocurrió en las demás actuaciones del Summercase.
El cuarteto inglés de Chorley gustó al respetable y repasó
los temas de sus tres álbumes en el mercado. El último de
ellos "On The Outside" nos muestra a una banda con una madurez musical
que se refleja en las canciones compuestas por su lider James Walsh. La
gran voz de este acompañada por los riffs de guitarra y la garra
que pone todo el grupo, fueron los ingredientes perfectos para que temas
como "Four to the floor", "Alcoholic" o "In the Crossfire" pusieran el
listón muy alto para el resto de las bandas.
En la Terminal S, Bell Orchestre, compuesto por dos de los componentes
de Arcade Fire, Richard Reed -contrabajo- y Sarah Neufels -violin-, asombraron
con su música instrumental, que bebe tanto de la música de
cámara como del post-rock, jazz y electrónica. La fuerza
de su música acompañada por la energía que derrochan
sobre el escenario fue una de las claves de su actuación.
Como en todo festival que se precie es natural que varios grupos comiencen
sus actuaciones a la misma hora o se solapen en cierto modo, pero colocar
a Happy Mondays en un escenario media hora antes que a New Order,
no tiene nombre. Dos bandas que han marcado un hito en la música
contemporánea y tan cercanos en el tiempo, deberían haber
tocado en el mismo escenario a distintas horas. Como era normal la gran
mayoría de público que disfrutaba de Happy Mondays, se desplazó
en masa al escenario de al lado para ver a New Order. Happy Mondays
desplegaron sobre la Terminal E los hits que les han hecho alcanzar desde
1985 los primeros puestos en las listas de ventas de todo el mundo, con
su sonido Madchester que sería seguido por varias bandas de todo
el mundo.
New Order realizaron un correcto concierto, aunque debilitado
por un sonido no demasiado bueno. El grupo apareció acompañado
por el tema de Ennio Morricone de la película "El Bueno, El Feo
y El Malo". Tras la bienvenida, los temas más esperados del grupo
fueron cayendo como obuses sobre el público que abarrotaba el recinto.
"Crystal" fue la encargada de abrir el bombardeo. "Regret", "Bizarre love
triangle", "True Faith", "Love Will Tear Us Apart" y "Blue Monday" subieron
la adrenalina entre el respetable que se quedo con ganas de más
música de esta gran banda. Bernard Sumner realizó su papel
como siempre lo ha hecho, no se le puede pedir más, mientras que
Peter Hook no paró de moverse por el escenario con su bajo, que
es el que le da ese sonido tan característico a la banda. Se esperaba
algo más de ellos, aunque si alguien ha tenido la suerte de ver
algún otro show, puede saber que ellos son así.
Casi llegando al final del la actuación de New Order, Primal
Scream aterrizaban en la Terminal E. Bobby Gillespie, Mani y los suyos
realizaron una brillante actuación, aunque más tranquila
que en otras ocasiones en las que hemos podido disfrutar de ellos. En esta
ocasión su actuación volvió a los comienzos de la
banda, como ha ocurrido en su nuevo álbum "Riot City Blues", aunque
los temas más electrónicos tambien tuvieron cabida. "Higher
Than The Sun", "Burning Wheel", "Kill All The Hippies" elevaron la temperatura
del recinto hasta llevarnos a los temas con los que finalizarían
su show. En primer lugar "Swastika Eyes", luego "Country Girl" (nuevo album)
y para finalizar "Rocks", que desató la euforia entre público
que no paró de bailar durante toda la actuación.
Keane fueron los encargados de cerrar tras New Order. El trío
londinense que tantas críticas ha recibido en los numerosos festivales
a los que acudido, por su estilo musical, volvió a demostrar que
la falta de guitarras no les frena ante nada. Con un Tom Chaplin espléndido,
siempre acompañado por el genial Tim Rice -piano- y Richard Huges
-batería- supieron hacerse con el público que en otras ocasiones
les han criticado, y que tarareo las canciones de principio a fin. Tim
Rice poseído por su piano se dejó la piel en temas como "Is
It Any Wonder", "Crystal Ball", "Everybody Is Changing", "Bed Shape" "Bend
and Break", todos ellos de sus dos álbumes, que fueron interpretados
de manera magistral por la gran voz de Tom.
The Chemical Brothers, inexplicablemente fueron encerrados en
una de las carpas en las que el público se las vio y deseó
para poder entrar a disfrutar de este dúo que por donde va arrasa.
Aunque no venían a realizar un concierto de sus temas, simplemente
como djs, era de esperar que mucha gente quisiera divertirse con ellos.
Los fotógrafos no tuvieron la misma suerte ya que al estar llena
la carpa, no se les habilitó una entrada alternativa para poder
realizar su trabajo en condiciones.
Razorlight tuvieron el honor de cerrar la Terminal E. Rebosaron
dinamismo en estado puro y estribillos efervescentes, con toques a Bowie,
The Who o The Clash. Johnny Borrell y los suyos cerraron la noche del viernes
con los temas de sus dos álbumes "Up All Night" y "Razorlight",
para dar paso a los djs que hasta altas horas de la madrugada hicieron
bailar a diestro y siniestro.
Segunda
jornada Cronica y fotos
CARTEL POR DÍAS
Viernes 14 de julio Boadilla del Monte (Madrid)
Sábado 15 de julio Parc del Fòrum (Barcelona)
NEW ORDER - KEANE - PRIMAL SCREAM
THE CHEMICAL BROTHERS (DJ SET)
THE DANDY WARHOLS - THE DIVINE COMEDY
HAPPY MONDAYS - RUFUS WAINWRIGHT (solo)
STARSAILOR - RAZORLIGHT
BELL ORCHESTRE - BRAKES - THE CONCRETES- CUT COPY
THE FEELING - HOPE OF THE STATES - THE LONG BLONDES
MENDETZ - THE PADDINGTONS - TWO GALLANTS
DIRECTOR - SOULSAVERS
CAPTAIN - NATHAN DETROIT - GATO
Viernes 14 de julio Parc del Fòrum (Barcelona)
Sábado 15 de julio Boadilla del Monte (Madrid)
MASSIVE ATTACK - DAFT PUNK
BELLE AND SEBASTIAN
SIGUR RÓS - FATBOY SLIM
ADAM GREEN - ASTRUD - JAMES MURPHY
THE CARDIGANS - MAXÏMO PARK
DIRTY PRETTY THINGS - SPARKS - SUPER FURRY ANIMALS
ÁLEX TORÍO - CLOVIS - DAVID KITT - MIDLAKE
MY LATEST NOVEL - MYSTERY JETS - SHOUT OUT LOUDS
THE SPINTO BAND - THE TWILIGHT SINGERS feat GREG DULLI
FILTHY DUKES - TRABANT
THE BOYFRIENDS - LARRY TEE - AMABLE
CLOR ANUNCIA SU SEPARACIÓN Y CANCELAN SU ACTUACIÓN
EN EL FESTIVAL SUMMERCASE
Debido a su separación como banda, los londinenses CLOR han
cancelado sus actuaciones en Summercase Festival previstas para los días
14 de julio en Barcelona (Parc del Fòrum) y 15 de julio en Madrid
(Boadilla del Monte). Las diferencias en el seno de la banda han acabado
con la prometedora carrera de los firmantes de "Clor" (Capitol/ EMI, 05),
uno de los debuts más atractivos y vibrantes de la pasada temporada.
Sus fundadores, Barry Dobbin y Luke Smith, han manifestado su intención
de seguir dedicados al mundo de la música, sin que por ahora, ninguno
de los dos haya concretado sus planes de futuro. A continuación
la nota de despedida colgada por el grupo en su página web oficial
www.clor.co.uk
Summercase en Barcelona cambia su emplazamiento
de Montjuïc al recinto Parc del Fòrum.
El festival Summercase, que se celebrará los próximos
14 y 15 de julio simultáneamente en Boadilla del Monte (Madrid)
y Barcelona, cambia de emplazamiento en la ciudad condal: de Montjuïc
al recinto Parc del Fòrum.
Tras una valoración conjunta y de mutuo acuerdo entre BSM (Barcelona
Serveis Municipals) -empresa que gestiona ambos recintos-, los responsables
del Ayuntamiento de Barcelona y la organización
de Summercase , se ha tomado la decisión de trasladar el emplazamiento
del festival al recinto Parc de Fòrum debido a que éste se
ajusta más a las dimensiones y las características técnicas
y acústicas del festival.
Queremos agradecer tanto a BSM como al Ayuntamiento de Barcelona su
colaboración y la predisposición mostrada en todo momento
para garantizar un mejor servicio y accesibilidad al público asistente.
Aclaración: Los abonos vendidos antes de este cambio de recinto
son igualmente válidos para la nueva ubicación del festival
en Barcelona.
Presentacion 07/04/2006, Círculo de Bellas
Artes, Madrid
Crónica y foto Marina Sanz Dominguez
Cristina Vila: Responsable de prensa
Arturo González Panero: Alcalde Boadilla del Monte
Lluis Torrents: Responsable Summercase
Paloma Cordón: Responsable Summercase
El Summercase es un nuevo festival cuya principal aportación
a la escena actual es la simultaneidad de las actuaciones entre Boadilla
del Monte (Madrid) y Montjuïc (Barcelona), además de traernos
un estupendo cartel.
Las nuevas confirmaciones desveladas en las ruedas de prensa realizadas
hoy en Madrid y Barcelona son New Order, que tocarán por primera
vez en Madrid en sus más de 20 años de carrera, Daft Punk,
Rufus Wainwright (en solitario), The Dandy Warhols, The Cardigans, The
Spinto Band, Clovis, Brakes o Two Gallants entre otros, uniéndose
a los ya anunciados Belle & Sebastian, Happy Mondays, Massive Attack,
Primal Scream, Sigur Rós, Fatboy Slim, Astrud, The Paddingtons.
Un total de 56 bandas tocarán en dos días, 14 y 15 de
julio y cuatro escenarios (dos cubiertos y dos al aire libre).
En el cartel encontramos bandas míticas de los 80 y 90 acompañadas
por nuevos valores que se abren paso en el panorama musical.
Todavía faltan 21 grupos por confirmar entre los que esperamos
encontrar mayor presencia de grupos nacionales.
La capacidad de cada recinto será de 50.000 personas, que podrán
disfrutar de las actuaciones entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana.
La organización respetará los montajes que los grupos llevan
en sus actuaciones en solitario.
La organización ha querido destacar el carácter urbano
del festival. Al localizar las actuaciones en las cercanías de grandes
ciudades no se ha contemplado la posibilidad de incluir en la entrada acceso
a zonas de acampada.
Los abonos se ponen hoy a la venta, a 75€ para las primeras
2.500 entradas en cada ciudad, a partir de entonces subirán a 85€
hasta el 14 de mayo, momento en el cual se anunciarán los nuevos
precios. No habrá entradas de un día.
Los veranos en la ciudad ya no volverán a ser lo
mismo!¡Nace Summercase! Un nuevo festival que tendrá lugar
el 14 y 15 de julio simultáneamente en Barcelona y Boadilla del
Monte (Madrid). Todo un acontecimiento musical de altos vuelos con los
mejores conciertos de pop-rock independiente y con la mejor música
electrónica.
Urbano, cosmopolita y vanguardista, este nuevo evento musical está
especialmente pensado para los cálidos días de verano
dónde la música en directo y al aire libre se convierte en
el mejor plan de vacaciones. Olvídate de los exámenes, olvídate
de la oficina, ¡Summercase es el momento de vivir el verano
en la ciudad!
Barcelona y Boadilla del Monte (Madrid) se unen en un puente
aéreo de buena música para acoger el nuevo festival. El recinto
de la Anilla olímpica será la sede en la ciudad condal, donde
los 4 escenarios se repartirán entre el Estadio Olímpico
y las terrazas exteriores.
En Madrid, Summercase tendrá lugar en un emplazamiento construido
expresamente para la ocasión dentro del término municipal
de Boadilla del Monte. En ambos recintos habrá
cuatro escenarios, dos exteriores y dos ubicados en sendas
carpas.
Telf. 902 150 025 www.ticktackticket.com Tiendas FNAC y tiendas
tick tack ticket
Informacion de bandas
DAFT PUNK
www.daftpunk.com
Un antes, un después. Con mucho ruido de por medio. Guy-Manuel
de Homem-Cristo y Thomas Bangalter cristalizaron las (des)ilusiones de
toda una generación que ya no quería tener que escoger entre
rock y techno, entre pasado y futuro, entre las series B y el arte con
A mayúscula, entre el underground y el mainstream, el individualismo
y la mundialización, entre lo analógico y lo digital. Una
generación (¿la X de Douglas Coupland?) que cita tanto a
Brian Wilson como a John Carpenter, que lee libros y se conecta a Google,
y ha hecho de la contradicción su filosofía de vida. Con
tan sólo veinte años, Daft Punk reventó moldes a golpe
de beats, inventándose sobre la marcha una actitud para controlar
el caos posmoderno en el que se ha convertido nuestra sociedad, y consiguieron
imponer su visión a las leyes del capitalismo discográfico,
con una refrescante mezcla de inocencia e ironía. Para mofarse del
star-system, este par de punks no tan bobos como quieren aparentar se escondieron
detrás de unas máscaras que evolucionarían en sofisticados
robots en la época de su segundo álbum, "Discovery".
Empezaron como Darlin', banda efímera y circunstancial de punk-surf
anecdótico para encontrarse de golpe en el ojo del huracán
del movimiento rave, justo en medio de los noventa. Dentro de esta vorágine
hicieron sus primeros deberes en casa, contactaron entre watios con el
sello techno escocés Soma para el poker ganador 'The New Wave/Alive'
y -sobre todo- 'Da Funk/Rollin' & Scratchin'', verdadera deflagración
que iba a desconcertar al planeta entero, dos años antes del "OK
Computer" de Radiohead y del "Dig Your Own Hole" de The Chemical Brothers.
Lógicamente, seguiría su paso a la multinacional Virgin y
en 1997 entregarían un "Homework" fabricado en su piso-estudio,
artefacto máximo repleto de filtros sucios a medir en la escala
de Richter, sensaciones cítricas y chirriantes colores complementarios,
choque eléctrico de influencias variopintas (para una lista exhaustiva,
reescuchar su 'Teachers'). A todo ello hemos de añadir un impacto
visual amorosamente confeccionado por una nueva generación de cineastas
con argumentos (Roman Coppola, Michel Gondry, Spike Jonze o el manga-master
Leiji Matsumoto) y una tipografía que resiste al paso del tiempo,
declinada hasta la saciedad (bordada, de mercurio, de fuego, pixelada,
luminosa, televisiva...)
Vuelven ahora con "Daft Punk Musique Vol 1 1993-2005" (Virgin), repaso
necesario a la legión de hits de sus tres elepés, y con su
esperada vuelta a los escenarios, en los que se suelen prodigar bien poco.
El dúo tan sólo ofrecerá ocho conciertos around the
world. Uno de ellos es para Summercase.
NEW ORDER
www.neworder.cc
www.neworderonline.com
¿Cómo resumir la historia de una de las bandas más
importantes e influyentes de la historia en unas pocas líneas? ¿Empezamos
por el principio, cuando en 1980 los componentes de Joy Division lograban
resurgir de sus cenizas tras la trágica muerte de Ian Curtis y formaban
una nueva banda, New Order? ¿Hablamos de Ibiza o de Manchester,
de la Haçienda o de The Factory? ¿De todos los grupos a los
que han influenciado? ¿De lo que sentimos la primera vez que los
escuchamos? ¿De todas las veces que los hemos bailado? Buf, quizá
lo mejor sea ceñirse a los fríos datos.
New Order fueron pioneros en unir el oscuro y emotivo sonido new wave
con los ritmos de baile. Así lo justificó su debut, un "Movement"
(81) gélido y aún anclado en el árido mundo de Joy
Division, pero que contaba con un corazoncito que comenzaba a latir diferente.
Desde entonces, las canciones pop no volvieron a ser iguales: las arquitecturas
sonoras que facturaban y la simbiosis perfecta que consiguieron entre el
metacrilato de la ola fría y la liviandad de las melodías
del glam, marcaron un punto y aparte que daría lugar a una carrera
que ya cumple un cuarto de siglo.
Una carrera regida desde las alturas por los picos marcados por el
irresistible "Power, Corruption & Lies" (83), el elegante "Low-Life"
(85) y el pluscuamperfecto "Technique" (89), con el que revolucionaron
el balearic sound y alguna que otra escena más. Batieron récords
con 'Blue Monday' (sigue siendo el maxi en vinilo más vendido de
la historia), dieron la vuelta al mundo con el futbolero 'World In Motion',
se
desdoblaron en varios proyectos (Revenge, The Other Two, Monaco,
el súpergrupo Electronic) y. volvieron el año pasado con
un orgulloso "Waiting For The Siren's Call" y con una triunfal gira mundial.
Morris, Sumner, Hook y Gilbert (sustituida últimamente por Cunningham)
son, pues, una de las bandas más influyentes de las dos últimas
décadas. Uno de esos grupos tan poco obvios, como The Smiths -con
quien comparten una críptica melancolía-, del que cuesta
adivinar las influencias (¿Kraftwerk?, ¿el acid house?),
pero que no se olvida nunca.
KEANE
www.keanemusic.com
En 2004 tres chicos con cara de no haber roto nunca un plato y un álbum
de debut para todos los públicos bajo el brazo, "Hopes And Fears",
se plantaron en lo alto de los charts y las listas de venta inundando nuestros
oídos con su hit 'Somewhere Only We Know'. Pero su historia
se remonta a 1997 en un instituto de Hastings donde formaron la banda,
compuesta por Tom Chaplin (voz), Tim Rice-Oxley (piano) y Richard Hughes
(batería). El guitarrista y cuarto componente del grupo, Dominic
Scott, abandonó la formación en sus inicios, cosa que propició
el particular sonido de Keane: piano y percusión son las bases que
Chaplin utilizaría para entonar las canciones con las que estrenar
el nuevo sonido.
En 2002, tras varios años de experimentar, Keane decidieron
salir a tocar en directo. Cerraron dos conciertos acústicos, uno
en el 12 Bar Club, y otro en el Betsey Trotwood. Simon Willians, del sello
Fierce Panda les escuchó en este segundo bolo y les pidió
que publicaran un single con su sello. Eligieron 'Everybody's Changing',
una oda arrasadora y majestuosa. Steve Lamacq decidió que era uno
de los mejores singles en toda la historia de Fierce Panda, nada malo para
un sello entre cuyos primeros lanzamientos estaban Coldplay, Idlewild y
Supergrass. Lamacq declaró que Keane eran "algo entre unos desgastados
Coldplay y unos The Beautiful South francamente desconcertantes".
Este 2006 regresan con su segundo disco "Under The Iron Sea", producido
por Andy Green y según todos los indicios, con un sonido mucho más
duro que el de su anterior disco, creando distorsiones a partir del piano
con pedales diseñados a tal efecto. La banda tiene previsto realizar
un lanzamiento digital de su nuevo tema 'Atlantic' a mediados del próximo
mes de abril y para el 29 de mayo se espera que se publique el que sería
single de adelanto, 'Is It Any Wonder?'. ¡Nosotros esperamos ansiosos
ver el resultado en directo en Summercase!
THE CARDIGANS
www.cardigans.com
Peter Svensson y Magnus Sveningsson concibieron The Cardigans en 1992,
en un pequeño pueblo sueco cuya mayor singularidad es la profusión
de iglesias. Influenciados por el hard rock (por Black Sabbath, sobre todo),
pronto ya eran cinco y no les costó mucho hacerse un hueco en la
escena del país. Con su segundo y mejor álbum, el maravilloso
"Life" (95), dieron el salto a la fama mundial de la mano de los singles
'Carnival' y 'Rise & Shine'. 'Lovefool' sería su triunfal siguiente
single, con el que visitarían las pantallas grandes ("Romeo Y Julieta"
de Baz Luhrmann) y las pequeñas (apariciones en "Beverly Hills 90210",
'Deuce' sonando en "Expediente X".). Todo un triunfo. Más tarde,
sus potentes melodías se desarrollarían circularmente en
el excelente "Gran Turismo" (98), el disco con el que supimos que The Cardigans
ya podían tutear a Saint Etienne, The Cranberries o Garbage.
El majestuoso "Long Day Before Night" (03) marcó un punto y
aparte en su carrera. Desde entonces, tres miembros de la banda han sido
padres y eso, claro, te cambia mucho. En su nuevo álbum "Super Extra
Gravity" (06) han tornado hacia un nuevo sonido, espectacular y sin reglas.
Como dice Svensson, guitarrista y compositor principal, "no seríamos
The Cardigans si hiciésemos el mismo álbum de nuevo". Tanto
él como Nina Persson (quien escribe las canciones junto a su marido,
el compositor de música para cine Nathan Larson) han asegurado que
Pixies han sido un gran referente a la hora de conseguir un sonido más
salvaje que predecible. Teniendo eso en cuenta y recordando su sólida
presencia en directo, sólo nos queda esperar lo mejor de su visita
a Summercase.
RUFUS WAINWRIGHT solo
www.rufuswainwright.com
El príncipe actual del pop no tiene rival en cotas de ambición,
opulencia y glamour artístico. Hijo del cantautor Loudon Wainwright
(con quien nunca se ha llevado muy bien), criado por su madre Kate McGarrigle
en Canadá (también exquisita cantautora junto a su hermana
Anne) y hermano de Martha Wainwright (cantautora de excepción, ¿cómo
no?), Rufus ha despuntado en los últimos años como un sofisticado
songwriter sin igual. Él casa como nadie los aromas clásicos
de George Gershwin, Randy Newman y Al Jolson, con el expresionismo de Scott
Walter y Kate Bush. Fan confeso de Edith Piaf y Jeff Buckley, amigo de
Antony, Elton John y Teddy Thompson, Rufus se mueve como un pez satinado
en las aguas de un Broadway hecho a su medida.
Nueva York fue precisamente la ciudad que le permitió grabar
su primer álbum después de que su padre le pasara a Van Dyke
Parks una de sus maquetas. Su sensacional debut homónimo llegó
en 1998, pero Rufus llevaba estudiando piano desde los 6 años. Con
el nuevo siglo, "Poses" (00) lo confirmó como un excepcional cantautor
de belleza insuperable y sensibilidad a prueba de bomba (ironía,
ego y exhibicionismo a corazón abierto, además de su orgullosa
condición de icono gay, son las armas que fortalecen su status de
artista al margen de todo).
En 2003 grabó las sesiones de "Want", su proyecto más
ambicioso -y doble- y el que más alegrías, y penas (Dreamworks
se negó a publicar la segunda parte, teniendo que mudarse a Geffen),
le ha dado. Bajo los fabulosos arreglos de Isobel Griffiths y Gavyn Wright
(habituales de Björk) y la producción de Marius deVries, "Want
One" (03) y "Want Two" (04) conforman su opus más elegíaco,
un fresco desbordante de barrocas torch songs al límite y belleza
armónica insuperable. En ellos, extractos de misas en latín,
aromas del bolero de Ravel, orquestaciones paradisíacas, reggae
de color de rosa y dos portadas complementarias que le muestran como caballero
con espada y dama de Shalott violada y ahogada, refrendan su condición
de artista total por encima de todo y de todos.
THE TWILIGHT SINGERS feat GREG DULLI
www.thetwilightsingers.com
El que fuera cerebro de los electrificados The Afghan Whigs, Greg Dulli,
formó The Twilight Singers como un proyecto en paralelo con su antigua
banda aún en funcionamiento, pero estos 'cantantes crepusculares'
se han acabado asentando como su principal preocupación. Sus dos
primeros álbumes, "Twilight As Played By The Twilight Singers" (Sony,
00) y "Blackberry Belle" (One Little Indian, 03), conformaron el aura maldita
de un Greg Dulli que con su rock 'noir' referencia el soul y el funk de
los setenta. En sus historias habitan personajes que van y vienen como
tratados por un cinematógrafo, explorando el lado oscuro de su propia
existencia. En su cabeza, la idea de escribir para "exorcizar y comprender
las sombras", según sus propias palabras.
Hurgando en profundas heridas, las canciones de The Twilight Singers
son confesionales, decadentes pero también vitalistas y hedonistas.
El piano y las guitarras hablan de amores malditos y seductores cautivos,
mientras se dejan salpicar por leves programaciones de ritmos. Así
desgranan soul indulgente, trip-hop dramático, funky ansioso y r'n'b
electrificado.
En "She Loves You" (One Little Indian, 04), Dulli se atrevía
con un álbum enteramente de versiones en el que reinterpretaba alguno
de sus temas preferidos como 'Hyper-Ballad' de Björk o 'A Love Supreme'
de John Coltrane. Una afición por reinterpretar temas ajenos que
le viene de lejos (ahí está la mítica versión
que hiciera con The Afghan Whigs de 'Can't Get Enough Of Your Love, Babe'
de Barry White), por no hablar de los conciertos de The Twilight Singers
en los que se atreve con bizarras versiones de, por ejemplo, Outkast, The
Zombies o The Darkness.
En mayo de este 2006 saldrá a la venta el cuarto álbum
de The Twilight Singers, "Powder Burns". Trece temas propios embebidos
por el espíritu de Nueva Orleans, pre y post Katrina. La ciudad
en la que empezó y acabó de grabarse el disco y uno de los
lugares que más le gustan a Greg Dulli en el mundo. Una ciudad tan
decadente, hedonista y vitalista (a pesar de la adversidad) como la música
de The Twilight Singers.
THE SPINTO BAND
www.spintoband.com
The Spinto Band son uno de los descubrimientos del año. Ocurre
tan sólo de vez en cuando, entre el magma de nuevas y viejas bandas
aparece un disco capaz de sorprender y, lo que es más importante,
conmover. El debut de The Spinto Band, "Nice And Nicely Done" (EMI, 06),
es uno de esos discos. Lo pones en el reproductor y ya no puedes dejar
de escucharlo. Lo hemos llamado debut, aunque en realidad es el octavo
álbum de su carrera (ni cortos ni perezosos, antes de tener sello
se autoeditaron siete elepés) y llega cuando ninguno de ellos tiene
más de 23 años.
La banda la forman dos parejas de hermanos, Thomas y Sam Hughes, y
Jeff y Joey Hobson, junto a sus compañeros de colegio Jon Eaton
y Albert Birney. Más tarde se incorporaría Nick Krill, nieto
del guitarrista Roy Spinto. Además de su habilidad como guitarrista
y una voz capaz de recordar a David Byrne, Krill aportó a la banda
una caja llena de letras de canciones que su abuelo había dejado
escritas. Se bautizaron como The Spinto Band y empezaron a poner música
a esas viejas letras. Con el tiempo acabarían dejando el legado
de Mr. Spinto pero no de rendirle homenaje con el nombre de la banda.
Ocho años después de su formación, convertidos
en sexteto tras la marcha de Albert Birney (quien sigue involucrado con
el proyecto en el apartado audiovisual), con varios lanzamientos auto editados
y pocos conciertos, The Spinto Band firmaban por Bare-None Records y publicaban
"Nice And Nicely Done". Un disco apabullante, hasta cierto punto comparable
al también excelente álbum de debut de Clap Your Hands Say
Yeah, que los ha puesto en el punto de mira de toda la intelligentsia musical.
Un crítico avispado los situaba en algún lugar a medio camino
entre Pavement, The Flaming Lips y Yo La Tengo. Nosotros no vamos a contradecirlo.
Alegres y adictivos, el primer single del álbum, 'Oh, Mandy', es
ya todo un himno. Una curiosidad, esta primavera están de gira por
EE.UU. junto a otros adolescentes aventajados, Arctic Monkeys. Ellos se
lo guisan.
TWO GALLANTS
www.twogallants.com
Con un par. Adam Stephens y Tyson Vogel, dos jovenzuelos de San Francisco,
toman su nombre del 'Dublineses' de James Joyce para, como aquel, hablar
sobre la condición humana. Y aunque editan en Saddle Creek, no les
cuesta cargarse al responsable del sello, nada más y nada menos
que Conor Oberst (Bright Eyes). Sus dos crudas entregas y también
sus ardientes shows en directo (auténticos arrebatos de quejío
rock que tiran de espaldas) nos han noqueado a todos a una: el enfadado
"What The Toll Tells" (06) y, sobre todo, el injustamente olvidado "The
Throes" (04) demuestran que el añejo blues del Delta del Mississipi
también puede ser exhumado desde la oscuridad y la furia. Si Devendra
Banhart lo recupera con gracejo y muchas flores, ellos se lo sacan de las
entrañas manchado de sangre.
Amargos y violentos, Two Gallants desgranan un country de latido punk
(¿o folk de latido grunge?) con el que manejan la poesía
eléctrica como Bob Dylan. Aborrecen las tendencias y lanzan líneas
secantes hacia los estandartes más lejanos de la americana de raíces
(John Fahey, Harry Smith), trazos tangentes hacia referentes más
contemporáneos como The White Stripes o The Black Keys, y ángulos
paralelos hacia los vértices de Nick Cave y Skip James (ambos habían
hecho suya la tradicional 'Crow Jane' con la que ellos también se
han atrevido). Two Gallants pueden con todo.
CUT COPY
www.cutcopy.net
Obsesionado con el MOR -pop para maduros- de los setenta (Fleetwood
Mac en especial), el australiano Dan Whitford comenzó con Cut Copy
como un proyecto unipersonal con el que dar salida a su amor por el hip-hop
instrumental. Pero la pista le llamó y su primer epé, 'I
Thought Of Numbers' (01) ya apuntaba las coordenadas por las que se movería
el futuro grupo. Se le unieron Tim Hoey y Mitchell Scout, para convertirse
en un trío de testosterona bailable que casa a partes iguales post-punk,
rock eléctrico, space pop y un french touch que le sienta más
que bien. El año pasado su chispeante álbum de debut, "Bright
Like Neon Love" -toda una declaración de intenciones desde su título-,
se convertía en un arma arrojadiza de funk sintético dispuesta
a conquistar kilómetros y kilómetros de clubs. Un percutante
disco de dance alternativo, con músculo propio, que brilla como
pocos de la mano de 'Saturdays', uno de los singles más revoltosos
en los círculos modernistas más avispados.
Enseguida revolucionaron los charts de las radios inglesas FM y Radio
One, y hoy ya se colocan como unos de los más aventajados 'children
of the revolution'. Sólo hay que atenerse a sus exitosas giras junto
a Mylo, Bloc Party o Franz Ferdinand. Gracias a las guitarras de neón,
sus macizos conciertos y su imagen reversible de chicos buenos-chicos malos,
han conseguido que todos los adictos al indie-dance se rindan a sus pies
después de desempolvar de las estanterías los gélidos
álbumes de Zoot Woman, New Order, The Human League y Pet Shop Boys.
The Killers y sus referenciales Daft Punk ya se han declarado fans a muerte.
Sólo faltas tú.
BRAKES
www.brakesbrakesbrakes.com
Brakes se forman en un bar de Brighton en agosto de 2002. Eamon Hamilton
(The British Sea Power) había tocado en solitario como telonero
de The Lonesome Organist y, tomando unas cervezas tras el concierto, Alex
White y Tom White (The Electric Soft Parade) se ofrecieron a tocar la guitarra
y la batería en sus temas. Los tres fueron a buscar a Marc Beatty
(The Tenderfoot) a su estudio, Mokinbird, para convencerlo para que tocase
el bajo con ellos. Así nacían Brakes.
Enseguida empezaron a tocar sobre todo en el Freebutt, una sala de
Brighton con capacidad para unas 200 personas por la que han pasado bandas
como Lift To Experience, The American Analog Set o Yeah Yeah Yeahs. En
verano de 2004 TugBoat les ofreció sacar un single así que
los chicos de Brakes se fueron el 20 de julio a los estudios Mokinbird
de Brighton y grabaron tres temas en un día y medio: 'Pick Up',
'Stand to Stand' y 'Cheney'. Una gira de un mes por Inglaterra, un video
clip casero (grabado por Hammond, bajista de The British Sea Power, en
el sótano de su casa) y a primeros de 2005 Rough Trade les ofrecía
un contrato discográfico para grabar su primer álbum.
A finales de enero Brakes volvían a encerrarse en el estudio.
Una vez más demostraron que lo suyo es rapidez. En cinco días
habían grabado todos los temas, ni más ni menos que dieciséis,
dos días más para la mezcla y dos semanas después
el disco estaba masterizado y listo para ir a fábrica. Un disco
de punk bailable, "Give Blood" (Rough Trade/ Sinnamon Records, 05), que
es una auténtica fiesta.
DAVID KITT
www.davidkitt.com
A medio camino entre la radiografía sentimental y la exploración
musical, las canciones de David Kitt pervierten el folk y el rock aunando
sonidos acústicos y electrónicos. El aclamado cantautor irlandés
siempre consigue sonar melancólicamente educado, dulcemente encantador,
como un Beck muy pudoroso. Sus álbumes, salvando las distancias,
suenan tan deliciosos y transparentes como los de Josh Rouse o Clem Snide.
Así lo constatan los delicados mantras lo fi de "The Big Romance"
(01), o el corazón pop de encantadores latidos que poblaba "Small
Moments" (03) y "Square 1" (04).
Después de "The Black & Red Notebook" (Sinnamon Records,
05), aquella mina de talento en la que se atrevía a versionar a
artistas tan dispares como Thin Lizzy, Sonic Youth, Ivor Cutler, JJ Cale
o Toots & The Maytals, nos entregamos de por vida a David Kitt. La
calidez de su propuesta musical (a modo de arqueología musical)
se mezclaba con autorretratos sentimentales del modo más natural
y sereno. Aquello fue una exhumación de tesoros escondidos, con
la que dio la vuelta a sus canciones favoritas de la adolescencia y con
la que se redescubrió como artista.
Ahora Kitt viene a presentarnos su esperado nuevo álbum, grabado
en el estudio del legendario batería de The Band Levon Helm, por
donde, se dice, pasaron a echarle una mano Emmylou Harris y The Magic Numbers.
ÁLEX TORÍO
Álex Torío pertenece a esa categoría de cantautores
con mucho que decir que últimamente despunta más que nunca
(Nacho Vegas, José Ignacio Lapido, Josele Santiago). Es una de nuestras
voces más personales, que se aleja de la imagen de songwriter reivindicativo
y se posiciona como un cronista de su tiempo capaz de ofrecer una mirada
lúcida a su entorno.
Ex-profesor de matemáticas y líder de los desaparecidos
Craab, Álex dio el salto al ruedo discográfico en 2003 con
un primer álbum, "Last Year's Man" (Sinnamon Records) que lo descubría
como una voz melancólica y descarnada, aunque también tierna
e irónica. Para su segundo y combativo trabajo, "Magic Wand Side
Effects" (Sinnamon Records, 04), dibujó un álbum circular
concebido como una reflexión sin moralismos entorno a los efectos
de las drogas que inoculaba cierto espíritu desencantado heredado
del grunge.
Siempre moviéndose entre el folk, el jazz y el rock (su admirado
Robert Wyatt le guía en muchas de sus conquistas), ahora tenemos
una nueva oportunidad de disfrutar de sus composiciones con su tercer disco
"The Lame Fiancée" (Sinnamon Records, 06) un álbum-cuento
sorprendente y encantado que se convierte en su mejor trabajo hasta la
fecha. En él, Torío depura más que nunca su estilo
y se arma de valor para casar mellotrones con sierras (!), en una odisea
en la que le acompañan antiguos compañeros de Craab. Nocturno,
marino, desarraigado y preñado de alcohol, "The Lame Fiancée"
es la prueba idónea para los desconfiados y la entrañable
recompensa para los que han creído en él desde un principio.
MENDETZ
www.mendetz.com
Formados en Barcelona en 2003, Mendetz simbolizan a la perfección
la nueva cultura underground que despunta en Madrid y Barcelona. Gran cantidad
de bandas luchan por abrirse paso no ya con la necesidad de verse editados
en un sello o de cosechar críticas en revistas especializadas, sino
dejándose la piel sobre el escenario y dándose a conocer
sobre las tablas, a ras de suelo, de bolo en bolo. Los instrumentos de
los integrantes de Mendetz han crecido con la música del nuevo siglo,
por eso las referencias a The Rapture, Franz Ferdinand o LCD Soundsystem
pueden parecer demasiado modernas o snobs. Pero en realidad hay que rendirse
ante este cuarteto y su sudoroso directo, cargado de electricidad. Mendetz
nos hablan de sexo futuro entre arritmias post-punk, rock bailable y mantras
rotundos a cargo de trémulos teclados (o 'casio punk' como ellos
mismo lo bautizan). Además se atreven a meterle mano a la sagrada
'Eleanor Rigby' de The Beatles. Todo un descubrimiento.
HAPPY MONDAYS
Reactivados de nuevo en el siglo XXI, Happy Mondays llegan a Summercase
con su mezcla de psicodelia sixtie, funk de los setenta y dance ochentero,
cuya influencia no ha parado de crecer desde que naciera el grupo. "Bummed"
(1988) y, sobre todo, "Pills 'n' Thrills And Bellyaches" (1990) les convirtieron
en una de las primeras bandas de rock en utilizar técnicas de hip-hop
para confeccionar una música preñada de beats surrealistas.
Con unos compañeros de generación que vivían casi
tan deprisa como ellos (The Stone Roses, New Order, Inspiral Carpets, Primal
Scream), estos bravos genios dibujaron un extasiado calidoscopio de neo-psicodelia
y alucinaciones al que dieron forma con su irreverencia y sus escándalos
pero, sobre todo, con sus canciones. El peso de su popularidad y creatividad
inundó de tal forma el rock'n'roll británico de los noventa
que The Chemical Brothers y Oasis no serían nada sin ellos, y hoy,
la existencia de por ejemplo Kasabian, sería impensable.
Happy Mondays supieron rodearse a los mandos de manos maestras como
John Cale (The Velvet Underground), Joe Strummer (The Clash), Paul Oakenfold,
o Tina Weymouth y Chris Frantz (Talking Heads), pero el hedonista y nocturno
espíritu del grupo siempre anidó en Shaun Ryder, un talentoso
y surrealista 'dancewriter' que no se ruborizaba al mutilar y aprender
canciones de otros artistas. Celebrando arrítmicamente la espiral
de sexo, drogas, violencia y trabajos de mierda que les rodeaban, se evadían
de la dopada realidad festejando un nuevo estilo de vida, excesos mediante.
En resumen, de Manchester a Madchester.
Después de haber conseguido guiñar un ojo a la bizarra
cultura pop, sus principales cabecillas formarían Black Grape, pero
ese es otro viaje...
FATBOY SLIM
www.fatboyslim.net
Y con él, la música de baile llegó a las masas.
Festivo y mediático, Fatboy Slim, o lo que es lo mismo, Norman Cook,
ha sabido como nadie traspasar las fronteras de los clubs y convertirse
en una auténtica estrella del entretenimiento. Bajista de los míticos
The Housemartins, al disolverse la banda empezó a interesarse por
la electrónica escribiendo hits acid-house como miembro del trío
Pizzaman o siendo pieza clave de conjuntos como Freakpower o Beats International.
Todo ello antes de convertirse en uno de los productores de big beat más
populares de los noventa, un reconocimiento internacional que alcanzaría
en 1996 con su genial debut "Better Living Through Chemistry". Un disco
que le convertiría junto a The Chemical Brothers en el auténtico
abanderado de la música de baile para las masas y, junto a ellos,
en nexo de unión entre la escena pop rock y la electrónica.
Su mezcla de house, acid, funk, hip-hop, reggae, jungle, pop, electro y
techno, le encumbró al podio mundial de la electrónica con
su segundo álbum "You've Come A Long Way Baby".
"On The Floor At The Boutique", grabado en directo en una sesión
de Brighton, contaba con colaboraciones de la talla de Jungle Brothers
y Dj Tonka y se convertiría en 1998 en el punto de anclaje ideal
para la espera de su tercer asalto oficial. El divertidísimo "Halfway
Between The Gutter And The Stars" (2000) recogía toda una colección
de samplers con unas intenciones más cercanas al house que al pop
y al crossover. Otros dos directos publicados en 2002 le sirvieron para
sentar las bases de sus futuras apariciones públicas. Su último
trabajo publicado hasta la fecha, "Palookaville", es también su
disco más arriesgado en el que incorporó bajos y guitarras
reales influido por su reciente experiencia con Blur. Desde entonces, Cook
se reparte entre los shows bizarros y los elegantes cocktails junto a 'la
crème de la crème' del mundo VIP. Capaz de congregar a más
de 360.000 personas en una de sus sesiones 'Big Beach Boutique' en Río
el pasado año, la capacidad de convocatoria de Fatboy Slim sigue
estando fuera de toda duda.
Fatboy Slim editará el mes de mayo un "Greatest Hits" con todos
sus éxitos, que no son pocos
BELL ORCHESTRE
www.bellorchestre.com
Probablemente el nombre de Bell Orchestre no te diga mucho todavía.
Aunque si te decimos que entre sus miembros se encuentran dos de los componentes
de Arcade Fire, Richard Reed Perry y Sarah Neufeld, puede que la cosa cambie
un poco, ¿no? Su álbum de debut, "Recording a Tape the Colour
of the Sky" (Rough Trade/ Sinnamon Records, 05) es un disco instrumental
que busca la emoción a través de la experimentación
y que bebe tanto de la música de cámara como del post rock,
del jazz o de la electrónica.
Bell Orchestre se gestó en una vieja escuela de baile del centro
de Montreal. Allí, Richard y Sarah empezaron a crear una música
tan armoniosa y discordante como la de los pasos de los bailarines cruzándose
y entrechocando en la enorme sala de baile. Durante dos años pusieron
música a la danza, música que nacía, se alimentaba
y crecía a partir del movimiento de los bailarines. Poco a poco
el proyecto musical fue tomando fuerza hasta tener entidad propia más
allá del contexto. Nacía así Bell Orchestre, ya desligado
como grupo de la danza pero manteniendo la capacidad de evocar la fuerza
de los cuerpos en movimiento. Y es que la música de Bell Orchestre,
como la danza contemporánea, usa la técnica para llegar a
la libertad expresiva y no busca el virtuosismo como un fin en sí
mismo sino tan sólo como una herramienta para transmitir emociones.
Una banda instrumental cuya música no está pensada para acompañar
imágenes sino para sugerirlas.
CLOR
www.clor.co.uk
Una banda de rock como las de antes pero sin caer en ninguno de los
errores de ninguno de los revivals; así son Clor. Con un sonido
entre lo primitivo y lo futurista, o como si mezclaras la histeria de Queen
o Sparks, con el meta-pop de Devo y XTC, este quinteto del sur de Londres
ha despertado mil y una voces que claman por sus huesos. Y es que a estos
chicos de Brixton, sólo les bastaron seis bolos para fichar por
Parlophone, aunque con canciones tan bailables como 'Good Stuff', 'Love
+ Pain', 'Outlines' o 'Magic Touch', nadie se asombra de ello. Sobre todo,
después de que por aquí ya se haya constatado que, en directo,
y aunque te parezca una horterada, se convierten en todo un triunfo dance/progresivo.
"Welcome Music Lovers" fue su tarjeta de presentación, un ep
que ya anunciaba la pegada de un grupo en estado de gracia creativa. Su
oficial puesta de largo, "Clor" (que parece un 'Greatest Hits'), ha hecho
estragos en las discotecas más estrafalarias y en las habitaciones
de los más avanzados oyentes. Rebotes electrónicos, falsetes
en sintonía con la más chillona new-wave y letras sobre corazones
de laboratorio. Todo cabe en el imaginario de un grupo sin igual que suena
fresco, urgente y eléctricamente divertido
MYSTERY JETS
www.mysteryjets.com
Blaine y su amigo William comenzaron a tocar los instrumentos que el
padre del primero, Henry, les compraba cuando tenían ocho añitos.
Con el tiempo todo acabó cristalizando en una banda, pero aún
no tenían batería y empezaron a experimentar con cacerolas
y pucheros. Hoy, los cencerros dominan el extenuado remix de 'ZOOzooTIMEtime'
que les ha producido Erol Alkan y Mystery Jets son los representantes de
la ultimísima generación de bandas inglesas de las que ahora
empezamos a oír hablar. Llegan desde Twickenham (Londres) y son
un grupo muy curioso: además de coincidir padre e hijo en su formación,
pasan por ser la respuesta arty, casi progresiva y extrañamente
bailable de la nueva hornada neo-rock.
El NME, como casi siempre, ha sido el primero en echarles el ojo, y
los ha escogido como protagonistas del tour anual que organiza. En él,
comparten cartel con nada más y nada menos que Maxïmo Park,
Arctic Monkeys y We Are Scientists. Su esperado álbum de debut,
"Making Dens", llegará el 6 de marzo pero ya podemos respirar aliviados
con el descacharrado pero magnífico single de presentación
'The Boy Who Ran Away', donde invocan a Frank Zappa, The Smiths y a los
primeros The Fall. Tan atonales pero expresivos como The Clean, Mystery
Jets cuentan con un componente freak que les otorga una autenticidad a
la que muchos solamente aspiran. Un misterio encantador.
SHOUT OUT LOUDS
www.shoutoutlouds.com
¿Cómo suenan Shout Out Louds? Adam dice que les gusta
introducir el caos en canciones pop. Su folk moderno, se acerca al sonido
de grupos como The Concretes y The Legends. Sus canciones tampoco ocultan
las azucaradas melodías del pop escandinavo. No les importa sonar
románticos si también suenan siniestros y aseguran que tienen
más composiciones en la guantera de las que ni siquiera ellos imaginan.
Dejándose llevar por el corazón y la sensibilidad han construido
un grupo de pop con visos de hacerse enorme.
Shout Out Louds se formaron en 2001 en Estocolmo, cuando algunos de
sus actuales miembros no sabían ni tocar los instrumentos. Eran,
y son, cinco amigos que amaban los mismos discos así que ¿por
qué no montar una banda? Primero se llamaron Luca Brasi, hasta que
descubrieron que otro grupo ya les había quitado el nombre. Se lo
cambiaron por Shout Out Louds y escribieron tres canciones. Se animaron
a tocarlas delante de la gente y tuvieron que grabarlas. Y entonces les
fichó un sello sueco, así que tuvieron que escribir más.
El caso es que en 2002, uno de sus temas apareció en la revista
sueca Solnic, para convertirse en el más solicitado de todas las
ediciones de dicho magazine indie pop. Ellos comenzaron a dar bolos por
toda Escandinavia y luego por Londres. De repente se dieron cuenta de que
Nueva York era una muy buena ciudad para tocar, así que allí
fueron. Y luego se desviaron a Los Angeles. Cuando se encontraban en la
ciudad más grande de California, se enteraron de que les había
fichado una gran multinacional y lo celebraron bañándose
en el Océano Pacífico.
THE CONCRETES
www.theconcretes.com
El 31 de diciembre de 2004 Saint Etienne ofrecieron un concierto en
Londres junto a The Magic Numbers y The Concretes. ¿Se te ocurre
mejor forma de despedir un año? La elegancia festiva de Saint Etienne,
la infecciosa alegría de The Magic Numbers y la magia de The Concretes.
Formados en 1995 en Estocolmo, The Concretes empezaron siendo un trío
y acabaron convirtiéndose en un colectivo de ocho músicos
capaces de aunar sus distintos gustos en un proyecto común. Tal
vez por ello sus canciones, más pop que rock, son difíciles
de clasificar en un solo estilo. Belle And Sebastian, Mazzy Star, The Velvet
Underground, la música de la Motown, The Jesus And Mary Chain...
probablemente encuentres ecos de todos ellos en la música de The
Concretes, pero también algo de la desolación de un cuadro
de Hopper, de la magia de un cuento de Andersen, de los parajes helados
de su Suecia natal. En el año 2000 editaban su primer larga
duración, "Boy, You Better Run Now", que venía a ser una
suma de sus dos primeros Eps (lacónicamente titulados EP#1 y EP#2)
y que tuvo escasa distribución. Cuatros años y varios singles
y Eps más tarde editaban un segundo álbum de título
homónimo que supuso su verdadera puesta de largo. Conducidos por
la personal voz de Victoria Bergsman, The Concretes sumaban a su ya numerosa
formación un quinteto de cuerda y un arpa. Un más difícil
todavía del que salían más que airosos demostrando
que es ahí donde radica su magia, en hacer que lo difícil
parezca sencillo.
En 2005 salía a la venta "Layyourbattleaxedown", un recopilatorio
en el que se incluían todos los temas compuestos en esos cuatro
años de intervalo entre sus dos álbumes. Un jugoso entretenimiento
a la espera de su tercer álbum de estudio, "Concretes In Colour",
previsto para este 2006.
THE FEELING
www.thefeeling.com
Después de tocar durante un tiempo en los Alpes y especializarse
como banda de versiones, The Feeling han decidido dar el salto y atacar
su propio repertorio. Su debut llegará en 2006 y la verdad es que
hay muchas ganas de comprobar cómo suena un grupo que hace alarde
de haber revitalizado el soft-rock. Sí, no te avergüences si
te gustan Supertramp, The Carpenters, The Raspberries, Queen o Fleetwood
Mac; estos cinco veinteañeros van a demostrarte que no tienes porqué.
Sus guitarras eléctricas, los riffs pop que inundan sus canciones
y las alegres armonías, lo dicen todo: aquí no hay trampa
ni cartón. Amantes de lo progresivo y lo épico, aseguran
que con sus canciones intentan provocar profundos traumas mentales en el
oyente. ¿Vuelven los 70?
THE LONG BLONDES
www.thelongblondes.co.uk
The Long Blondes son de Sheffield (sí, la ciudad estrella de
ABC, Pulp, Cabaret Voltaire, Arctic Monkeys...) y dicen que no escuchan
ni a The Beatles ni a The Rolling Stones, ni a Bob Dylan ni a Jimi Hendrix,
sino que, simplemente, un día escogieron un instrumento cada uno
y aprendieron a tocarlo. Estos dos dandys (Dorian y Screech) y tres pin-ups
(Emma, Kate y Reenie) se vanaglorian de regirse por la misma estética
que lucían los primeros Roxy Music y aseguran que sólo se
conocían de vista hasta que una tarde los cinco se enamoraron mutuamente.
¿Te lo crees?
Comandados por la espectacular Kate (para algunos la Katherine Hepburn
del indie pop), llevan el ritmo reventón y los estribillos cool
en las venas (veáse 'I love a man in uniform') y facturan joyas
punk-pop que recuerdan a Blondie, a toda la new wave en general (Delta
5, The Go-Go's...), al nervio de Gang Of Four y al pop de los cincuenta.
Pero dejémosles hablar de influencias, porque la sueltan clara y
concisa: "Estamos influenciados por muchas cosas. A veces sonamos un poco
a nuestras influencias, a veces sonamos igual que nuestras influencias,
y a veces no sonamos para nada como ellas". Por ahora sólo han editado
cuatro siete pulgadas de portadas maravillosas con sabor a pop retro y
guiños a '"Vértigo" (Hitchcock), pero la alarma ha saltado
y muchos ya saben que su fresquísimo pop vale quilates. Además,
suenan cálidos, nunca sobreproducidos, y la fuerza de sus directos
se contagia, no como la de todas esas bandas que se desmoronan delante
de ti cuando las ves en directo. Los que ya los han visto actuar dicen
que cuando se suben al escenario ya no puedes apartar la vista de ellos.
THE PADDINGTONS
www.thepaddingtons.net
The Paddingtons representan a la perfección lo que debería
ser el punk contemporáneo. Un punk que suena como el de los primeros
setenta, pero aderezado con el requisito trendy de los grupos que están
revitalizando el sonido del London underground. Su pop descosido y su espíritu
delincuente, mezclados con todas esas gemas anfetamínicas con las
que cuentan, los convierten en la sensación más excitante
que ha surgido del East Yorkshire desde que brotaran The Housemartins.
Seguramente al igual que aquel primer grupo de Fatboy Slim, The Paddingtons
versionaban a The Beatles cuando empezaron a tocar, aunque cuando debutaran
en 2002 nadie lo juraría: sus exitosos singles, en los que los versos
arden en la boca del cantante y la frustración se confunde con el
rabioso lamento a una velocidad estrepitosa, delatan una vena más
salvaje. Su primer álbum, "First Comes First" llegaba el pasado
Halloween para confirmar ese regusto hard.
¿Más pistas? Su disco de debut lo han grabado junto a
Owen Morris, el productor del 'Definitely Maybe' de Oasis. Han sido los
teloneros de los esperadísimos Babyshambles de Pete Doherty y Bez,
de Happy Mondays, es todo un fan declarado. Comparten sello con The Others
y The Hives (Poptones, la casa de Alan McGee) y al escucharlos, las piernas
se van solas, como con el proto-punk de los australianos The Saints. Ellos
nombran como influencias bandas de hardcore americanas como Black Flag,
Minutemen y The Wipers, pero también heredan las líneas de
bajo de The Clash y, sí, Public Image Ltd.. Son peligrosos y psicóticos.
MIDLAKE
www.midlake.com
Desde Denton (Texas) llegan Tim Smith (voz), Eric Nichelson (guitarra),
Eric Pulido (guitarra), Paul Alexander (bajo), y McKenzie Smith (batería),
o, lo que es lo mismo, Midlake. Jóvenes, románticos y unos
apasionados de la música, Midlake combinan a la perfección
la electrónica más excéntrica con los sonidos más
orgánicos, terrenales y tradicionales. Sus influencias van desde
Doves hasta Clinic y ya se les compara con grandes como Grandaddy o The
Flaming Lips (junto a los que han tocado en la pasada edición del
macro festival de la industria South by Southwest y en el Noise Pop en
San Francisco). Pero los chicos de Midlake han sabido crear su propio universo.
Un mundo entre naïf y alucinado que los une con toda la tradición
más imaginativa (¿psicodélica?) de la música
pop.
En 2004 debutaban con "Bamnan And Silvercork" en el siempre exquisito
sello Bella Union. Un disco con el que consiguieron una amplia base de
fans entre los que se encuentra el actor Jason Lee, quien se ha convertido
en uno de sus mejores abanderados llegando incluso a dirigir el vídeo
del tema 'Balloon Maker'. En junio de este 2006 saldrá a la venta
su segundo álbum, "The Trials Of Van Occupanther", un trabajo con
el que ya han logrado levantar una gran expectación y que, según
sus propias palabras, está más influenciado por el folk rock
de los setenta con una menor presencia de los recursos electrónicos.
En Summercase podremos comprobarlo.
SPARKS
www.allsparks.com
Con un impresionante currículo de 20 álbumes en 35 años
de carrera, Ron y Russell Mael han creado una obra que recoge las complejidades
de la 'comedia humana', parafraseando a Balzac. Absolutamente inclasificable
e imprevisible, su art-pop superlativo y multidireccional se suele comparar
a la Yellow Magic Orchestra, a David Bowie, a los Talking Heads o a los
Pet Shop Boys, sin que ninguno de ellos llegue sin embargo a alcanzar su
grado de acidez, su agudo sentido del happening, su luminosa irreverencia,
su finísima ironía camp. Quizás tendríamos
que rebuscar en el nonsense de los Monty Pythons o en la causticidad de
Warhol, pero esa es otra historia.
Con un talento para el name-dropping digno de las páginas más
ácidas de Brett Easton Ellis, su obra juega con Sherlock Holmes,
Kant, James Brown, Clark Gable, Charlie Parker, Beethoven, Scheherazade,
Scarlett O'Hara, Tarzán, King Kong y Jane. Pasan por el turmix de
sus inquietudes y de su sincretismo despilfarrador las obsesiones de la
sociedad capitalista, haciendo de la procrastinación (esa enfermedad
sintomática del ser humano moderno) un arte, y experimentando con
la música de cámara, el techno, el jazz, el rap o lo que
se les ponga por delante (o detrás). Así se adelantaron a
la new wave o al synth pop ("Kimono My House", su tercer elepé ¡data
de 1974!), se apropiaron el glam y el disco (colaborando a finales de los
setenta con Giorgio Moroder para el increíble "No. 1 In Heaven"),
y estuvieron a punto de colaborar con Jacques Tati, quien declaró
que era su banda favorita, tal y como lo acaban de hacer Franz Ferdinand.
Menudo puente transgeneracional y pluridisciplinar.
www.summercase.com
|
|
|