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03/05/07 Sala Be Cool. Barcelona
Crónica: Francesca Tur.
Fotos: Isabel Flores /La Skimal.

Rumori


Es jueves y la sala Be Cool de Barcelona recuerda a uno de esos bares
del Camden londinense donde arriba hay quien toma cervezas y abajo, entre
paredes negras y música happy se espera un concierto, sea lunes,
martes o cualquier día. Pero hoy es jueves y estamos en Barcelona:
Hay retraso, el público está tímido y se amontona
alrededor de las barras, se saluda y conversa. Se ven componentes de bandas
de la ciudad condal y fans a los que les gusta lo que se cuece en Barcelona.
Media hora tarde sube la pantalla que esta delante del escenario, las luces
cogen un tono cálido y se oyen pasos. Aparece Sproket, uno tras
uno, con chaquetas, saludan y, sin más, empiezan. Cargan instrumentos,
suenan las guitarras, una batería que sube y un Como'n. el
público tarda centésimas en invadir la pista y a bailar con
disimulo. "Luces, cámara, acción, empieza la
función", de Feliz no Cumpleaños nos dejan claro que iniciamos
un concierto intenso y frenético. Con Electric Feelings nos transportan
a su primera maqueta, pero ahora con cambios en los ritmos, más
cuerpo y soltura, ¡es que estos chicos han evolucionado!. Paela mixta
es una demo de variaciones de ritmo, parones y vueltas a empezar,
con un dueto vocal de alto nivel que consigue una nueva estética
sonora. Joan, teclados, baja al público y en el escenario hay un
cambio de roles: Pere, bajo, pasa a los teclados (y sorprenderá
llevando la voz) y Aleix, hoy con bigote, coge el bajo. Sorprenden y presentan
tema, nos gusta. La guitarra coge fuerza y protagonismo yendo solitaria,
mientras la batería juega y se acompasa con el bajo. Tras la demo
de lo que pueden llegar a ser siendo cuatro, se unen otra vez todos. Amenizan
con su Bootleg y la sala salta y es que Las Chicks con Benassi, Nirvana
y demás no son para menos. Estos "casi modernos" demuestran que
son más que teloneros y que es hora de verlos en conciertos de altos
vuelos. Cierran con una versión de Jay Jay que empieza como
la mejor de las baladas pero tras un grito de guerra acompasado de Aleix
y Pere cambia el ritmo. Se les ve disfrutando, están a gusto y transmiten
empatía. Sproket han dejado el pabellón alto y al público
animado. Tras pocos minutos de descanso los tres componentes de Rumori
suben al escenario, por delante y rodeados de colegas. Se preparan y después
de llamar a Arnau (batería y voz) que andaba despistado, empiezan.
Saludan y agradecen a Sproket y al público estar aquí. Con
los primeros acordes ya nos transportan a los 60. Rumori vienen de otros
grupos, tienen experiencia y conocen Londres. Empezaron con guitarra y
batería, pero pronto cambiaron de tercio incorporando un bajo. La
mezcla y el gusto por lo arcaico, la música elegante y cuidada de
hace 40 años forman su estilo. Con su versión de The Remains
dejan claro su gusto por los 60. Suena Intimate, de su primera maqueta
y Where I Struble que nos demuestran que siguen siendo tan atmosféricos
como meses atrás. Tocan pocas canciones, como las que pueden caber
en un My Space, queremos oír más, pero el público
está poco animado (a veces los fans, son casi todo) y no pide que
toquen otras. Nos quedamos con las ganas de verlos disfrutar y saltar,
pero lo que nos queda claro es que Rumori no es ni garage, ni pop, que
se salen de los márgenes y son mezcla y fusión que nos transporta
al pasado, donde la música era en casete, con ritmos atmosféricos,
cuidados y elegantes. Nos hubiera apetecido que se soltaran, que se dejaran
llevar y que sus sonidos volaran con la fuerza que quedó en potencia.
Pero, por suerte, vemos que tocan pronto de nuevo. Así que veremos
que tal.
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