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Rufus Wainwrrigth & Band
4 de mayo de 2012 Auditorio del Generalife,
La Alhambra GRANADA
+ Teddy Thompson (fotos y video)
Fotos: Merche S. Calle y Juan Enrique Gómez / IndyRock
Crónica: Aristocracia musical y monumental
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Por Enrique Novi
    
     
  
Aristocracia musical y monumental
Rufus Wainwright + Teddy Thompson
Por Enrique Novi - IndyRock
A la hora de escribir esta crónica no cesa de llover sobre Granada,
pero la noche anterior, a pesar de los temores de organizador y asistentes,
el tiempo fue benévolo y a las nueve y media de la noche una hermosa
y rotunda luna llena coronaba el escenario del Generalife, como queriendo
sumarse a la magia de esa confluencia de estrellas, vivas y monumentales,
que se producen cada mucho tiempo. Hasta las tímidas nubes que coqueteaban
con ella lo hacían tan armónicamente en el firmamento que
el cuadro no habría podido mejorar si hubiera sido de atrezzo.
Para la mayoría la aparición de Teddy Thompson, cuyo
nombre ni siquiera figuraba en las entradas, solo con su cristalina acústica
y su acariciadora voz, supuso todo un descubrimiento. El hijo de Richard
y Linda Thompson, figuras legendarias del folk británico, se mueve
con absoluta solvencia entre el pop y la versión mejorada y aumentada
de ese folk que devolvieron los norteamericanos a base de folk, country
y blues. Y con esa propuesta intimista seguro que engordó su lista
de seguidores, la mayoría buceadores en busca de música de
culto como la de Nick Drake, del que Thompson interpretó Pink Moon.
Todo lo contrario que Rufus Wainwright, cómodo en su papel de
estrella de la primera división y centro de todos los focos al que
debe estar acostumbrado desde niño. Su propuesta nace sin atender
ni pretender ninguna coartada alternativa. Lo suyo es el estrellato sin
complejos, pues facultades y talento tiene a raudales para emular a sus
referentes, casi todos cantantes manieristas de los setenta, cuando la
lentejuela y el exceso eran valores al alza: de Freddy Mercury a Elton
John y de David Bowie a Judy Garland, a cuya derecha debe tener sitio reservado
en el paraíso. Así, comenzó con una lectura de Candles
a capella, y una a una fueron cayendo las 12 canciones que componen su
último trabajo, Out of the game (Decca, 2012), publicado mundialmente
esta misma semana. Los jardines de la Alhambra, a la que se refirió
para bromear en varias ocasiones, iban a ser testigos de la presentación
mundial del álbum. Algunas de sus canciones sirvieron para rendir
homenaje a sus seres queridos: a su madre, la cantante canadiense Kate
McGarrigle, fallecida hace dos años, a su novio, con Song of you,
o a su hija con Montauk. También tuvo tiempo para recordar al recientemente
desaparecido Levon Helm y para honrar a su progenitor Loudon Wainwright
III, del que rescató el tema One man guy, que ya incluyera en su
segundo disco, Poses.
Tras un pequeño descanso en el que cedió el protagonismo
a Teddy Thompson, que además de telonero ejerció de guitarrista
de acompañamiento, y uno de sus coristas, continuó estrenando
canciones y alternando alguno de sus clásicos, como la majestuosa
Going to town, con la que llegó lo mejor de la noche. A pesar de
que la temperatura ya iba haciendo estragos entre el respetable, pocos
se movieron del asiento, salvo para levantarse a aplaudir ya en los bises.
Para redondear una noche perfecta, Rufus decidió regalar, solo
al piano, un último tema que ni siquiera figuraba en la lista de
sus técnicos, el precioso Poses. Así culminó una noche
mágica que supuso una de las pocas concesiones de los responsables
del noble recinto nazarí a otras músicas fuera de las programadas
por el Festival de Música y Danza o escogidas presentaciones flamencas.
La música de Rufus Wainwright es exuberante y sus modos excesivos
y grandilocuentes, lo que hace que a muchos les resulte afectada y hasta
relamida. Insoportable para unos; irresistible para otros, pero nadie discutirá
que el escenario del auditorio del Generalife se abrió a un artista
con mayúsculas.


21/06/07. Sala La Riviera. Madrid.
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez
El día de la música llegaba cargado de todo tipo
de propuestas por toda la geografía nacional. En Madrid un geniecillo
despistado, Rufus Wainwright, se dejaba caer por la sala la Riviera para
presentar su nuevo y excepcional disco "Release The Stars".
Como telonero en un principio estaba programado Micah P. Hinson, pero
por un problema de espalda, tuvo que suspender su actuación y le
sustituyó a última hora Fon Román (ex piratas).
El plato fuerte de la noche salió con una puntualidad exquisita.
El canadiense Rufus Wainwrigth brilló en una noche muy especial.
Acompañado por siete multiinstrumentistas salió al
escenario vestido de tirolés, siempre dando un toque de humor a
su espectáculo. Comenzó con los temas que componen su nuevo
lp. "Release The Stars" fue el primero de ellos, al que le siguieron "Going
To A Town", "Sansosuci" y "Rules & Regulations", en los que le pudimos
ver actuando por el escenario con micro en mano, tocando el piano y la
guitarra acústica. Todos sus temas son como mini pop-operas en las
que los grandes arreglos orquestales son exquisitos.
"Art Teacher" desató las ovaciones y aplausos. Durante todos
los temas lentos, el respetable estuvo a la altura de las circunstancias
en un absoluto silencio, aunque siempre alguien tenga que estropear estos
momentos.
Continuó con más temas nuevos, entre los que destacaron
"Tiergarten", "Leaving for Paris", "Between My Legs" y uno de los temas
más pegadizos "Do I Disappoint you". Tema tras tema, la voz de Rufus
se crecía y el público se lo agradecía con sus aplausos.
La conexión entre ambos fue emocionante.
Los temas de su álbum "Want One" fueron los que coparon la segunda
parte del concierto, como "Beautiful Child" y "14th Street".
En el bis Rufus apareció con albornoz blanco para comenzar interpretando
"I Don't Know What It Is" y "Pretty Things". Pudimos disfrutar del tema
en francés "La Complainte de la Butte", incluido en la banda sonora
de Moulin Rouge.
Fue entonces cuando llegó el momento de la noche. Sentado frente
al público comenzó a engalanarse con pendientes, zapatos
de tacón y pintalabios. Se quitó el albornoz y se puso un
sombrero. Casi como Liza Minelli en Cabaret y arropado por todos los componentes
de su grupo, interpretaron el tema "Get Happy" de Judy Garland. La noche
acabó con el tema "Gay Messiah".
Excepcional actuación de Rufus, aunque si se hubiera celebrado
en otro recinto más adecuado, todos los arreglos orquestales que
incluyen cada una de sus composiciones hubieran sido mejor apreciados.
Pero su voz siempre suena bien en cualquier lugar y pudimos disfrutar de
ella a pleno rendimiento.

Bio
El príncipe actual del pop no tiene rival en cotas de ambición,
opulencia y glamour artístico. Hijo del cantautor Loudon Wainwright
(con quien nunca se ha llevado muy bien), criado por su madre Kate McGarrigle
en Canadá (también exquisita cantautora junto a su hermana
Anne) y hermano de Martha Wainwright (cantautora de excepción, ¿cómo
no?), Rufus ha despuntado en los últimos años como un sofisticado
songwriter sin igual. Él casa como nadie los aromas clásicos
de George Gershwin, Randy Newman y Al Jolson, con el expresionismo de Scott
Walter y Kate Bush. Fan confeso de Edith Piaf y Jeff Buckley, amigo de
Antony, Elton John y Teddy Thompson, Rufus se mueve como un pez satinado
en las aguas de un Broadway hecho a su medida.
Nueva York fue precisamente la ciudad que le permitió grabar
su primer álbum después de que su padre le pasara a Van Dyke
Parks una de sus maquetas. Su sensacional debut homónimo llegó
en 1998, pero Rufus llevaba estudiando piano desde los 6 años. Con
el nuevo siglo, "Poses" (00) lo confirmó como un excepcional cantautor
de belleza insuperable y sensibilidad a prueba de bomba (ironía,
ego y exhibicionismo a corazón abierto, además de su orgullosa
condición de icono gay, son las armas que fortalecen su status de
artista al margen de todo).
En 2003 grabó las sesiones de "Want", su proyecto más
ambicioso -y doble- y el que más alegrías, y penas (Dreamworks
se negó a publicar la segunda parte, teniendo que mudarse a Geffen),
le ha dado. Bajo los fabulosos arreglos de Isobel Griffiths y Gavyn Wright
(habituales de Björk) y la producción de Marius deVries, "Want
One" (03) y "Want Two" (04) conforman su opus más elegíaco,
un fresco desbordante de barrocas torch songs al límite y belleza
armónica insuperable. En ellos, extractos de misas en latín,
aromas del bolero de Ravel, orquestaciones paradisíacas, reggae
de color de rosa y dos portadas complementarias que le muestran como caballero
con espada y dama de Shalott violada y ahogada, refrendan su condición
de artista total por encima de todo y de todos.
www.rufuswainwright.com/
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RUFUS WAINWRIGHT and his Band
SABADO 8 DE DICIEMBRE 2012 Sala La Riviera MADRID
RUFUS WAINWRIGHT and his Band estarán presentando en Madrid
su nuevo álbum, producido por el genial productor británico
Mark Ronson (Amy Winehouse, Robbie Williams, Sean Paul, Lily Allen, Kaiser
Chiefs, Duran Duran, etc), tras visitar Valladolid, Granada, Coruña
y Barcelona volverá en Diciembre para ofrecer 2 conciertos mas el
7 de diciembre en el Kursaal de San Sebastian y el 8 en La Riviera de Madrid,
para presentarnos su nuevo trabajo OUT OF THE GAME.
Las entradas para este concierto en Madrid estarán a la venta
el viernes 27 de julio a las 10 am. través de los puntos oficiales
de venta: Livenation.es / Ticketmaster /Servicaixa /El Corte Inglés
ENTRADAS A LA VENTA VIERNES 27 JULIO 2012 10 AM Precios 30 € +
gastos (hasta el 31 agosto) 32,70 € + gastos (desde el 1 septiembre)
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