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"On The Rhoads" Resucita a Randy
16 de junio de 2007, Sala Mephisto (Barcelona)
Crónica y fotos por Raül Ruiz - IndyRock

Mientras para España 1982 fue el año del mundial de Naranjito,
el mundo del rock anotaba ese ciclo temporal dentro su interminable página
de necrológicas fatídicas. Sucedió en un 19 de marzo,
Randy Rhoads, guitarrista de la mítica banda de Ozzy Osbourne, fallecía
en un accidente de aeroplano junto a la maquilladora Rachel Youngblood
y un conductor de microbús. El destino le había reservado
el mismo final que a otros grandes de la música como Lynyrd Skynyrd,
Quiet Riot, Richi Valens o el mismísimo Buddy Holly. Ni siquiera
había cumplido los 26.
En el 25 aniversario de su muerte, los barcelonenses On The Roads
decidieron rendirle un justo homenaje. Seleccionando como escenario uno
de los locales heavys por excelencia de la ciudad condal, la sala Mephisto,
OTR montaron una fiesta donde el rock se erigió como Maestro de
ceremonias. Como ejemplo un botón: la introducción vino a
cargo de Metal Oriental, dos bailarinas experimentales que fusionan de
manera sensual e inteligente la Danza Oriental con el Heavy Metal. Después
de conseguir subir la lívido de más de uno (y seguro que
de más de una también) se retiraron del escenario para dar
paso al primero de las dos bandas de la noche: Mazo. Grupo formado
a finales de los 90 (cuyo guitarra, Juan M. Valero, acaba de anunciar recientemente
su abandono del mismo), que apuesta por un rock en lengua hispana. Temas
como "La Guerra del amor" o "Sueño" castellanizan el espíritu
más melódico de grupos como Iron Maiden.
Pero el plato fuerte de la noche estaba todavía por llegar.
Y se hizo desear, pues nada más saltar al escenario un problema
técnico dejó a los 5 miembros de OTR plantados sobre el escenario
sin poder iniciar el concierto, y al público tan ansioso como atónito.
Al final el problema no fue tan técnico y sí más humano,
por lo que una simple reacción/acción lo dejó resuelto
en un tiempo de boxes. Pura anécdota que quedó relegada al
olvido tras la agresividad de las primeros acordes; pues, al instante,
aquellos chicos que había en escena transmutaron sus roles de manera
espontánea hasta convertirse en una resurrección del grupo
de Ozzy. Al menos así lo vivimos los que allí nos encontrábamos.
El concierto fue un recorrido por las diferentes etapas de la mítica
banda, centrando su atención en los solos de "Randy" Esteras "Rhoads"
(el momento de la rotura de una cuerda justo en el preludio de su solo
estrella quedaría dentro del anecdotario de la noche). Se trató
de un homenaje a conciencia, con una calidad musical acorde a las circunstancias
del evento, donde el público vibró y rememoró por
partes iguales; pues para muchos de los allí presentes, aquel concierto
fue el placebo capaz de aproximarles, por una noche, a uno de esos
sueños imposibles de realizar ya.
Tras finalizar el concierto quedó esa sensación de satisfacción
que confiere el haber hecho las cosas bien. Y si una cosa quedó
de sobras demostrada al final de la noche, es que los buenos homenajes
no requieren la intervención de multitud de grupos millonarios exentos
de identificación con el evento. Pocos pero sinceros es una combinación
excelente.
Y es que Randy Rhoads nunca volverá a tocar la guitarra entre
los vivos pero seguro que disfrutó del concierto más allá
de la muerte. O al menos, eso les gusta pensar a muchos de los que allí
estuvieron.
http://www.metaloriental.blogspot.com/
http://www.mazo.org/
http://www.myspace.com/ontherhoads
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