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Madrid - Sala Moby Dick 2-octubre 2006
Produce: iguapop
Fotos: Sara Navarro / IndyRock

 

  
Por Isabel Montero / IndyRock
El día 2 de octubre vinieron los chicos de "Ok Go" a la madrileña
sala Moby Dick compartiendo su disco "Oh No", maduro y listo para caer
como tromba de agua sobre el público que puso el cartel de "aforo
completo" en la puerta de la sala.
Dando tiempo a la gente para situarse, el cuarteto de Estocolmo comenzó
su show a las 21:30 horas con una enérgica "Television Television",
sirviéndose de su rock and roll rápido y refrescante, para
mover a un público que de sobra sabía lo que iba a encontrar
aquella noche.
Damian Kulash, el cantante, sembró sonrisas hablando en español
e inglés con los asistentes, entre tema y tema. Títulos como
"Crash the Party", "A Good Idea at the Time" y "Here It Goes Again"sonaron
potentes bajo la formación de Tim Nordwind al bajo, Dan Konopka
a la batería y un angelical Andy Ross a los teclados y la guitarra.
El grupo que demuestra su placer por tocar, su complicidad y su necesidad
de conexión con el público, también regaló
temas de su anterior trabajo homónimo como "Don't Ask Me", "You're
So Damn Hot" y "Get Over It", activando a la multitud con sus riffs de
guitarra, su batería envolvente y sus melodías optimistas.
A las 22:30, más o menos, daban el bis con los temas "Invincible"
y "Do What You Want" dando mucho de sí y preparando el escenario
para despedirse con una de sus coreografías con la canción
"A Million Ways", en la que Tim Nordwind hace de cantante con sus tres
compañeros como coristas.
Así fue como esta banda de ropa ajustada, botas de punta y broches
de brillantes vino cantando y se fue bailando.
OK GO, grabación en Suecia
Es invierno en Malmö, la ciudad industrial sueca a la que OK Go
ha ido a grabar su segundo álbum para Capitol Records. La banda
está emocionada pero preocupada. Acaban de pasar dos agotadores
años de gira por todo el mundo y otros seis meses de vuelta en casa,
componiendo y descartando más de sesenta temas nuevos. El proceso
de composición fue extenuante pero fructífero: OK Go acabó
con una colección de demos tan potente que llamó la atención
del súper productor Tore Johansson, el buscadísimo hombre
oculto tras el álbum de debut de Franz Ferdinand y los éxitos
de los Cardigans.
Las primeras palabras de Tore fueron toscas. "Cuando terminéis
una toma", les dijo con su acento sueco, medio amenazador, medio de broma,
"no entraré corriendo en el estudio sonriendo y agitando los brazos
como un productor americano. Si digo que algo está OK, está
perfecto. Si no digo nada, tendréis que volver a hacerlo hasta que
os diga que paréis." Tore se pasó diez minutos burlándose
de la superficialidad clónica americana, cuna de sistemas de edición
más inteligentes que las personas que los usan. "Será mucho
más sencillo aquí", les aseguró. "Os meteréis
juntos en una habitación y haréis rock."
Y eso hicieron. El resultado es Oh No, un álbum que sale tronando
por los altavoces. Mientras que otras bandas se estrellan o hinchan con
sus segundos trabajos, OK Go se ha apretado las tuercas y deshecho de lo
innecesario para ofrecer 42 minutos sin aditamentos pero vertiginosos de
rock and roll salvaje y potente. Un dignísimo trabajo tras su debut
en el 2002, que consolidó a OK Go como los expertos creadores de
canciones de rock inteligentes y muy pegadizas. Si aquel álbum fue
como el travieso presidente de la clase, inteligente, popular y sexy, y
no tan inocente como parece, Oh No es ese mismo chaval después de
pasar un tórrido verano con peleas en bares de toda la ciudad incluidas.
(Texto remitido por Iguapop)
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