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ZARAGOZA, 22 Y 23 DE JUNIO DE 2007
por Nicoletta Pispisa - IndyRock
Monsters Of Rock en Zaragoza. ¡y esta vez son dos días!
Por no hablar de que uno de los cabezas de cartel es, ni más ni
menos, Ozzy Osbourne, el príncipe de las tinieblas, uno de los grandes.
Y como dijo aquél, ESTO HAY QUE VERLO.
Así que, ni cortos ni perezosos, organizamos nuestro viaje:
unos no estamos ya para dormir en zonas de acampada de festivales, así
que reservamos un hotelito en la ciudad y, tras documentarnos en profundidad
y enterarnos de que la organización iba a proporcionar buses-lanzadera
desde la ciudad hasta el lugar del evento, decidimos no llevar coche. Pero
¡ay, amigo! ¡Qué error éste, el de confiar en
el buen hacer de la organización.! No sabíamos que nos iba
a traer más de un quebradero de cabeza.
Para llegar al punto de partida de los autobuses que llevaban a la Feria
de Muestras, nos pegamos un buen paseo, y al llegar nos topamos con el
primer obstáculo: la aglomeración que se formó en
la puerta para canjear las pulseras que daban acceso al recinto. Un montón
de gente, más gente aún llegando, y nadie de la organización
controlando la cola. Mucha gente se quedó en la puerta y no pudo
escuchar a los primeros grupos de la tarde.
Total, que para cuando pudimos entrar ya habían tocado los inesperados
e imprevisibles Brujería y los Black Label Society de Zakk Wylde
estaban dando sus últimos y salvajes acordes, que por otro lado
nos dieron una idea de lo cañera que es la banda y lo muy en forma
que está Zakk. (Cuesta creer que ese mastodonte es el mismo Zakk
que hace unos años - muchos - era un yogurín rubio y melenudo
que ya apuntaba maneras con las seis cuerdas).
Les siguieron los Mägo de Oz, quienes salieron a la palestra con
cierto retraso. Se veía que gran parte del público - y ellos
mismos - no estaba demasiado convencida de que este grupo "pegara" dentro
de este cartel, lo cual tampoco debía ser verdad porque a pesar
de la brevedad de su show y de la escasa calidad del sonido, especialmente
en la primera parte, hubo mucha gente que saltó, bailó y
coreó las canciones de la banda.
A partir de aquí hay que decir que los horarios se respetaron
totalmente y los grupos salieron con gran puntualidad al escenario, lo
cual es muy de agradecer en los festivales, muchas veces el "efecto dominó"
de los sucesivos retrasos hace que los shows terminen a altas horas de
la madrugada. En este caso no fue así.
Megadeth eran de los grupos más esperados, yo misma que no soy
muy de thrash metal tenía cierta curiosidad en ver en qué
condiciones estaba el grupo después de una evolución de más
de cuatro lustros. Y me sorprendió favorablemente, especialmente
Dave Mustaine, el cantante, quien estaba en perfecta forma, algún
kilito más quizás (¿y quién no.?) pero un chorro
de voz bien potente y muchas ganas, contagiadas a toda la banda y también
al público, entregado al cien por cien. Qué grandes esas
"Peace Sells. But Who's Buying?" y "Symphony Of Destruction".
Había que hacer un intermedio, y prepararse para ese cabeza
de cartel que yo, personalmente, estaba esperando con impaciencia. Escuchamos
la actuación de Children Of Bodom desde atrás, recuperando
fuerzas y comiendo algo (qué buena la zona de los puestos de comida,
parecía la feria del pueblo.) Lo cual no nos impidió apreciar
la caña que metieron; no son mi estilo, pero sí debían
serlo del nutrido público que estuvo muy pendiente de su actuación,
coreó las canciones, agitó las melenas al ritmo desenfrenado
de la banda.
Y al fin llegó el momento más esperado, iba a comenzar
el concierto de Ozzy Osbourne. empezó a sonar la intro habitual,
el Carmina Burana de Orff, mientras todos gritaban y jaleaban al artista.
que por fin apareció (¿es un chándal lo que lleva
puesto?) y empezó a desgranar canciones, en su mayoría clásicos
- los artistas conocen muy bien al público al que deben satisfacer
- alternados por futboleros cánticos de "oé, oé, oé
oe..) empezando por "Bark at the moon" y siguiendo con "Mr. Crowley", "I
don't know", "War Pigs", "I don't want to change the world", "Sucicide
Solution", "Mama I'm coming home" "Paranoid"... Hubo un par de temas
del último disco pero la mayoría temazos, amenizados además
por Zakk Wilde con todo su poderío guitarrero. Sí, es cierto
que Ozzy está mayor. Es mayor. Y la vida que ha llevado, junto a
la enfermedad que padece, hace que quizás no esté muy en
forma. Si bien en vídeos antiguos se le vio francamente peor. Hay
comentarios que dicen que estaba fatal de voz, que no se movía (nunca
se movió demasiado, incluso en tiempos más jóvenes.)
y puede ser que la emoción de verle sobre un escenario hizo que
"dejara pasar" fallos y gallos. Es cierto que se dejó en el tintero
temazos como "Crazy Train", quizás porque ya le cueste llegar a
las notas más altas. Pero sinceramente, a mí me pareció
que sí estaba a la altura. Y bien a la altura.
Lo malo vino después, cuando gran parte del público intentó
volver a casa al mismo tiempo, saturando los (insuficientes) medios que
había proporcionado el ayuntamiento de Zaragoza para volver a la
ciudad. Se formaron colas inmensas de gente que esperaba los autobuses,
algunos emprendieron la vuelta afrontando a pie los 12 Kms. que nos separaban
de la ciudad por autopista, de manera muy peligrosa. otros conseguimos
que unas almas caritativas y motorizadas nos acercaran a la ciudad tras
haber superado el atasco de salida desde el recinto así como los
implacables controles de alcoholemia. Otra vez, la organización
brilló por su ausencia.
El segundo día de festival dio inicio para nosotros tras el merecido
paseo por la ciudad (qué curioso ver la plaza del Pilar y la misma
catedral plagada de melenudos de camisetas negras.) así como el
tradicional vermú. que nos hizo llegar bien tarde al festival (aunque
con el sol que pegaba en la explanada, no hubiéramos aguantado sin
haber pasado por el refrescante "tren de lavado heavy" instalado a la entrada
del recinto) de manera que nos perdimos las actuaciones de Riverside, Mastodon
y Kamelot aunque sí llegamos a ver tocar a Pretty Maids, que descargaron
su potencia nórdica en el calor de la tarde, mientras muchos seguidores
escuchaban y coreaban sus temas. Les siguieron los Blind Guardian, pura
esencia metalera, hard rock seguido por muchísimos fans ataviados
con muñequeras de pinchos hasta el codo y meneando las greñudas
cabezas. Un show un tanto monótono para los que no somos incondicionales
de la banda, no así para los super-fans que estaban absolutamente
entregados. Lástima que la calidad del sonido no acompañara
demasiado. A continuación, y siempre con gran puntualidad, salieron
los estadounidenses Dream Theater, con un show muy cuidado y no menos rockero
por estar cargado de virtuosismo por parte de todos los instrumentos y
la voz cantante. Aunque no les tenía demasiado controlados, supieron
despertar mi curiosidad, además del entusiasmo de los muchos seguidores
que corearon sus canciones. Quizás demasiado complicados en algunos
puntos, pero muy interesantes.
A las 23:15 salieron los Slayer, marcándose un espectáculo
thrasher muy duro y cañero tal y como se esperaba de ellos. No fue
un show muy hilado ya que paraban demasiado tiempo entre canción
y canción (parecía un concierto de bises, como dijeron algunos.)
pero en conjunto estuvieron muy bien y me parecieron muy buenos, a pesar
de no ser yo muy del thrash (. ¿lo he dicho ya?). Qué buenas
esas "Raining Blood" y "Season In The Abyss".
Motörhead salieron y empezaron su concierto incluso antes de tiempo,
y prometían, pero estábamos demasiado preocupados porque
se repitiera la escena del día anterior para la vuelta, así
que dejamos a los chicos de Lemmy metiendo tralla en su escenario y a eso
de la tercera canción nos marchamos a coger alguno de los autobuses
que parecieron funcionar mejor esa segunda noche.
En resumen, fue un buen festival, con la parte negativa de los grandes
fallos de organización pero que por otro lado contó con un
buen cartel cargado de grandes grupos que dieron lo mejor de sí
mismos. Veremos cómo será el año que viene.
http://www.monstersofrock.es/
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