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He gonna make it funky.
por David Morales Rguez. -IndyRock
Fotos Nieves Herranz - IndyRock
Por más que me esfuerzo no puedo decir nada nuevo
que no se sepa ya. Su manager, una mujer rubia que no
dejó de pasearse por el escenario “como Pedro por
su casa”, lo presentó como el mejor saxofonista
del mundo. El público estuvo totalmente de acuerdo.
Lo que nos ofreció Maceo Parker el pasado
9 de abril en la sala Joy Eslava de Madrid, fue una auténtica
locura colectiva. Ya antes de entrar, cierto segmento del
público, no previsor, se impacientaba en la taquilla,
temeroso de no poder acceder a la hora señalada,
21.00 horas, y perderse el amanecer de lo que prometía
ser, y por supuesto que lo fue, un grandioso recital 98%
funk y 2% jazz, como gusta denominar al propio artista,
aunque en otras ocasiones nos ha aportado más cantidad
de su buen quehacer, míticos conciertos de más
de tres horas.
Pasados diez minutos de la hora prevista salen al escenario,
con discreción, ciertos componentes de la banda que
acompaña al Sr. Parker: dos coristas, Zaneta y Corey,
hijo del maestro; baterista, bajista, guitarrista y teclista.
Comienzan con un insulso “A funky fiesta”. Bien entrados
en este tema aparecen los de la sección de vientos,
trombón y trompeta, la cosa empieza a animarse. Pero
es cuando se integra al grupo el gran Maceo, perfectamente
uniformado con traje, corbata y sus características
gafas de sol, cuando el público se desata y empieza
a contagiarse de un no poder parar de moverse al son de
la música. Público de muy diversas procedencias:
guiris que pasaban por allí y autóctonos,
jóvenes y no tanto, jazzeros, funkys y alternativos,
padres e hijos… todos con el sano contagio de no poder tener
los pies en su sitio.
A lo largo del show, el míster permite
a su acompañamiento su propia exhibición de
virtuosismo. El también veterano neoyorkino, curtido
en mil batallas, Ron Tooley, nos ofrece unos endiablados
solos de trompeta con y sin sordina, Corey disfruta
y nos hace disfrutar con su rap, el guitarrista Bruno Speight
hace hablar a su Stratocaster… y el showman Maceo “se queda
con la gente” entonando notas con su voz que todos repetimos
al unísono. Mención especial merece la famosa
frase “We gon´ make it funky”, título del conocido
tema que incluso a lo largo de la siguiente canción,
“To be or not to be”, siguió repitiéndose
y que se convirtió en el slogan de la velada. Para
la mitad del recital los trovadores van desapareciendo paulatinamente
del escenario y dejan sólo a nuestro gurú.
Es este momento íntimo cuando él nos encandila
con su flauta travesera cual Flautista de Hamelín,
interrumpido por un espontáneo “viva la madre que
te parió” de un incontenido fan. Y empieza de nuevo
la marcha, todos cogen sus instrumentos mientras Corey se
marca otro rap. Tras presentar al grupo debidamente, el
batería Jamal Thomas, solo sobre las tablas, se luce
con sus baquetas para abandonar el escenario entre un sonoro
aplauso.
De nuevo reaparecen para la recta final y Maceo, con permiso
del teclista Will Boulware, nos deleita con una corta melodía
en el Hammond. Retoman su ritmo antes de que el respetado
decaiga en su entrega y, como corresponde a un elegante
gentleman del jazz, Parker agradece a todo el personal y
técnicos de Joy Eslava su trabajo y acogida, dedicándoles
su último tema “I´ve got to get ya´”.
Pero, como era de esperar, los asistentes reclaman más
y más. Pensamos que por motivos de horario y al ser
la sala de usos múltiples sólo pudimos degustar
un único bis que supo a poco, muy poco, tan sólo
dos horas de espectáculo. Igual que salió,
con su elegante traje y gafas de sol, sin perder un ápice
la compostura, se despidió de Madrid este monstruo
escénico. Contamos los días para que vuelva.
Maceo Parker a fuerza de groove.
por Antutxo Martinez Ariza - IndyRock
Fotos Ricardo López - IndyRock
11 noviembre 2004 Madrid Sala Butjazz XXI Festival
de Jazz de Madrid




Para saber si un músico es grande puede uno fijarse
en la clase de gente que acude a sus conciertos. Ser capaz
de llegar a una abuela de 70 años y a un chaval con
una cresta de rastas (que debe ser el colmo de lo alternativo)
y reunirlos en un mismo sitio, es algo al alcance de muy
pocos. Tenerlos a todos disfrutando durante más de
dos horas sin fuegos artificiales ni elefantes saliendo
al escenario está al alcance de muy pocos. Maceo
Parker lo hizo. Y eso que no se lo pusieron fácil.
De primeras, una organización un tanto caótica,
con unas colas inmensas para entrar en una sala bastante
hortera que nada tenía que ver con la elegancia del
saxofonista y su banda. Después un sonido infame,
vergonzoso para un concierto de esta categoría, algo
sobre lo que deberían pensar los que montaron el
cotarro. De muy poco sirve traer a un peso pesado si después
no se le oye, o lo que es aún peor, los micros acoplan
durante más de una hora, porque la gente termina
por estar más pendiente de abroncar al técnico
de sonido que de disfrutar del concierto que ha pagado.
Una falta de respeto por el usuario, que es el que pone
la pasta, que contrasta con el cariño y el cuidado
que pone el americano a la hora de hacer las cosas.
Pero Maceo es un tipo listo y curtido en mil batallas, que
sabe a quién se debe y quién tiene que disfrutar
con su trabajo. Sin dejarse a amedrentar por las condiciones,
se puso al lío, a hacer música para transformar
el mosqueo general en aplausos a fuerza de groove. Trajo
el equipo titular, una banda grande en muchos sentidos,
que llenó la sala de un funk de smoking sudado, sucio
(por bailón) pero elegante, muy elegante. Hasta nueve
personas puso en escena, sin contar a un segurata que alguien
colocó en el escenario no se sabe muy bien para qué.
En cuanto salieron al escenario empezó la fiesta.
Como dijo el propio Maceo, venían al XXI Festival
de Jazz de Madrid, con un concierto que tenía jazz,
un 2% de jazz y un 98% de puro funk. Y ahí estos
son unos expertos. Si James Brown es el padrino del funk,
este debe ser el primo segundo por parte de madre. Porque
basta que se acerque a un saxo para que los pies se pongan
a bailar a pesar del cansancio, el sonido, la sala, el tipo
que se desmayó, y todo lo demás. Pero tampoco
se limita ahí. No suena a algo anclado en los 70,
una época dorada del funk, si no que presta atención
a otros estilos que filtra bajo su modo particular de entender
las cosas. Impresionantes los rapeados de Corey Parker,
un hombre que parace tener muelles en las articulaciones,
que lleva el ritmo en la sangre y lo saca por la boca con
fuerza pero sin enfados, que estamos para disfrutar.
Cuando por fin se oyeron los vientos (una hora después),
la trompeta y el trombón, sostenían el sonido
de un saxo que juega con el espacio y quiebra el sonido
siempre hacia arriba, ('get it up' gritaba Maceo), descansando
sobre una base rítmica de impresión
y que se apoyaba en un guitarrista y un hammond para darle
al sonido la fuerza necesaria para no dejar de moverse y
unos coros que le ponían la corbata. Desarrollaban
los grooves desde el puro baile haciéndolos crecer
a lo largo y lo ancho, y así 'Soul Power' se transformaba
en 'My baby loves you' pasando por el recuerdo del maestro
en forma de 'Sex Machine'. También los homenajes,
en una hermosa y muy jazz versión de un tema de Ray
Charles, con Maceo calzándose las gafas de sol, y
el enorme (en todos los sentidos, era el hombre montaña)
bajista demostrando que los solos de bajo te pueden de levantar
del suelo para mover las caderas. Un lujo para los oídos
a la altura de la espina dorsal.
Ni la abuela, ni el de las rastas, ni la pareja de cuarentones,
ni los yogurines fumetas, ni la italiana que me invitó
a una copa, ni la novia que vino a acompañar, ni
los compromisos del ayuntamiento, ni los oficinistas impertinentes,
ni engordito que atracaba en la barra, ni el pincha que
amenizó la espera con una impresionante sesión
de funk (hasta Billy Cobham llegó a sonar), ni el
segurata del escenario se fueron a casa sin la sensación
de haber disfrutado de un concierto en el que todo lo bueno
que ocurrió llegó por parte de los músicos.
Una lección en todos los sentidos. 'We love the groove',
decía Maceo. Y desde luego.
MACEO PARKER nació en Kingston, Carolina del Norte
en 1943 dentro de una gran familia musical; Sus padres cantaban
Gospel en el coro de su iglesia y su tio formaba parte del
grupo THE BLUE NOTES; MACEO empezó a aprender a tocar
el saxo a los 8 años y sus hermanos Melvin de 9 años
y Kellis de 10 eligieron la bateria y el trombón
respectivamente; Los 3 muchachos crecieron influenciandos
por sus heroes musicales: HANK CRAWFORD, CANNONBALL ADDERLEY
y KING CURTIS. En 1962 MACEO empezó su carrera
musical alternandola con los estudios; En esa epoca ya empezaba
a girar tocando para músicos como MARVIN GAYE y BEN
E. KING; En 1964 su hermano Melvin y él entran a
formar parte de la banda de JAMES BROWN, empezando a realizar
largas giras y a grabar discos. En 1966 MACEO interrumpe
su carrera para hacer el servicio militar y es destinado
en bases americanas europeas en Alemania y Francia hasta
1968; Durante todo ese tiempo formó parte de la Banda
de música del Ejercito; A su regreso se incorpora
de nuevo a la banda de JAMES BROWN. Durante los años
70´s entra y sale varias veces de la banda de JAMES
BROWN, organizando su banda MACEO & ALL THE KINGSMEN
grabando 2 albumes: "Doing Their Own Thing" y "Funky Music
Machine" ; Durante los años 80´s continua colaborando
en la banda de JAMES BROWN y alternando tambien con otras
formaciones como PARLIAMENT de GEORGE CLINTON o con THE
HORNY HORNS de BOOTSY COLLINS y FRED WESLEY. De JAMES BROWN
lo aprendió casi todo en el negocio del espectáculo,
curtiendose también con él en agotadoras giras
por todo el mundo y al mismo tiempo a aprovechar su tiempo
libre durante los viajes y ratos libres en los hoteles para
componer y planear su futuro; Asi que en los años
90´s MACEO tuvo la oportunidad de poderse dedicar
durante mas tiempo a sus propios proyectos, grabando 2 excelentes
discos que tuvieron un gran exito "Roots Revisited" en 1990
y que estuvo durante 10 semanas en el Nº 1 de las listas
de BILBOARD y "Mo´ Roots" en 1991. Definitivamente
en 1992 con su disco en directo "Life On Planet Groove"
fue cuando consolidaría su carrera en solitario con
un sonido mas solido y un estilo muy personal, cuya formula,
definiría el mismo como: "... un 2 % de Jazz y un
98 % de Funk ..." , y que además enganchaba a otro
tipo de publico mas joven. El disco de 1998 titulado "Funkoverload
" , con una soberbia producción de estudio y con
canciones originales propias y algunas versiones de temas
de STEVIE WONDER, SLY & THE FAMILY STONE y MARVIN GAYE
obtuvo los mejores elogios de la critica internacional especializada,
asi como el favor del público que se multiplicaba
en cada una de sus apariciones en directo; En este CD "Funkoverload"
que marcó una importante etapa en la carrera de MACEO
aparecia por primera vez su jovencisimo hijo COREY PARKER
cantando Rap en un par de temas; Asi mismo también
colaboraba en el disco su viejo amigo FRED WESLEY con el
trombón. A principios del año 2000, MACEO
PARKER nos volvió a sorprender con un excelente nuevo
disco titulado "DIAL: M.A.C.E.O" con mayoria de canciones
originales propias y algunas versiones muy especiales de
temas de PAUL Mc CARTNEY, PRINCE y THE ISLEY BROTHERS; La
producción en el estudio fue muy bien cuidada y en
el disco además de su hijo COREY PARKER, aparecen
también otros grandes artistas invitados como: PRINCE
(Canta, toca varios instrumentos y le produce 2 temas),
ANI DIFRANCO, JAMES TAYLOR y SHERYL CROW. Durante el último
año MACEO PARKER no ha parado de actuar, siendo requerido
para actuar en los festivales mas importantes y siguiendo
realizando una media de 250 conciertos por año por
todo el mundo. Su último album "Made by Maceo"
aparecido en Febrero de 2003 fue grabado en directo en un
estudio por sus músicos habituales de directo y la
colaboración especial de la saxofonista Candy Dulfer
tocando en un par de temas. El resultado volvió a
ser sorprendente consiguiendo de nuevo los elogios del público
y de la critica. MACEO PARKER que interrumpió sus
conciertos en Europa durante el pasado verano para actuar
con PRINCE en toda su Gira Americana, regresa nuevamente
a Europa y presentará en directo algunas nuevas canciones
que grabará en un estudio de Alemania a finales de
Noviembre. Su nuevo disco podría aparecer en el mercado
a finales de Febrero de 2005
Contacto:
http://www.maceo.com/
welcome@mundivia.es tel: 93 4432103
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Foto Galería de Maceo Parker
Fotos: Nieves Herranz / IndyRock
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