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Concierto en Barcelona 30 septiembre 20011 - Crónica
y fotos: Quin Cabeza
Kitty, Daisy & Lewis
viernes 7 de octubre 2011– Teatro CajaGranada (Inauguración
de temporada)
El discreto encanto del vintage
Por Enrique Novi / IndyRock
El que se anunciaba como concierto de inauguración de temporada
del Teatro CajaGranada, antes llamado Isidoro Máiquez, llamó
más la atención del respetable por la metamorfosis del recinto
que por el propio cartel. El versátil habitáculo donde se
ubica se mostró, para sorpresa de los asistentes, convertido en
una sala oscura y diáfana, desprovista de la grada que hasta ahora
conocíamos. El cambio fue bien recibido, pues permite la movilidad,
y ayuda a eludir el ambiente constreñido y tenso que se crea cuando
el público está obligado a permanecer sentado en su butaca.
Si a ello se añade la instalación de un pequeño ambigú
donde tomar un refrigerio durante la actuación, el resultado es
más parecido al de cualquier otra sala donde mover el esqueleto
al ritmo del rock and roll que al de una sacro teatro. Se lo han pensado
durante más de dos años, pero parece que por fin los responsables
del centro le han perdido el miedo a aprovechar sus posibilidades.
Así pues, con los elementos de su parte, la peculiar propuesta
de Kitty, Daisy & Lewis se dispuso a encandilar a la concurrencia con
su cuidado ejercicio de nostalgia. Algo que consiguieron solo en parte,
tal vez por el inesperado giro que con su nuevo álbum han dado a
su repertorio. Estos jovenzuelos han sustituido el hip hop o a Lady Gaga
como la banda sonora de sus años formativos por el rhythm&blues,
el rockabilly y el country anterior a la explosión del rock and
roll. Se trata de una hermosa anomalía que seguro no ha sido muy
bien entendida entre sus compañeros de pupitre, pero todo tiene
su explicación. Los tres son hermanos y nacieron en el seno de una
familia musical. El padre, Graeme Durham, ha sido guitarrista profesional
y uno de los ingenieros de sonido más cotizados de Londres, mientras
la madre, Ingrid Weiss, se sentaba a la batería de las Raincoats,
una de las bandas que inundaron la City en la época del after punk.
Ahora ejercen como músicos de acompañamiento de sus vástagos,
de modo que todo queda en casa.
Dotados de un talento excepcional, los tres hermanos se van alternando
de instrumento en instrumento, pues los tres parecen dominar guitarras,
pianos, armónicas o baterías. Viéndolos sobre el escenario
no resulta extraño que publicaran su primer single cuando contaban
con 12 (Kitty), 14 (Lewis) y 16 años (Daisy) y que su debut en largo
fuera la sensación de la temporada en 2008. Tres hermanos ingleses
reproduciendo con inaudita fidelidad la música más genuinamente
americana, de Louis Jordan a Hank Williams, con pericia y una devoción
que incluía la estética y los peinados de la época.
Pocos pudieron resistirse al encanto de su propuesta vintage. Superado
el factor sorpresa, y con las chavalas en plena efervescencia hormonal,
la continuación de su debut ha incorporado algunos devaneos con
otros ritmos igualmente nostálgicos aunque de diversas procedencias.
Calypso, ska y hasta algunas gotas de funky salpicaron un show que sigue
dominado por el swing, el r&b y el rockabilly, pero es precisamente
por esa dispersión del foco por lo que se resiente el espectáculo.
La diferencia entre los temas nuevos y los de su primer álbum no
solo se notó en como el público recibía unas y otras
sino también en la seguridad con que ellos mismos las encaraban.
Démosles más rodaje a ver que pasa.
30 de septiembre de 2011 Sala Apolo, Barcelona
Patrones pre-rock and roll
Fotos y crónica por Quim Cabeza - IndyRock

Han comentado en más de una entrevista que “ellos no pertenecen
a ninguna escena musical…” y que su relicario es “ecléctico y lleno
de influencias de todo tipo…”. Supongo que la imagen que proyectan, unida
a un “background” provinente del rock’n’roll y la huella que produjo “Going
Up The Country” –su primer gran éxito-, provoca que la prensa continúe
intentando situarlos dentro de una escena donde recuperar el rock’n’roll
de los cincuenta. Después de un primer disco de presentación
repleto de revisiones, los hermanos Durham acaban de publicar un nuevo
trabajo.
En “Smoking in Heaven” ya no hay versiones sino un listado de temas
que responden a ese eclecticismo antes citado y donde las nuevas creaciones
se tipifican tras un patronaje aleccionador. De hecho, el concierto del
pasado viernes en el Apolo barcelonés me pareció un ejercicio
de estilo bien intencionado, con carencias, sin duda, pero resultón.
Dijéramos que la pasión que sienten por lo que hacen, las
exigentes directrices de sus padres -Graeme Durham (guitarra) e Ingrid
Weiss (contrabajo) cierran la formación-, y la frescura que desprenden
termina de encumbrar un proyecto distendido. Pero he de ser sincero y después
de escuchar “I’m So Sorry” -junto al legendario trompetista jamaicano Eddie
Thornton- y el excelente “Messing With My Life”, mis constantes se fueron
adormilando escuchando un discurso lineal y enteramente predecible.
Les reconozco algunas virtudes pero no puedo dejar de reconocer que
no me atraparon.
Kitty, Daisy & Lewis. Gira de presentación de
su nuevo disco "Smoking in Heaven"
Tras causar un merecido revuelo con la publicación de su debut homónimo,
los hermanos Kitty, Daisy & Lewis regresan con "Smoking in Heaven",
un disco en el que expanden las fronteras estilísticas para coquetear
con estilos como el rockabilly, el blues, el swing y el ska. Los hermanos
Durham dejaron al mundo boquiabierto en 2009, cuando, junto a su padre
y su madre giraron por todo el globo, teloneros de Coldplay en sus 29 conciertos
de 2010 por Estados Unidos, seleccionados por el propio Chris Martin. Su
blues rock añejo y analógico con toques de rockabilly maravilló
y encabezaron un revival que todavía hoy dura. Eran insultantemente
jóvenes: 16, 18 y 20 años.
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