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Ciclo Ibiza Rocks, Ibiza 27 junio
2012
Fotos Isabel Flores - La Skimal - IndyRock

Kaiser Chiefs en Arenal Sound 2012
La banda británica actuará en el festival de Burriana,
que se celebra del 2 al 5 de agosto en la playa El Arenal de la localidad
castellonense. Llega a Burriana uno de los grupos más aclamados
del momento a nivel mundial. Kaiser Chiefs encabeza el cartel de Arenal
Sound 2012 junto a Two Door Cinema Club formando así un gran plantel
de artistas en el que también se encuentran grandes bandas internacionales
como The Wombats, Miami Horror y Monarchy. En el terreno nacional, los
confirmados hasta el momento son Lori Meyers, Sidonie, Second, Hola A Todo
El Mundo, Corizonas, The Zombie Kids, Anni B. Sweet, Delafé y las
Flores Azules, Maga, Sr. Chinarro, El Columpio Asesino, Zahara, Mendetz,
Chinese Christmas Cards y Cut Your Hair.
Tras llenar estadios y actuar en los mejores festivales internacionales,
Kaiser Chiefs publicó sin previo aviso su cuarto disco de estudio
hace unos meses, “The Future is Medieval”. Este nuevo material llega
tres años después de “Off With Their Heads” y lo ha
hecho de una forma muy curiosa. Entrando en su página web puedes
elegir diez canciones de las veinte propuestas, diseñar tu propia
portada y pagar 7,50 libras para descargarlo digitalmente. Miles de sounders
vibrarán a ritmo de “Ruby” en uno de los conciertos más esperados
del año y el único que Kaiser Chiefs ofrecerá en España
en 2012. Después de actuar en festivales tan multitudinarios como
Isle of Wight, Glastonbury o V Festival, el primer fin de semana de agosto
le llegará el turno a una de las citas musicales más importantes
del verano, el Arenal Sound.
29-1-2009 Barcelona
Crónica Isabel Flores- La eskimal - IndyRock
Crónica por Elisenda Hernández
Janés - IndyRock
Fotos Gabi Vazquez - IndyRock



Impaciencia y nerviosismo ante el inicio del concierto
que el pasado Jueves 29 de enero daba Kaiser chiefs en Barcelona. Las ansias
por la presentación del nuevo disco y por ver de nuevo en acción
al quinteto británico creaban en razzmatazz un clima de auténtica
emoción. Banderas, camisetas, caras pintadas y gente de toda clase
rebosaba la sala de marina. Incluso el espacio estaba preparado con medidas
de seguridad especiales para evitar (sin éxito, afortunadamente),
que el torrente de energía del vocalista Ricky Wilson pudiese hacer
de las suyas.
El quinteto de Leeds presentaba su nuevo disco (publicado el 20 de octubre
y subida directa al puesto número dos de ventas) Off With
Their Heads, con un lleno absoluto y entradas agotadas pocas horas después
de ponerse a la venta. Y es que después de los éxitos de
sus dos anteriores álbumes, se han hecho con una legión de
fans que les acompaña allá donde vayan, y no pierden ninguna
ocasión para poder disfrutar de los directos del grupo, que son
pura adrenalina en directo.
Una avalancha de gritos, silvidos y vitoreos se desató en cuanto
los británicos pisaron el escenario. Saludando en español
y dando las gracias por estar allí, los Kaiser Iniciaron el recital
con Spanish Metal (queremos pensar que es un guiño a nuestro país)
y aunque parecía un inicio tranquilo, el inquieto Ricky ya empezó
a saltar con los primeros acordes de la canción. locura que se acabó
de desatar totalmente con el segundo tema, su archiconocida canción
Everyday I Love You Less And Less', donde Ricky ya se descontroló
totalmente y empezó a saltar de un lado a otro del escenario, subiéndose
a los altavoces, haciendo ademanes de tirarse al público y provocando
que todo Razzmatazz saltará y cantará al mismo tiempo. Y
así se fue desarrollando el recital, los británicos iban
alternando los temas nuevos con sus mega éxitos, y aunque el ambiente
estuvo elevado durante todo el concierto, eran en temas como "I predict
a Riot, o Ruby, cuando toda la locura se apoderaba de la sala.
Ricky no paró de animar al público en todo el momento,
interactuando con ellos, exigiéndoles que diesen palmas, dando esas
terribles vueltas al cable del micrófono que solo el sabe dar, intentando
tirarse al público pero viéndose impedido por la seguridad
del recinto, que sudaron la gota gorda para impedirlo en numerosas ocasiones,
pero que no pudieron evitar que de pronto el vocalista empezase a trepar
por el lado izquierdo del escenario para colocarse en la segunda planta
de Razzmatazz, donde, de pie encima de una repisa de un altavoz, empezó
a bailar y aclamar al público que ya estaba descontrolado. Y ante
la mirada atónita y desconcertada del equipo de seguridad, Ricky
se tiró de la repisa iendo a caer entre el público, donde
empezó a cantar entre ellos el tiempo que le permitieron los de
seguridad escoltarlo hasta el escenario de nuevo. Un hombre incontrolable
este Ricky, ya es sabido que sus conciertos son todo un show, se convierte
en el terror de los equipos de seguridad y de los fotógrafos! ¡Pura
energía!
Con esta presentación, el quinteto de Leeds nos dejan claro que
han llegado a lo más alto para quedarse. Un tercer disco que confirma
su posición en el panorama musical internacional, y que ya empiezan
a hacer sombra a los hermanos Gallagher que ven peligrar su trono de mejor
banda inglesa. La continuidad musical de sus trabajos anteriores se sucede
en este último, conservando la esencia rockera y de new wave que
los caracteriza. Sus canciones siguen conservando la furia energética,
casi hoolingan, que tan buen resultado les da en sus conciertos en directo.
. Un concierto genial, digno de los Kaiser Chiefs, pero que quizás
pecó un poco de inseguridad, ya que se apoyaron demasiado en sus
grandes éxitos para conservar la energía en lo más
alto durante las casi dos horas que duro el concierto.
No hay duda de que Kaiser Chiefs seguirán acumulando éxitos,
quizás la elección de su nombre (de un equipo de fútbol
de Sudáfrica), les actúa de amuleto para seguir metiendo
golazos musicales en todo el mundo. La verdad es que yo, después
de haber disfrutado de ellos en tres ocasiones, no lo dudo para nada, y
siempre me quedo con ganas de más. ¡Felicidades Kaiser!
Kaiser Chiefs (29-1-2009)
Barcelona
por Elisenda Hernández Janés
Ya sabía que los Kaiser Chiefs en directo eran divertidos. Los
había visto en el Summercase, dando brincos y trepando por las instalaciones
del escenario al son de sus míticos OOOOOOOOOHHHHHS y AAAAAAAHHHHS,
chapurreando palabras en español y haciendo la pelota a los barcelonenses.
Sin embargo, tal vez por los efluvios alcoholicos en los que estuvieron
sumergidas aquellas ocasiones o por la inherente gran festividad que se
respira siempre en un festival, su potencial para hacer enloquecer a la
gente, a mí la primera, me pasó más desapercibido
que ayer por la noche. Ayer sí me di perfecta cuenta: Kaiser Chief
son LA FIESTA, en mayúsculas, una fiesta en si mismos, sin necesidad
de nada más, ellos solos son un festival en el escenario capaz de
animar al más muermo y al más exhausto de la sala y convertirlo
en otro feliz sudoroso en lo que más que un concierto de pop es
una celebración de su grandeza. Tras una versión acortada
del "Spanish metal" incluida en su último album, no se andaron por
las ramas y con su ya legendario "Everyday I love you less and less" revolvieron
el Razzmatazz y no le dieron tregua hasta pasadas hora y media. "Everything
is average nowadays", "Modern way" "Na na na na nah", "Ruby", su nuevo
single "Never miss a beat", los éxitos se sucedieron uno detrás
de otro, implacables, sorprendentemente seguidos, llegando incluso a hacerme
pensar: "Si en la primera media hora de concierto ya están tocando
todos estos temazos, ¿cómo van a llenar el resto del concierto?".
Pero que absurda, que ridícula era mi preocupación. Los de
Leeds son una inacabable fuente de euforia, e incluso las canciones de
su nuevo disco, que tan flojillas me habían parecido apenas unas
horas antes a través de mis auriculares, cobraban una fuerza espectacular
bajo los focos del directo, indiscutiblemente acentuadas por la excelente
interpretación y la epiléptica puesta en escena del líder
del grupo Ricky Wilson, el hooligan más carismático del mundo,
que brincó, lanzó panderetas, se paseó por entre el
público, se subió a los altavoces y si no se puso a trepar
por las instalaciones del Razzmatazz, fue porque un inquietísimo
segurata le seguía los pasos y coartaba sus movimientos con cara
de pocos amigos.
Pero quedaban todavía temazos, más temazos, entre otros
"Thank you very much", "Heat dies down" o "The angry mob", la canción
que da título a su segundo album y que reflexiona sobre el poder
de los medios y lo facilmente manipulables que son las masas. Y hablando
de manipulación de las masas, que manera más efectiva de
demostrar sus argumentos que con su triunfal desenlace coreado hasta el
infinito por todos los asistentes, siempre guiados por el brazo orquestral
del cantante, el más grande genio de la manipulación, en
cuanto a hacer saltar a las multitud se refiere. Como broche final antes
del descanso, la que probablemente es ya la más mítica de
sus canciones, "I predict a riot", su cómica crítica de la
cervezera noche de fiesta inglesa, o mejor dicho, del final de ella, cuando
ya adentrada la madrugada, las guiris oxigenadas vuelven a casa haciendo
eses y devorando patatas fritas mientras sus novios se enzarzan en peleas
para ver quien coge un taxi primero.
Tras el intermedio les tocó el turno a la nueva y más
tranquila "Tomato in the rain", la cara b "Take my temperature" y a la
brillante "Oh my god", de nuevo, otro memorable estribillo y otra canción
convertida en himno.
Una muy grata sorpresa la que me llevé ayer con Kaiser Chiefs,
a los que, tengo que reconocer, me ha costado reconocerles el crédito
que merecen. Cierto es que a menudo abusan de sus chillidos marca de la
casa y caen en estribillos previsibles, y que pueden no ser el grupo más
apropiado si lo que buscas es significados filosóficos o profundas
trascendencias, pero es precisamente su sencilla fórmula de efectivas
melodías la que los consagra en su grandeza. Y es que a veces, tardamos
en apreciar la esplendidez de las cosas simples. Como debería suceder
con todo buen grupo de pop, Kaiser Chief crecen en el escenario y se encargan
de hacer felices al público dándoles exactamente lo que quieren,
una hora y media de buenas canciones y euforia contagiosa, ¿qué
más se le puede pedir a un concierto?
Kaiser Chiefs - "Madurez
en un nuevo sonido"
Por Diego Soto García / IndyRock
Parece que los de Ricky Wilson empiezan a entender que no sólo
de un disco original (Employment, 2005) se vive siempre. Tras el éxito
cosechado en el segundo, "yours Truly, Angry Mob,2007), vuelven con el
recién lanzado "off with their heads", un trabajo interesante donde
los de Leeds comienzan a interesarse por sonidos más fieles a los
años 70, de donde dicen mamar.
En este nos podemos encontrar con temas como "You want history", "Can´t
say what i mean", en los que un interesente juego de voces junto con un
mayor protagonismo de los teclados guiados por Nick Baines, hacen quedarse
a esperar los temas siguientes debido a que algo parece haber cambiado.
Atrás parecen haber quedado ese querer y no poder para llegar a
sonidos procedentes de The Clash o Ramones.
Sin duda, un disco mucho más maduro ya que, sin tener esos temas
que tan alto llegaron a lo más alto de las listas inglesas,
parecen haber encontrado un sonido mucho más fiel a su gusto y no
tanto para la galería. Con ello, en su undécima pista, "Remerber
you´re a girl", llevan a cabo una atmósfera mucho más
construida, detalle tras detalle, con alguna influencia sutil de Pink Floyd
en los teclados.
En definitiva, un trabajo de los de Leeds que no será el más
vendido ni el más seguido pero, quizás, si aquí terminase
su carrera, se convertiría en el más elaborado. Una construcción
melódica en la que la que se dejan caer ciertos efectos electrónicos
que hacen ver la búsqueda del grupo por nuevos sonidos.
Espacio Movistar. Barcelona
24/05/07
Crónica: Francesca Tur - IndyRock
Fotos: Isabel Flores/ La Skimal.- IndyRock




Es jueves y Barcelona empieza a oler a festivales, las terrazas están
llenas y las conversaciones giran en torno a los carteles de las grandes
citas musicales veraniegas. Pero estamos de suerte, tenemos un previo:
Kaiser Chiefs se adelantan y presentan disco en el Espacio Movistar.
Se venden camisetas mucho antes de llegar a la carpa, los alrededores
del recinto rebosan ambiente divertido y hay cola para entrar. Una vez
dentro, se oye algarabía, hay jaleo y se ven ganas de saltar. Los
teloneros dejaron el pabellón bien alto y tras ellos muchos técnicos
en el escenario (los Kaisers requieren logística) al son de
temas al más puro estilo rock (Guns and Roses o The Dames
entre otros). Tras media hora de rigor, empiezan los silbidos: hay
ganas de oír al quinteto de Leeds, ver que tal su directo, si son
de los que hacen sudar y si su nuevo disco es tal y como criticó
Damon Albarn más vacío que el anterior".
Baja la música, las luces juegan, se abre la cortina, le público
se aprieta y descubrimos un letrero que, emulando a los luminosos, les
presenta. Aplausos, manos arriba y aparecen. Desprenden energía,
regalan saltos y nos saludan como si esto estuviera acabando, acercándose
al público y levantando los brazos agradeciendo. Ricky Wilson, el
cantante, hoy con camiseta a rayas rosas y negras y chaleco, y Nick Hodgson,
el batería, van de un lado al otro nos dan la bienvenida con acento
británico y buscan tres olés. El público responde
y Ricky coge el micro, tras una entrada casi a capela, viene un parón,
las indicaciones del batería, un cerrar y abrir de luces y empiezan
con el primer álbum, un "Every day I love you less and less" que
hace que salte la masa y cante con ellos (se nota que el primer disco tuvo
cientos de adeptos). A partir de ahora Ricky nos dejará claro que
tienen ese toque hooligan divertido que busca la empata del público
y que no parará quieto. Irá de un lado a otro, tirará
el pedestal del micro y derrochará energía. Sin demasiada
pausa entre las canciones y de manera inesperada suena, como tercera canción
del concierto, su hit del momento, "Ruby". En directo gana desgarro y desparpajo,
un estribillo pegadizo que hace al público enloquecer (y aun
queda mucho noche por delante). Ricky tocará la pandereta y seguirá
con la tónica de principios a medias. "Na Na Na Naa" se interrumpe
por un silencio (aunque el público continué), redobles del
batería y para adelante, más bailable que en el disco y con
una voz más entregada. Paran en seco un Oe oe oe. al más
puro estilo campeón y un "Hasta luego" ficticio". Hoy los
Kaisers vinieron de guasa. Están contentos y lo están danto
todo. Nos introduce "I'm predict a Riot" con un "Feel free to enjoy" y
tras ellos luces azules, saltos y brazos arriba. Y al final del tema Ricky
enloquece, sube a la estructura del escenario, canta desde arriba y tira
el micro, da un salto, baja al público y salta a una de las barras
laterales, con la consecuente hacinación del público hacía
ese lado. Nos da la mano y se sirve una cerveza de barril. Se la bebe,
mira a la camarera diciendo que no tiene dinero y pide un colchón
de manos, quiere volar hasta el escenario. Como el más grande de
los hooligans retoma el micro de un grito, le sigue un aplauso apoteósico
y como si nada hubiera pasado sigue con "I wanna be tired" canción
favorita de mucho de los fans que en directo parece un himno y adquiere
un toque cercano a los Kasabian. Y es que los Kaiser Chiefs beben de muchos
estilos y en directo lo demuestran. Reluce un toque a los The Killers,
no sólo por el escenario (unos teclados dentro de un armazón
de madera) sino también porque Ricky levanta el puño a modo
reivindicativo subido a los altavoces delanteros.
Desaparecen y se hacen derogar, el bis será escueto pero intenso,
"The Angry Mob", con presentación incluida, con un doble final (de
eso que acaba y vuelve a arrancar) y un "Oh my God!" con un toque más
punk, que nos transporta a sus reminiscencias demostrándonos que
saben que sus orígenes fueron sus cimientos y que eso no hay que
perderlo. Al acabar la gente sale comentando sus hazañas,
la energía de sus temas en directo, los pequeños problemillas
de sonido y sobretodo que los veremos pronto dentro del cartel de algún
festival.
14 de noviembre 2006
Sala Heineken, Madrid: + The Pigeon Detectives
Fotos Sara Navarro - IndyRock
Crónica Isabel Montero - IndyRock





The Pigeon Detectives
El martes 14 de noviembre, Madrid recibió
en la sala Heineken a los chicos de "Kaiser Chiefs" y sus teloneros "The
Pigeon Detectives".
Bajo la premisa del "Sold out" comenzaron los teloneros abriendo boca
a eso de las 21:15 horas, estrenando el disco de nombre "I Found Out" y
creando cierta expectación con su llegada. Dieron un concierto al
estilo punky, pero con un sonido bastante flojo. La voz del cantante quedaba
desbordada por los instrumentos, pero no por ello el público dejó
de bailar al ritmo de sus letras rápidas y seguirle el juego al
cantante en su afán de gamberrismo escénico. La formación
de dos guitarras, bajo, batería y vocalista se despidió a
las 21:45 dejando paso a "Kaiser Chiefs".
Media hora más tarde, tras preparar el escenario salió
la banda para ofrecer un concierto con carácter, en el que escuchamos
su disco "Employment" ya con un tiempo de rodaje, junto con algunas sorpresas.
La banda, que más o menos por estas fechas, dejó con
las ganas a sus seguidores el año pasado en el festival Wintercase,
a causa de un brote de hepatitis, lo dio todo en una sala repleta y unida.
Escuchamos temas como "Na Na Na Na Naa", "Born to be a Dancer" y Oh My
God" entre muchas otras, que hacieron que el público cantara al
ritmo impuesto por Ricky Wilson.
Con su estructura musical con Ricky como vocalista, Andrew White a
la guitarra, Simon Rix al bajo, Nick Baines a los teclados y el sintetizador
y Nick Hodgson a la batería, ofrecieron un sonido guitarrero y eléctrico,
que según dicen por ahí, forma parte de la moda del post
punk y el rock artie que está inundando la escena musical de nuestros
días, aunque Wilson sostiene la permanencia de su banda más
allá de las modas y lucha en el escenario porque así sea.
Para nada su disco se quedó escaso para casi una hora y media
en la que cantamos, bailamos y rememoramos algunas de sus influencias,
como "Madness"y "Blur". Pero como en cada actuación, tocaron temas
inéditos para comprobar su comportamiento con el público
y el recibimiento se hizo de buena gana, pues moverse a ritmo de canciones
nuevas nunca está demás.
Siguiendo la tónica de todos los conciertos, se despidieron
y salieron para el bis, para dejar en el público cierta sensación
de saciedad, que no durará mucho, esperando que la banda vuelva
pronto con nuevas canciones que compartir.
Gira presentación
"Employment"
1- 03-2006 Heineken Music Hall. Ámsterdam
por Fátima Carmena y Laura Canu
Foto Wouter E
Las visitas a la capital holandesa por parte de los ingleses
Kaiser Chiefs siempre han sido por la puerta de atrás hasta este
bastante decente concierto de lo que sería una presentación
de su disco debut "Employment". En esta ocasión la banda no solo
era la protagonista de la noche sino que se hicieron acompañar de
2 teloneros, como ellos mismos fueron de grupos como The Killers o Franz
Ferdinand no hace más de 6 meses, tal y como los de Leeds recordaron
durante el concierto.
Los neoyorkinos "We are scientists" dejaron buen sabor de boca
al público del Heineken Music Hall con canciones que sonaron por
momentos a The Strokes, con la misma línea de pop anglosajón
de nueva ola que ya se percibe en el disco. Por lo tanto si algo iba a
estar claro en el concierto de Kaiser Chiefs era que el público
iba a bailar y a pasárselo en grande. Con el aforo completo, público
en la veintena, y con todo el mundo queriendo estar en primerísima
fila podía decirse que el concierto iba a estar movidito, y así
fue.
La banda comenzó con canciones como "Na,na,na,na" y "The modern
way" para pasar directamente al single "I predict a Riot", que el público
bailó como loco disfrutando del buen sonido del recinto te encuentres
dónde te encuentres. A pesar de que la banda en sí no toco
más de una hora, lo que es básicamente todo el disco, decidieron
hacer una versión del "I heard it throught the grapevine" de Marvin
Gaye que sonó aceptable y que pareció gustar a las 5.500
personas que llenaban el recinto.
El grupo reservó para el bis el single "Oh my god", el más
tranquilo de todos, que junto con los agradecimientos de Ricky Wilson cerró
el concierto, el único en Holanda de la gira que les está
llevando desde hace más de un mes por Europa, incluidas las dos
citas en Madrid y Barcelona en febrero. A pesar de que hubo buen sonido
y fue un buen concierto, al grupo le falta crear ese magnetismo tan necesario.
Aunque esto no significa que los Kaiser Chiefs no puedan conseguirlo si
atendemos al impresionante aumento de público entre el concierto
dado en la Sala Paradiso de Ámsterdam en septiembre, y este en el
Heineken tan solo 6 meses más tarde.
Además están confirmados en el cartel para el PinkPop
Festival, el festival de pop más grande de los Países Bajos
que se celebra a principios de junio, junto con grupos como Franz
Ferdinand, Placebo, Morrisey, Red Hot Chili Peppers, Deftones, Keane o
Deus.
http://www.kaiserchiefs.co.uk/
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