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Hoy, solo escucho a Jazzbo
por Diego Soto-Indyrock
9-10-2010 sala Boogaclub, Granada
A la vejez, viruela. Durante más de tres décadas se han
consolidado como el referente del ska primigenio europeo a base de pildorazos
facturados desde su amado Berlín. Aunque sus pasos no se solían
prodigar más allá de los distritos berlineses de gusto por
los sonidos jamaicanos como el de Mitte. Quizás varias veces se
dejaban sentir en diversos festivales de renombre. Algo que parece haber
cambiado ya que han llevado a cabo una extensa gira por Brasil y ahora
se encuentran en pleno tour por España donde han programado diez
fechas. Sin duda, están disfrutando de una segunda juventud.
Como no podía ser de otra forma, Granada se presentaba como
parada obligatoria en su ruta de viaje peninsular, repitiendo un encuentro
con el público granadino justo un año después, coincidiendo
con la celebración de la memorable última edición
del festival All Reggae to the People que por desgracia no se celebrará
este año. En ese primer encuentro, el listón había
quedado muy alto. Una noche memorable que parecía insuperable. Pero
este quinteto, que reconoce su giro en los últimos años hacia
sonidos más cercanos al calypso o variantes latinas y que vacilan
cada vez más con el roots reggae, se ha vuelto a superar.
De antemano se preveía un repaso a su repertorio con piezas
como ‘El Cid’, ‘Adiós’ o ‘Black Sunday’, aunque la excusa residía
en presentar los temas de su nuevo trabajo, “Hoy Jazzbo” (Liquidator),
un elegante 10 diez pulgadas del cual, tan sólo se han puesto a
la venta medio millar de copias. Disco compuesto por seis flamantes pistas
en el que se saborean los finos ingredientes con los que sus tutores Lauren
Aitken, Rico Rodríguez o los Maytals, elaboraban sus deliciosas
recetas de ska sacramental, al tiempo que se mixturan los sonidos de un
jazz personalísimo.
Dos intensas horas de piezas sedantes en las que reafirmaron su compromiso
con la pureza de los sonidos jamaicanos. Sin duda, un entrañable
reencuentro, una cita que se guarda para el otro barrio. Cuando tocan,
no se les oye, se les escucha.
Jazzbo / 2009
Por Diego Soto / IndyRock
Existen remedios alejados de la química farmacéutica
que permiten ver la vida con un punto de vista más positivo cuando
se está en horas bajas. Ciertas medidas paliativas como la música
que sana con el simple hecho de escucharla. Y una medicina contra todos
los males llamada Jazzbo. La mítica banda alemana se presentaba
ante una audiencia ansiosa como cabeza de cartel del primer día
de la V edición del All Reggae
To The People. Y como era de esperar, inyectó una sutil dosis
de su sana vitamina. Casi dos horas de concierto en las que no hubo tregua
para la preocupación. Saben, tener la oportunidad de saborear sus
sonidos, es cuanto menos un privilegio. Completos, con una personalidad
que contagia al gesto dócil, amigable, estos alemanes no entienden
de moralinas. Su camino se dibuja sobre el cauce de un río caudaloso
al tiempo que en calma. Su encuentro con el público granadino se
convirtió en una unión que difícilmente se podrá
romper. No había un alma que no vibrase en cada uno de los compases
que interpretaban. Lo de ayer fue uno de esos conciertos a los que se le
debe recordar con mayúsculas. “Berlin Blue Beat” o “Reggae Rights”
fueron piezas para la ensoñación. Más de uno se aferraba
con uñas y dientes a la primera fila, síntoma inequívoco
de que necesitaban palparlos de primera mano.
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