En 2008 la banda pasó a llamarse Atención
Tsunami!
Procedencia Madrid
Formacion
David Moralejo
Miguel Bellas
Álvaro Marcos
Iñaki Jiménez
Aarón Palazón
Gonzalo Valiente
Miércoles 12 de diciembre de 2007 Madrid, sala Moby Dick + ¡in
a daze!
Por Rafa Carazo - Indyrock
Necesito captar vuestra atención: healthcontrol no es "uno de
esos grupos" que pueblan el panorama musical español. Healthcontrol
no tiene parangón, la primera vez que presencié su directo
pensé "por fin algo nuevo, algo distinto, ¡y son españoles!
¡y usan el castellano!". En algunas de sus canciones podemos ver
similitudes con otras bandas pero tan asumidas, tan interiorizadas, tan
dispares, tan eclécticas y tan frescas que las hacen propias. En
otras de sus canciones la influencia son ellos mismos. No son epígonos,
nada chirría y todo encaja.
Dicho esto, pasemos a abordar las peculiaridades de esta banda, pero
sin salirnos del guión, es decir, limitándonos a lo ocurrido
el pasado miércoles:
No cualquier grupo se toma esto con tal caradura: son capaces de abrir
el concierto con "la histolia de los seis tigles de oliente", proyección
sobre unos mandarines que emigran a occidente y toman posesión de
sus cuerpos, en tres actos y con unas manualidades exquisitas que encumbran
el do it yourself. Y tomándose su tiempo. Con calma.
No cualquier grupo tiene tanta parafernalia: a las ya habituales cacerolas
en la cabeza se añadieron esta vez unos kimonos que mantenían
la buscada estética amarilla.
No cualquier grupo hace guiños cómicos en sus carteles
con verdaderas parrafadas delirantes o alterando la grafía de healthcontrol
aún a riesgo de confundir a los no iniciados en el tema (para este
concierto, optaron por healthcoltlol para justificar esa visita de oriente).
No cualquier grupo tiene varias canciones en una: la primera vez que
escuché "Happiness is a warm gun" de The Beatles me asombró
que hubiese hasta cinco posibles canciones en el mismo tema, con healthcontrol
ya no me asombro porque empieza a ser regla habitual. ¿Cuántos
hits caben en "superpuestos"? ¿Cuántas melodías diferentes
hay en "esta es" o en "técnicamente sí"?.
No cualquier grupo con un solo disco en el mercado puede permitirse
tocar sólo dos canciones del mismo en su directo. "Estacalma (estoescasa,
2007)" ha supuesto su estreno discográfico y de él sólo
interpretaron "la cuarta será con piedras" y "superpuestos".
Demuestran confianza de sobra en el nuevo repertorio. Y hacen bien puesto
que salvo el parón momentáneo de la escueta "3000 obstáculos"
(con un fascinante video, eso sí), el resto sonó trepidante.
Ojo a los inquietantes textos de "la deutche vita", sobrecogedores.
No cualquier grupo le da tanta importancia a lo visual. De los seis
miembros de healthcontrol, uno está enteramente dedicado a la imagen
con unas proyecciones artesanales a la par que hipnóticas que sirven
de base para la contundencia de los cinco representantes sonoros. Fueron
especialmente espectaculares las imágenes que acompañaron
a la magnífica "encuentros en la tercera fase" y a la intensa
"la cuarta será con piedras".
No cualquier grupo opta por conciertos cortos. Poniendo más piedras
en el lado de la balanza que ocupa la intensidad y dejando de lado la posibilidad
de interpretar más temas de su envidiable repertorio.
No cualquier grupo rinde tantos homenajes al cine, en el pasado ya vimos
algunos, ya fuese de manera expresa (Ingmar Bergman) o implícita
(Nanni Moretti). El miércoles le tocó el turno a Spielberg
("Encuentros en la tercera fase" fue el tema que sirvió para abrir
el concierto).
En definitiva, ofrecieron un directo espectacular. Brillante de cabo
a rabo y con la guinda de un final atronador, ("técnicamente sí"
puede convertirse en el himno que el indie está buscando).
Habitualmente cuando termino la crítica de un concierto no me
queda tanto por decir sobre el grupo como en esta ocasión. Pero
eso me lo guardo, por si en un futuro hay que escribir otra "verdadera
historia".
Abrió la noche ¡in a daze! una banda belga que quizás
no pudo desplegar todas sus virtudes al no contar con su propio equipo.
Un cuarteto que cuando recurría la saxofón tenía ecos
de neón, de banda sonora de película ochentera y cuando lo
aparcaba los sonidos remitían a Pearl Jam. Más originales
con saxo más crudos sin él. A su líder le sobra carisma
e incluso se quedó sólo sobre el escenario para interpretar
una versión de dEUS y sí, su intención era parecerse
a Jeff Buckley y si no pregúntenle por el micro.