Euros Childs + Pigmy
Viernes 12 de octubre de 2007 Sala Moby Dick
Crónica Rafa Carazo - IndyRock
Fotos: Aarón Palazón - IndyRock


La extravagancia pensada.
Este nuestro mundo puede dividirse entre los capaces y los incapaces.
Los capaces de hacer feliz a su entorno, los incapaces de sonreir por la
mañana, los capaces de saborear un simple rayo de sol, los incapaces
de salir de su país o de su región.
El mundo de la música también puede dividirse entre los
capaces y los incapaces. Los capaces de trascender, los incapaces de transgredir,
los capaces de componer canciones atemporales y los incapaces de hacer
álbunes imperecederos. Euros Childs está por derecho propio
en el saco de los capaces. Y la sala madrileña Moby Dick se preparó
para recibir al líder de los ya extintos Gorky´s Zygotic Mynci
(grupo galés de la década de los noventa que aunó
como pocos el pop y la psicodelia regalando discos sorprendentes, origininales,
en ocasiones bizarros en exceso, de escasa duración por lo general
y con una maquetación pobre en detalles fetichistas, aunque por
aquel entonces nadie competía con el gigante Internet. Se convirtieron
por derecho propio en una verdadera banda de culto, y la segunda banda
galesa con mayor proyección internacional por detrás de Super
Furry Animals).
Euros Childs vuelve a la actualidad a lo grande. Dos años, tres
discos -chops (2006)-, -bore da (2007)- y -miracle inn (2007)- todos publicados
por el sello Wichita. En ellos encontramos una música que inevitablemente
evoca al desenfado de los Gorky´s y un esporádico uso de la
lengua galesa, que aumenta en -Bore Da-, obligándonos a establecer
otro paralelismo con Super Furry Animals su líder Gruff Rhys también
publicó en 2005 -yr atal genhedlaeth- un álbum integro en
galés.
Comienzo rotundo "siwger, siwger, siwger", con un sonido muy Apples
in Stereo, "her ways", country folk con regusto Gorky´s Zygotic Mynci
aderezado con un poco de The Broken Family Band, para completar el arranque
con "horse riding" uno de los singles de "miracle inn" (2007) cuya portada
no tiene precio. Hasta aquí Euros estaba acompañado de bajo
y batería y fue, coincidiendo con la salida de un guitarra para
que pudiese consagrarse a los teclados, cuando la atención del público
comenzó a diluirse: la floja "i´m seeing her", el vals "saving
up" y la imprevisible "miracle inn", que gracias a su larga duración
(15 minutos de piruetas sonoras) es capaz de construir un verdadero proceso
en infinito.
Y nueva vuelta de tuerca, sintetizador (Korg), Sampler y dos teclados
(uno Roland y un Yamaha) aunados para un nuevo caleidoscopio de colores
visionados desde las gafas 3d de este trovador contemporáneo. Sin
duda está hecho de una casta especial, no basta con el alma de artista,
para darlo todo ante 80 personas después de tantos años defendiendo
una obra incuestionablemente bizarra, reflexionadamente extraña.
Los remansos pop de "Costa Rita" la más GZM del primer album,
las animadísimas "Ali Day" y "My country Girl" y una versión
("Chop Chop" de The Sweet grupo londinense de glam rock de los años
setenta) cerraron un espectáculo brillante aunque banal y por ende
insustancial que llenó en el momento pero que se borrará
de la memoria colectiva en cuanto lo enterremos con la arena que van dejando
otros conciertos. Tan intensos, tan fugaces.
Pigmy
El concierto de Euros Childs tuvo como aperitivo la cuestionable actuación
de Pigmy (ex Carrots) que compareció con la garganta más
que tomada y todos sus esfuerzos fueron pocos para salvar el concierto.
Lo logró por momentos, solo por momentos, y se le agradece el intento.
Presentó, sólo con acústica, con pedal, con armónica
y sin voz, las canciones de -Miniaturas (junk records, 2007)- destacando
"valsamo", "lantana" y "niño polaroid".
No hay mucho que decir.
Desde que iniciara su trayectoria en solitario,
Euros Childs, líder de los desaparecidos Gorky's Zygotic Mynci,
ha demostrado ser tremendamente prolífico. Tras debutar en 2006
con el fantástico "Chops", este año Euros ha grabado dos
nuevos álbumes que son otros tantos tratados de pop psicodélico,
uno íntegramente en galés, "Bore Da", y otro en inglés,
"The Miracle Inn" (Wichita/ Sinnamon Records, 07), que ahora se publica.
Tres discos en poco más de un año es el nada desdeñable
marcador de este gentil trovador capaz de aunar la brumosa tradición
celta y la luminosidad de The Beach Boys, añadiendo a la mezcla
una bocanada de bruma lisérgica en canciones que siguen sonando
cien por cien pop. "The Miracle Inn" muestra a Euros en una forma inmejorable:
desde la dulce 'Over You' que abre el disco, el álbum es una delicada
joya de pop tan brillante como impredecible, con momentos de alegría
desbordante ('Horse Riding') y otros de contagiosa melancolía ('Outside
My Window' o la hipnótica 'Hard Times Wondering'), que subrayan
el tono intimista de un álbum tan deliciosamente extravagante como
su autor.
www.euroschilds.com