Sábado 10 de Octubre 2009 Sala Moloko de Fuensalida
(Toledo) +Gnomo
Crónica por Ángel LAmenor -IndyRock
Hace ya más de dos décadas, los Sex Pistols dieron
un concierto en Manchester ante apenas 30 personas, nadie sabe muy bien
porqué, pero el público allí asistente fue inspirado
de una manera que sólo podría calificarse de sobrenatural.
La treintena de individuos se desmembró en escisiones, una de ellas
sería mundialmente conocida como Joy Division. Fue un momento mítico,
fueron 30 personas, pudieron ser 3.000, pero entonces la historia se hubiera
escrito de otra forma bien distinta.
El ser humano es el único ser que tropieza (y por tanto, acierta)
2 veces con la misma piedra, el concierto del pasado sábado en la
Sala Moloko de Fuensalida (Toledo) es un claro ejemplo de ello. Asistió
un número de personas cercano a aquel mítico día en
Manchester y al igual que entonces, todos fuimos participes de que lo que
ocurrió esa noche toledana no fue algo usual.
La noche comenzó con Gnomo como artista invitado. Gnomo es el
proyecto en solitario de David Cubero, conocido por ser el guitarrista
de la banda The Home Phonema. Su repertorio en solitario sorprende por
su enorme diferencia con el trabajo con su grupo, si con The Home Phonema
nos encontramos con contundencia sonora, altas dosis de electricidad, voz
en inglés ocultándose entre capas y capas de matices,…
con Gnomo, David se muestra de la forma más íntima posible,
se enfrenta al escenario solamente acompañado de una guitarra acústica
y su voz, con unas letras cantadas en castellano que suponen un derroche
bestial de sentimientos por segundo. El concierto podría considerarse
su puesta de largo, no obstante, era la primera vez que mostraba en directo
estas canciones, pero eso no fue algo que se notara en absoluto, una actuación
muy redonda en la que presentó media docena de temas, los cuales
en breve grabará en el estudio de sus paisanos PAL.
Tras este perfecto aperitivo, se subió al escenario el plato
fuerte de la noche: Erizo. El grupo de Vitoria, tras muchas horas de furgoneta
a sus espaldas, llegaron con una fuerza e ímpetu arrollador. Los
comentarios de su cantante antes de empezar “el micro me da calambre, si
pongo caras raras es porque me da calambre o porque pongo caras raras”
daban pistas de que ese no iba a ser un concierto más.
Cuando uno escucha la música de Erizo, lo primero que concluye
es que es un grupo que no quiere sonar a nada, obviamente todo músico
tiene sus influencias, pero la música de Erizo no sigue patrones
sobre “lo que está bien” o “lo que está mal”, sino que sale
de dentro, de lo más profundo de sus vísceras, reflejando
sin artificios su naturaleza humana y sobre todo: animal.
La propuesta musical se fundamenta en rock, donde la guitarra suena
a guitarra y el bajo y batería marcan los ritmos como si de una
marcha militar se tratase. Rock muy sucio, ensuciándolo a la forma
tradicional, sin moderneces ni artimañas, y con unos cambios de
ritmo tan directos que no son aptos para cardiacos. Sonando muy alto, hay
grupos que necesitan los decibilios rozando lo ilegal y Erizo es parte
de ese selecto club.
Conjunto de factores, situaciones y momentos que al verlos en directo
te impiden prestar o pensar en otra cosa que no sea lo que nos cuentan,
como si de predicadores de Alejandría se trataran.
El setlist de la noche fue variado, repartiendo entre lo ya publicado
en su disco debut: “Disparando a Perros” y lo nuevo que en breve saldrá
a la luz. Momento álgido del concierto fue su tema “Brújula”,
con una letra capitaneada por la frase “no es fácil ser un fraude”,
6 palabras que elegantemente resumen el sentimiento generacional actual.
La lírica es importante para estos vascos, frases como: “rómpete
el corazón, destrózate las venas”, “las lombrices tienen
5 corazones y todos ellos laten”, “buenos días es el día
de la gaviota, algunos tienen miedo otros son idiotas”,… podría
haberlas firmado el mismísimo Fernando Alfaro.
En resumen: una rotunda y vibrante actuación, de esas que al
día siguiente son complicadas de explicar con palabras. Estén
atentos a Erizo, darán que hablar.
Mención final para la Sala Moloko, es increíble como en
un pueblo que no llega a los 10.000 habitantes, haya gente que apueste
por iniciativas tan “alternativas”, en el mejor sentido que pueda tener
esta palabra, y nos regale noches como éstas.
www.myspace.com/loserizo
www.myspace.com/gnomoalcuadrado