Delafé y las Flores Azules o cómo recargar
energías en dos horas
Crónica: Paloma Herranz Pinedo - IndyRock
El primero de los dos conciertos que cierra la gira, que ha llevado a los
chicos de DFA a recorrer España durante dos fructíferos años,
se celebraba este jueves 8 de marzo precisamente donde empezó: en
la Sala Joy Eslava de Madrid. Parece una contradicción pensar que
puedes recargar energías en un concierto, y más en uno en
el que es imposible no mover alguna parte del cuerpo, pero voy a explicar
brevemente cómo es esto.
Básicamente la receta consiste en una dosis considerable de buen
rollo. A las 20.55 comenzaba a sonar la delicada melodía de Gino
Paoli “Senza Fine”, una canción capaz de mecerte en cualquier lugar
(por ejemplo, en el supermercado de la película Mi vida sin mí
de Isabel Coixet) y que hace a los presentes desempolvar la primera sonrisa
de la noche.
Saltaban al escenario DFA encabezados por el incombustible Oscar D'aniello
y la adorable Helena Miquel con “Río por no llorar” single de su
último disco Delafé y las Flores Azules vs. Las trompetas
de la muerte, editado en 2010.
Tras “Desde el este” de su anterior álbum La luz de la mañana
daban las buenas noches a un público con ganas de olvidar todo lo
ajeno a la sala y dar gas a canciones más recientes como “Como Loco”
o clásicos como “La Juani”. Cantaron a la llegada de “La Primavera”
o a lo delicioso que puede ser un domingo haciendo “El Indio” con un público
metido en faena desde el primer momento.
No faltaron grandes momentos dedicados al amor, sí, por ñoño
que pueda parecerles a algunos prejuiciosos, como fueron “Gigante” de La
luz de la mañana, rematada con otro clásico como “Mar el
poder del mar” de su primer LP Facto Delafé y Las Flores Azules
vs. El monstruo de las Ramblas. El ambiente se tornaba más festivalero
con la refrescante “1984” y “Espíritu Santo”, dedicada al equipo
de la galardonada película No habrá paz para los malvados,
presente allí. “La fuerza”, de su primer álbum, marcaba
la llegada de la pausa, no sin antes marcarse una auténtica fiesta
con coreografía conjunta, mientras la sala cantaba al unísono
un gran “¡No nos menospreciemos!”.
Después del descanso llegaron “Hoy”, el tema “Ciudadanos de un
lugar llamado mundo” en el que destacó especialmente el juego de
luces que tan bien funcionó durante todo el concierto y las indispensables
“Extra” y “Sólo palabras”, cerrando esta última con “Poquito
a poco”. Llegaba el fin con la merecida mención a la banda: Dani,
Juliane, Ramón y las trompetas de la muerte (Ferrán, Ramón
y Sergi) a las que debemos un aplauso especial por el espectáculo
que dieron a lo largo de la noche y la alegría que contagiaron.
Letras que cantan a la felicidad de las pequeñas cotidianidades,
una gran banda cargada de coros, guitarra, percusiones y una excelente
programación; sombrillas de colores, confeti y unos deliciosamente
compenetrados e incansables Óscar y Helena nos hicieron salir de
la Joy Eslava con el buen rollo que a veces, y más en estos tiempos,
nos falta. Pero lo que de verdad te recarga es la energía DFA ,
esa tan especial y única que te traspasa desde el escenario y por
la que desearías haber comprado la entrada para el 9 de marzo, ¡si
no se hubieran agotado!
18 de noviembre de 2010 Sala Clap, Mataró
(Barcelona)
Texto y fotos por Quim Cabeza - IndyRock

Inician su andadura musical en 2004 como Facto Delafé y las Flores
azules y un álbum de debut titulado “El monstruo de las ramblas”
(Music Bus) que consiguió llamar la atención de la prensa
especializada y donde se vislumbraba la inercia creativa del hasta entonces
trío. Tres años más tarde, el combo barcelonés
entra de nuevo en estudio para editar “En la Luz de la Mañana” (Music
Bus): nuevas imágenes para un proyecto más definido y consistente
donde, lo que algunos han llamado hip-pop -por la mixtura entre declaraciones
rítmicas y el acento estilístico del pop-, se hace evidente.
En 2010 y tras la marcha de Marc Barrachina, el actual dúo publica
el confirmatorio “Delafé y las Flores azules vs. Las Trompetas de
la Muerte (Warner Music).
No hay duda que Oscar D’Aniello y Helena Miquel han encontrado la línea
estilística apropiada a su fondo creativo, la formación ideal,
el envoltorio idóneo y una puesta en escena locuaz donde reivindicar
toda su magnética propuesta. Desde la alternatividad de un hip-pop
de melosos claroscuros, sus sutiles melodías siguen esculpiendo
un proyecto fresco y seductor.
La sala Clap de Mataró acogió la expresividad de su último
trabajo, donde una parroquia de seguidores entregados pudieron escuchar
como suenan en directo temas como “Río por no llorar”, “Como loco”,
“La Primavera” y el vuelo singular de su “Espíritu Santo”. Estimulados
por una brillante sección de metales (Los vientos del panorama),
la intensidad de su directo es incuestionable, sin altibajos y confirmando
la fama que les persigue. ¡Dale gas!
Oscar D'Aniello (voz);
Helena Miquel (voz);
Dani Acedo (bases y coros);
Juliane Heinemann (coros, guitarra y percusiones);
Ferran Puig (trombón, percusiones y coros);
Ramón Marc Bataller (saxo, percusiones y coros);
Marc Gay (trompeta, percusiones y coros);
Ramón Rabinad (batería)