23/05/08. Sala la Riviera. Madrid
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez




El pasado viernes 23 de Mayo, bajo una lluvia intensa, llegaban
a la sala la Riviera de Madrid las hermanas Bianca (Coco) y Sierra (Rosie)
Cassidy. Nacidas en Hawai y Iowa respectivamente, su madre las llamaba
Coco y Rosie, y de ahí tomaron su nombre artístico. Ambas
crecieron separadas y no fue hasta el 2003 que se encontraron en París,
cuando comenzaron su andadura artística.
Estilísticamente se encuentran dentro del indie rock o el folk
experimental asociándolas en ocasiones con el movimiento «new
weird america». Su primer álbum "La Maison de mon Rêve"
vio la luz en 2003 y su segundo álbum "Noah's Ark" en 2005, con
el que consiguieron una gran repercusión mundial. En esta ocasión
nos presentaron los temas de su último trabajo "The Adventures of
Ghosthorse and Stillborn", editado el paso año.
El concierto comenzó sobre las 22.00 de la noche con una sala
expectante y con una gran afluencia. Cada actuación de las hermanas
siempre nos depara sorpresas, ya que practican un estilo que en ocasiones
parece lleno de improvisación. El talento de ambas para sacar sonidos
de los objetos más inusuales (arpa, juguetes, teclados.), deja huella
y como no, sus voces, que las diferencian de todo lo que conocíamos
hasta ahora, aunque en ocasiones nos puedan recordar a Björk.
El escenario estuvo dominado por una gran pantalla en la que se proyectaban
imágenes, y casi solo pudimos apreciar las sombras de Bianca y Sierra,
que en esta ocasión se hicieron acompañar por un guitarrista,
un teclista y un personaje que con su voz llevó a cabo todas las
percusiones necesarias. Vestidas al más estilo rapero, con grandes
viseras y zapatillas de basket, llevaron a cabo una actuación llena
de sonidos e influencias musicales de lo más variopintas.
Sierra nos mostró todos los registros vocales que pueden salir
de su interior, mientras Bianca le secundó a la perfección.
Son una bomba de relojería vocal, de las que nunca conoceremos sus
límites.
Los temas de su nuevo álbum fueron los que dieron forma a una
actuación, en la que destacaron "Animals", "Promise", "Sunshine",
"Black Poppies" y "Werewolf". Los que más pasiones levantaron entre
el público asistente, que parecía estar abducido por las
hermanas, fueron "Rainbowarriors" y "Japan" con la que se despidieron del
público antes de comenzar con los bises. En dos ocasiones tuvieron
que salir para satisfacer a sus seguidores que vieron como en una escasa
hora y media, el show se daba por concluido.
Como no podían faltar revisiones de sus temas más conocidos
en los bises, el primero, el genial "By Your Side" y el segundo "Beautiful
Boyz", en el que echamos de menos a Antony.
En este concierto pudimos ver en un nuevo formato a las hermanas Cassidy,
que dejaron a un lado los múltiples instrumentos a los que nos tienen
acostumbrados y se dedicaron más a la parte vocal. Echamos de menos
el intimismo que pudimos saborear en aquella mítica actuación
de septiembre de 2005, en la que acabamos todos sentados en el suelo de
la Sala El Sol, aunque tampoco hay que desmerecer esta.
Sala Apolo. 23/11/07
Crónica: Francesca Tur - IndyRock
Fotos: Isabel Flores / La Skimal - IndyRock


Las hermanas Casady pasean por España su último trabajo.
Las entradas se agotan enseguida y para disfrutar de su espectáculo
(van más allá de un simple concierto) hay que acudir pronto
a la sala, para estar cerca y no perder detalle. Las puertas se abrieron
con dos horas de antelación, el público entró con
tiempo, cogió sitio y se sentó preparado para disfrutar.
Ellas aparecen entre aplausos, vitoreos y gritos, como princesas salidas
de su fantasía: sonrientes, cercanas y a la vez lejanas. A
las diez empiezan con su viaje, donde nos transportarán durante
dos horas a su universo cerrado, a su mundo onírico lleno de detalles,
a ese planeta inconfundiblemente suyo (sin buscarles referentes, ni semejanzas).
Sierra (Rosie) aparece con un abrigo / bata rojo de ositos que escode un
mono apretado de punto color piel y un abrigo fino amarillo fosforito (que
nos mostrará al final del espectáculo), la cara llena de
purpurina y sus dos inconfundibles lágrimas. Bianca (Coco) tiene
el estilo más raper, lleva gorra (que a medio concierto cambiará
por un gorrito reggae) la cara pintada gris y hoy se olvidó el bigote.
Ambas con un diente negro pintado, con una atmósfera común
pero con unas aportaciones diferentes y dispares: Sierra da el ritmo, el
baile y ese toque risueño de una princesa mala y triste que toca
la alegría y la melancolía de manea simultanea sin cambiar
de registro. Sierra canta opera, toca la guitarra y domina el teclado.
Bianca, es el contrapunto, una seriedad que juega con el hip-hop, el reggae
y el dominio de sus mil artefactos. Les acompaña la banda, todos
atrezzados a coherencia con la estética que proponen: el teclado
luce una túnica de calavera y dos caretas de un mimo triste y el
chico de los coros, segunda voz y ayudante con sus despliegues de instrumentos,
pululará por el escenario asistiendo a las hermanas. Tan solo asomarse
al escenario, los aplausos y coros de un público apretado les da
la cálida bienvenida: el ambiente truena. Aunque empiezan con "Noah's
Ark" (Techno Love song) pasearan sobre su último disco, "The Adventures
of Ghosthorse & Stillborn" de manera impecable ya que en directo adquiere
garro, fuerza y vida (diferente es oírlas que verlas). El público
da y a la vez recibe, una magia inolvidable que combina el silencio absoluto
de una sala que oye con atención cualquiera de sus ruidos musicales
onomatopéyicos (repetirán a lo largo del concierto el relinchar
de los caballos, el croar de la rana o la risa de la vaca feliz) con la
euforia de un baile incesante. El escenario es un atelier de sonidos que
esta de cumpleaños, globos de colores y luces de navidad que rodean
los sintetizadores y teclados. Las visuales forman parte de la historia
y son cruciales en el viaje, agrandan el espacio y funden sus primeros
planos (bien sea de sus bocas susurrando un estribillo desgarrado o de
sus manos mientras toca el cencerro que cuelga del sintetizador) con imágenes
de la niñez, laberintos oscuros o cuentos de fotografias. Black
swan, viene introducida con el timbre de una bici, y será cantada
por Sierra con un megáfono (que hará que sus susurros cojan
forma de mandato) mientras Bianca canta a ritmo de hip-hop roto, suave
y contradictorio. Entre las canciones, y debajo del estruendo de los aplausos,
se oyen sus típicos ruidos extraños que encabalgan un tema
con otro. Sunshine empieza con unas campanas, con Sierra a la guitarra
y nos transporta a los años 40. La melodía de "Happy Birthday"
nos introduce en Animals, toda una declaración de lo que significan,
de lo que expresan y del entendimiento entre ambas hermanas, que se comunican
sin hablar y se expresan con su música. Superponen sus voces, suman
sus estilos e influencias y consiguen llevarnos de la calma a los saltos.
K-hole nos recuerda al descubrimiento de estas francesas y Beautiful Boyz,
con Siena al piano, nos emociona y consigue que Bianca emule el juego de
Anthony en la canción. Japan y Goodfriday nos hechizan, nos cautivan
y nos dejan ver que su nuevo trabajo (que esta vez tiene como muso a un
protagonista de canciones y poemas infantiles) no solo continua con la
línea de siempre, sino que innovan, llegan más alto consiguiendo
agrandar su mundo, creando estas melodías únicas que en directo
adquieren rarezas sintéticas. Noah's ark nos tejerá recuerdos
mientras alargan el estribillo con un baile de Sierra y la sala aplaude
sin cesar. Kitty kat nos demuestra que vienen más reivindicativas,
que sus canciones pueden ser himnos y que tienen una capacidad para llevar
los estribillos al límite de la voz. Werewolf cierra el show con
un baile de break-dance de Siena quien nos dejará boquiabiertos
(y es que el ballet clásico a parte de dejarle un trauma le dio
un ritmo envidiable). Tras una ovación de cinco minutos (lo que
se escribe rápido pero en directo pone los pelos de punta: toda
la sala aplaudiendo sin parar durante minutos y más minutos) reaparecen.
Le toca el turno a Marc Ruchamni, quien baila mientras crea ritmos vocalmente.
Siena, ahora sólo con el mono (de lejos parece que va desnuda),
introduce casi acapella So hard to say goodbye y mientras el público
ríe en voz alta porque ve como nos dicen cantando que se acaba,
Bianca coge la segunda voz. Empieza un final que sintetizada lo acontecido
en versión sintetizada, en versión despedida. Cogen el estribillo
y lo rapean, lo operetizan, lo atretzzan con ruidos estrambóticos,
lo hacen bailable, lo hacen Cocorosie. Y al acabar sin más, un adiós
y para adentro. El público no quiere irse, espera, aplaude y canta.
Diez minutos más tarde, con la sala aun llena, sale Bianca, pero
no le dejan tocar. Nos lanza un beso y nosotros decidimos darnos cuenta
que esto se acabó. Se dejaron el arpa y By your SIde, así
que cruzamos los dedos para que vuelvan ya. Y ahora llego a casa, cojo
el pc y me pongo a escucharlas y es que crean adicción. En su My
Space se definen como Chinese Pop o A'capella, los críticos las
tildan de indie rock o indie pop, de un nuevo folk o del contrapunto femenino
de Devendra Banhart (que tocó en Barcelona la noche anterior). Pero
después de ver a las hermanas Casady a viva voz uno se da cuenta
que no son más que ellas mismas. Si te gustan te fascinan. Si en
cambio, no es tu estilo el concierto te hubiera impactado, pues resume
la esencia del arte en formato musical innovador.
.
Los puntos flojos se presentan a pares también. Con 'Black Poppies',
'Werewolf' o 'Girl And The Geese' la escucha se hace más que tediosa
y no puedo terminar de escucharlos. Antony (el de los Johnsons) colabora
nuevamente aunque esta vez de manera más escasa con un par de frases
en 'Miracle', tema que tampoco aporta gran cosa a la totalidad del álbum.
Como bonus-track nos encontramos con 'Childhood': una guitarra y la voz
de Bianca con un ruido lejano de ¿trenes? conforman lo que sería
una buena canción de no haber sido estropeada por un pegote de cánticos
selváticos a lo 'Let The River Run'.
Una vez más, me veo entre mis manos con un disco con temas muy
muy buenos y otros no tan buenos que me hacen muy difícil la calificación
global. Pero las matemáticas no fallan y una media aritmética
es siempre justa. Así, felicito a CocoRosie por este trabajo tan
variadito y sorprendente. Podía haber sido mucho peor. 6,75
El pasado 14 de abril, después de agotar las entradas de su
prevista actuación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid,
CocoRosie llenaba una vez más en la capital, esta vez en la sala
Joy Eslava. Cuando llegamos me acerqué a la barra a pedir algo mientras
observaba estupefacta cómo todo el público estaba maravillado
con un tipo que había hecho de sus cuerdas vocales una caja de ritmos.
Pues no veo el mérito, empecé a decir. Cuando estaba en la
Facultad un compañero arrasaba en los festivales navideños
haciendo esto mismo sin tanta amplificación y sin tanta historia,
así que me pareció que la reacción del público
era un tanto desproporcionada. Y comencé a cansarme cuando el simpático
Mr.Ruiditos seguía en el escenario con un ¿tema? tras otro.
CocoRosie apareció finalmente (¡bien!). Bianca, cubierta
con la capucha de su sudadera negra de chunga de barrio y una danzarina
Sierra con un vestido amish de riguroso luto pero en versión "transparencias".
El concierto fue un espectáculo de una gran belleza donde se revisó
casi por entero el último álbum, a destacar, 'Japan', 'Animals'
y 'Rainbowarriors'. Los asistentes, al menos en el lateral en el que yo
me encontraba, disfrutaban a tope de cada uno de los temas. Los nuevos
ritmos presentes en sus últimos trabajos invitaban a saltar, bailar
con quien tuvieras al lado y aplaudir rabiosamente al término de
cada canción.
La human beatbox (el de los ruiditos) acompañó a las
hermanas en casi todo el concierto, aportando la nota rítmica -aquí
sí tenía más gracia- a un maravilloso piano y a las
habituales cuerdas (contrabajo, guitarra, arpa.). Fueron muy especiales
los momentos de revisión de hits. No faltaron 'By Your Side' ni
el maravilloso 'Beautiful Boyz'. Y en un bis que parecía nunca llegar
las hermanas nos volvieron a deleitar como hicieron en 2005 con un emocionante
'Turn Me on', versión del conocido tema de Kevin Little.
Por lo demás, nada muy destacable con respecto a otros conciertos
de las hermanas. Diapositivas con muestras fotográficas y arte diverso,
instrumentos tribales y de juguete, el piano de plástico de colorines
con gruñidos, balidos, graznidos y cacareos de todo tipo, etc. Sierra
es todo dulzura y vivo en mi mundo feliz. Bianca muestra cada vez más
ese aire de superioridad que aún no sé si es el papelito
que quiere representar o es que realmente forma parte de ella. De cualquier
forma, el concierto valió la pena. Entretenido, elegante y divertido.
8
Bio
CocoRosie es un dúo norteamericano formado en 2003. Estilísticamente
se podría clasificar su música como indie rock, indie electrónico
o "dream pop", su estilo recuerda al grupo español liderado por
Leonor Watling (Marlango), se caracterizan por un uso de la voz rasgada
y despreocupada y de sintetizadores que a veces se reducen a simples sonidos
de juguetes infantiles. Sus miembros, Bianca y Sierra Cassidy, son hermanas.
Ambas son vocalistas. Sierra toca la guitarra y la flauta, mientras que
Bianca se encarga de la percusión.
Las dos hermanas nacieron en norteamérica, pero crecieron separadas.
Se encontraron en París en 2003 y grabaron juntas su primer álbum:
La Maison de mon Rêve, que vio la luz en 2004 con el sello Touch
and Go Records. Durante el año 2004 no pararon de dar conciertos
en Estados Unidos y Europa, giras en las que tocaron con TV on the Radio,
Bright Eyes y Devendra Banhart, entre otros.
El universo de fantasía de Bianca y Sierra Cassidy, un mundo
paralelo al del pop contemporáneo en el que máquinas de escribir
y timbres de bicicleta se convierten en instrumentos y las nanas infantiles
llegan servidas entre ritmos electrónicos, ya quedó perfectamente
retratado en discos como “La Maison de Mon Réve”, “Noah’s Ark” y
“The Adventures Of Ghosthorse And Stillborne”, pero ellas quieren más.
Eso por eso que ya anuncian nuevo disco para 2010 – un trabajo que, aseguran,
“explorará la música de baile espiritual y los tema apocalípticos”-
y es por eso también que no han dejado de mutar desde que aterrizaron
hace media década en la cara más heterodoxa e inconformista
del weird folk. Amigas y colaboradoras de Devendra Banhart y Antony, las
autoras de “Japan” despidieron la singladura el sello Touch & Go con
el single “God Has a Voice, She Speaks Through Me” y el año pasado
publicaron “Coconuts, Plenty of Junk Food”, un EP disponible únicamente
en sus conciertos.
Su nuevo disco “GREY OCEANS” se publicará el 11 de Mayo y lle
seguirá por una extensa gira por Europa y US.
Discografía
. La Maison de Mon Rêve (lanzado el 9 de Marzo del 2004, por
Touch and Go/Quarterstick Records)
. Noah's Ark (lanzado el 13 de Septiembre del 2005, por Touch and Go/Quarterstick
Records)
. The Adventures of Ghosthorse and Stillborn(lanzado el 10 de Abril
del 2007, por Touch and Go)
Ep's . Beautiful Boyz (lanzado el 14 de Septiembre del 2004, por Touch
and Go/Quarterstick Records)
http://www.myspace.com/cocorosie