|
.
|
|
. |

Fito se gusta y disfruta con su gente
Concierto en Granada, Palacio de Congresos 9 y 10 de noviembre 2012
Crónica por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
Fotos: Alfredo Aguilar - Ideal - IndyRock
El líder de los Fitipaldis actuaba de nuevo un día después
en Granada, y en el mismo sitio, el Palacio de Congresos. Una vez más
salió por la puerta grande. Con las entradas agotadas desde hacía
mucho tiempo, las dos horas se show fueron deliciosas y llenas de cariño
en todo momento. ...
     
   
... Con un set list algo irregular, el muchacho de la boina
y gafas azules apareció en el escenario acompañado de su
consolidada banda. “Por la boca vive el pez” fue su tarjeta de presentación,
con un público muy entregado desde mucho antes de que Fito saliera
a dar la cara. Para seguir abriendo boca continuó con “Sobra la
luz” y “Me equivocaría otra vez”, para así comenzar con las
primeras sorpresas de la noche. Ha cambiado los arreglos de algunas de
las composiciones, con un resultado distinto. “Cerca de las vías”
suena muy country, con un pedal steel que engrandece a la canción
y le queda realmente bien; “A la luna se le ve el ombligo” no sale tan
bien parada, aunque los teclados de Joserra Senperena la visten de manera
muy adecuada; y “Quiero beber hasta perder el control” destila rock and
roll a raudales e hizo las delicias de todos. “Como pollo sin cabeza” sirvió
para enlazar con un set en el que los músicos se reúnen en
el centro del escenario, y se siente un calorcico propio de la música
de los pantanos o de Nueva Orleans. De esta forma sonaron “Sullivan Street”
y “¡Qué divertido!”. “El funeral” llevó el sello del
acordeón de Joserra Senperena, que subió mucho la temperatura
al tocar moviéndose entre el público, subiendo y bajando
escaleras como un showman de los buenos.
El concierto entró en una fase de canciones que
relajaron mucho a los espectadores, disfrutando más los músicos
que los presentes. “Que me arrastre el viento”, “Los huesos de los besos”,
“El ojo que me mira” y “Esta noche” (con pedal steel) apaciguaron los ánimos.
No se encuentran dentro de sus hits y eso se nota. Fito lo había
previsto de antemano, así que ahora tocaba una de sus canciones
estelares para dejar el pabellón bien alto antes de hacer un mini
descanso. Eligió “La casa por el tejado”, con la que dejó
a todo el mundo más que satisfecho.
Cuando los músicos volvieron de nuevo sobre
las tablas atacaron con “A mil kilómetros” (también con pedal
steel) y con una de las sensaciones de la noche: “Para toda la vida”. Arreglada
con un acordeón, con Javi Alzola en la guitarra acústica
y Fito tocando el banjo, la versión se ha convertido en una ranchera
muy lograda, y cambiando totalmente el concepto que del tema se tenía.
Fue el momento de presentar a su banda, con la que lleva trabajando
hace ya algún tiempo y eso se nota muchísimo. Alejandro “Boli”
Climent en el bajo y contrabajo, Javi Alzola en el clarinete, flauta y
saxofón, Daniel Griffin en la batería y percusión,
Joserra Senperena en los teclados y acordeón, y Carlos Raya, multiinstrumentista
y mano derecha del señor Adolfo Cabrales. Antes de llegar al bis
volvió a tirar de uno de sus hits, “Antes de que cuente diez”, esta
vez con Javier Alzola tocando el saxo entre la gente, y con Carlos Raya
dejando el escenario y subiendo y bajando las escaleras del Palacio para
crear una atmósfera única y vibrante para todos.
Para el final Fito se había guardado tres
temas más, los dos primeros de lo mejor de su discografía.
Apareció solo, y fue el momento de “Al cantar”, con la que homenajeaba
a sus queridos Platero y Tú, su grupo de toda la vida. Y llegó
seguramente la canción más emotiva de su repertorio, “Soldadito
marinero”, arreglada con acordeón y el violín de Carlos Raya.
En esta ocasión no la tocó primero como balada y después
más rápida, sino que se quedó sólo con la primera
parte. Pasarán años y más años, y no podrá
quitarla de su lista de canciones, y no dejará de encajar en ningún
lugar con sabor a mar, ya sea en Cabo de Palos, Águilas o cualquier
otro pueblo con puerto. Como broche a la velada, con un público
haciendo palmas y puesto en pie, sonó “Acabo de llegar”.
Está claro que se trata de una gira por teatros
para que Fito y compañía disfruten de lo lindo, porque se
gustan de principio a fin. A mitad de concierto se recrean con inspiraciones
de blues (música que le encanta a Fito y de la que bebe). Varios
temas muy queridos por su público se quedan fuera, pero el ex-Platero
se encuentra en estado de gracia, y sus seguidores se lo permiten todo,
desde unas entradas muy caras para un artista español, hasta que
elija canciones que con otro status no se podría permitir llevar
al directo.
Fito & Fitipaldis, Granada -
Palacio de Deportes
+ La Cabra mecánica - 28-11-09
Bienvenido 'Mister Rock and Roll'
Por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
Es cierto que la mayoría del público fue a ver a Fito y sus
Fitipaldis, pero se agradecía que como telonero acudiera Lichis
a la cita. Él y su Cabra Mecánica se encuentran dando una
gira de despedida y, aunque hace muy pocos días tocaron en Plantabaja,
su tour con el músico de Bilbo les hizo repetir ciudad. Miguel Ángel
Hernando, que pasará a llamarse en su nuevo proyecto musical Miguelito,
dejó su actuación en un lugar muy alto. Arropado de cuatro
músicos y envolviendo sus canciones con un bailoteo muy alegre y
particular, empezó su actuación con “Felicidad”, a la que
siguieron otros temas buenísimos que ha recogido en un disco doble
(“Carne de canción”). También cayeron las dos canciones nuevas
que incluye su disco de despedida (“Valientes” y “Carne de canción”).
Tampoco faltó la comunión con el público, con alusiones
como “buenas noches Graná”, “viva la madre que os parió”
o “viva la República”. Toda su actuación transcurrió
sin que Lichis tocara ningún instrumento, lo que le dio más
versatilidad a la hora de moverse por el escenario, y mucha más
fluidez a su verbo y a sus movimientos. ...
     
     
     
  
Foto galería, Fito y Fitipaldis, 28/11/09. Palacio de
los Deportes. Granada
Fotos: Alfredo Aguilar - Ideal / IndyRock
... Otros temas que hicieron las delicias del público
fueron “Gracias por nada”, “Shalala”, “Siesta” –muy Blur-, “Pinocho” o
“Arroz con ajo”. Pero Lichis no era un telonero cualquiera, sino un músico
muy contrastado con muchos seguidores, así que sus hits siguieron
cayendo, incluso quedando en el tintero algunos muy interesantes sin tocar
como “Calcomanía”. Por supuesto, no podía faltar “La lista
de la compra” (dedicada a la presencia en espíritu de María
Jiménez), a la que siguieron “La maceta”, “Fábula del hombre
lobo y la mujer pantera” (en la que incluyó “Reina de la mantequilla”),
para acabar con “¡Ay! Poetas” y “Vengo de Lavapiés”. Una hora
justa en la que Lichis dio a entender que no lo echan, sino que se va porque
quiere. Su directo estuvo de lujo y la retirada parece ser un paso hacia
adelante más que una despedida y un adiós.
Si Lichis y sus secuaces habían dejado ya el pabellón
calentito, lo que se avecinaba iba a ser una descarga mucho mayor. A las
diez de la noche, la hora prevista, y con ocho mil incondicionales abarrotando
el palacio… llegó el espectáculo del pequeño hombre.
Se apagan las luces. En la pantalla central, enorme, se proyectan unos
dibujos animados en los que los protagonistas son… ¡Fito y su banda!
Muy divertido, con mucho sentido del humor, son cinco minutos para calentar
motores, porque justo cuando acaba… “Antes de que cuente diez” suena como
los propios ángeles. El single enciende la mecha, y la pólvora
parece no acabarse nunca. Siguió “Un buen castigo” y Fito
saludó por primera vez: “es una suerte volver a esta ciudad”. Pero
Fito no juega al despiste. Con su tercera canción nuevo golpe de
mano, esta vez con “Por la boca vive el pez”. La noche prometía
ser larga, pero a este ritmo no se sabía qué dejaría
para el final.
Tocó casi todas las canciones de su último
disco “Antes de que cuente diez”, intercalándolas con anteriores
composiciones que sus seguidores exigen siempre. En su último trabajo
se deja llevar por la estructura de otras entregas, y hay temas que no
atesoran la misma calidad que antaño, pero con el juego de luces,
las pantallas y el potente equipo de sonido que viaja con él, todo
se suple y todo queda bien maquillado.
La banda que le acompaña es solvente y de auténtico
lujo. Aunque es una pena que en esta gira no le acompañen Candy
Caramelo y el Niño Bruno, bajo y batería de confianza a los
que se echó de menos. Joserra Senperena en el hammond y acordeón,
el bajista de M-Clan Alejandro “Boli” Climent y el estadounidense Daniel
Griffin (batería de Ariel Rot). Pero Fito se apoya muchísimo
en dos músicos con los que cuenta siempre: Javier Alzola y su saxo,
que cada vez tiene más protagonismo en sus discos y en sus actuaciones,
y por supuesto, el chico que sabe de todo, Carlos Raya, jefe de todo lo
que tenga relación con las guitarras, como por ejemplo el pedal
steel.
Todo el espectáculo está muy bien estructurado
y es un auténtico show, un gran entertainment. Fito y Carlos Raya
juegan constantemente con sus guitarras, donde pasarlo bien y disfrutar
es su única regla. Lo mismo Fito se arrodilla y toca las seis cuerdas
de Carlos (lo que ocurrió en la cuarta canción, “Como pollo
sin cabeza”), que se sientan todos los músicos e interpretan como
si fuera una fiesta entre amiguetes. Se nota química, buen rollito
y perfecto ambiente, ganas de dejar buen sabor de boca.
Fito no se olvidó de sus versiones, y esta vez se
atrevió con “Deltoya” de Extremoduro, “Todo a cien” de La Cabra
Mecánica y “Quiero beber hasta perder el control” de Los Secretos.
Y como Lichis andaba por allí, aprovechando que el futuro Miguelito
le acercó un chupito al escenario, cantaron juntos “Barra americana”.
Momento que Lichis aprovechó para besar la calva del hombre bajito.
Más no se podía pedir. Con expresiones como “sus vais a cagar”
los fans se lo pasaban en grande. Una fiesta en la que un “entradas agotadas”
hizo que mucha gente se quedara fuera.
El momento de inflexión entre pasarlo bien o disfrutar
un puntito más llegó con “Whisky barato”. Las canciones que
tienen tirón no necesitan presentación. El público
vibraba mucho más. El concierto iba in crescendo. Con “Tarde o temprano”
las ocho mil personas congregadas crearon un coro impresionante. Incluso
después de acabar la canción volvió a escucharse el
coro y Fito no pudo más que arrodillarse, quitarse la boina y agradecer
al público todas las muestras de cariño que le llegaban.
Incluso alguien le regaló un ramo de flores blancas que recibió
con gran afecto. Para acabar el grueso de su actuación atacó
con “La casa por el tejado” y “Soldadito marinero”, dos canciones de lo
mejor de su repertorio.
Pero la noche iba a seguir deparando sorpresas. Tras casi
dos horas de actuación volvió Fito, esta vez para tocar “Al
cantar”, gran canción de su grupo de siempre, “Platero y tú”.
Fue un momento muy emotivo porque en la pantalla central fueron apareciendo
imágenes de todos los miembros de la banda, sirviendo de homenaje
a sus antiguos compañeros. Para seguir con el ambiente intimista
contó con la ayuda de Carlos Raya para interpretar “Abrazado a la
tristeza”. El diario de ruta seguía su curso y las sorpresas se
iban sucediendo. Ya con toda la banda preparada, llegó otro de los
momentos álgidos, “Corazón oxidado”. Una canción que
gana con el tiempo y los nuevos arreglos, convirtiéndose en una
de las composiciones río de la noche, de ésas que nunca se
acaban y que nadie quiere que terminen. Pero como todo en esta vida, quedaba
muy poco de una de las actuaciones más esperadas en la ciudad nazarí.
Tras una breve retirada del escenario, volvieron Adolfo
Cabrales y sus Fitipaldis para saciar el hambre de sus incondicionales.
La penúltima canción, “Qué necesario es el rock and
roll”, era toda una declaración de principios. Rock and roll actitud,
como diría aquel músico. Para qué hacer otra música
si ya conozco ésta. En la pantalla aparecían los músicos
viajando en un coche descapotable con la matrícula “Fito Rock”,
mientras que se sucedían portadas de discos de Platero y Tú,
M-clan, AC DC, Miguel Ríos, Leño o Los Hermanos Dalton. Tras
dos horas y media ya no había más que dar. Bueno sí,
“Acabo de llegar”, que sirvió de colofón a una actuación
sobresaliente, digna de un músico que no se sabe cuál es
su techo, pese a su poca estatura. Sus muchos años en el mundo de
la música lo hacen un artista solvente, consciente del momento tan
dulce que atraviesa, por lo que sólo queda disfrutar de sus directos
y de la magia que en ellos se vive. La fitoterapia se ha puesto de moda,
así que habrá que hacer uso de ella y esperar otros dos años
para que el dibujo animado Fito vuelva a hacer acto de presencia con un
nuevo capítulo de sus aventuras.
Fito y Robe (Extremoduro)
-
Fotos: J. E. Gomez - IndyRock
-
concierto en Granada Anfiteatro Maracena 7-5-99
-
Organiza Crea2res

FITO & FITIPALDIS: Los sueños locos
Fito Cabrales regresa con su "otra" banda: Los Fitipaldis. El cantante
de Platero y Tú vuelve a regalarnos una colección de canciones
exquisitas, un tanto alejadas del patrón del rock & roll al
que nos tienen acostumbrados los Platero. Dicho proyecto arrancó
en 1998 con la publicación de A puerta cerrada, un disco del que
se fabricaron 10.000 copias y que en la actualidad lleva "despachadas"
40.000 unidades, sin duda toda una sorpresa para todos, máxime cuando
los Fitipaldis se concebía como una banda sin más pretensiones
que dar salida a todas esas canciones "desenchufadas" de Fito.
Los sueños locos sigue el patrón de A puerta cerrada con
10 canciones en las que se mezclan estilos muy diferentes: soul, blues,
swing, flamenco, tex-mex, guitarras hawaianas,... Al igual que su disco
de debut, que incluía una versión de Enrique Urquijo (Quiero
beber hasta perder el control), en esta nueva entrega nos encontramos con
un clásico del rock en español: Mientras tanto, canción
de los venerados Leño grabada para esta ocasión por el mismísimo
Rosendo Mercado (voy y guitarra). La otra versión es Para toda la
vida, una joya que popularizó Flaco Jiménez y que en esta
adaptación ha contado con la colaboración de Sara Iñiguez
y Carlos Tarque (M-Clan) en los coros. Cerrando el capítulo de colaboraciones,
podemos escuchar la voz de Roberto Iniesta en Ni negro ni blanco, sin duda
la canción más rockanrolera del disco. A la luna se le ve
el ombligo, primer single del disco, es una bellísima canción
de amor y crítica social con un final en clave swing apoteósico.
El vídeo clip es toda una sorpresa ya que se ha realizado por animación,
con marionetas y un excelente trabajo de post-producción. Dicho
vídeo se ha incluido en el disco como pista adicional. El segundo
sencillo, Perro viejo, es una bellísima balada en la onda de Rojitas
las orejas, con un precioso solo de saxo. También encontramos dos
temas instrumentales: Sevilla de Bilbao, curioso título que mezcla
la guitarra flamenca con el rock. El otro instrumental es Alegría:
blues de Memphis en estado puro.
Los Fitipaldis son:
Adolfo "Fito" Cabrales: voz y guitarras. Batiz: guitarras y slide. Roberto
Domínguez: bajo. J. Ignacio Cantera: batería.
Para la grbación del disco han contado, además, con instrumentistas
de lujo: Gino Pavone (percusión), Javier Mora (piano), Javier Alzola
(saxo), Norman Hoghue (trombón) y Patxi Urchegui (trompeta).
Y todo esto no hubiera sido posible sin el omnipresente Iñaki "Uoho"
antón: productor y mezclador del disco, órganos hammond,
bajos, guitarras...
La primera edición en cd de Los sueños locos es limitada
e incluye un cómic (versión para sordos") ilustrando las
canciones del disco. Dicho cómic ha sido realizado por los dibujantes
habituales de la revista TMEO.
Después de A Puerta Cerrada (1998) y Los Sueños Locos
(2001), DRO nos devuelve a este genial artista con los 12 temas de Lo Más
Lejos a Tu Lado (2003), un disco exquisito que ha alcanzado el número
2 de las listas en la primera semana de salida y el disco de oro
a la semana siguiente. Su primer sencillo, "La Casa por el Tejado",
ya suena en las principales radios nacionales, así como el videoclip
se está emitiendo en los canales musicales más importantes.
A partir del 17 de Octubre, Lo Más Lejos a Tu Lado nos traerá
de nuevo uno de los directos más solventes de nuestro panorama musical
en una gira de presentación en formato primordialmente acústico
que llegará a varios teatros del país. Una demostración
más del buen gusto y talante de Fito, que vendrá acompañado
por sus inseparables Fitipaldis y todos los músicos que han colaborado
en la grabación de su último trabajo.
Saludos y un montón de besos para todos.
Muchísimas gracias a todos (a ti) los que estáis haciendo
posible esta gira, a los que venís a los conciertos, a los que se
paran a hablar con nosotros en cualquier calle de cualquier ciudad y nos
comentan cualquier cosa, a los que participáis en ésta página
y la mantenéis viva.
Todavía estamos empezando, tenemos que rodar mucho y nos queda
mucho por mejorar y cosas que pulir, pero desde luego, ganas de trabajar,
nos sobran.
Quiero decir que a partir del 22 de noviembre, Chema "Animal" Pérez
dejará de tocar la batería con nosotros y en su lugar entrará
otro monstruo del instrumento: el señor Fernan Irazoki. Los que
aún no le conocéis os daréis cuenta enseguida de su
talento. Y debo y quiero ser yo, el mensajero de la noticia para que nadie
pueda contar historias raras (estoy jarto) y volvamos a "crónicas
marcianas". Chema se va de Fitipaldis como un señor, como un gran
batería y todo lo demás sobra, son cosas nuestras. Para mí
no es motivo de tristeza porque al final he ganado un amigo, una gran persona
y eso es para siempre, no sólo para lo que dura una gira.
Chema, te quiero. Bienvenido Fernan,
Fito (noviembre 2003)
Web oficial: www.fitoyfitipaldis.com
Dro, web: www.droeastwest.com
|
|
VIDEO. IndyRock te ofrece imágenes que ya son
históricas. Extraemos del archivo de IndyRock el bloque emitido
en el programa de televisión IndyRock-Evasión, de Teleideal
(Diario IDEAL). Concierto de Fito y Fitipaldis en el Palacio de Congresos
de Granada el 28 de febrero de 2007
Foto galería y Crónica, Fito y Fitipaldis,
28/11/09. Palacio de los Deportes. Granada. Fotos: Alfredo Aguilar 
|
|
|