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Concierto en Granada / Caseta municipal Feria del Corpus - 26-05-05
Fotos: Javier Sánchez / IndyRock


Eskorzo, fusión sobre el albero
Caseta municipal Feria del Corpus - 26-05-05
Por Javier Sánchez / IndyRock
Muchos calificativos podrían definir a Eskorzo, creo que a lo largo
de las "nosecuantas" veces que he hablado de ellos, he usado todos los
que mi léxico posee, y aún así, cada vez que los veo,
necesito expresar más. Eskorzo me producen muchas sensaciones y
esta vez siento una profunda admiración. Ya que había asumido
que esta banda es, sin rubor, la mejor en lo alto de los escenarios. La
que más transmite y se entrelaza con el público, sea propio
o ajeno. Ya que había asumido que cada concierto, al igual que cada
disco, era diferente y que por eso merece la pena asistir a tantos como
uno pueda, va Eskorzo y me enseña que además de grandes,
muy grandes, son humildes y no dejan de ser ellos, los de la Kasa Okupa.
Se hacía duro, para los que consideramos que Eskorzo tiene que
estar con letras grandes en el cartel de los grupos españoles, pensar
en un concierto en una caseta de feria, pero al fin y al cabo, de la caseta
de su tierra. Sorprendía entonces, y muy alegremente, que los medios
puestos para la actuación estaban a la altura de una buena sala
de conciertos. Un más que digno escenario, buena iluminación
y mejor sonido, enmarcaron una enorme interpretación de todos y
cada uno de los músicos, no como siempre, sino como Eskorzo, es
decir, cada vez más y mejor. Eskorzo se vino a su casa, a regalar
un concierto gratuito en una caseta, que estaba vestida para la ocasión.
Y no regateo nada, y no se dejó nada fuera, porque nosotros, los
que allí estábamos, también lo merecíamos.
En ningún momento vi un cartel que anunciara el evento. Ni por la
ciudad, ni en la misma feria, ni siquiera en la sala-caseta, se decía
por ningún lado que aquello iba a ocurrir. Incluso parecía
que se guardaba como una joya, una actuación que el boca a boca
se encargó de llenar de público ansioso. Sólo en el
momento en que la orquesta que actuaba hasta más allá de
la media noche pronunció, a modo de presentación, que ellos
estaban allí, no sabíamos si era verdad o era un rumor. Dos
horas más tarde supimos que fue un torbellino, un vendaval de ritmo,
buena música, excelente percusión y dinamismo sin descanso.
Un chico rubio con una camiseta amarilla de la gira de REM lo explicó
muy bien, y con menos palabras, dijo: "Esto si que es un concierto".
El albero de la feria arañó mi garganta, Eskorzo de nuevo
la rompió de tanto...
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