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Concierto Granada, Copera, 8-3-02
Organiza Wild Punk
Fotos: J. E. Gómez © IndyRock



LOS ENEMIGOS, EL ADIÓS DEL MEJOR ROCK
EN DIRECTO
Por Angel A. Giménez
Madrid, 6 abr (EFE).- El grupo de rock Los Enemigos ofrecieron esta
noche en Madrid el primero de los tres conciertos que suponen su adiós
definitivo de los escenarios y de la carretera, y sabedores del envite,
proclive a la emotividad, la banda madrileña huyó del sentimentalismo
e hizo lo que mejor sabe: rock potente en directo.
Tal y como declararon en los días previos al concierto, los
miembros de la formación madrileña no deseaban que su despedida
fuera emotiva, pero sí que condensara lo mejor de su trayectoria
y de su estilo, rock potente en el que la guitarra se convierte en mano
conductora y que obliga al público a no parar de bailar.
Desde su nacimiento, hace 17 años, Los Enemigos se han caracterizado
por la coherencia, y a diferencia de otras formaciones contemporáneas,
no se han dejado cegar por el ansia mercantil de la industria discográfica:
lo suyo es el rock y a el se han mantenido fieles en todo momento.
"Ferpectamente" fue su primer álbum, editado en 1985 a raíz
del XI Concurso Villa de Madrid, del que salieron vencedores, y "Obras
escondidas" el último, grabado el año pasado y que contiene
37 temas desconocidos hasta entonces. Con éste, la formación
del madrileño barrio de Malasaña decidió poner punto
y final a una trayectoria que ha sobrevivido al espíritu de la movida
de los ochenta.
Josele Santiago (voz y guitarra), Fino Oyonarte (bajo), Chema "Animal"
Pérez (batería) y Manolo Benítez (guitarra) (Los Enemigos),
decidieron, a raíz de "Obras escondidas", iniciar una gira de despedida
que les ha llevado, durante el pasado mes de marzo, por Valencia, Barcelona,
Murcia, Granada, Vergara (Guipúzcoa), Santiago de Compostela, y
que culmina, esta noche y este fin de semana, con tres conciertos en la
sala La Riviera de Madrid.
Las canciones más conocidas de la banda, como "Foiegras", "Antonio",
"John Wayne", "Boquerón", "Septiembre", "En el jergón" o
"Miedo", entre otras, han protagonizado un concierto que demuestra, una
vez más, que Los Enemigos es una de las mejores bandas de rock en
directo.
El poder de las guitarras de Josele y Manolo han conquistado un recital
de rock puro que el público ha sabido agradecer con un lleno total
en esta sala madrileña.
Los Enemigos han sabido dosificar el concierto y han dejado constancia
de que todo estaba premeditado y muy pensado, sin que ello signifique pérdida
de espontaneidad. Tras un comienzo rotundo, con la guitarra al mando, ha
seguido una fase acústica, marcada por el blues y un rock más
melódico y rítmico, alejado de los contundentes estribillos
que han convertido a este grupo en referencia del rock español.
Pero el clímax, como todo buen concierto, ha llegado con la
apoteosis final. Los temas "Septiembre", "Miedo" y algún que otro
vistazo por su último disco -que apenas ha salido a relucir esta
noche- han contagiado al público, que no ha parado de bailar y saltar
al son del rock poderoso y de una voz, la de Josele, crecida y más
entonada a medida que avanzaba el concierto.
Precisamente en esta fase, "Anímal" Pérez, el batería,
ha deleitado al público con un solo que ya presagió lo que
vino después: un festival de guitarra y contundencia, al más
puro estilo de las legendarias bandas de rock, que inevitablemente forzó
a los asistentes pedir, con un griterío ensordecedor, una serie
de bises. Los Enemigos no fallaron.
Hasta tres bises ofreció este grupo madrileño que, a
tenor de los visto y escuchado esta noche, han dejado el listón
muy alto para el futuro del rock español.
Josele, "Animal" Pérez, Fino y Manolo se despiden con el dulce
sabor de boca que deja una historia marcada por el éxito, y afortunadamente,
caracterizada por la coherencia y la fidelidad a un estilo y una creencia.
Cada vez es más difícil encontrar a una banda, que en el
acelerado y mercantil mundo discográfico de hoy, apueste por un
estilo y lo refuerce con el paso del tiempo. Los Enemigos son (han sido)
maestros en ello.
ENEMIGOS, ADIOS AL ROCK
Ultimo concierto en Andalucía - Granada - Industrial Copera
8-03-02
Por Juan Ignacio Pérez - EFE
Granada, 9 mar - La banda de rock madrileña Los Enemigos se despidió
de Andalucía con un concierto en Granada que reunió a unas
1.200 personas que abarrotaron la sala Industrial Copera, incluido en la
gira con la que cierran definitivamente su carrera después de diecisiete
años inmortalizados en once discos.
Josele Santiago, voz y guitarra; Fino Oyonarte, bajo y voz; Chema "Animal"
Pérez, batería y voz, y Manolo Benítez, guitarra,
dijeron adiós a lo grande: con un memorable concierto en el que
durante más de dos horas y media, -un tiempo inusual por lo generoso
en la música en vivo de estos tiempos- repasaron lo mejor de su
extensa producción que han reunido en su penúltimo trabajo
discográfico, "Obras escocidas", que ofrece 37 temas, algunos ya,
esenciales para la historia del rock español.
"Bienvenidos a la despedida", dijo Fino al inicio del concierto para
saludar a los asistentes, entregados desde antes de que sonaran los primeros
acordes, y muy conscientes de vivir un acontecimiento para el recuerdo
que pusieron voz adicional al extenso repertorio que incluyó un
breve apartado semiacústico y que concluyó con la arrasadora
contundencia del rock.
Pero la salutación no fue la única paradoja de una noche
en la que el concierto reveló que la despedida de Los Enemigos se
produce probablemente en el mejor momento de la banda, que ofreció
un extraordinario directo, liderado por Josele con una voz inconmensurable
y una pose sobre el escenario superior.
Por deseo del grupo que así lo transmitió y con la aquiescencia
del público que lo impulsó, la noche de la despedida de Los
Enemigos se convirtió en una fiesta amenizada con sus temas más
célebres como "Fuagrás", "John Wayne", "Desde el jergón",
"Septiembre", "Señora" -la versión de la original de Joan
Manuel Serrat-, "Yo el rey", "Dentro", "Boquerón", "Por qué
yo", "Que bien me lo paso", "No se lo cuentes" o "La cuenta atrás",
entre muchas otras.
En perfecta comunión con el público, el grupo llegó
a brindar literalmente por los asistentes como señal de agradecimiento
por su apoyo a lo largo de su carrera, como expresó Fino, que intercambió
con Josele guitarras para interpretar "Canción de cuna", la única
concesión a su último disco "Obras escondidas", que como
continuidad a su anterior trabajo recoge los temas menos conocidos del
grupo.
Hasta tres bises ofrecieron Los Enemigos, que como regalo y en plena
apoteosis modificaron la composición habitual de la banda con Josele
a la batería y "Animal" a la guitarra y voz para cerrar una noche
que quedará para el recuerdo.
La gira de despedida de la banda, que comenzó el pasado 1 de
marzo en Valencia, y que le ha llevado ya Barcelona y Murcia, proseguirá
el próximo jueves en Vergara (Guipúzcoa) y al día
siguiente en Santiago de Compostela para cerrarla el día 5 de abril
en la capital de España, donde se dieron a conocer en el ya lejano
1985 al ganar el celebre Concurso Villa de Madrid.
MALDITA LA HORA
Por Rafa Quílez
Barcelona, 3 mar 2002 (EFE).- El grupo madrileño de rock Los
Enemigos se despidió anoche de Barcelona con un memorable concierto
que congregó a unas 1.800 personas, según la organización,
incluido en su última gira.
Durante dos horas y media, Josele Santiago, voz y guitarra; Fino Oyonarte,
bajo y voz; Chema "Animal" Pérez, batería y voz; y Manolo
Benítez, guitarra, repasaron sus 17 años de trayectoria interpretando
canciones incluidas en sus once discos en las que primó el contenido
eléctrico.
Fueron 34 canciones, de "Fuagrás" a "La paella", con un breve
apartado semiacústico -Los Enemigos nunca renegarán de la
electricidad- en el que sonaron, con Josele alternando la guitarra acústica
con la eléctrica, "Zumo de Kiwi", "An-tonio", "La otra orilla",
"Miedo", "La carta que no" y "Ser humano".
Con anterioridad, el cuarteto había mostrado sus bazas con canciones
como "Esta mañana he vuelto al barrio", "No amanece en Bouzas",
"John Wayne", "Me sobra carnaval", "Qué bien me lo paso", "Desde
el jergón", "¿Por qué yo?", "Boquerón", "Sr.
correcto" y "Canción de cuna", cantada por Fino Oyonarte, que se
volcará de ahora en adelante en su otro proyecto, Clovis.
Fue la única intervención en favor de su último
disco, "Obras escondidas (1985-2002)", ese directo semiacústico
grabado para recordar que la parte menos conocida de su repertorio no desmerece
a esos grande éxitos que iban a sonar durante la noche, como bien
dijo al inicio del concierto y como presentación Alex Calvo Sotelo,
director de "Se buscan fulmontis", película musicada por el cuarteto
de Malasaña.
Chema "Animal" Pérez jugaba con las baquetas, las lanzaba al
público y miraba a las cámaras del programa "Sputnik" del
Canal 33, que grababa para la posteridad la última actuación
de Los Enemigos en Barcelona, una ciudad que los acogió como sus
hijos dede 1986, cuando debutaron en el ya desaparecido Studio 54 como
teloneros de Wilko Johnson y consiguieron que el público coreara
la letra de "John Wayne".
Pasaban los minutos y el público iba comprendiendo la enormidad
del drama: Los Enemigos se separaban y ésta era la última
vez que iban a poder gozar en directo de un repertorio inigualable.
Porque ésa es la injusticia: anoche sonaron una veintena de
piezas, de las 34, que son verdaderos clásicos de la música
popular española, lo que deja su legado en un punto y aparte. Casi
nadie ha coleccionado tal cantidad de canciones que se incorporan a la
memoria colectiva, y que ya no la abandonarán.
Y casi nadie, por no decir nadie, posee en estos momentos en directo
la solvencia de Los Enemigos, un aspecto que quedó claro en la parte
final del concierto.
Tras un puente entre el apartado acústico y el resto con "Todo
a cien", "Complejo" y "El ring", esa parte final quitó el hipo y
colocó a Los Enemigos en ese pedestal que no todos han querido ver
gracias a una explosión arrasadora de puro y moderono rock.
Fue el momento de "No se lo cuentes" -su mejor canción-, "Yo
el Rey", "Señora", "Dentro", "Las tornas", "Brindis" -excepcional-
y "La cuenta atrás".
En las tres sesiones de bises, una introducción intrumental,
"Paracaídas", "Septiembre", "Sangre, sudor y chiclés de fresa",
"Florinda" y "La paella".
Cantaba el público "el mundo gira y al caer, se muerde la cola.
¿Por qué has tenido que crecer? Maldita la hora", los versos
centrales de la inmensa "La cuenta atrás", para dar sentido a la
pérdida. Pero ya nada nunca será lo mismo. El mejor grupo
en activo del país lo deja y habrá que buscar sustitutos,
aunque de sobras es conocido que sólo serán sucedáneos.
¡Maldita la hora!
EL AÑO DEL ADIOS ¿QUE HARAN?
-
Joselé: seguirá "haciendo canciones, no se ni cuándo
ni con quién las grabaré, pero el rock and roll estará
presente, aunque de una forma más tranquila. Además, aunque
nunca me ha gustado cantar, he descubierto esa faceta y creo que voy a
tirar por ahí".
-
Fino: se dedicará a producir y trabajará con su nueva banda
Clobis, "más pop que Los Enemigos y con Cristina Plaza como cantante".
-
Manolo: seguirá con su ya clásica gorra, melena y gafas de
sol, y rescatará de "la nevera una bandita a la que no he podido
prestar mucha atención, porque Los Enemigos me exigían todo
mi tiempo, y aunque de momento decidí llamarla Freedom, creo que
cambiará de nombre".
-
Chema: se va a dedicar al teatro. "Del 12 al 13 de junio estrenamos en
la sala Pradillo la obra Reciclajes, en la que incluyo una parte musical,
para no abandonar del todo esta profesión".
-

LOS ENEMIGOS DICEN ADIOS CON SUS "OBRAS ESCONDIDAS" Y NUEVA GIRA
Por Carlos del Amo - Rueda de prensa de despedida en madrid
Madrid, 19 feb 2002 (EFE).- La banda madrileña Los Enemigos
ha decidido poner fin a más de 15 de carretera con un nuevo álbum,
"Obras escondidas", y una gira de conciertos durante todo el mes de marzo,
y lo hacen porque "estamos aburridos y tenemos ganas de emprender una nueva
etapa", explicaron hoy sus componentes.
Ocurrió hace ahora diecisiete años. Los Enemigos ofrecieron
sus primeros conciertos en la mítica "Vía Láctea"
del madrileño barrio de Malasaña dispuestos a convertirse
en los nuevos representantes del rock español y a tomar el relevo
a Leño y Burning, lo consiguieron, pero "ha llegado el momento de
poner punto y final, aunque es difícil porque es de lo que vivimos
y nos gusta", dijo Josele.
Los Enemigos nacieron cuando la llamada movida madrileña estaba
en fase terminal y fue tras ganar el IX Concurso Villa de Madrid, cuando
editaron "Ferpectamente", su primer álbum. Pero aunque aparecieron
en la escena española como grupo de directo, no fue hasta el año
pasado cuando editaron su primer disco grabado en vivo, "Obras escocidas",
con 37 temas compuestos entre 1985 y 2000.
Pero en ese momento, "muchas canciones se quedaron fuera, temas que
no solíamos tocar en directo y queríamos dejar constancia
de ellos". De ahí que los días 5 y 6 de diciembre de 2001
grabaran en Salamanca "Canciones Escondidas", con el que Josele, Fino,
Chema y Manolo inician lo que será una larga despedida.
El día 1 de marzo actuarán en Valencia, el día
2 en Barcelona, el 7 en Murcia, el 8 en Granada, el 15 en Vergara (Guipúzcoa),
el día 16 en Santiago de Compostela y el 5 de abril en la sala La
Riviera de Madrid ofrecerán el que será el último
concierto de Los Enemigos, "una fecha que será especial", no dudan
en decir.
Si con "Obras escocidas" dieron un repaso a todo un paseo por "el rock
and roll y el pop, pasando por el post punk y el rithm and blues", con
títulos como "Antonio", "¿Por qué yo?, "Dentro", "Romance
de valentía" y "John Wayne", ahora quieren "rendir un homenaje a
los fans con canciones menos conocidas", como "Estás (cuando te
vas)", "Suéñame", "Traspiés", "Miedo" o "La paella".
Fino Oyonarte (bajo), Chema "Animal" Pérez (batería),
Manolo Benítez (guitarra) y Josele Santiago (guitarra y cantante)
editarán también un DVD el próximo mes de marzo con
este concierto de Salamanca e imágenes rescatadas de sus primeros
tiempos y de otras giras.
Pero lo que tienen muy claro es que no van a abandonar la música.
Joselé confesó que seguirá "haciendo canciones, no
se ni cuándo ni con quién las grabaré, pero el rock
and roll estará presente, aunque de una forma más tranquila.
Además, aunque nunca me ha gustado cantar, he descubierto esa faceta
y creo que voy a tirar por ahí".
Fino, por su parte, se dedicará a producir y trabajará
con su nueva banda Clobis, "más pop que Los Enemigos y con Cristina
Plaza como cantante".
Manolo seguirá con su ya clásica gorra, melena y gafas
de sol, y rescatará de "la nevera una bandita a la que no he podido
prestar mucha atención, porque Los Enemigos me exigían todo
mi tiempo, y aunque de momento decidí llamarla Freedom, creo que
cambiará de nombre".
El cambio más profundo lo experimentará
Chema, que se
va a dedicar al teatro. "Del 12 al 13 de junio estrenamos en la sala Pradillo
la obra Reciclajes, en la que incluyo una parte musical, para no abandonar
del todo esta profesión".
Pero lo cierto es que Los Enemigos dicen adiós, aunque con "el orgullo"
de que hay una "plataforma de músicos", en la que figuran bandas
como Chucho o Los Planetas, y compositores como Mastretta, que "siguen
nuestra línea independiente, incluso algunos como Individuos han
recogido nuestro testigo", comentó Fino.
LOS ENEMIGOS "OBRAS ESCONDIDAS" (AL-KILO
DISCOS, 2002).
El regalo de despedida de Los Enemigos
Todo lo bueno tiene que acabarse un día. De lo contrario, se perdería
la frescura en las cosas, nada sería auténtico. Es una ley
de vida. Pero lo difícil, lo verdaderamente sabio, es comprender
que llega la hora de pasar página para que todo siga fluyendo. Sólo
entonces el final le pertenece a uno como todos los demás momentos
de una trayectoria. Poder decir libremente "se acabó" es el privilegio
de quienes, contemplando el pasado sin lastre, se adentran en el futuro
viéndolo venir desde la distancia.
LOS ENEMIGOS se despiden. Y lo hacen demostrando tal vez más que
nunca que son ellos quienes han labrado su propia carrera, sin dejarse
llevar nunca por el cómodo halago ni caer en la desesperación
victimista. Corredores de fondo donde los haya, supervivientes de más
de un holocausto generacional de rockeros y artistas, LOS ENEMIGOS se separan
cuando gozan de un reconocimiento generalizado en el panorama de la música
que se hace en España desde que llegaron la electricidad y las melenas.
¡Ole sus huevos! Tal vez haya a quien le resulte incomprensible;
la explicación, si es que hace falta, la podrá dar seguro
cualquiera de sus innumerables e incondicionales "fans": y es que ellos
son así, siempre han sido así. Se van porque creen que es
lo mejor para todos. No hay cansancio, algo difícil para quienes
se han tirado más horas de su vida con un instrumento musical en
la mano que con cualquier otra cosa. Y a estas alturas, después
de quince años de andadura y una estrecha colaboración basada
en la amistad y el respeto, aducir problemas internos está descartado
de antemano. Problemas si acaso los tenemos nosotros, que nos habíamos
acostumbrado a ellos y, una vez más, LOS ENEMIGOS nos han sorprendido,
obligándonos a reprimir la tristeza para rendirles el homenaje que
merecen.
Para más "inri", LOS ENEMIGOS se separan después de un año
especialmente preñado de acontecimientos, que parece venir a resumir
su largo historial como dueños de un sonido completamente original
y ajeno a servidumbres de moda y mercado. En el 2001 han llegado a las
tiendas dos recopilaciones de su obra, una de la etapa de Gasa, donde vieron
la luz sus cinco primeros discos, y otra de la etapa de RCA-BMG, sello
que editó los siguientes cuatro desde mediados de los años
noventa. Estas ediciones han aprovechado el tirón de "Obras Escocidas,
1985-2000" (Chewaka, 2001), un doble cd grabado en directo con el que la
banda ha conseguido no ya uno de los mejores discos, sino toda una reunión
de músicos emblemáticos que certifican que esta banda es
pieza fundamental que hace de puente entre el rock posterior a la "movida"
y las nuevas generaciones del pop-rock nacional.
Se ve que los cuarenta temas del doble en directo no fueron suficientes
para dar cabida a todo lo valioso de un largo elenco de temas que merecen
un disfrute por separado. Hubo canciones que tuvieron que ser entonces
sacrificadas. Esto es lo que nos ofrece ahora "OBRAS ESCONDIDAS" (Al-Kilo,
2002), el segundo y último directo de Josele, Fino, Chema y Manolo.
El título y la estética de la portada insinúan que
este disco no se entiende sin el anterior, pero no es simplemente una continuación
de él. Es otra cosa. LOS ENEMIGOS se despiden con un regalo: quince
temas menos habituales del repertorio de sus conciertos, obras un tanto
"escondidas" en los recovecos de la larga producción enemiga pero
que encierran una parte imprescindible de su identidad. Dedicados con especial
cariño a sus seguidores, son también perfecto contrapunto
de los del otro directo: muestran otras caras de una producción
que resulta mucho más versátil que las clasificaciones habituales.
En los nueve primeros cortes del disco Josele no suelta en ningún
momento la guitarra acústica. Acompañados de la cuidadosa
orquestación que consigue el resto de la banda, estos temas constituyen
un ejercicio de rock lírico sin precedentes. Algunos eran tiempos
medios y lentos ya en origen, como es el caso de "Estás (cuando
te vas)", "Suéñame" o "No se hable más", escogido
como cara B del single; pero al menos la mitad son versiones semi-acústicas
de cortes más bien cañeros de la primera etapa del grupo,
que ganan en profundidad manteniendo la base rockera por medio de la batería
de Chema. Tal es el caso de verdaderas joyas como "Traspiés", "Miedo"
o "La paella", este último destilado como un fino country-blues
que conserva todo su espíritu original festivo y chocarrero pero
haciendo ahora exhibición del valioso bagaje acumulado por años
de depuración técnica. En todos ellos Josele modula su voz
con claridad y delicadeza; más que cantar, interpreta sus propias
letras, modulando todo un abanico de cadencias donde los timbres cálidos
suavizan su inconfundible deje rasgado. La guitarra de Manolo interviene
nítida y preciosista.
"Canción de cuna", un interesante experimento en el que Fino canta
y Josele agarra su bajo, hace de transición a una segunda parte
más plenamente eléctrica que vuelve a sorprender por la diáfana
instrumentación y los detalles en la ejecución. De nuevo
como despistando, LOS ENEMIGOS escogen temas de velocidad media -"El ring",
"Hasta el lunes"...- y, con la incorporación de teclados y percusión
a cargo de Pablo Novoa, extraen a su propio sonido calidades escondidas.
"La carta que no...", una emotiva canción sobre el amor después
de la vida, probablemente la versión más acabada del trabajo,
se edita como cara A del disco sencillo. El cd termina con un indiscutible
clásico, "Soy un ser humano", otra joya joya tallada con dedicación
para el deleite de propios y extraños. En suma, estamos ante un
producto que parece encargado a un artesano virtuoso capaz de cuidar los
detalles de una gran obra de orfebería musical. La producción
tiene sin duda tiene bastante que ver en esto.
Grabado en directo en sendos bolos celebrados en Salamanca los días
5 y 6 de diciembre de 2001, el disco ha sido masterizado en enero de 2002
en los estudios Sonoland. Hasta aquí todo normal. Pero en la producción,
Carlos Martos ha estado esta vez acompañado del propio Fino Oyonarte.
Y es que el grupo se ha implicado en este trabajo como nunca lo ha hecho
antes. Una banda que comenzó su andadura en un sello independiente
y que en su momento no tuvo remilgos para fichar por multinacionales, vuelve
a hacer una vez más gala de su insobornable autenticidad decantándose
esta vez por la autogestión. En efecto, tras librarse de ataduras
con las discográficas, LOS ENEMIGOS se han lanzado a editar ellos
por primera vez su propia obra, sirviéndose de su sello discográfico
Al-Kilo Discos, que hasta ahora sólo daba cabida a los formatos
en vinilo de sus trabajos. Al-Kilo edita el cd, así como el tradicional
vinilo, doble vinilo blanco, con dos temas añadidos, "Camarerito"
y "Amor de Madre". También producen ellos el video de los conciertos,
grabados por Alex Calvo-Sotelo, que se pondrá a la venta a partir
de marzo, asi como un DVD con el mismo contenido que el VHS más
la inclusión de imágenes de la Gira por Mexico, del Agapo
y de la grabación de "Gas" . El resultado de todo esto es una nueva
vuelta de tuerca: pues "CANCIONES ESCONDIDAS" es un directo que suena tan
esmeradamente bien que parece grabado en estudio. Más que un ciclo
que se cierra, Josele, Fino, Chema y Manolo se despiden con la cuadratura
del círculo.
LOS ENEMIGOS se separan cuando son ya parte de la memoria colectiva de
la juventud española, y cuando viven un rotundo presente. Es sólo
que, como decía el malogrado Alberto Haro, a quien Josele dedicó
el segundo disco del grupo: "Antes morir que perder la vida". Seguro que
seguirán haciendo lo que tan bien saben hacer: ser excelentes músicos
porque son personas auténticas.
Pablo Sánchez León
"OBRAS ESCONDIDAS" fecha salida 19 de febrero de 2002 Alkilo Discos.
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