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DOCTOR MUSIC 
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Doctor Music Festival 98
 
Doctor Music 98 Escalarre10,11,12 julio
COMO FUE
EXITO ROTUNDO DE ROSENDO
Por Rafa Quílez Escalarre (Lleida), 12 jul (EFE).- La tercera edición del Doctor Music Festival se clausurará esta madrugada en el Pirineo ilerdense tras romper su filosofía original con la puesta de entradas a la venta para un sólo día y sin saber exactamente su futuro. Si hasta anoche se habían vendido un total de 21.408 abonos, la organización espera que con la medida emprendida hoy con la venta de 3.500 entradas válidas sólo para el domingo, a 6.000 pesetas cada una, le cuadren las cuentas. La decisión, que no se practicó en las dos primeras ediciones del certamen, supondrá una nueva filosofía en el festival, que apostaba siempre por un precio global que incluía los tres días de duración porque lo que se vendía no eran unos artistas determinados, sino un paquete conjunto de concepto musical y vida en la naturaleza. A tenor de las primeras estimaciones, la respuesta parece positiva, aunque la organización no facilitará datos definitivos hasta las 9 de esta noche, cuando rendirá cuentas y efectuará el tradicional balance. La presencia de clásicos rockeros como Deep Purple e Iggy Pop y la transmisión de la final del Mundial de fútbol marcarán la programación de hoy del Doctor Music Festival. El pop celta de los irlandeses The Corrs, el rock de Dave Mathews Band, con casi tres millones de discos vendidos en su país natal, Estados Unidos, el grind-core de Napalm Death, el rock latino de los colombianos Aterciopelados, la presencia de Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi y el trip-hop de Alpha son otros de los alicientes para los asistentes a una muestra tomada por el polvo y el calor. "Joé, qué caló (expresión utilizada en el sur de España cuando aprieta el calor", rezaba una de las pocas camisetas que se podían ver esta mañana en el recinto, repleto de bikinis, pantalones cortos, pendientes en cualquier parte del cuerpo, tatuajes y pelos de colores, amén de cortes de cabello imposibles y de los bomberos del Circ Crac regando a los asistentes. Una pancarta con el lema "Checa, estamos contigo", ondea en la zona de acampada, que no ha llenado todas las hectáreas acondicionadas al efecto, y donde un sol de justicia ha recibido a las 12 del mediodía a los aragoneses Berzas. Anoche, precisamente, el calor no fue el protagonista, sino el frío, pues no se llegó a los 4 grados que marcó el termómetro el pasado viernes -de día eran 41-, con lo que se soportó mucho mejor la jornada, presidida por el triunfo absoluto de Rosendo, que convocó a más gente incluso que Bob Dylan. El madrileño presentó "A tientas y barrancas", repasó sus grandes éxitos y salió por la puerta grande, como los toreros. "Henry Lee", "Lime tree arbour", "Do you love me?", "From her to eternity", "Red right hand", "Nobody's baby now", "Brompton oratory", "The weeping song", "The ships song", "Into my arms", "Where the wild roses grow" o "Deanna" compusieron un concierto inolvidable". El funk de Red Snapper, dj Cam Sound System con una sesión de hip-hop y ragga interesante, la fuerza de Ktulu -¿en su última actuación?-, el erotismo de Killer Barbies, la descarga de house de Luke Slater o el descaro de Azucarillo Kings, capaces de pasar a la rumba y con gracia el "Where is my mind?" de los Pixies, fueron algunas de las propuestas con más público. Unos 51.000 litros de cerveza, 37.000 de refrescos y 53.000 de agua después del inicio del festival, en el que 250 personas se han tirado de la grúa y se han jugado 76 partidos de voleibol, es normal no entender según qué cosas. EFE.
Nick Cave, Iggy Pop y Deep Purple cierran el Doctor Music 
LUIS HIDALGO, Escalarre (El Pais)
Los veteranos Deep Purple fueron uno de los platos fuertes de la última jornada del Doctor Music Festival, que también contaba con la presencia de The Corrs, Iggy Pop y The Dave Matthews Band como propuestas principales. Los autores del Made in Japan dieron un concierto de dos horas que supuso poco menos que una visita al museo.
Y al margen de Bob Dylan, un viejo sin polvo, la segunda jornada del festival no deparó demasiados recuerdos que fijar. Entre el final del concierto del cantautor y el inicio del de Nick Cave, el Doctor Music se sumió en un letargo artístico del que sólo despertó gracias a los números. Éstos los puso Rosendo, otro veterano rockero que aportó el calor de un público entregado y su propia coherencia. 
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Dylan conquista "La Vaca" con su viejo blues
RAMON SÚRIO, Escalarre
Era la estrella más esperada del Doctor Music y lo cierto es que había razones para ello. El de Bob Dylan fue un triunfo por todo lo alto entre las cumbres de la Vall d'Áneu. Empezó con mal sonido y rodeado de un cuarteto formado por guitarra, bajo, batería y pedal steel. Entre el polvo y a contraluz, Dylan era apenas una mancha blanca pero firme, dispuesto a cumplir con la misión de revivir su mito. Y lo consiguió. Al segundo tema ya había mejorado ostensiblemente el sonido, que pasó de apagado a ser compacto y fuerte. Le tocaba el turno a las nuevas canciones, rugosas, áridas, nada complacientes y llenas de ponzoña en forma de rhythm and blues estratosférico, siempre con su voz nasal al frente. Pasada la primera media hora eléctrica llegó el "unplugged". Guitarras acústicas y sonidos deslizantes que recordaban sus viejos tiempos de cantante folk pirado por Leadbelly. Era el blues de Memphis una vez más, pero qué bien sonaba. Dylan incluso presentaba a sus músicos, daba unos pasos de baile y parecía pasárselo en grande improvisando entre estribillos con sus amigos. "For ever young" (para siempre joven), cantaba, y por un momento pareció que el tiempo se había congelado realmente. Luego sonó "I shall be released" (seré liberado) y se nos puso la piel de gallina: ¡qué gran canción! Y con un "Highway 61 revisited" pasado de vueltas dio por terminado su concierto, pero faltaba el bis. Tres temas que se cerraron nada menos que con "Blowin' in the wind". La noche del viernes, tras Garbage y Pulp, el gozo completo no llegó hasta el aterrizaje en el escenario de Espot de Beastie Boys, presentados como cabeza de cartel. El trío de raperos se dejó caer en Escalarre en el transcurso de una apretada gira europea --el sábado tocaban en Finlandia--. Pero Beastie Boys son bastante más que unos "bocas" con espíritu punk, y para demostrarlo se trajeron a una banda de acompañamiento con la que alternaban instrumentales de sabor "rare groove" y descargas rockeras de padre y muy señor mío que hacían subir muchos grados la fresca temperatura ambiental. Vestidos con unas batas azuladas de dependiente de ferretería, los de Beastie Boys evolucionaron como zombis. El público recibió con frialdad las partes más elaboradas del repertorio y con gran algarabía el hip-hop deslenguado de este trío de budistas vegetarianos.
Fiesta en las carpas dance
Portishead, debido a la caída del cartel de The Verve, pasaron de actuar en la carpa Phuture Club al escenario principal de Espot. Su música, intimista y sensual, no era la más adecuada para el espacio que se les destinó, pero calaron en el público porque sus melodramas futuristas tienen una consistencia a prueba de recintos. El grupo acabó aplaudiendo al respetable y hasta parecían alucinados por tocar delante de tanto y tan respetuoso gentío. La auténtica fiesta del viernes en "La Vaca" empezó en las carpas dance a altas horas de la madrugada. Allí, el público sabedor y los mirones se dejaron llevar por las sabias manos de reputados "disc jockeys" y estrellas techno que han seleccionado los de Producciones Animadas. Deslumbrante fue la sesión de Jon Carter, un mago del freestyle. En su mezcla cabe desde bossa nova y batucada, hasta raggamuffin con la línea de bajo de "Fiebre del sábado noche", pasando por rock y big beat. Costó abandonar a un tipo tan creativo, pero al lado actuaba Kevin Saunderson, un technócrata de Detroit que presentaba su proyecto E-Dancer. Eran las seis de la madrugada y aún faltaba Josh Wink. 
ROCK EN LOS PIRINEOS
La presencia de clásicos rockeros como Deep Purple e Iggy Pop y la transmisión de la final del Mundial de fútbol marcarán la programación del Doctor Music Festival. En el escenario Espot, Deep Purple, 25 años después de la edición del mítico "Made in Japan", vuelve con un nuevo disco, "Abandon", con el guitarrista Steve Morse como sustituto de Ritchie Blackmore y el resto del cuarteto preparado para revivir éxitos como "Smoke on the water" o "Highway star". En ese mismo entarimado, Iggy Pop, la Iguana de Detroit, volverá dos años después al Pirineo, aunque esta vez en helicóptero, para repetir el mismo disco de 1996, "Naughty little doggie", y rememorar éxitos de su etapa en los Stooges como "Search and destroy" o "I wanna be your dog". Asimismo, los amantes del fútbol podrán ver la final del Mundial, que jugarán Francia y Brasil, en una pantalla de vídeo instalada en la carpa Duca-2 Music. El pop celta de los irlandeses The Corrs, el rock de Dave Mathews Band, con casi tres millones de discos vendidos en su país natal, Estados Unidos, el grind-core de Napalm Death, el rock latino de los colombianos Aterciopelados, la presencia de Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi y el trip-hop de Alpha son otros de los alicientes (EFE)

 




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