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Escalarre10,11,12
julio
COMO FUE
EXITO
ROTUNDO DE ROSENDO
Por Rafa Quílez Escalarre (Lleida), 12 jul (EFE).- La tercera edición
del Doctor Music Festival se clausurará esta madrugada en el Pirineo
ilerdense tras romper su filosofía original con la puesta de entradas
a la venta para un sólo día y sin saber exactamente su futuro.
Si hasta anoche se habían vendido un total de 21.408 abonos, la
organización espera que con la medida emprendida hoy con la venta
de 3.500 entradas válidas sólo para el domingo, a 6.000 pesetas
cada una, le cuadren las cuentas. La decisión, que no se practicó
en las dos primeras ediciones del certamen, supondrá una nueva filosofía
en el festival, que apostaba siempre por un precio global que incluía
los tres días de duración porque lo que se vendía
no eran unos artistas determinados, sino un paquete conjunto de concepto
musical y vida en la naturaleza. A tenor de las primeras estimaciones,
la respuesta parece positiva, aunque la organización no facilitará
datos definitivos hasta las 9 de esta noche, cuando rendirá cuentas
y efectuará el tradicional balance. La presencia de clásicos
rockeros como Deep Purple e Iggy Pop y la transmisión de la final
del Mundial de fútbol marcarán la programación de
hoy del Doctor Music Festival. El pop celta de los irlandeses The Corrs,
el rock de Dave Mathews Band, con casi tres millones de discos vendidos
en su país natal, Estados Unidos, el grind-core de Napalm Death,
el rock latino de los colombianos Aterciopelados, la presencia de Richie
Sambora, guitarrista de Bon Jovi y el trip-hop de Alpha son otros de los
alicientes para los asistentes a una muestra tomada por el polvo y el calor.
"Joé, qué caló (expresión utilizada en el sur
de España cuando aprieta el calor", rezaba una de las pocas camisetas
que se podían ver esta mañana en el recinto, repleto de bikinis,
pantalones cortos, pendientes en cualquier parte del cuerpo, tatuajes y
pelos de colores, amén de cortes de cabello imposibles y de los
bomberos del Circ Crac regando a los asistentes. Una pancarta con el lema
"Checa, estamos contigo", ondea en la zona de acampada, que no ha llenado
todas las hectáreas acondicionadas al efecto, y donde un sol de
justicia ha recibido a las 12 del mediodía a los aragoneses Berzas.
Anoche, precisamente, el calor no fue el protagonista, sino el frío,
pues no se llegó a los 4 grados que marcó el termómetro
el pasado viernes -de día eran 41-, con lo que se soportó
mucho mejor la jornada, presidida por el triunfo absoluto de Rosendo, que
convocó a más gente incluso que Bob Dylan. El madrileño
presentó "A tientas y barrancas", repasó sus grandes éxitos
y salió por la puerta grande, como los toreros. "Henry Lee", "Lime
tree arbour", "Do you love me?", "From her to eternity", "Red right hand",
"Nobody's baby now", "Brompton oratory", "The weeping song", "The ships
song", "Into my arms", "Where the wild roses grow" o "Deanna" compusieron
un concierto inolvidable". El funk de Red Snapper, dj Cam Sound System
con una sesión de hip-hop y ragga interesante, la fuerza de Ktulu
-¿en su última actuación?-, el erotismo de Killer
Barbies, la descarga de house de Luke Slater o el descaro de Azucarillo
Kings, capaces de pasar a la rumba y con gracia el "Where is my mind?"
de los Pixies, fueron algunas de las propuestas con más público.
Unos 51.000 litros de cerveza, 37.000 de refrescos y 53.000 de agua después
del inicio del festival, en el que 250 personas se han tirado de la grúa
y se han jugado 76 partidos de voleibol, es normal no entender según
qué cosas. EFE.
Nick Cave, Iggy Pop y Deep Purple cierran el Doctor Music
LUIS HIDALGO, Escalarre (El Pais)
Los veteranos Deep Purple fueron uno de los platos fuertes de la última
jornada del Doctor Music Festival, que también contaba con la presencia
de The Corrs, Iggy Pop y The Dave Matthews Band como propuestas principales.
Los autores del Made in Japan dieron un concierto de dos horas que supuso
poco menos que una visita al museo.
Y al margen de Bob Dylan, un viejo sin polvo, la segunda jornada del festival
no deparó demasiados recuerdos que fijar. Entre el final del concierto
del cantautor y el inicio del de Nick Cave, el Doctor Music se sumió
en un letargo artístico del que sólo despertó gracias
a los números. Éstos los puso Rosendo, otro veterano rockero
que aportó el calor de un público entregado y su propia coherencia.
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Dylan conquista "La Vaca" con su viejo blues
RAMON SÚRIO, Escalarre
Era la estrella más esperada del Doctor Music y lo cierto es que
había razones para ello. El de Bob Dylan fue un triunfo por todo
lo alto entre las cumbres de la Vall d'Áneu. Empezó con mal
sonido y rodeado de un cuarteto formado por guitarra, bajo, batería
y pedal steel. Entre el polvo y a contraluz, Dylan era apenas una mancha
blanca pero firme, dispuesto a cumplir con la misión de revivir
su mito. Y lo consiguió. Al segundo tema ya había mejorado
ostensiblemente el sonido, que pasó de apagado a ser compacto y
fuerte. Le tocaba el turno a las nuevas canciones, rugosas, áridas,
nada complacientes y llenas de ponzoña en forma de rhythm and blues
estratosférico, siempre con su voz nasal al frente. Pasada la primera
media hora eléctrica llegó el "unplugged". Guitarras acústicas
y sonidos deslizantes que recordaban sus viejos tiempos de cantante folk
pirado por Leadbelly. Era el blues de Memphis una vez más, pero
qué bien sonaba. Dylan incluso presentaba a sus músicos,
daba unos pasos de baile y parecía pasárselo en grande improvisando
entre estribillos con sus amigos. "For ever young" (para siempre joven),
cantaba, y por un momento pareció que el tiempo se había
congelado realmente. Luego sonó "I shall be released" (seré
liberado) y se nos puso la piel de gallina: ¡qué gran canción!
Y con un "Highway 61 revisited" pasado de vueltas dio por terminado su
concierto, pero faltaba el bis. Tres temas que se cerraron nada menos que
con "Blowin' in the wind". La noche del viernes, tras Garbage y Pulp, el
gozo completo no llegó hasta el aterrizaje en el escenario de Espot
de Beastie Boys, presentados como cabeza de cartel. El trío de raperos
se dejó caer en Escalarre en el transcurso de una apretada gira
europea --el sábado tocaban en Finlandia--. Pero Beastie Boys son
bastante más que unos "bocas" con espíritu punk, y para demostrarlo
se trajeron a una banda de acompañamiento con la que alternaban
instrumentales de sabor "rare groove" y descargas rockeras de padre y muy
señor mío que hacían subir muchos grados la fresca
temperatura ambiental. Vestidos con unas batas azuladas de dependiente
de ferretería, los de Beastie Boys evolucionaron como zombis. El
público recibió con frialdad las partes más elaboradas
del repertorio y con gran algarabía el hip-hop deslenguado de este
trío de budistas vegetarianos.
Fiesta en las carpas dance
Portishead, debido a la caída del cartel de The Verve, pasaron de
actuar en la carpa Phuture Club al escenario principal de Espot. Su música,
intimista y sensual, no era la más adecuada para el espacio que
se les destinó, pero calaron en el público porque sus melodramas
futuristas tienen una consistencia a prueba de recintos. El grupo acabó
aplaudiendo al respetable y hasta parecían alucinados por tocar
delante de tanto y tan respetuoso gentío. La auténtica fiesta
del viernes en "La Vaca" empezó en las carpas dance a altas horas
de la madrugada. Allí, el público sabedor y los mirones se
dejaron llevar por las sabias manos de reputados "disc jockeys" y estrellas
techno que han seleccionado los de Producciones Animadas. Deslumbrante
fue la sesión de Jon Carter, un mago del freestyle. En su mezcla
cabe desde bossa nova y batucada, hasta raggamuffin con la línea
de bajo de "Fiebre del sábado noche", pasando por rock y big beat.
Costó abandonar a un tipo tan creativo, pero al lado actuaba Kevin
Saunderson, un technócrata de Detroit que presentaba su proyecto
E-Dancer. Eran las seis de la madrugada y aún faltaba Josh Wink.
ROCK EN LOS PIRINEOS
La presencia de clásicos rockeros como Deep Purple e Iggy Pop y
la transmisión de la final del Mundial de fútbol marcarán
la programación del Doctor Music Festival. En el escenario Espot,
Deep Purple, 25 años después de la edición del mítico
"Made in Japan", vuelve con un nuevo disco, "Abandon", con el guitarrista
Steve Morse como sustituto de Ritchie Blackmore y el resto del cuarteto
preparado para revivir éxitos como "Smoke on the water" o "Highway
star". En ese mismo entarimado, Iggy Pop, la Iguana de Detroit, volverá
dos años después al Pirineo, aunque esta vez en helicóptero,
para repetir el mismo disco de 1996, "Naughty little doggie", y rememorar
éxitos de su etapa en los Stooges como "Search and destroy" o "I
wanna be your dog". Asimismo, los amantes del fútbol podrán
ver la final del Mundial, que jugarán Francia y Brasil, en una pantalla
de vídeo instalada en la carpa Duca-2 Music. El pop celta de los
irlandeses The Corrs, el rock de Dave Mathews Band, con casi tres millones
de discos vendidos en su país natal, Estados Unidos, el grind-core
de Napalm Death, el rock latino de los colombianos Aterciopelados, la presencia
de Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi y el trip-hop de Alpha son otros
de los alicientes (EFE)
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