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Depeche Mode + The
Raveonettes + Second
"Touring The Angel 2005/2006"
26.07.06 Plaza de Toros Granada
Organiza Musiserv
Fotos Merche S Calle /J.E. Gómez © IndyRock
 






Depeche Mode, ecos de la educación sentimental
por Patricio de la Torre - IndyRock
Sí, estaban todos, las nuevas hornadas, los renegados, los escépticos,
los de toda la vida y los amigos de los de toda la vida; estaban los que
llegaron de casualidad y los que siempre llegan temprano, los que venden
las camisetas y los que sortean el repertorio; estaban los secretos amantes,
los coleccionistas compulsivos y los que sólo tienen el último,
Martin Gore, David Gahan y Andrew Fletcher, sí estaban todos, estaba
Depeche Mode.
Tantos eran que no cabían en la plaza de toros de Granada por
más que los quisieron apretar. Eran más de diez mil y todos
cantaron himno tras himno. Un concierto de Depeche Mode no es otra cosa
que eso y no resta mucho más por explicar. Más de 25 años
haciendo canciones que han marcado la historia del pop. Uno tras uno desgranaron
los éxitos de toda su carrera y los obligados temas de su último
álbum, Playing the Angel -por cierto ¿Dónde estába
Lilian? Ocurrió a la manera de todos los que estaban, para que nadie
pudiera decir que no encontró lo que esperaba. A Pain that I'm Used
to abrió la ceremonia, lo que vino después fue delicioso,
como el relleno del bombón tantas veces degustado en la memoria.
Se sabe, Depeche Mode no tiene nada nuevo que decir dentro de la música
desde hace más de diez años pero sigue siendo un grupo de
los que se espera una cita con la épica musical. En Granada continuaron
con su viraje rock de las últimas giras en las que la presencia
de la batería, excesiva en muchos momentos, en sustitución
de las bases sintéticas les recubre de un aire mucho más
orgánico. A eso se añade la guitarra pegada a las manos de
Martin Gore con ese aire de ruta interestatal yankee que resulta tan extraño
en el grupo que diseñó el synth pop de masas desde principios
de los ochenta. Canciones tan evidentemente blues-rock como I Feel you
-espectacular-, John the Revelador o Personal Jesús funcionaban
a la perfección pero Depeche Mode nunca ha sido un grupo orgánico
y se echaba de menos más sintetizador, más caja de ritmos,
más samplers, más Depeche Mode.
Afortunadamente la contención que le faltó a la batería,
se respetó con la guitarra y los arreglos de Gore, que hincharon
con aire renovado los temas de toda la vida. Ligeras variaciones para sacarle
partido en directo a un repertorio recortado respecto a lo visto durante
los conciertos españoles de la gira Playing the Angel. Se notaban
los meses vagabundeando de capital en capital. Las variaciones respecto
a los conciertos de Madrid y Barcelona se centraron en detalles de algunas
canciones y bienvenidos cambios en el repertorio como la inclusión
de Stripped, In your room, Leave in Silence -versión acústica
en sustitución de Shake the Disease- y la aclamadísima Photographic,
que no interpretaban en directo desde hace casi 20 años. Estaban
los de toda la vida, desde luego.
El delicioso decorado de Antón Corbijn era el púlpito
perfecto para los delirios de carisma de ese predicador del rock llamado
David Gahan. En las tres pantallas se proyectaba un montaje mezcla de imágenes
en directo y material grabado que seguía manteniendo la idea de
que Depeche Mode es estética y personalidad en un 25 por ciento.
Por eso mismo no hay nada que decir de un concierto de Depeche Mode salvo
que se vio a Depeche Mode. ¿Acaso va a repetirse una vez más
que Enjoy de Silence es una canción capaz de ponerle los pelos de
punta a más de diez mil personas? Eso ya se sabe. Como se sabe que
Behind the Wheel, A Question of Time, o World in my Eyes son parte de la
educación sentimental de los allí presentes.
Los de Basildon no son ya un grupo que capte legiones de nuevos fans
así que tanto los que asistieron al concierto como los que leen
esto lo hicieron porque ya sabían lo que se iban a encontrar. Quizás
se quedaron cortos de temas, es probable que estuvieran algo desinflados
respecto a los conciertos de febrero, tal vez se diluyó la esencia
synth pop entre guitarras y baterías pero Never let me Down Again
enganchó a legiones de críos en esto de la música
y aquella noche, sin ser de las más brillantes, fue la mejor de
la vida de muchos de ellos. De eso va Depeche Mode.
«Nuestro secreto es no parecernos a nadie»
'Playing the angel', más allá del technopop
Martin Gore, Andy Fletcher y Dave Gahan. / IDEAL
Por J. Olarte / IDEAL
La plaza de toros de Granada acogía a Depeche Mode, una de las
más brillantes bandas internacionales que viven un nuevo apogeo.
No sólo son continuamente reivindicados por grupos de todo pelaje,
sino que al éxito de 'Exciter' (dos millones de copias) se ha unido
el impacto de su última entrega, 'Playing with the angel'. Una gira
con continuos taquillazos que arrancó el pasado año en Estados
Unidos y regresó ya en 2006 a Europa. Sus conciertos de febrero
en Barcelona y Madrid, y el de ayer en Benicássim, ya han dado pistas
sobre las ganas que había de ver al mítico grupo, pero la
celeridad con la que comenzaron a volar las entradas para su cita granadina
(se colgó hace ya tiempo el cartel de 'no hay billetes') superó
todas las expectativas. Y además coincide con el 25 aniversario
del grupo (Martin Gore, Dave Gahan y Andy Fletcher).
-Desde 'Exciter', han estado metidos en proyectos personales. ¿Les
costó volver al estudio cuatro años después?
-Martin Gore: Sí, siempre cuesta empezar de cero otra vez. Y,
sobre todo, cuando te has pasado dos años viviendo tu vida. Tienes
que comenzar a plantearte cómo podría ser el nuevo álbum,
cuántas canciones vamos a hacer, quién las compondrá,
cómo sonarán... Siempre te da un poco de miedo o respeto
todo eso.
-Andy Fletcher: Es verdad, pero creo que ha sido muy bueno para todos
estar metidos en cosas individuales. Añadió interés
a la idea de volver a trabajar juntos. Siendo tu propio jefe durante dos
años se aprende mucho, pero, al mismo tiempo, piensas que tirar
cada uno por su lado acabará causando problemas. Y la realidad es
que ha tenido un efecto contrario. Al principio te planteas: '¿Podremos
volver a hacer algo interesante?'. Ha sido todo un desafío, pero
hemos disfrutado mucho del proceso; no nos lo pasábamos tan bien
grabando desde el lejano 'Violator'.
-¿Tenían claro cómo sonaría el álbum
antes de comenzar a grabar?
-Dave Gahan: La cosa va tomando forma de una manera gradual. Incluso
canciones que tenía como 'Suffer Well' o 'I want it all' que no
me gustaban mucho fueron tomando una forma totalmente distinta. A medida
que Martin fue aportando sus temas, comenzó a haber una continuidad,
una línea que surgió del trabajo en equipo, cuestionándonos
todo el tiempo lo que hacíamos.
-M. G: Teníamos algunas demos que a veces han solido parecerse
al resultado final, pero es más probable que lo que luego acabe
saliendo no tenga nada que ver. Fue después de llevar trabajando
cinco semanas cuando empezamos a saber el tipo de disco que teníamos.
-A. F.: En el grupo nunca hemos tenido un plan antes de empezar un
álbum; va saliendo sobre la marcha. Este disco comenzó a
concretarse a medida que íbamos un poco en contra del sonido digital
de los dos trabajos previos y tirando un poco hacia la onda de los Depeche
anteriores. No sé por qué fuimos en esa dirección,
creo que fue una progresión natural. Hacer algo diferente nos pareció
lo correcto.
-La mezcla de sintetizadores analógicos y guitarras recuerda
a discos de los 80 como 'Black celebration'.
-A. F.: Sí, tiramos de nuestra colección de viejos sintetizadores
mezclados con guitarras, algo a lo que Ben (Hillier, productor) también
contribuyó. No lo sabíamos, pero resultó que el tío
estaba muy interesado en la música electrónica y tenía
su propia colección de sintes analógicos.
-M. G.: Pero también usamos programas para sintetizadores modernos,
digamos que lo mezclamos un poco todo, aunque lo predominante fuera ese
toque analógico y agresivo que Ben buscó y que remite a los
viejos Depeche Mode, lo cual no deja de ser una sorpresa, ya que Ben no
conocía mucho al grupo. Le gustaba lo que hacíamos, pero
no era un gran fan. Tuvimos que ponerle viejos discos para que nos conociera
más a fondo. Pero eso no es una novedad; nuestros anteriores productores
(Tim Simenon y Mark Bell) tampoco lo eran, lo cual está bien porque
nos permite trabajar sin prejuicios. Es difícil definir un disco.
Además de ese toque analógico, es algo más rápido
y rítmico que los anteriores.
-Otros muestran un punto mas experimental o diferente. El single
'Precious' tiene un aire country.
-M. G.: Esa canción habla de mis hijos, ya que cuando la escribí
estaba en pleno proceso de divorcio. Es verdad que suena un poco country,
aunque, obviamente, no en sentido estricto, ya que tiene bastante ritmo.
Pienso que es también uno de los temas con más potencial
comercial, aunque tampoco está claro lo que es comercial para nosotros.
Siempre hemos vivido fuera del pop más 'mainstream'.
-¿A qué hace referencia el título 'Playing the
angel'?
-D. G.: Hay cuatro temas en el disco en los que se hace referencia
los ángeles. 'Playing the angel' es parte de la letra de 'Darkest
star'. No es la primera vez que sacamos un título de entre las letras
de las canciones. No tiene ningún significado oculto o especial;
simplemente, nos sonaba bien.
-Las letras siguen teniendo ese característico punto oscuro
y enfermizo de Depeche Mode. ¿Hay alguna temática dominante?
-M. G.: Hablan de todo lo que tenga que ver con gente disfuncional,
personas trastornadas No es broma, quiero decir que la mayoría de
las canciones hablan de cosas que no son los temas típicos del pop
y siempre hacemos la broma de que vamos a poner en letra pequeña
en la portada: 'canciones de dolor y sufrimiento a distintos ritmos', como
se hace con las etiquetas de aviso a los padres. La música y las
letras nunca me han parecido demasiado oscuras, siempre he dicho que detrás
de todo eso hay un elemento de esperanza.
Nuevos desafíos
-¿Llegaron a pensar en dejarlo o, después del éxito
de 'Exciter', tenían claro que Depeche Mode era una banda con futuro
por delante?
-M.G.: En el momento más duro, durante la grabación de
'Ultra' (95), pensé que quizás fuera el momento de hacer
otra cosa. Tuvimos que superar la pérdida de Alan (Wilder) y la
degradación física de Dave, pero, después de eso,
la sensación ha sido la normal. Cuando llevas mucho tiempo siempre
piensas que puede ser tu último disco y gira. Pero llevamos diciendo
eso desde el 86 y siempre hemos encontrado alguna razón para seguir.
-D. G.: Nos hacemos mayores, pero creemos que aún podemos hacer
grandes discos y conciertos. Cuando empezamos a trabajar en este álbum
sentí que nuestra historia estaba inacabada. Aún luchamos
por hacer el mejor disco posible.
-Con 'Playing the angel' celebran su 25 aniversario ¿Cómo
ven su propia evolución?
-D. G.: No lo sé. Estamos orgullosos del trabajo que hemos hecho
durante estos 25 años, de haber sobrevivido a todo. Hubiera apostado
a que éramos los que menos papeletas tenían para durar. Hoy
creo que tenemos más que ver con grupos como U2 o REM, especialmente,
en términos de longevidad o de mantener las ganas de seguir haciendo
discos cuando has hecho tanto y tan bueno. Pero hay que buscar siempre
nuevos desafíos.
-A. F.: Creo que manteniendo nuestro toque oscuro desde 'Songs (of
faith and devotion)' (93), nuestra música ha ganado en profundidad
e intensidad y refleja mejor la relación entre nuestras personalidades.
-¿Dónde encajan hoy musicalmente Depeche Mode?
-D. G.: En ningún lugar, y creo que esa es una de las cosas
que hemos tenido que asumir. Por nuestra manera de trabajar, por cómo
hacemos las cosas, no hay nadie como Depeche Mode. Uno de nuestros secretos
es que no nos parecemos a nadie. Es como una experiencia única en
la que tienes que lanzarte, porque en esa diferencia radica la verdadera
fuerza del grupo.
6-02-06 Madrid Palacio de Deportes de la Comunidad
Organiza Doctor Music


Fotos Efe / IDEAL
Crónica por Isabel Montero
El lunes 6 de febrero tuvo lugar el primero de los conciertos ofrecidos
por "Depeche Mode" en la capital. El lugar, el Palacio de los Deportes
de Madrid, que con una ocupación posible de 18.000 personas hubo
quien se quedó sin entrada. Este hecho, junto con las riadas de
gente agolpada en los distintos accesos, sugiere la reflexión de
que no sólo conservan a los seguidores de siempre, sino que a pesar
del tiempo, esta banda recoge la devoción de almas nuevas.
La entrada del público al recinto fue constante desde la apertura
de puertas, siendo las 21:00 horas el momento en que la ocupación
prácticamente llegó a su máxima. El grupo telonero
escogido para la gira europea ha sido "The Bravery" encargado así
de abrir noche a eso de las 20:35, para calentar motores con su power-pop
tintado con tonos eléctricos. Con su composición de batería,
bajo, teclados y guitarras, ofrecieron oportunidades de baile al público,
que en principio se mostraba reticente, pero después agradecido
y animado por la dosis de movimiento, aceptó de buena gana la proposición.
Aquella noche, venían más que presentando, reafirmando
la presencia de su disco homónimo, con el que llevan casi un año
de rodaje en el mercado. Con actitud vitalista tocaron temas como "Unconditional",
"Out of line" y "Honest mistake" con los que pudimos disfrutar de una voz
envolvente y unos ritmos optimistas, que nos conducían al sentimiento
de esperanza que apunta a nuestro poder de cambiar las cosas.
A las 21:00 horas, Tjeerd (cantante y guitarrista), Sven (bajista),
Joppe (batería) y sus acompañantes, abandonaron el escenario
despidiéndose al estilo punk, tirando baquetas y micrófono
al suelo y saliendo casi sin volverse.
La música de sala, oscura y electrónica, animaba a los
asistentes a un baile inusitado en un intermedio de concierto, creando
lazos entre los desconocidos que por casualidad se habían colocado
juntos. No se puede morir sin estar inmerso en tal escena.
Eran las 21:30 cuando "Depeche Mode" salió a un escenario futurista
en el que unas repisas de nave espacial servían para sujetar los
teclados y una gran bola metálica, reflectaba mensajes lumínicos,
que apoyaban el espectáculo; sex, love, angel.
Con el tema "A pain that I'm used to" y su alarmante comienzo, los
componentes de la banda ocuparon sus sitios y sin rodeos David Gahan le
puso voz. Venían presentando su último trabajo "Playing the
Angel", aunque su actuación fue un repaso de toda su discografía,
para la complacencia del público. Martin Gore, ataviado con una
cresta negra y unas hombreras de plumas, se hizo cómplice
de la ceremonia ante sus fieles y arengaba junto con David al público
para que siguieran el ritmo maduro de sus canciones. Escuchamos temas nuevos
como "John the Revelador" y "Precius" y sentimos escalofríos con
el sonido de "I Feel You", "Enjoy the silence" y "Home", canción
interpretada en solitario por Martin Gore.
"Personal Jesús" fue una prueba de resistencia para el Palacio
de los Deportes, pues hizo temblar sus cimientos, envolviendo y apretando
las gargantas que coreaban las letras, dirigidas por David que no paraba
de animar a cantar.
Eran las 10:55 cuando ya sabíamos que iban a ofrecer el bis.
"Shake the disease" interpretada por Martin acompañado por Andrew
Fletcher a lo teclados, fue elegida para este fin junto con "Everything
Counts" y una eléctrica "Just can't get enough".
"Goodnight lovers" sirvió para desearnos buenas noches con letras
compartidas en el espectáculo interactivo en el que participamos.
Canciones tatuadas en nuestro recuerdo, con sonido reflexivo, sentimental
y poderoso, haciendo que el público disfrutara de lo lindo llegado
el ansiado día 6, día en que no todos consiguieron obtener
la extremaunción para bailar en el paraíso con Depeche Mode.
'Playing the angel'
Después de vender más de 50 millones de discos en todo
el mundo, David Gahan y los suyos regresaron este otoño al panorama
musical con 'Playing the angel'. Un trabajo que se sitúa entre
la oscuridad opresiva de 'Violador' y el poso rockero de 'Songs Of Faith
And Devotion'.
Un viaje que abarca el pasado y apunta a un posible futuro. Eso es
'Playing the angel', el álbum con el que Depeche Mode celebra sus
25 años de carrera. Dave Gahan, Martin Lee Gore y Andy Fletcher
decidieron encontrarse en estudios cercanos a sus residencias de Londres,
California y Nueva York junto al productor Ben Hillier (Blur, Doves) para
registrar 'Playing the angel', un álbum dinámico y que conjuga
su genuino poso tortuoso con ritmos sintetizados analógicos y digitales,
coros pop y el poso orgánico de las guitarras con la distorsión
controlada.
Letras «disfuncionales» sobre el sufrimiento, el dolor,
el pecado y la ira jalonan los once temas con los que Depeche Mode se reafirman
en sus señas de identidad y miran al futuro en un pop en el que
dicen no encontrar acomodo.
Las guitarras ligeras y las ráfagas de distorsión que
salen de los sintetizadores analógicos empleados en este disco van
dando paso a unas atmósferas más elaboradas y oscuras a partir
del corte cinco.
Un trabajo que remite a los tiempos en los que Depeche Mode iniciaron
una espiral creativa que, partiendo del techno pop, les llevó a
abrazar todas las innovaciones electrónicas y endurecer su sonido
hasta extremos cercano al industrialismo.
Transitando por el lado menos trillado del electropop, desarrollaron
las posibilidades del sampler y los sintes hasta conocer el gigantismo
pop con 'Music for the masses' (87) y 'Violator' (91) o anticipar el rock
cibernético con 'Songs of faith and devotion' (93). Todo un culto
para las masas que en un cuarto de siglo se ha concretado en 50 millones
de discos vendidos y 38 hits en el Top 20 británico.
 
Fotos: Luis Cobelo - IndyRock
Madrid 14.10.01 Plaza de Toros de Vistalegre



 
Disfrutando del silencio de los 80
por Iñaki LÓPEZ DE EGUÍLAZ - IndyRock
Depeche Mode
ESTILO: Tecno-Pop
ULTIMO DISCO: "Exciter" 00
SALA: Plaza de Toros de Vistalegre (MADRID) 14.10.01
PROMOTORA: Dr. Music
Todo dependía de cómo iban a plantear el concierto. El nombre
de la gira, "Exciter Tour", no parecía muy alentador. Ver a Depeche
Mode recular ante la puesta en escena de un álbum tan discreto como
es el último no era el mejor incentivo para presenciar el directo
de una de las bandas fundamentales del tecno-pop. La intro de "Dream On"
abriendo el concierto parecía una broma macabra que venía
a reafirmar los más fundados temores del arriba firmante. "The sweetest
condition" era otra cuenta del rosario que pasaría por entre los
dedos de Martin Gore mientras Dave Gahan se empeñaba en ralentizar
el concierto con "When the body speaks". Entre medias alguna boya como
"Walking in my shoes" reflotaban los ánimos de un auditorio anegado
de miles de voces curtidas en la treintena que apelaban al pasado como
sustituto del presente. Y llegó. El punteo de guitarra del genio
Martin Gore rompía el silencio para disfrutar de él, y la
monotonía de esa primera hora de concierto se desvanecía
mientras los pelos del que firma esto se ponían como escarpias sobre
las que colgar quince años de historia del tecno. "Enjoy the silence"
era la avanzadilla de una retahíla de clásicos ineludibles
de ese género anclado en la década de los 80 que robó
la melodía al pop y que tuvo en "In your room", "Personal Jesus"
y "I feel you" a sus justos acreedores. De la mente de Dave Gahan salió
a mediados de los 90, como un reto a la permeabilidad de sus venas, "Ultra",
su gran disco de los últimos diez años, y una genialidad
como "It's no good" iba revalorizando aquel directo con un Martin Gore
mostrándose como el excelente zurcidor de arreglos de cuerda que
hicieron de "Home" su obra mestra, y del repertorio de Madrid un retorno
a los orígenes del mejor Depeche Mode.
ROMPE UN SILENCIO DE CINCO AÑOS CON "EXCITER"
Madrid, EFE - Ideal- El grupo británico Depeche Mode rompe un
silencio de cinco años con el álbum "Exciter", que sale el
lunes a la venta y en el que Dave Gahan, Andrew Fletcher y Martin Gore
apuestan a la vez por la electrónica y los sonidos acústicos,
en lo que ellos mismo definen como una nueva etapa de su larga carrera.
Depeche Mode rompen con "Exciter" la tradición continuista de
"Ultra", último lanzamiento de estudio del grupo, publicado en 1997
y del que vendieron cuatro millones de copias.
De ese trabajo editaron dos singles de éxito, concretamente
"Barrel of a Gun" y "It's No Good", que fueron incluidos un año
más tarde en el álbum "The Singles 86-98", un recopilatorio
al que siguió una espectacular gira de conciertos por todo el mundo
("The Singles Tour"), que incluyó 64 actuaciones en 18 países
ante más de 650.000 espectadores.
De los trece temas compuestos por Gore para "Exciter", dos de ellos
instrumentales, el primer single extraído, "Dream on", y puesto
a la venta el 23 de abril de 2001, ocupa el primer puesto de las
lista oficial de ventas que elabora la Asociación Videográfica
y Fonográfica de España (AFYVE), lo mismo que ocurre Alemania,
Italia y Dinamarca.
"Exciter", undécimo disco de Depeche Mode, que han vendido 50
millones de álbumes en su carrera, ha sido grabado por sorpresa,
porque según ha confesado el cantante Dave Gahan, al terminar la
gira se dio cuenta de que le "encantaba interpretar las canciones más
antiguas, y sentía como si me estuviera aferrando a ellas. Era como
si pensara que este iba a ser el final del grupo".
"Exciter" ha sido producido por Mark Bell, con el que han trabajado
por primera vez, teniendo en cuenta los excelentes álbumes que realizó
para Bjork, "Homogenic" (1997) y "Selmasongs" (2000). Y como hizo con Bjork,
ha utilizado la voz de Gahan como un instrumento más.
"Exciter", que ha sido grabado entre Santa Bárbara (California),
Nueva York y Londres, ofrece temas como "The Sweetest Condition", con un
ritmo muy marcado y unos sonidos de corte psicodélico e incluso
misteriosos; la íntima "When The Body Speaks"; "Breathe", en la
que Martin es el vocalista principal, y la canción de cuna "Goodnight
Lovers".
Fletcher, que asegura que en este álbum hay una gran frescura
y que le recuerda al disco "Black celebration", ha comentado estar "orgulloso
de lo unidos que están ahora todos los miembros del grupo" y que
este nuevo álbum "supone un nuevo capítulo" en sus vidas,
debido a los problemas que surgieron entre ellos en la grabación
de los dos últimos álbumes de estudio, algo que afectó
a su creatividad.
Los temas del disco se centran en las relaciones y emociones de Gore,
a lo que hay que añadir la pasión y agresividad que imprime
Gahan cuando las interpreta, quizá por eso Depeche Mode, que desde
1981 han vendido más de 50 millones de discos en todo el mundo,
son un grupo que levanta pasiones entre los miles de fans que les siguen
durante estos veinte años de andadura.
http://www.depechemode.com/
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Depeche Mode, video concierto "Touring The Angel 2005/2006"
26.07.06 Plaza de Toros Granada
Bloque grabado y emitido por el prograrma Evasión /IndyRock
en Teleideal
Foto galería - Depeche Mode, concierto
"Touring The Angel 2005/2006"
26.07.06 Plaza de Toros Granada
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