Roberto
Alcázar y Pedrín, El Guerrero del Antifaz, Purk y El Espadachín
Enmascarado
Estos cuatro títulos son representativos
de lo que fue la Escuela Valenciana, un movimiento que nació en
1932 cuando la Editorial Guerri publicó la revista K.K.O. Pero fue,
tras la Guerra Civil española, cuando tomó fuerza con la
publicación de colecciones Ultus, el Rey de la Selva (Enrique Pertegas),
Los Tambores de Fu Manchú (J. Grau) y Roberto Alcázar y Pedrín
(E. Vañó). Esta escuela se podría definir estilísticamente
por la eliminación de todos aquellos elementos que no ayudan a la
acción-aventura y sinceridad en los temas tratados. Gracias a una
extensa producción semanal y a un gran número de series se
consiguió que llegaran a ser las más conocidas del cómic
de esta época.
De la mano de los protagonistas entramos en la
Edad de Piedra (Purk), en la época de los Reyes Católicos
(El Guerrero del Antifaz), en la Corte del Rey francés Luis
XIV (El Espadachín Enmascarado) y en la postguerra española
(Roberto Alcázar y Pedrín), viviendo mucha acción,
aventuras exóticas, la lucha encarnizada contra el mal y la
búsqueda de la justicia y el honor (individual o colectivo).
Como el resto de los tebeos de la época,
éstos no quedan ajenos a la ideología imperante de la época,
pero no por ello hay que desprestigiarlos, ya que, por un lado, nos sirve
para un mejor (y mayor) conocimiento de la época y, por otro
lado, que marcaron a toda una generación de españoles. Por
ejemplo, para Carlos Giménez, uno de los grandes dibujantes de nuestro
país, éstas colecciones entre otras más, no solamente
eran un dibujo, sino también un libro de lectura y donde se podía
aprender los conceptos de geografía entre otras curiosidades.
Los autores
Manuel Gago realizó tres de estas series,
la más aventurera (El Guerrero del Antifaz), la imaginativa (Purk)
y un precioso folletín (El Espadachín Enmascarado).
En sus comienzos tenía un trazo bastante tosco que fue mejorando
con el tiempo. Consiguió también que éste fuera
muy efectista, no prestando mucha atención a los detalles. Eso sí,
dibuja muy bien, sobre todo en El Guerrero del Antifaz, los atributos físicos
de los personajes, sobre todo en los masculinos. Es clara, en algunos momentos,
la influencia de Freixas. En El Guerrero del Antifaz, los cuadernillos
del número 421 a 502 fueron dibujados por Matías Alonso que
intentó adaptarse al estilo de M. Gago. El escritor y profesor universitario
granadino Andrés Sopeña ha publicado ¡Tente, iracundo
otomano!, un estudio ideológico de este personaje.
Los hermanos de Manuel Gago, Pablo y Luis,
ayudaron a éste en la realización de muchas de sus series.
Pablo, que es invidente, en Purk realiza un gran guión, que se puede
poner como ejemplo de cómo hacer un guión preciso y sin dejar
ningún hilo suelto. Por otro lado, el hijo de Manuel, M. Gago Quesada,
continua la serie.
E. Vañó fue autor de Roberto Alcázar
y Pedrín, que además fue su primera gran obra y que le marcó
toda su vida profesional. Una serie siempre polémica desde
el nombre, donde algunos críticos vieron una referencia al episodio
bélico del Alcázar (de Toledo), hasta el perfil de la cara
que se asemeja al de Jose Antonio Primo de Rivera. En cuanto al estilo,
es bastante rígido y la estructura narrativa monótona, pero
sin embargo, el guión siempre nos guarda algunas sorpresas.
Como en el caso de Manuel Gago, sus hijos, Vicente
y Eduardo, siguieron sus series. En este caso, además, también
realizaron sus propias historias que aparecieron en revistas como Jaimito
o Dossier Negro.
CURIOSIDADES
Roberto Alcázar y Pedrín es la
serie más larga del cómic español. Sin embargo, sus
protagonistas en estos 35 años, no envejecen ni cambian en absoluto.
Manuel Gago, autor de tres de éstas series,
es el dibujante con más series realizads en el cómic español.
La mayoría de las aventuras se sitúan
fuera de España.
Roberto Alcázar y Pedrín comenzó
a publicarse a inicios del régimen franquista y acabó al
mismo tiempo.
Todos los protagonistas son fuertes y diestros
en distintas técnicas de lucha.
El Guerrero del Antifaz es la serie más
vendida en el cómic español.
FICHAS TÉCNICAS
EL ESPADACHÍN ENMASCARADO
Año de publicación: 1952.
Número de cuadernillos publicados: 252
números más dos almanaques.
Autores: Manuel Gago, Quesada.
PURK, EL HOMBRE DE PIEDRA
Año de publicación: 1950
Número de cuadernillos publicados: 210
números ordinarios, 1 extraordinario y 6 almanaques.
Autores: P. Gago
EL GUERRERO DEL ANTIFAZ
Año de publicación: 1944
Número de cuadernillos publicados: 668
números
Autores: Manuel Gago, Matías Alonso.
ROBERTO ALCÁZAR Y PEDRÍN
Año de publicación: 1940
Número de cuadernillos publicados: 1219
número y 33 almanaques
Autores: E.Vañó, Puerto, Jordán
Jover, Amorós, Tartajada, Pedro Quesada.
OTRAS SERIES DE LOS AUTORES
E. VAÑÓ
1940.- Roberto Alcázar y Pedrín.
1941.- Bob Tayler, el justiciero
1941.- Carlos Ray, corazón de Acero
1957.- Milton El Corsario
M. GAGO
De las 55 series que editó hemos elegido
aquellas que no defraudarán a los lectores:
1940.- Selección aventura.
1943.- El Guerrero del Antifaz
1944.- Tonín, el huerfanito
1944.- El Pequeño Luchador
1947.- El Espadachín de Hierro
1949.- Purk.
1951.- Tony y Anita.
1952.- El Espadachín Enmascarado
1954.- As de Espadas.
1955.- El Hijo de la Jungla.
1966.- El Halcón Alegre.
1987.- Tele y Moncho.
RESÚMENES DE LOS CONTENIDOS DE LAS SERIES
EL GUERRERO DEL ANTIFAZ: Las aventuras transcurren
en la reconquista española. El Guerrero es criado creyéndose
hijo de una cristiana y un musulmán (Ali-Kan), pero al morir su
madre le revelará que, en realidad, su padre es un conde cristiano,
por lo que el Guerrero se unirá a dicha causa, ocultándose
bajo un antifaz para no ser reconocido.
ROBERTO ALCÁZAR Y PEDRÍN.- Roberto,
periodista e intrépido aventurero, se traslada a Argentina para
cobrar una herencia. En el trayecto conoce a un polizón de 12 años,
Pedrín, que ya, como acompañante de aventuras, no lo abandonará
nunca.
PURK, EL HOMBRE DE PIEDRA.- Siempre en lucha contra
animales feroces y monstruosos animales. Indestructible fortaleza e inquebrantable
voluntad. Fortaleza y nobleza lo marcan.
EL ESPADACHÍN ENMASCARADO.- Dos oficiales
de la Corte de Luis XIV de Francia: Pierre Drumont y Paul de Brenat se
enfrentan. El primero injustamente es proscrito por lo que lucha por su
honor. Una vez conseguida su rehabilitación se dedica a espiar en
nombre del Rey. Sus aventuras transcurren en Europa y América. |