"Gitana de Fantasía"

COLOR FLAMENCO es la más reciente apuesta de Big Bang en
el campo del flamenco fusión. Hace tres años Big Bang encontró
a Los Activos en un barrio marginal de Huelva y lanzó su primer
disco (hoy están en una multinacional). Unos meses después
también "descubrimos" a EA! en un pueblo de Cádiz y a Antonio
"Agujetas " y José Serrano ('Dos gritos de Libertad") en la prisión
de Córdoba. Todos ellos están hoy reconocidos. Para el año
2000, el grupo que hay que conocer es COLOR FLAMENCO. COLOR FLAMENCO surge
desde una asociación juvenil en Molino Nuevo, uno de los barrios
más conflictivos y marginales de Granada, cuya finalidad era mantener
a los jóvenes lejos de los trapicheos usuales en el entorno. Impulsado
por Emilio Carmona, organizador, percusionista y alma del grupo, se conforma
desde el principio con un concepto integrador y con una ambición
artística inusual entre los jóvenes músicos (muchos
y muy buenos) de la zona. Sin más ayuda oficial o privada que sus
propias capacidades, desde 1998, año de su nacimiento, COLOR FLAMENCO
han sabido proyectarse primero localmente y luego en toda Andalucía
Oriental, hasta convertirse en la banda de flamenco?fusión con más
perspectivas entre los muchos grupos que hoy se mueven en el género.
Para comenzar, COLOR FLAMENCO es, ante todo, un espectáculo global:
Siete músicos, tres bailaores/as y todo un montaje escénico
dirigido a teatros y salas. En el disco, como muestra de este concepto
global, se incluye una pista vídeo con un cc making?off 'de su último
montaje. Pero además, COLOR FLAMENCO es artísticamente un
verdadero hallazgo: Su cantaor, José Bermúdez M Lince", posee
unas facultades y una j ondura de voz que, a pesar de su juventud, ya marcan
posiciones en el mundillo flamenco. Una voz gitana y emotiva, con amplia
tesitura y gran expresividad. Junto a él, dos magníficos
guitarristas, José Fernández "Petete" y José Cortés
"Pirata", también muy jóvenes (como casi todo el grupo, apenas
superada la veintena) músicos ambos formados en el mundo flamenco
pero con una amplitud de miras y gustos que les auguran un puesto entre
las figuras de los próximos años. El grupo lo completan Esther
Crisol (violín), Fran Valero (bajo), Miguel Hernández y Emilio
Carmona (percusión) y en el baile Soria Roldán, Eva Roldán
y Carlos Regalado. Musicalmente su propuesta recoge desde la raíz
la fusión flamenca: Desde los tiempos de Pata Negra nadie había
sabido captarla de esa forma tan convincente. Además la fusión
la realizan con un puñado de canciones de concepto pop pero escrupulosamente
engarzadas en los palos flamencos, sin rehuir algunos de los más
complicados, como la soleá. Y, para rematar, el sazonamiento es
multicultural y abierto: reggae, falsetas blues, latino, rock ... El resultado
es una música creíble, mucho más creíble desde
luego que toda la cohorte de "grupos flamenquitos" que han surgido en los
últimos dos años. Un grupo crecido desde el extrarradio social
pero proyectado hacia primera línea.
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