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20/05/12. Estadio Vicente Calderón. Madrid
Fotos y crónica: Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez / IndyRock
    
     
     
  
Coldplay volvía a nuestro país dentro de la gira mundial
de presentación de su quinto álbum de estudio “Mylo Xiloto”,
tras el estreno mundial en la Plaza de Toros de la Ventas el pasado 26
de octubre de 2011. Recién llegados de su gira americana y después
de pasar por Oporto, le tocaba el turno a Madrid en una actuación
única en nuestro país.
Las inmediaciones del estadio se encontraban llenas de fans, horas antes
del inicio del concierto. El cielo de Madrid se fue ennegreciendo y sobre
las siete de la tarde, comenzó a caer una gran tormenta. El público
que había accedido al recinto antes de la lluvia, tuvo que abandonar
sus paraguas a la entrada ya que la organización no los permitía
en el interior por motivos de seguridad. Ciertamente intrigante, cuando
en cualquier partido de futbol no ponen problemas con este tema, y más
si se esperaban lluvias. Alguien hizo su particular Agosto llevándose
todo tipo de paraguas y otros vendiendo capas de agua.
La tormenta no paró casi hasta las 20:30 y en twitter la gente
especulaba sobre la posibilidad de la cancelación del evento. Pero
no fue así, poco a poco se fue despejando el cielo mientras la gente
hacía colas interminables en las entradas, más concretamente
en las de acceso a la pista. El caos que se vivió durante más
de una hora para poder acceder, fue el punto negativo de la noche. Aunque
no el único, ya que por lo que parece se vendieron alrededor de
3.000 entradas duplicadas y la gente se encontraba con su asiento ocupado
por
otra persona con el mismo número de entrada. Pero no acaba ahí,
ya que la el sistema de compra de bebidas y comida a través de fichas,
no gustó mucho al público.
Dejando a un lado los problemas con la organización, lo que realmente
era importante era disfrutar del concierto de Coldplay, que tras los teloneros
Marina & The Diamonds, todo parecía estar en su sitio.
El escenario era espectacular. Cuatro pantallas circulares situadas
en el fondo y una pasarela que se adentraba en el público, presagiaban
una noche especial. En la entrada se repartieron unas pulseras de distintos
colores, que posteriormente serían parte del espectáculo,
como se indicaba en las pantallas.

Con algo de retraso sobre el horario oficial, las luces se apagaron
y el público estalló en gritos, vítores y aplausos.
El tema principal de la banda sonora de “Regreso al Futuro” fue la encargada
de secundar a los componentes del grupo, Chris Martin (voz, guitarra y
piano), Jonny Buckland (guitarra), Will Champion (batería), y Guy
Berryman (bajo), en su salido al escenario.
Los fuegos artificiales dieron el pistoletazo de salida con “Mylo Xiloto”
y “Hurts Like Heaven”. Las pulseras se activaron y una marea de colores
inundó el Calderón. Unas 55.000 personas comenzaron a saltar
y bailar, alucinando ante lo que tenían frente a sus ojos.
Chris saludó al público con un “Hooooola!!!”, antes de
atacar con la excepcional “In My Place”. Miles de partículas de
confeti inundaron el escenario y varios rayos laser llenaban de luz y color
el recinto. Tras un gran salto de Chris, el público no paró
de corear uno de los temas estrella de la banda londinense.
"Major Minus" tiñó de rojo el ambiente. Quizá un
tema muy de estadio, riffs continuos y un estribillo pegadizo.
La épica de su disco anterior "Viva la Vida or Death and All
His Friends", se adueñó del público cuando sonaron
los primeros acordes de "Lovers in Japan", con Chris sentado en su piano.
Lanzaron globos gigantes y el público se lo pasó en grande
haciendolos volar por todo el recinto.
Llegó entonces el momento de recordar dos grandes temas, como
"The Scientist" y "Yellow", quizá dos de los mejores temas de Coldplay
que les hicieron despegar dentro del panorama internacional. Los treintañeros
fueron los que más disfrutaron de estos temas y los que más
los cantaron al completo. Puede que la banda haya conseguido un éxito
vertiginoso en los últimos años, pero los mejores temas del
grupo están en sus primeros discos.
Continuaron con "Violet Hill" y la genial "God Put a Smile Upon Your
Face", en la que hicieron un comienzo distinto al del disco. El público
estaba ya enloquecido, cantando, dando palmas y saltando. Chris y Jonny
se acercaron por la pasarela tocando sin parar y finalmente tirando sus
instrumentos al aire.
Se desplazaron al segundo escenario, situado en la pasarela y le tocó
el turno en primer lugar a otro de los temas de su nuevo álbum,
"Princess of China". Pudo perder fuerza sin tener en carne y hueso a Rihanna,
pero las pantallas lograron suplirla de manera excepcional.
Siguieron con "Up in Flames" y "Warning Sign", con las que el público
se relajo durante unos minutos, para llevarnos de nuevo a la locura colectiva.
Chris hizo que todo el mundo coreara "Oeoeoeoe" para dar comienzo a
otros de los temas del nuevo álbum, “Don’t let it break your heart”.
Se giró y salió corriendo por todo el escenario, mientras
las primeras notas del tema llenaban de música, luz y color un estadio
rendido a los pies de un grupo que se ha hecho con uno de los puestos más
altos dentro del pop rock mundial.
"Viva la Vida" puso el Calderón del revés. Impresionante
ver como todo el público coreaba, uno de los temas más contagiosos
de la discografía de Coldplay. El ritmo se te mete en el cuerpo
y no puedes dejar de moverte. El tema acabó con el público
coreándolo a capela y Crish tirado en el suelo dando las gracias.
Las pulseras se pusieron de nuevo en funcionamiento y comenzaron a escucharse
los primeros compases de "Charlie Brown", el público no paró
de botar. Continuaron con "Paradise", muy preparada para recintos como
en el que nos encontrábamos.
Las luces se apagaron y durante unos instantes el público quedó
en silencio, expectante ante lo que pudiera pasar. De repente apareció
Chris en un pequeño escenario situado en la zona sur de la pista.
El público corrió alrededor de este. De uno en uno, fueron
llegando el resto de los componentes, para interpretar en tono intimista
dos temas. El primero de ellos fue "Us Against the World" y el segundo
una versión acústica de "Speed Of Sound". Todo un detalle
de la banda, que ya nos tiene acostumbrados a este tipo de regalos.
Volvieron corriendo al escenario principal. Y llegó el momento
para uno de los himnos de la banda "Clocks", que emocionó a más
de uno. Pero si no era suficiente con este continuaron con "Fix You". Si
el comienzo fue casi de iglesia gospel, con todo el público coreando
y el sonido del teclado al más estilo órgano de iglesia,
la segunda parte fue electrizante y llena de emoción, mientras de
nuevo se lanzaban fuegos artificiales al cielo de Madrid.
El final estaba cerca y la fiesta terminó a lo grande. Las pulseras
se iluminaron y mientras sonaba de fondo "M.M.I.X", Chris dirigía
al público al son de "Uooooo, Uooooo", para arrancar a los pocos
segundos con el single de su último álbum, "Every Teardrop
is a Waterfall". Los fuegos artificiales pusieron la guinda a un concierto
emocionante y que muy pocos olvidarán por la grandiosidad del evento.
Poco a poco Coldplay va alcanzando a U2 en su puesta en escena, aunque
la banda irlandesa tiene muchísimo camino recorrido. Puede que sean
el relevo generacional para los próximos años.
Coldplay triunfan en Las
Ventas bajo la lluvia y ante 17.000 personas
Presentación mundial del disco 'Mylo Xyloto'
Madrid- 27 de octubre 2011.- Europa Press - Ideal
Fotos: Victor Lerena (Efe) y Paul White (AP) IDEAL

Y al final llovió. Poco, pero llovió. No lo suficiente
como para empañar la propuesta colorista y grafitera de unos Coldplay
globales, pero el cielo se abrió. Desde Madrid hasta el resto del
mundo en directo vía Youtube, por obra y gracia de Anton Corbijn
para los que no estuvieran en el coso madrileño. En total fue poco
más de hora y media en la que Chris Martin y los suyos presentaron
su quinto álbum de estudio, 'Mylo Xyloto', y reclamaron su liderazgo
con un infalible y eufórico pop de estadio del siglo XXI.
Amados y odiados a partes iguales, es en directo donde las canciones
de Coldplay crecen musculosas y hacen sentir que los problemas puntuales
son insignificantes. Porque durante los noventa minutos que dura un concierto
miles de personas entran en las urgencias de los hospitales sin saber qué
será de ellos, miles de parejas rompen, miles de empleos se pierden
y miles de personas mueren.
Al mismo tiempo, durante esas mismas dos horas también miles
de bebés nacen, miles de parejas se abrazan y miles de personas
celebran sus cumpleaños con Fantas, gusanitos rojos y canciones.
Y ahí es exactamente, en la luminosidad y la esperanza, donde la
épica de Coldplay entra a todo trapo para encarar la vida juntos,
emocionados y coreando con los brazos en alto. Viva la Vida.
Comenzó la noche con el ubicuo Mario Vaquerizo dando la bienvenida
al personal cual Lina Morgan melenuda embutida en cuero, dando paso a un
interminable video de los cuatro Coldplay charlando con Anton Corbijn.
Una vez superados ambos trámites, 'Hurts Like Heaven', 'Yellow',
'In My Place', 'Major Minus', 'Lost' y 'The Scientist'.
Para entonces el público, luciendo chubasquero o paraguas en
mano, andaba ya entregado a la causa coreando cualquier cosa, alzando sus
brazos, sonriendo, abrazándose, brindando. Una 'spider cam' sobrevuela
las cabezas de las primeras filas mientras Chris pregunta si "hay alguien
ahí" y se disculpa por su "fucking terrible spanish". Muchos clichés
rockeros, efectivos todos ellos.
Con un sonido notable, suenan también 'Violet Hill', 'God Put
a Smile Upon Your Face' y 'Paradise' (con su aura a Roxette y sus coros
en plan David Bisbal). Es entonces turno para un breve set acústico
en el centro de la arena, pero sin solución de continuidad vuelve
la maquinaria a plomo con 'Charlie Brown', 'Politik' y 'Viva la Vida',
tema mega épico que pone Las Ventas del revés gracias al
empuje de un público que siempre está dispuesto a dar un
poquito más.
En la pausa para los bises siempre hay tiempo para debatir sobre U2
y las posibilidades reales que tienen estos cuatro chicos de ocupar su
lugar. No será por ahora, pues Bono y compañía no
están tan despistados, pero el 'run run' es cierto que cada vez
es más potente. Al final es el típico secreto a voces, pero
también es verdad que el momento no termina de llegar.
Lo que sí llega es un tramo final infalible con 'Clocks' y 'Fix
You'. La gente de detrás del escenario sigue bailando más,
mucho más, que el resto de la grada. Chris Martin pinta 'Madrid'
con un corazón en el punto de la letra i. Perfectamente calculado,
es entonces cuando suena 'Every Teardrop is a Waterfall' y se acaban las
polémicas sobre el 'Ritmo de la Noche'. Los 17.000 asistentes mueven
las caderas sin prejuicios ni reproches.
Y siguen moviéndolas mientras Chris Martin, Will Champion, Jonny
Buckland y Guy Berryman se marchan para no volver. Un concierto efectivo
y bombástico. Corto también. Le faltaron al menos dos canciones
para ser tan redondo como el ruedo de Las Ventas. Pero el público,
voluntarioso, eufórico y emocionado, no tuvo mayor problema y volvió
a poner su parte. Los coros épicos de 'Viva la Vida' aún
resuenan por los pasillos del coso madrileño.
"Estamos contando los días para compartir esta experiencia
y canciones de nuestro nuevo álbum con todos los fans" (Chris Martin)
Chris Martin desde un estudio de ensayo en Sudafrica ha comentado que “Estamos
todos super emocionados de poder trabajar con un talento como Anton Corbijn,
quien le dará una visión creativa a esta actuación
en streaming a través de sus ojos cinematicos. Estamos contando
los días para compartir esta experiencia y canciones de nuestro
nuevo álbum con todos los fans que estén viendo American
Express Unstaged en todo el mundo. Va a ser muy especial”.
“Mylo Xyloto” es el nuevo álbum de COLDPLAY después de
“Viva La Vida or Death and Al His Friends” (2008), ha sido producido por
Markus Dravs (Arcade Fire, Bjork), Daniel Green y Rik Simpson (Jay Z, Portishead)
y en el que ha contribuido con composiciones y “enoxification” Brian
Eno (U2, David Bowie).
“Every Teardrop Is A Waterfall” ha sido el primer single de este nuevo
trabajo, ahora es “Paradise”, el tema que suena por todas las emisoras
de todo el mundo.
Mylo Xyloto estará disponible en formato digital, CD y vinilo.
La edición en vinilo de 180 gramos incluirá un póster
de tamaño 30,5 x 91,5 cm. Habrá además una edición
limitada del vinilo versión Pop-Up que contiene un libro en tapa
dura a tamaño 30,5 x 30,5 cm con arte de graffiti desplegable (pop-up)
diseñado por David A. Carter, el disco en vinilo, el disco en CD
y contenidos exclusivos incluyendo fotografías, extractos del diario
del estudio y las notas personales de la banda. La portada “reversible”
acaba de ser revelada en la web de la banda http://coldplay.com. La mitad
de la tirada en formato CD vendrá con la portada a todo color
como la del vinilo mientras que el otro 50% llevará el libreto dado
la vuelta, a modo de portada, mostrando las iniciales plateadas “M X” a
través de una hoja troquelada colocada sobre la imagen en color.
Colplay en
el Bilbao BBK 2011
Coldplay para todos
por Francesca Nuvola - IndyRock
Fotos EFE / Ideal
04 de septiembre de 2009. Estadio Olímpico de Barcelona,
lugar elegido para grabar el DVD de la gira. Ni un alfiler cabía
allí, donde el cuarteto inglés, Coldplay, hizo toda
una demostración de lo que es complacer y no defraudar a los más
de 63 mil fans que rebosaron el recinto durante las dos horas que duró
el concierto.


 
Poco tardaron en hacerse con el público. Empezaron con
los acordes de Violet hill, Clocks, In my place y Yellow, con esta
última, la banda jugó con sus seguidores tirando inmensos
globos amarillos que fueron recorriendo el estadio durante toda la canción.
Marcó la segunda parte del concierto el tema que hizo vibrar
especialmente a todo el público con Viva la Vida, tema que se ha
convertido en un himno para Barcelona como bien es sabido.
Muy cercanos con los miles de fans, complacieron a todos tocando en
varias partes del recinto. Destacable el momento en que homenajearon a
Michael Jackson tocando Billy Jean con el sonido de las guitarras acústicas
y la mandolina acompañados, siempre, con las voces de todos los
que allí estábamos.
También hubo momentos muy divertidos, como cuando la banda hizo
un guiño a Barcelona con una letra simpática improvisada
a ritmo de armónica o como cuando consiguió que toda la masa
de gente que allí había hiciera la ola en medio de una oscuridad
iluminada por las luces de nuestros móviles que dibujaban las formas
de esa ola.
Chris Martin, la voz de Coldplay ,estuvo atento en todo momento. Tuvo
el detalle de saludar en Català, de presentar las canciones en castellano
y de expresar su gratitud con infinitos detalles como plagar de mariposas
de papel el Estadio o iluminar a todos con fuegos artificiales .
Lamentablemente el concierto se vio empañado por continuos problemas
de sonido que hicieron gritar a los asistentes ‘no se oye!’. Pero la sublime
actuación de la banda, que dio lo mejor de sí, y la incondicionalidad
del público hicieron que esos problemas se olvidaran pronto.
Con la melodía de ‘Viva la Vida’ los fans pidieron el bis que
Coldplay otorgó gustoso y con orgullo regalando discos, más
fuegos artificiales y cantando unos de sus temas más conocidos
Lovers in Japan.
Para los altos, para los bajos, para los atletas, para los lesionados,
para los que están, para los que ya no están, para ellos,
para ellas, para los de allá, para los de acá, para Barcelona,
para TODOS. Así fue en concierto de Coldplay.
Coldplay + Albert Hammond Jr.
07/09/09. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid
Fotos y crónica Javier Alonso Juliá y Marina Sanz
Domínguez / IndyRock




La banda de Chris Martin, Coldplay, volvía a los escenarios tras
la publicación de su último álbum "Viva la Vida Or
Death and All His Friends", que se lanzó el pasado 17 de Junio.
Este nuevo trabajo producido por Brian Eno y Markus Dravs está siendo
un auténtico bombazo en todo el mundo y así se demuestra
en la venta de entradas para los conciertos españoles, que se agotaron
a los pocos días de haberse puesto a la venta.
Con todos estos antecedentes, todo el público esperaba ansioso
la vuelta a los escenarios españoles de los londinenses tres años
después de la gira de su anterior trabajo "X&Y", que resultó
espectacular en todos los sentidos.
Los aledaños del Palacio de los Deportes eran un hervidero de
seguidores, que formaban largas colas, a la espera de la apertura de las
puertas. Poco a poco fue entrando el público que corrió a
la pista para coger la mejor posición en las primeras filas.

Pasadas las 20.15, Albert Hammond Jr. fue el encargado de abrir la
noche. Vestido con traje blanco y sin sus rizos a los que nos tiene acostumbrados.
Salió acompañado de su banda para mostrarnos los temas de
su nuevo y segundo álbum "Como te llama?". En sus canciones se denota
ese cierto aire a su otra banda The Strokes. Corto pero enérgico
gustó a un público que según llegaba la hora de Coldplay
iba llenado el recinto.
Sobre las 21.30 y con todo el papel vendido, la oscuridad desató
el rugido de los fans que vieron sus sueños realizados. Tras una
cortina trasparente, los cuatro componentes saltaron al escenario interpretando
"Life In Technicolor", tema instrumental que abre su nuevo trabajo.
EL comienzo fue realmente brutal y continuaron con "Violet Hill", mientras
el telón se elevaba. Sobre un escenario bastante austero se encontraban
Chris Martin (voz, guitarra y piano), Jon Buckland (guitarra), Will Champion
(batería), y Guy Berryman (bajo), con una indumentaria al más
estilo de "La libertad guiando al pueblo" de Delacroix, que han utilizado
para la portada de su nuevo álbum. Sin más dilación
continuaron con los temas que les han llevado a lo más alto de las
listas mundiales. "Clocks", "In My Place" y "Speed Of Sound" fueron coreadas
por un público que se entregó desde el inicio de la actuación
y que no paró de apoyar al grupo. Chris Martin se metió al
público en el bolsillo con sus carreras por el escenario al más
estilo U2, e intentó en más de una ocasión hablar
en castellano, desatando las risas y aplausos de todo el recinto. Su carácter
sobre el escenario es realmente excepcional, ya que intenta hacer partícipe
a todos y cada uno de los que allí nos encontrábamos.
Continuaron con "Cementeries of London", en el que la guitarra Jon
Buckland nos cautivó. "Chinese Sleep Chant" y la intimista "42",
dieron continuidad a una velada que prometía. Y así fué
cuando llegó el momento de uno de los himnos de "X&Y"; "Fix
You" puso la sala del revés, con todo el público coreando
y saltando al ritmo de este gran tema.
Entonces fue cuando el grupo descendió por una de las dos rampas
que se introducían en la multitud y llegaron a una plataforma en
la que les esperaba un piano y una batería electrónica. Interpretaron
"God Put a Smile Upon Your Face" y "Talk", pero con un estilo discotequero,
para nuestro asombro, pero que funcionó. Solo con su piano se quedó
Chris para seguir con "The Hardest Part" para deleite de un público
que sentía muy de cerca su ídolo.
El fondo del escenario fue cambiante durante la actuación, en
algunos momentos aparecía una pantalla gigante, y en otras una lona
con el cuadro de Delacroix. También unas bolas en las que se proyectaban
las imágenes de las cámaras dieron luz y color al show. Bastante
floja la puesta en escena comparada con la de la gira de "X&Y".
Era el momento del himno, "Viva la Vida", que arrasó desde el
comienzo. Toda la banda unida frente al público, con Will Champion
aporreando un timbal. Impresionante ver a 15.000 personas coreando el estribillo
mientras Chris corría por las dos plataformas del escenario y acababa
tirado en el y todo el público coreano "Oooooh Oooooh Oooooh".
Le siguió "Lost" en la que los globos, se llenaron de color
acompasados con la música. Acabado el tema pudimos ver como los
cuatro componentes salían corriendo por una de las puertas laterales
junto al foso. De repente aparecieron subiendo una de las escaleras, al
fondo de la pista para llegar a un pequeño escenario, inmerso en
el primer anfiteatro. El público cercano no daba crédito
de lo que allí sucedía. Un sueño hecho realidad, la
banda al completo estaba a su lado y además para interpretar "The
Scientist". Un gesto que les dio mucho más puntos a los londinenses,
que con este gesto terminaron de meterse en el bolsillo a todo un público
enfervorizado. Hasta Will Champion nos cantó un tema con tintes
folk, "Death Will Never Conquer".
Dando las gracias se despidieron bajo los vítores del respetable.
Pero no tardó el público en comenzar a corear el estribillo
de "Vive la Vida", mientras sonaba este en tono dance, a la espera del
retorno de la banda.
Volvieron con fuerza, con "Politik", con Chris al piano y el resto
de la banda haciendo de las suyas en los momentos más enérgicos
del tema. "Lovers In Japan" fue el siguiente tema elegido. En la pantalla
se proyectaban imágenes de Japón, mientras del techo comenzaron
a caer mariposas de confeti que inundaron de color todo el recinto. Deslumbrante
recta final, en la que Chris Martin daba las gracias de rodillas asegurando
que los españoles éramos su mejor público.
Se desplegó la lona con la inscripción "VIVA" y nos regalaron
el tema "Death and All His Friends", con el se despidieron aplaudiendo
al publico. Unidos daban las gracias una y otra vez, mientras desaparecían
tras el escenario.
No podía acabar la noche así y el público
esperaba más. Un "oe oe oe." hizo salir de nuevo al grupo para interpretar
el tema con el que comenzaron su andadura en el mundo de la música
y que les ha llevado hasta lo más alto. "Yellow" de "Parachutes"
fue un final perfecto para una noche inolvidable para algunos, aunque otros
echáramos de menos más temas de sus anteriores trabajos.
Está claro que Coldplay sabe como llegar al público álbum
tras álbum, pero en los directos es donde podemos ver toda la fuerza
que desprenden. Posiblemente no haya sido uno de los mejores en estos últimos
años, pero está visto que siempre nos sorprenden. El sonido
fue casi impecable durante toda la actuación, al igual que la banda,
que se dejó la piel sobre el escenario.
Coldplay,
en su momento. "Soy una persona terrible" (Martin)
Por Francesca Tur / IndyRock - rueda de prensa en Barcelona
Concierto en Barcelona - crónica
Fotos EFE - APF / Ideal
Barcelona 17 junio 2008


 


Fotos EFE / Ideal
Barcelona 17 junio 2008
Coldplay, en su momento. "Soy una persona
terrible" (Martin)
Por Francesca Tur / IndyRock
(rueda de prensa. Hotel Juan Carlos I. Martes 17 a las 18.00h)
Coldplay presentó disco mundialmente y lo hizo en Barcelona.
Decidieron atacar cada uno de los "grandes continentes" escogiendo aquellas
ciudades que les gustan, les pierden y donde quieren volver constantemente.
Horas antes del concierto gratuito que tenían programado por la
noche en el Espacio Movistar y que coincide con el lanzamiento de su último
disco, "Viva la vida or Death and all his friends" (ya es número
uno en ventas en Gran Bretaña y su cd es de los más pedidos
por Itunes) reúnieron a prensa internacional y cantidad de de fotógrafos
en una sala del hotel Juan Carlos I.
Aparecieron uno tras de otro, elegantes, sonrientes y escoltados por grandes
guardaespaldas. Después de una intro previa, brusca y directa por
parte de Emi ("no fotos hasta que se coloquen y si se pregunta sobre su
vida privada, la rueda se dará por acabada, ya que han venido a
hablar de sus disco") posaron contentos, mirando a las cámaras sonriendo,
saludando y agradeciendo. Lucieron ropa customizada por ellos mismos, pues
en este disco, quieren que de cabo a rabo, todo sea artesanal (más
adelante Chris dirá que su camiseta con una gran linea roja, no
emula la bandera francesa, tal como le preguntan, sino la británica,
pero "que no sería ningún problema").
La rueda de prensa, aunque correcta, rápidamente perdió
el formalismo acercándose más a una charla con cuatro amigos
que a la vez que nos explicaban entresijos detrás de su nuevo album
se divertían (Guy Berryman, el bajo, hará fotos con sus dos
cámaras reflex sin parar, buscando detalles de los periodistas,
perfiles de Martin y hasta encuadres de la sala vacía).
Hablaron, un poco cada uno, complementándose y dando sus visiones
personales, creando un todo que nos demuestran que son una banda con los
pies en el suelo y que pueden bromear porque saben que vienen a hablar
de algo que pegará fuerte.
Cuentan que decidieron grabar en Barcelona parte del disco primero
para agradecer al público la siempre buena acogida y segundo
por la acústica de los edificios e iglesias "que tienen un eco especial
y que queda reflejado en todo el disco". Dicen que fue complicado encarar
un nuevo cd después de la buena acogida de los anteriores, del éxito
de su última gira y la expectación creada. Aún así
han trabajado con dos grandes Brian Eno (a quien le gusta idear, bocetear
y abrir conceptos) y a Markus Drav (quien complementó por sus ganas
de cerrar y buscar coherencia) consiguiendo un ambiente de trabajo idóneo
para componer donde llegaron a intercambiar instrumentos, jugar y buscar
buenos conceptos. "Trabajar con estos dos grandes fue...", como bien dijo
Martin, "... tener juntas a dos grandes potencias como EEUU y URSS". Del
primero dijo Martin, de nuevo en su tónica de risas, "lo fichamos
simplemente por su atractivo sexual" a lo que Buckland, añadió,
"ha sido como el profesor que nos ha encaminado". Cayeron preguntas de
esas donde Martin abrió sus ojos azules y respondió vacilante,
como cuando nos dijo "Que soy una persona terrible" respondiendo a la pregunta
de un periodista si si se pude compaginar su éxito discográfico
y sus constantes colaboraciones con labores humanitarias.
Hablaron del tema "42" muy importante en el resultado final del disco,
"nació para llenar un espacio que nos quedaba y fue parte de nuestro
continuo esfuerzo por aglutinar 5 canciones en 1" explicaron entre Martin
y Buckland y del último disco explicaron que cada uno de sus cuatro
cds ha sido diferente, como los hijos, pero que este aporta un paso más
y que ahora son "más sexys y más guapos" (y eso es verdad).
Los cuatro británicos desaparecieron después de 25 minutos,
agradeciendo y demostrando nuevamente que empiezan con buen pie, llenos
de ganas, con bromas y sabiendo de que hablan y hacia donde quieren llegar.
Su concierto, relatan todos los medios (no pudimos acudir por des-acreditación
a última hora por cuestiones de aforo) dejó el pabellón
bien alto, demostrando que no van a dejar de sonar. Yo apuesto por ello
ya que rebosaron entusiasmo, confianza en ellos mismos y ganas de comerse
lo que les vena por delante.
El concierto de Coldplay
en el Espacio movistar confirma al grupo como uno de los más importantes
de la escena pop-rock mundial
Los fans llenaron el recinto de euforia y emoción
Coldplay llegó a Barcelona con una expectación sin precedentes:
habían escogido el Espacio movistar como una de las tres únicas
localizaciones donde presentarían su nuevo disco antes de embarcarse
en su gira de presentación mundial.
Después de empezar en Londres, el cuarteto inglés llegó
al Espacio movistar con muchas ganas de hacer enloquecer a sus fans y defensar
su repertorio. Gracias a una cuidada puesta en escena Coldplay consiguieron
transmitir la grandeza de sus canciones, con un repertorio a medio camino
entre algunos temas nuevos de Viva la vida and death and all his friends
y parte de su repertorio más memorable. Abrieron fuego con "Life
in Technicolor" y "Violet Hill" para continuar con el hit "Clocks", que
rebajó el alto voltaje eléctrico del grupo -aunque no su
intensidad expresiva ni la gestualidad de Chris Martin-; nuevas canciones
como "Viva la vida", "42" o "Lost!" despertaron el entusiasmo de sus fans,
que ya conocían el nuevo material del grupo pese a que el álbum
había salido a la venta el mismo día del concierto.
En el tramo final el grupo desapareció del escenario para reaparecer
en uno de los palcos, donde ofrecieron una versión acústica
de "Yellow" antes de regalar dos bises -ya de nuevo en el escenario-: "Fix
You" y "Lovers in Japan", que desataron la euforia en un Espacio movistar
que se volvió a vestir de gala para una de sus noches más
especiales. /info remitida por Espacio Movistar
www.coldplay.com
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