por Jesús S - IndyRock

PJ Harvey / Foto Carlos Sánchez / Babes in Toyland
Si echamos un vistazo más o menos exhaustivo a lo que ha dado
de sí el más de medio siglo de historia de esta música
que tanto nos apasiona, el rock and roll, podremos ver como en más
de una ocasión se pasa muy de puntillas por encima del tema que
hoy quiero proponer. Mucha gente piensa todavía que el rock
es un invento machista, en el que la mujer queda relegada al simple papel
de bella pin-up reconvertida en corista o groupie de la banda de turno,
en el mejor de los casos. ¡Qué equivocados están
quienes esto piensan! Es cierto que el rock está lleno de galanes
pomposos ultra machistas que viven en una orgía continua. Pero que
duda cabe de que, a poco que profundicemos un poquito, podemos encontrar
decenas de ejemplos de féminas incendiarias que han hecho del rock
su bandera. Chicas que han sabido rockear potente, personalidades fuertes
a las que incluso el hombre les podía llegar a temer. Repasemos
pues aquí, de forma breve pero directa, quienes fueron esas chicas
que un buen día decidieron dejarse de jueguecitos y tomar los escenarios
para demostrar, que el rock and roll, al fin y al cabo, no es sólo
chicos con tachuelas y tatuajes.
Los primeros héroes del rock and roll (Elvis, Chuck Berry, Carl
Perkins, Buddy Holly) vivieron unos años en los que tuvieron el
terreno abonado para triunfar a todo trapo en los charts, sin intromisión
femenina. Lo cierto es que la incorporación de la mujer al
mercado del rock y todo lo que conlleva (tours, apariciones en los programas
de TV más importantes, singles en el top-ten, etc) se produjo de
manera paulatina, viniendo siempre desde otros estilos que las fueron acercando
a ese particular star-system. The Ronettes (de la mano de Phil Spector)
y The Supremes, y más adelante The Shangri-Las fueron
las primeras bandas de chicas que coparon portadas y minutos en la tele.
Todas provenían del mundo del soul, al que aportaron ritmo y sentido
escénico. Se valían de melodías reconocibles, producciones
pirotécnicas y, por qué no decirlo, unos físicos adorables.
Eran dulces y agresivas a la vez. Por esos años, los 60, Aretha
Franklin ya se hacía respetar como mujer, lo que indudablemente
fue toda una declaración de intenciones y un espaldarazo definitivo
para que muchas chicas se lanzaran también en busca de un estrellato
reservado hasta ese momento sólo para los hombres.
El primer gran nombre (todos de pie) fue sin duda el de Janis Joplin.
Años antes Joan Baez ya habría tenido sus momentos
de gloria, pero reconozcamoslo, la Baez tuvo su importancia, pero este
es un artículo sobre chicas rockeras, y Joan Baez jamás cruzó
el terreno folk, ni intentó llevar a cabo crossover alguno. Especial
como pocas, Janis poseía una garganta negra con un talento innato
para la interpretación del blues, música hasta entonces copada
por chicas de color. Cogió por tanto la música del dolor
y la mezcló con la del sexo y el desenfreno, regalando al mundo
un bello legado musical. Tal era su nivel que nunca hubo, ni habrá
jamás, una nueva Janis. Eso hace ver lo inimitable que era. Escuchas
a la Joplin cantar "Cry Baby" o "Move over" y sabes que esas canciones
solamente podrían ser cantadas con el desgarro y la pasión
marca de la casa de Janis. No sólo fue un ciclón en lo musical.
Míticos fueron sus revolcones con media California. Adoptó
el papel de mujer desinhibida y moralmente liberada de ataduras y logró
que sus hazañas sexuales (equiparables a los chicos de su generación)
fueran vistas con la naturalidad debida. Y eso, a finales de los años
60 no era tan fácil. En ese aspecto sí que tuvo cierta competencia
directa con la bella Nico, modelo reconvertida en cara bonita puesta
al servicio de la Velvet Underground. De la mano de Andy Warhol, Nico es
la femme fatale por excelencia.
Los primeros años 70 supusieron un fuerte retroceso debido en
gran medida a la aparición del glam y de las grandes bandas de rock
clásico y sinfónico. Ni el rock sureño, ni el prog-rock,
ni el kraut-rock tuvieron avanzadilla femenina. Muerta Janis, triunfando
Led Zeppelin, Pink Floyd y Deep Purple, acaso Tina Turner comenzó
a tener cierta repercusión tras su separación de Ike Turner.
Un pelín más ñoña (bueno, sinceramente, bastante
más), pero igualmente importante por aquellos años fue la
figura de Suzy Quatro, natural de Detroit, ídolo teenager
pero con alma glam, que es lo que se llevaba por aquellas época
de la mano de bandas como Sweet o Slade.
Las cosas cambiarían hacia la mitad de la década. Nueva
York comenzaba a dar signos de vitalidad ante el fin de década.
Nuevas bandas surgían, bastante más alejadas de la opulencia
de los nombres mencionados. Música salida directamente de las cloacas
de la gran manzana, directamente al club CBGB, donde una rubia y explosiva
chica llamada Deborah Harry, junto a su banda Blondie, pone
todo patas arriba a base de ritmo y sensualidad. Elevando el sentido del
espectaculo y la provocación a la máxima potencia, surgieron
también por aquellos años The Plasmatics, banda que muchos
consideran punk, aunque musicalmente transitaban también el hard
rock. Tal vez punks los fueran en actitud, especialmente si nos referimos
a su cantante, Wendy O ´Williams, animal escénico no
superado por nadie hasta la fecha, una especie de Iggy stripper al frente
de una gran banda que dejó como legado un fantástico disco,
"Coup D´Etat".
Una de las rockeras más auténticas de todos los tiempos
es Joan Jett. Lo de esta tía es un caso parecido al de Wendy
O´. Capaz de rockear tanto o más que cualquier compañero
de profesión, formó parte de The Runaways, donde también
militaría la posteriormente más metalera Lita Ford. Tanto
la carrera de la banda como la de Joan, sirvió durante los siguiente
años como inspiración a muchísimas bandas de féminas,
algunas de las cuales triunfarían por todo lo alto. Baste recordar
el éxito de Bangles, una excelente banda que conjugó
pop y rock de manera bastante efectiva, y cuyos enormes éxitos coparon
charts de medio mundo: "Manic Monday", "If she knew what she wants", "Walk
like an egyptian"...Mucho más duras y atrevidas fueron Vixen, una
banda de metal-glam bastante menospreciada por la crítica pero que
hizo bandera del exuberante físico de sus componentes.

The Breeders / Foto Luis Cobelo - IndyRock / L 7
Los años del grunge supusieron un cambio radical en el panorama
del rock hecho por mujeres: ocupan a partir de ahora no el mero papel de
entertainers, sino que se postulan como voz de sus propios derechos, muestran
una faceta más concienciada. Se alzan las voces de PJ
Harvey, Tori Amos. Desde USA rockean duro, tanto o más
que Nirvana bandas como L7, con Jennifer
Finch al frente, Hole, Babes In Toyland,
Breeders.
Son años de furia y distorsión, pero también de sensibilidad
y grandes dosis creativas. Se alza la voz de PJ Harvey y aparece una jovencita
Tori Amos, toda una diosa al piano, que dota de una alta carga de sensualidad
a sus interpretaciones. Años más tarde, The Donnas,
otras jovencitas sin edad siquiera para beber, ponen al día el legado
de Kiss y Ramones a fuerza de riffs furiosos y una deliciosa actitud teenager.
Del mismo palo, pero incluso mejores, fueron Betty Blowtorch, una
banda liderada por la tristemente desaparecida Bianca Butthole. Su muerte
truncó una carrera que tenía vestigios de convertirse en
algo importante. Quien no las haya oído que no pierda el tiempo
de esa manera tan crue y busque su material a la voz de ya.
Los últimos años no han sido tan productivos en el mundo
del rock en general, lo que ha influido para que estemos en un momento
de cierta sequía en cuanto a buenos exponentes de chicas rockeras.
Lo más cercano, tal vez, ese torbellino llamado Amy Winehouse.
Un pequeño milagro de la música de nuestro tiempo, adolescente
hasta hace poquito, con todo el soul del mundo en sus venas. Rodeada de
una leyenda negra casi a la altura de su genialidad compositiva. Oyéndola
parece a veces que estás casi ante la nueva Aretha Franklin,
aunque probablemente acabe más bien como James Brown, entre rejas.
Su música no es rock pero si lo son sus apariciones públicas,
sus escándalos, sus adiciones y sus tatuajes. Seguramente detrás
de ella vengan muchas más chicas con ganas de patear traseros, bienvenidas
serán.