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Viernes, 6 de mayo de 2011. Planta Baja.Granada
Predicar en el desierto
por Manuel C. Ferrón
Al menos desde 1988, Ian Svenonius, profeta danzante de traje anaranjado,
predicador acróbata, azote del capitalismo disparatado en el que
progresivamente se diluyen nuestras voluntades y conciencias, nos advierte
de los peligros de un sistema que, regido por políticos y financieros,
terminará por exterminar hasta el último brote de paz, justicia
e igualdad de este mundo.
Chain & the Gang es la enésima formulación del
discurso de Svenonius, un guerrillero urbano que reprende agriamente a
una sociedad occidental cuya indiferencia ha propiciado un terrible y,
tal vez, definitivo crack financiero y moral que sólo puede explicarse
y combatirse desde el absurdo, algo que el de Washington D.C., sobrado
de coherencia, hace partiendo de una máxima: «todo lo
que necesitas es un concepto. No hay ninguna razón para que usted
tenga que sonar como Led Zeppelin», que le ha permitido usar la música
como un mero canal de comunicación de sus ideales, una herramienta
con la que, mezclando Garage Rock y Soul, Rithm & Blues y Gospel, Funk
y Punk, ha sido capaz de crear esa singular estética de mesías
anticapitalista con la que subió al escenario de Planta Baja para
desentrañar las perversiones del sistema financiero (“What is a
dollar?”) y exigirle una indemnización (“Reparation”) en una
liturgia de rabia, humor y baile desenfrenado en la que Svenonius estableció
una fluida comunicación con su banda, que vestía uniforme
de presidiario, y, a pesar de las barreras idiomáticas, con el escaso
público asistente a la presentación, tragicómica coincidencia,
del segundo disco del grupo, “la música no es para todo el mundo”
(“Music’s Not for Everyone”), un compendio de las dotes proféticas
de un alma inquieta y socarrona que trata de evitarnos un lamentable final.
Quien no se haya escondido, tiempo ha tenido.
Ian Svenonius es un inclasificable agitador de conciencias, charlatán
y provocador tanto como entertainer desde los primeros 90 al frente de
grupos como Nation of Ulysses, The Make-Up, Scene Creamers o Weird War.
Su último invento se llama Chain & The Gang y proclama “abajo
la libertad… vivan las cadenas” en un compendio de funk, rock, soul, blues,
gospel garage, lo-fi y art-punk que no es más que una excusa para
sus diatribas políticas, radicales y doctrinarias. El resultado
es una especie de cruce esquizofrénico entre los Suicide de Alan
Vega y el spoken word de Jim Carroll. Su concierto programado para el mes
de octubre tuvo que ser cancelado debido a la repentina muerte de su padre.
Ahora, con un nuevo álbum recién publicado, nos congratulamos
de poder recuperar uno de los espectáculos más subversivos
que puedan disfrutarse sobre un escenario. Puro rock incendiario, puro
rock del nuevo siglo.
http://www.krecs.com/chainandthegang/t35hg_d11
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