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Es un dúo berlinés que fabrica canciones con sonidos digitales
y analógicos en clave de downtempo. Su música es capaz de
evocar imágenes y sensaciones, como pequeñas composiciones
de bandas sonoras, por ello, su puesta en escena va acompañada de
un montaje visual, de un vídeo clip para cada tema.
Cam-era
"2" es el número mágico
Cam-era está rodando. Enfoca en la historia de la música
electrónica de los últimos diez años y verás
que ha evolucionado mucho. Sobre todo en Alemania, y particularmente en
Berlín. Desde el retumbante martilleo del techno eufórico,
abarcando las estructuras del drum’n’bass, hasta el
minimalismo extremo del avant-garde. Mientras antes cualquier música
que utilizase la tecnología moderna era encasillada como "música
de ordenador", ahora esos días se han olvidado – hoy la
música electrónica tiene una variedad ilimitada de estilos,
actitudes y estructuras estéticas. Por otra parte, Beck no fue el
primero en armonizar partes de guitarra con loops de batería precisos
para crear un estilo nuevo. Ya estaban cam-era.
Habiendo trabajado juntos en el estudio durante varios años, el
músico Sven Haeusler y el cantante/letrista Karlo Hackenberger encajan
como dos piezas de un rompecabezas. Como grupo, han combinado su debilidad
por las melodías del pop clásico con las posibilidades abiertas
por la producción digital "hazlo tú mismo". Ya en 1988, los
dos hombres de Berlín habían formado el grupo pop Big Light.
Tras tres elepés y un éxito notable en la lista de singles,
como por ejemplo con "Trouble is", pasaron a concentrar su atención
en otras cosas. No obstante, la división laboral dentro del equipo
quedaba claramente definida: Haeusler trabajaba de productor independiente
y operador de mezclas (para artistas tales como Fischmob, Grönemeyer,
Lemombabies y Le Hammond Inferno) y en 1998 fundó tanto su propio
estudio de sonido (el "Svenson Suite") como su editorial musical ("Suite
Music"). Mientras tanto, Hackenberger hacía voces de doblaje para
varias producciones cinematográficas, y empezó a escribir
relatos breves.
Fue el 15 de octubre del año 1999 cuando cam-era, su nuevo proyecto
en conjunto, comenzó a tomar forma en el estudio "Suite" de Kreuzberg.
"Ir al estudio suena a demasiado trabajo" explica Haeusler, "pero al principio
no hacíamos más que andar por ahí experimentando con
unas ideas." Parece ser que ésta manera de trabajar fue muy provechosa,
ya que al cabo de sólo cuatro meses ya se habían grabado
los doce temas de su primer elepé "2". De un modo relajado, cam-era
ha hecho un disco que reúne un amplio espectro de influencias, mezclando
sonidos digitales y analógicos con el concepto eterno de canción.
Con los ritmos que se utilizan no se batirá ningún record
mundial de velocidad y los efectos sonoros no son simplemente recursos
para atraer la atención. Todo se incorpora a un robusto esquema
dramático; algunos de los temas, como el primero "Fried salmon"
plasman verdaderas ansias de vivir, mientras otros, como la triste balada
"Yes (yeah yeah)" envuelven al oyente en un niebla de electro-blues fantasmal.
Si cam-era casi nunca sobrepasa velocidades de medio tiempo es porque está
investigando a fondo las posibilidades de la música más lenta.
El silbido metálico de "As long as you keep going, you can’t
go wrong" muestra otra faceta más de la voz de Karlo Hackdnberger,
la cual luego cae en un falsete pensativo en el casi melancólico
tema "Green one". Ya sea el palpitante riff de piano y la estoica pista
de la batería de "You are here" o el chirrido rítmico que
introduce el estribillo evocador e inquietante de "Until the day", que
cada canción de cam-era pinta algo que tiene un marcado clima propio.
Cam-era te cautivará con sus temas atmosféricos que evocan
imágenes vividas en la cabeza del oyente. Estas bandas sonoras en
miniatura están pidiendo a gritos ser traducidas a otros medios.
Y por eso, las canciones tienen sus propios videoclips, En directo, estos
se proyectan en un telón de fondo mientras se está tocando
el tema correspondiente. También pueden verse por Internet (www.cam-era.com).
Cam-era: el nombre lo dice todo. Aquí no sólo encontrarás
la información de siempre acerca del grupo cam-era, sino también
llegarás a comprender bien su propio mundo privado.
Trabajando de cerca con los asesores de diseño Defcom, la página
web de cam-era ha conseguido utilizar todo el abanico de posibilidades
que ofrece Internet. Además de las noticias y los artículos
audiovisuales obligatorios, la página de cam-era trae una galería
virtual –un foro editorial expandido donde a los artistas y proyectos
de la escena de Berlín se les presenta a un público más
amplio. Y ahí también Karlo Hackenberger publica sus cuentos
y los aficionados y visitas pueden intercambiar noticias y opiniones.
Este enfoque global también hace cobrar vida a los conciertos de
cam-era. Ayudados por el multinstrumentista Thimo Sander, Sven Haeusler
y Karlo Hackenberger establecen una sala de estar atmosférica en
directo. La interacción de la música, la iluminación,
la escenografía y las proyecciones de vídeo elimina la división
entre los artistas y el público, así como muestra el universo
privado de cam-era e invita a aquellos que estén mirando y escuchando
a zambullirse y tomar parte.
Cam-era son tradicionistas a la vanguardia, cómodos en el arsenal
completo de armas que la historia del pop ha puesto a su disposición.
Su plan general es combinar los elementos presuntamente contradictorios
tales como la electrónica y la composición de baladas, o
las canciones dramáticas y los ritmos programados en unas estructuras
coherentes cuya tensión interna sea lo que les dará la vitalidad.
Desde la delicadeza exquisita hasta la fuerza salvaje, cam-era son los
maestros del salto de género.
Frankfurt.
www.sonymusic.de/columbia
www.cam-era.com
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