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14 de junio 2006 Palacio de Congresos Granada 
En el Estadio de Obras - Buenos Aires - 17 diciembre 2005 
Entrevista 00 
El Samón por Calamaro 
18-4-99 Palacio Deportes, Granada + Bob Dylan 
Calamaro: Biografia

 
 
 
 

por Ricardo Moyano 


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Calamaro 

Calamaro - Sala Industrial Copera 4-06-2011 - Foto: Francisco Ortiz - Ideal 
CALAMARO SIGUE HACIENDO DE LAS SUYAS

por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
Granada, sala Industrial Copera, 4 junio 2011 

   No prometía mucho la velada pocos minutos antes de que comenzara el show. Sin demasiada gente todavía en la sala, podía ser que el tiro saliera por la culata y la llegada de Calamaro a la capital nazarí se quedara en agua de borrajas. Pero para nada fue así. A las diez de la noche el lugar presentaba un gran aspecto, y una gran noche de puro rock and roll llegaba por delante. En un escenario quizás demasiado pequeño para tanto músico se creó un ambiente imposible de parar. Con una mezcla de “Quién asó la manteca” y “Alta suciedad” se dio el pistoletazo de salida a la gran noche de los sueños perdidos y a la vez encontrados. 

Con las primeras canciones Andrés se metió a todos sus seguidores en el bolsillo, y la verdad es que no era para menos. Llegaron “El salmón” y “Los divinos”, en las dos con Calamaro tocando el órgano, y desde ese momento todo fueron dedicatorias y momentos de comunión con el público. Con “Mi Cobain” llegó el saludo para Los Planetas y Enrique Morente, un hermano para él, muy emocionado por lo sucedido al cantaor granaíno. También desgranó “Mi propia trampa” y “No sé olvidar”, con la que presentaba su último trabajo discográfico (“Salmonalipsis Now”). Y una nueva dedicatoria, en esta ocasión a Joaquín Sabina, y esta vez con la guinda de presentar un tema rodriguiado que gana con el paso de los años (“Todavía una canción de amor”). La noche se pasaba volando, no apta para andar despistado y perderse alguno de los muchos detalles que se sucedían; entre ellos las distintas poses del cantante, lo que le da un plus al espectáculo. Y seguían cayendo más y más temas que se mantendrán en el imaginario colectivo para siempre. Fue el turno de “Tuyo siempre” (con Calamaro tocando un cencerro), y una de las joyas de la noche, “Estadio Azteca”. Algo tiene este tema que lo hace especial ante los demás, una luz ilumina los rostros de los que la escuchan, y nada vuelve a ser igual. 

   El repertorio en general estuvo bien elegido, y aunque se colaban algunas canciones no tan conocidas por su público, servían para que descansaran en parte los corazones y los pies, mientras se preparaban para las nuevas joyas que estaban por llegar. Qué decir de “Te quiero” y un nuevo guiño a sus queridos Rodríguez con “Siete segundos”. Uno de los momentos para recordar será la interpretación de “El día que me quieras” con Andrés acompañado únicamente de un órgano, que hizo las delicias de todos los presentes. Sirvió para que la banda se oxigenara un poco y volvieran de nuevo al ruedo. Con el Niño Bruno a la batería, Candy Caramelo al bajo, Julián y Diego García en las guitarras, y Alfonso “Al Pacino” Pérez en el órgano, las canciones sonaron sólidas y con la calidad suficiente que de ellas se espera. 

  Ya con la banda al completo sobre el escenario llegó el momento de “Ansia en Plaza Francia”, que esta vez dedicó al maestro Ortega Cano. “Corta pero ancha” y “Cien pájaros volando” sirvieron para que el barco hiciera una nueva parada en el puerto de Los Rodríguez, esta vez con uno de sus éxitos más aclamados (“Sin documentos”). De nuevo se acordó de más amigos, en esta ocasión de algunos que ya no están entre nosotros, los que se fueron con la música a otra parte, como es el caso de Julián Infante, Guillermo Martín y El Pato. 

   Para el final del show quedaba poco, y era una verdadera pena, porque Calamaro estaba especialmente fino, y con su look a lo John Rambo su gente tenía más ganas de guerra. Llegaron “Los chicos”, “Días distintos”, y como broche “Paloma”, otra de esas composiciones que algo tiene para que el tiempo se pare y se llene todo con su melodía y su letra. Con un público que ya cantaba a grito pelado “Estadio Azteca” antes de que comenzara la noche, y tras una hora y veinte minutos de pura efervescencia rioplatense llegaba la despedida y la correspondiente aclamación popular para que aquello no se terminara tan pronto. 

   Y el bis, aunque corto,  resultó muy efectivo; aunó de nuevo a todos los salmones para deleitarlos con “Crímenes perfectos”, otra de sus composiciones mágicas. Y como no podía ser menos, “Flaca”. Seguramente la canción de su repertorio más conocida por el gran público. Unas pocas entregas más de su ya larga trayectoria hubieran sido acogidas con los brazos abiertos por todos, pero no hubo tiempo de más. 

   Andrés Calamaro sigue sumando y manteniendo una carrera que tiene diferentes estilos y una variada paleta de colores, con todo tipo de audiciones para los momentos malos, buenos o regulares, así que por el momento continuará siendo la banda sonora de muchas personas. 


Entrevista 2011 
"La incontinencia creativa no existe"
"Algunas canciones no se terminan nunca, otras en dos horas"
Andrés Calamaro presenta 'Salmonalipsys Now' 
Europa press
Andrés Calamaro está inmerso en su nueva gira española que arrancó el pasado 5 de mayo de 2011en Santander. Calamaro tocó techo en su éxtasis creativo en el año 2000 con la publicación de 'El Salmón', quíntuple álbum con un total de 108 canciones y una década después retoma su inabarcable obra con 'Salmonalipsys Now', un lanzamiento de sólo 54 temas que acaba de ver la luz, que hace las veces de resumen de aquel exceso, y que ofrece además cinco inéditos. 

Al músico argentino, en cualquier caso, no parecen asustarle estos números tan poco habituales y avisa: "Tengo cientos de grabaciones descartadas pero interesantes". En una entrevista con Europa Press, Calamaro, afirma que "la incontinencia creativa no existe" y que lo suyo son más "lost weekend, lapsus, períodos alegremente dedicados a la acción militante permanente". Reconoce además que recientemente ha grabado "bastante", al tiempo que asegura que lo que intenta es "ser un cantante inspirado, pero sólido". 
Destaca también que descarta para publicar muchas de sus composiciones, de las que hace "una versión o dos", como le ha ocurrido en estos últimos meses, tiempo durante el que ha descartado "casi todas" porque su "discurso paranoico" le resultaba "aburrido e incómodo". "Tengo cientos de grabaciones descartadas pero interesantes, que no formaban parte de las rutas de navegación discográfica", advierte. 

En esta línea, reflexiona sobre su proceso compositivo y apunta que "algunas canciones no se terminan nunca, otras se terminan en dos horas, mientras que una letra puede escribirse en tiempo real, y algunos temas no necesitan ni escribirla". Por eso añade que en realidad no tiene "un método cronometrado". 
Sobre si cree que alguno de sus seguidores puede ser capaz de escuchar 'El Salmón' o su modo resumido 'Salmonalipsys Now' del tirón, Calamaro sentencia que "escuchar un disco entero nos convierte en personas más pacientes y profundas, más rebeldes y más intactos". Además, explica que este nuevo lanzamiento se debe a los "cortocircuitos" que en su momento vivió 'El Salmón' en sus diferentes ediciones según países. 

"En su momento tuvimos cortocircuitos en las diferentes ediciones según países y se complicó como álbum inconseguible o imposible de pagar, una realidad que contrastaba con el diseño de precios que DRO había propuesto para aquellos cinco discos al precio de uno y medio", rememora. 
A este respecto agrega que en Argentina se vendió un solo CD -el primero- y la edición original llegó importada. En el resto de América, prosigue, "fue un disco improbable", pero sin embargo "siguió cultivando incondicionales durante una década". Por eso afirma que ahora pensaron "esta contraofensiva como un "salmón perfecto y accesible, que confirme sus contenidos y dirección". 

Respecto a los próximos conciertos Calamaro explica que no se los plantea como un "real time" para tocar 'Salmonalipsys Now' en su integridad, y explica que en esta ocasión invitarán a que los asistentes presten mayor atención a los músicos que le acompañan, conocidos como quinteto MVP (Most Valuable Players). "Se trata de apartarse de la idea de los conciertos sólo para escuchar y cantar, y seguir al entramado musical que plantea este grupo de MVP", concluye. 


Otra noche con el salmón
Granada 24 mayo 2008 
por Luis Miguel Albarracín - IndyRock
Calamaro volvió a dar otra lección de cómo ser músico y no morir en el pentagrama. Aunque la hora de comienzo se alargó muchísimo (casi dos horas), y pese a no contar con telonero como se anunciaba en el cartel publicitario, el bueno de Andrelo dejó satisfechos a todos. 
Con una banda de auténtico lujo, en la que puede contar con la presencia de Candy Caramelo al bajo, el Niño Bruno en la batería o Tito Dávila en los teclados, entre otros, la palabra éxito se vislumbraba con luces de neón. 

   Asistir a un concierto del ex-Rodríguez es como ir a un karaoke con tus colegas. La gran mayoría de las canciones son conocidas por todos, y es muy difícil elegir sólo unas cuantas favoritas. 
   Sobre las doce menos veinte de la noche apareció en el recinto de Armilla un Calamaro vestido de traje y chaqueta y, por supuesto, con gafas de sol. Como pistoletazo de salida 'El salmón', una declaración de intenciones en toda regla. A partir de ese momento, más de dos horas enérgicas de música animaron aun más si cabe las fiestas del Corpus granadino. 

   El músico bonaerense y Candy Caramelo se desprendieron de sus chaquetas, y el rock and roll y otros tipos de músicas desataron la pasión contenida tras tantas horas de espera. 

   Hubo canciones para todos los gustos y de todos los estilos. La gran base del repertorio se centró en dos de sus grandes discos ('Alta suciedad' y 'Honestidad brutal'), y el álbum que está presentando en la actualidad ('La lengua popular'). De 'Alta suciedad' desgranó muchos temas ('Todo lo demás', 'Loco', 'Me arde', 'Crímenes perfectos', la que daba título al álbum o 'Flaca', quizás, la más aclamada por todos y uno de los momentos más emocionantes de la noche. De 'Honestidad brutal', y teniendo en cuenta que se trata de un disco doble, pudo escoger a placer. Eligió para la ocasión 'El día de la mujer mundial', 'Te quiero igual', 'Socio de la soledad', 'Clonazepán y circo' o 'Los aviones'. Dos de los momentos más especiales los provocaron 'Jugar con fuego', para la que se quedó solo en el escenario Andrés con el teclista Tito Dávila, y 'Paloma', que puso el broche al bis realizado por el artista. De 'La lengua popular' interpretó 'Carnaval de Brasil', 'Mi gin tonic' o 'Los chicos' (el segundo tema de la noche). Muy calurosa fue también la acogida que tuvo 'Soy tuyo', un tema lento inspirado en el gran momento sentimental que vive Calamaro. Fue extraño que 'Sexy y barrigón' no sonará por los altavoces. 

   Hubo tiempo para tocar canciones de todos sus discos. La noche se llenó de magia con su disco de tangos 'El cantante', recreándose todos con 'La libertad' y 'Estadio Azteca'. 

   En una noche en la que se tocaron todos los palos, Los Rodríguez también hicieron acto de presencia: 'A los ojos', 'Todavía una canción de amor' o 'Canal 69'. No estaban sobre el escenario Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella, pero el espíritu de su rock sigue intacto, como si el tiempo no hubiera pasado. 

   Otro de los puntos álgidos fue 'Cuatro rosas' de Gabinete Caligari. Una canción convertida en clásico hace mucho tiempo que Calamaro aprovechó para aplaudir a uno de sus grupos favoritos. También tuvo palabras de agradecimiento para Granada, por ser la tierra de Enrique Morente, y para los toreros David Fandila 'El Fandi' y Manuel Díaz 'El Cordobés', por haberlo invitado a pasar una tarde de toros en el callejón de la Monumental Frascuelo granadina. Y el tarareo del gran Lou Reed en 'Walk on the wild side' sirvió de final para uno de los temas. 
 

   A las dos de la mañana cada mochuelo se fue a su olivo, embriagados y roncos de tanto cantar durante las casi dos horas y media que duró el festejo. Quedó claro que Calamaro se encuentra en un gran momento, y que un concierto como el suyo no se ve todos los días. 
Un regalo para los sentidos
14 de junio 2006 Palacio de Congresos Granada  Lleno
por Luis Miguel Albarracín-IndyRock
Foto Lucía Rivas /Ideal
Después de pasar unos años sin poder ver a Andrés Calamaro (desde que teloneara a Bob Dylan en el Palacio de Deportes en 1999), anoche era el momento de asumir junto a él el valor del tango y su repercusión en los tiempos actuales. Un recorrido por los dos discos producidos por Javier Limón ("El cantante" de 2004 y su más reciente "Tinta roja" publicado hace escaso tiempo). Pero llevar la música de tango a los escenarios sería sacrilegio si Andrés no se rodeara de los mejores músicos. Así que para una ocasión tan especial (sólo hará tres fechas más para su gira española) no dudó en contar con artistas que son los mejores a la hora de darle vida a su instrumento. Las emociones que salieron de la armónica de Antonio Serrano permanecerán imborrables; la percusión a cargo de Israel Porrina "Piraña" imposible de clasificar en un pentagrama; la magia de Alain Pérez llevando su bajo eléctrico por bandera de una Cuba libre; el portento de José Reinoso, con una sutilidad al piano digna de una noche destinada a la posteridad; y cómo no, la sublime guitarra de un hombre unido a seis cuerdas para siempre: el Niño Josele. Chapeau para él. Y como abanderado de la causa un gaucho que atraviesa Mendoza, Rosario, La Patagonia y Buenos Aires como el arriero que algún día decide regresar. Granada, Barcelona, La Coruña o Madrid son también su casa, un argentino con pasaporte universal.
Si a unos músicos excepcionales, se le suman unos temas que han pasado el tiempo más anchos que largos, que crecen a cada escucha y que han interpretado los más grandes de la canción, entonces la noche será para enmarcar en el corazón de los últimos románticos. Sobre las diez y cuarto apareció el bueno de Andrés acompañado del Niño Josele sobre el escenario. Para no andarse con rodeos, abrió con la primera canción de "Tinta roja", "Sur". Con la siguiente se metió a todos sus seguidores en bolsillo, "Malena", y continuó con la canción que da título a su último trabajo. En esos momentos hubo un cambio de tercio. Se retiró el Niño y apareció José Reinoso para marcarse un gran "Como dos extraños", piano y voz solamente. Y a partir de ese momento, tras compartir con Reinoso "Melodía del arrabal" y "Milonga del trovador", se unieron el resto de músicos, creando un sonido indescriptible, un ambiente único. Ya con todos en sus puestos, llegó el grueso del ataque del bonaerense: "Las oportunidades" y "Mano a mano". Comenzaron a sonar los acordes de "Contigo aprendí" para, tras la primera estrofa, enlazar con "Algo contigo", uno de los momentos más dulces de la actuación. Andrés incluyó en el repertorio algunas canciones que no contienen sus dos discos de tangos, dejando lugar a nuevos temas no tan conocidos por el público. 
Pero no podía quedar ahí. Siguieron "El arriero", "El día que me quieras", una canción cantada por todo el público ("La libertad") y "Sus ojos se cerraron". Fue entonces cuando llegó uno de los dos momentos álgidos de la velada, pero sobre todo éste: la interpretación de "Estadio Azteca", una pequeña obra de arte. Con un Niño Josele que parecía tocar en las puertas del cielo ante los propios ángeles, con un público puesto en pie que más que llenar el palacio llenaba el mismísimo Estadio. Y un Andrés volcado en transmitir todo lo que lleva dentro. Un diez para el bonaerense y su equipo de estrellas mundialistas. 
El seguidor de Boca tendió su última emboscada, muy preparada para la ocasión. "Alfonsina y el mar" (incluyendo el fragmento de "Zamba de mi esperanza"), "Por una cabeza" (con unos coros muy bien hechos por el resto de músicos), "Volver", y la muy stoniana "Nostalgias", el segundo momento álgido de la velada. Todos los móviles se colapsaron, era imposible poder llevar a través del celular tanta sensualidad musical. Pero no fue el broche de oro. Éste lo puso Andrés cantando "Ranchada de los paraguayos", un tema que grabó junto al Niño Josele hace unos años incluido en un disco de este último, para terminar con todo el público de pie, pegado al escenario y cantando junto a él. La vuelta de Calamaro a Granada bien merecía una fiesta de tal magnitud, con unos asistentes entregados y deseando que Andrés siga siendo parte de la banda sonora de sus vidas. 
Andrés Calamaro al aire libre. 
En el Estadio de Obras - Buenos Aires - 17 diciembre 2005 
Por Aníbal Levaggi
Si a alguien no le gusta Calamaro, puede echarle la culpa de todo a la Bersuit Vergarabat. El grupo liderado por Gustavo Cordera fue en gran parte el responsables de la vuelta del Salmón al vivo. Fueron y son su banda de acompañamiento desde aquellos ya lejanos primeros recitales en los festivales Gesell y Siempre Rock en el verano pasado, y en la serie de shows en el Luna Park del mes de abril. Estos últimos quedaron registrados en "El Regreso", disco en vivo que fue presentado en este Obras al Aire Libre. 
Todo comenzó demasiado puntual. Pasadas las ocho y cuarto de la noche, "Output input" dio el puntapié inicial de una jornada que continuaría con "El salmon", "Te quiero igual", el clásico de Los Abuelos De La Nada "Mil horas", "Las oportunidades", "Tuyo siempre" y "La parte de adelante". Los 20000 fans (y los que iban llegando tarde y se iban sumando) disfrutaban de un recital emocionante. Los que no formaban parte del mundo Calamaro miraban de lejos y hasta algunos con fastidio (generalmente los que acompañaron a sus parejas) ya que a pesar de haber comenzado bien arriba, el recital comenzaba a bajar con "Clonazepán y circo", "Los aviones" y "Crímenes perfectos". 
A continuación llegaría el primer invitado de la noche: Vicentico. El le pondría la voz a "El cantante" y al tema de su ex grupo, Los Fabulosos Cadillacs "Vasos vacíos". Tras despedirlo, Andrés hizo dos propias ("La libertad", dedicada a los que están "privados de su libertad, los reclusos", y "Estadio Azteca", en la que comentó "no perdí mi amor al canto, entre tanto que perdí") antes de darle paso al otro invitado de la noche, Lito Nebbia (figura histórica del rock nacional, integrante de uno de los grupos fundamentales, como Los Gatos Salvajes). Con él hizo "Zamba para mi tierra", "Yo no permito" y "Para no olvidar", de Los Rodríguez, con la que el show volvió a levantar, tras el bache de las dos primeras canciones. 
Todo continuó con "Nos volveremos a ver", a la que le siguieron "Loco", "Vigilante medio argentino" y "Media Verónica", en la que explicó que no se refería a "media mujer", sino al movimiento que realizan los toreros y que lleva ese nombre. "Ok perdón" y "Alta suciedad" iban preanunciando el final, a la vez que "El cantante" agradecía con "abrazo para todos" y decía que no se podía "pedir mas de esta noche". "Flaca" y "Paloma" fueron las ultimas canciones que interpretó, mientras la gente entonaba un belicoso "es para Charly que lo mira por TV", mientras Andrés sonreía y agradecía con un pícaro "Esta todo bien". 
Los bises llegarían de la mano de "Maradona" y "No se puede", para concluir con "Mi enfermedad" y "Sin documentos". Así, cuando eran las once de la noche, la gente emprendía su retirada del estadio de Obras, con el transito cortado (a las mas de 20.000 personas que salían del recital hay que sumarle las 50.000 que habían participado de un acto evangelista en la cancha de River) y con ganas de más, ya que el hecho de salir tan temprano, dejaba la oportunidad de poder continuar la noche en otro lado. 
Muchos esperaban la vuelta a los escenarios para poder ver a una de las figuras mas respetadas del rock nacional (aunque quizás una imagen agigantada por su ausencia de la escena). El show de Obras fue una buena oportunidad para muchos de conocerlo y para otros de volver a disfrutarlo. 
18-4-99 Palacio Deportes, Granada + Bob Dylan
Organiza Musiserv
Fotos: J. E. Gomez © IndyRock 
CALAMARO +  DYLAN

Andrés Calamaro ha sido el encargado de abrir los conciertos de Bob Dylan durante su gira española, El espectáculo de Calamaro fue totalmente acústico y estará acompañado por dos de sus músicos habituales: Guillermo Martín y Candi Avello, con quienes ofrece un repertorio en el que no faltan canciones de sus anteriores discos como solista, alguno de sus éxitos con "Los Rodríguez" y un anticipo de su nuevo álbum "Honestidad Brutal". Este trabajo, se pondrá a la venta simultáneamente en España y Latinoamérica el 26 de abril, cuenta con 37 nuevas canciones grabadas durante los últimos diez meses entre Madrid, Nueva York y Buenos Aires, y mezcladas finalmente en Miami con su productor habitual, Joe Blaney. El primer sencillo será "Te quiero igual". 
CALAMARO, EL MOMENTO DEL SALMON
Entrevista (NOV. 2000) 

BASTA un «hola» para obtener una respuesta de más de una hora de Andrés Calamaro, una facilidad de palabra que en el músico argentino se traduce también en una asombrosa capacidad para componer, prueba de ello es su nuevo disco, El Salmón, 103 canciones presentadas en formato de álbum quíntuple. 
Ha sido un año durante el que Calamaro ha escrito más de trescientas canciones, pero, según confesó, «no es una obra titánica. Para hacerla respeté la ley del mínimo esfuerzo, pero lo cierto es que al hacer música puedo escribir sin parar un minuto». De hecho en algunos casos ha llegado a estar hasta tres días componiendo sin interrupción. 
El salmón, que saldrá a la venta el 13 de noviembre, fue grabado en Buenos Aires en una Tascam de cuatro pistas y «rematado en Madrid con la tecnología más puntera, aunque hubiera preferido dejarlo tal cual», asegura su creador, con quien ha colaborado el poeta Marcelo Scornik. 
El que fuera líder de Los Rodríguez, tras el éxito de sus dos álbumes en solitario Honestidad brutal y Alta suciedad, se ha convertido en una estrella en España y en su Argentina natal. Vive a caballo entre Buenos Aires y Madrid, en donde ha alquilado una casa en la que recibe a la prensa cual luminario anfitrión, tumbado en la cama de su dormitorio y rodeado de sus efectos más personales y de consumo diario. 
Una de las pretensiones de Calamaro a la hora de grabar El salmón, es que cuando «haces cinco discos a la vez, esto se convierte en una buena manera de competir contra la piratería, sobre todo, si lo vendes barato como yo. Con lo que cuestan estos cinco discos sólo podrías comprar medio gramo de coca». 
«Son ?añade? más de cien canciones en español en un mundo en el que el 90 por ciento de la música no se entiende porque está escrita en un idioma que no es el tuyo». 
El salmón, es una «producción clandestina», llena de «canciones que pueden parecer sencillas, pero que tienen una postproducción complicada». En él, Calamaro ha versionado a Mick Jagger, a los Beatles, Bod Marley, Yupanqui, Mazi y Gardel, «con un enorme respeto hacia grandes composiciones y autores clásicos». 
Este álbum quíntuple no tiene libreto, porque «no es un trabajo de ego», aunque Calamaro ofrece sus letras a través de Internet. Textos escritos «por pensamientos, no por sentimientos. A la hora de componer experimento un shock rítmico. Es como un momento de incontinencia creativa». 
Cada canción de El salmón es «una partitura musical, porque gracias a ellas he llegado a lo que se llama rock escrito», y es que el músico dice que no pretende «componer bien, sino lograr que letra y música lleguen juntas al oyente». Admirador de Dylan y de Cohen, Calamaro se lamenta de que «la música se haya convertido en un negocio, que para disimular, lo llaman industria», lo que obliga al músico a que cada canción que compone «se convierta en algo heroico».

EL Salmon (por Calamaro)
Amigos, espero que las orejas de ustedes sean las que "El salmón" estaba esperando... El salmón, disco plural y canción, apuestan por la dirección contraria y por el año de la libertad... "El salmón" canción, así como otras tantas es una pieza compartida con el poeta proto-punk: Marcelo "Cüino" Scornik, amigo de verdad y gente de letras incalculable.
Este disco fue grabado en la clandestinidad en habitaciones comunes de Buenos Aires, y completado en Madrid con la alta tecnología de las computadoras. Algunas canciones fueron regrabadas, pero la mayoría, noventa por lo menos, conservan las grabaciones domesticas en 4 pistas, en cassette normal... Los músicos, maestros y amigos, se acoplaron a las grabaciones guerrilleras con lucidez y magnifico hacer... El contenido literario del álbum es altamente honesto y adulto... verdad al pie del cañón. Un disco "del palo" poéticamente correcto. Una serie de textos que deberían ser parte de la enseñanza estudiantil... Acerca de "El salmón" canción, es una combinación armónica original... un salto de un tono y medio que da la sensación de estar abriendo una ventana para que entre el aire.
Una clara muestra de los alcances del Pop freak, y la ambigüedad de los oídos de los demás, es que nadie escucha lo que NO quiere escuchar. Es una de las canciones regrabadas con mis músicos en Madrid, ya que la grabación original no tenía mas instrumentos que una guitarra acústica.
La música se cuida sola y El salmón es una muestra inopinable de esta gran verdad.
Tampoco se pierdan las, alrededor de cien canciones que completan el gran SALMON... Un disco del siglo 22 (veintidós, el loco), una multigrabación de trinchera que da un guantazo a las grabaciones convencionales. Carente de efectos especiales, un disco para ser leído, para sentirlo en los más hondo, un disco divertido y vital de denuncia y rock & roll...
El salmón siempre sigue la misma dirección, LA Difícil, pero es un canto en si mismo a la progresión de la especie, poética y musical en este caso... una lección de supervivencia de los hombres y mujeres, libres... y un ladrillo más en mi carrera de fondo, porque mientras ustedes lean este texto yo estoy escribiendo una canción... o, posiblemente, dos a la vez... GRANDE EL SALMÓN que navega contra la corriente... PARA VIVIR.
Andrés Calamaro

Música: A.C. / letra: Marcelo Scornik / batería: El niño / bajo: Candy / guitarras: Guille + A.C. / teclado, back-up + coro: A.C. / master por Nigel Walker / grabado en SINTONIA (Madrid) por Pepo / mix: Juanito / producido por A.C.

ANDRÉS CALAMARO ha participado  en el video de su amigo Jaime Urrutia donde se le veía bien acompañado de Enrique Bumbury y Loquillo. Esta reunión se llevó a cabo en el legendario estudio madrileño Doublewtronics, del que  ha salido gran parte de la historia musical de este país. Allí se juntaron para grabar una nueva versión de un tema de Urrutia, ¿Dónde estás?,incluido en su último disco. 
Oficial
http://www.calamaro.com/ 

www.calamaropuntocom.com.ar


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Calamaro - Sala Industrial Copera 4-06-2011 - Foto: Francisco Ortiz - Ideal
 

Entrevista 2011
"La incontinencia creativa no existe"
"Algunas canciones no se terminan nunca, otras en dos horas"
Andrés Calamaro presenta 'Salmonalipsys Now'

 
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