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Billy Bragg and The Blokes
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Mercat de la Música Viva de Vic. + Titán
Teatre Atlàntida / Escenari El Sucre.
14 y 15 de septiembre.
Por Carles Font
La edición de este año del Mercat de la Música Viva
de Vic ha sido, sin duda, la mejor que se ha celebrado hasta ahora. Los
organizadores de este evento, que ha cumplido ya doce años, reunieron
a intérpretes y grupos de todo el mundo y de todos los géneros.
Pese a la reducción de conciertos respecto a estas ediciones, la
oferta musical fue heterogénea y muy atractiva. Los cantautores
Jorge Drexler, Sílvia Comes & Lídia Pujol y Javier Muguruza;
el flamenco de Miguel Poveda y Juan Gómez Chicuelo; el rock de grupos
catalanes como Sangtraït, Lax'n Bustp o Elèctrica Dharma o
el rock radical de Inadaptats o Obrint Pas son un ejemplo. El artista más
esperado por el público fue el cantautor británico Billy
Bragg. Este expunki que a finales de los setenta tocaba en un grupo llamado
Riff Raff es de unos pocos artistas que todavía están comprometidos
políticamente. Bragg grabó recientemente con los legendarios
Wilco dos discos de homenaje al pionero del country y el folk Woody Guthrie
(Mermaid Avenue y Mermaid Avenue vol. 2). En el Teatre Atlàntida
de Vic el cantautor, que aún tiene una actitud radical, un discurso
muy contundente y que rehuye en todo momento del tópico cantautor
norteamericano con guitarra acústica y una florecita en los labios,
interpretó temas de la fuerza de All your Fascits, California Stars,
el clásico Sexuality o la irónica England have English acompañado
de su nueva banda, The Blokes. Precisamente este grupo tenía otro
de los reclamos de la noche, el ex componente de los Small Faces (una de
las bandas mod más conocidas de los años sesenta) Ian McLagan,
que con su Hammond dio aún más fuerza a la actuación.
Billy Bragg se mostró simpático y sarcástico en todo
momento. En su alegato rojillo no pudo faltar una referencia a una de las
pocas cosas buenas de la Unión Europea: la detención del
dictador chileno Augusto Pinochet por parte de un juez español.
Pese a que la conciencia de clase y las ideologías están
en crisis en el mundo actual, hay personas que no cambiarán nunca.
En una línea de protesta parecida a Billy Bragg se mostraron los
mexicanos Titán, aunque éstos últimos no quieran saber
nada de política. Musicalmente, estos mexicanos son autores de un
escalofriante e irresistible techno-punk con unos riffs de guitarra que
siempre olvidan otras bandas del género. Sus ininteligibles arengas
no hicieron más que acentuar su estruendoso sonido y volver a los
que se acercaron en el escenario de El Sucre. Titán, un grupo que
cuenta con el respaldo incondicional de los Beastie Boys, presentó
su último trabajo, Elevator, y dejo boquiabiertos a todos con un
repertorio muy creativo con tema como Corazón, versión de
un clásico de Carole King, King Kong o C'mon feel the noise.
www.billybragg.co.uk
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