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HISTORIA
4,
5 y 6 de agosto Benicassim
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El Festival Internacional
de Benicàssim nació en algún momento de 1994 cuando
Miguel y José Luis Morán -responsables de la Sala Maravillas
de Madrid -, Luis Calvo -responsable del sello discográfico Elefant
Records- y Joako Ezpeleta -editor de la revista Spiral- decidieron promover
un festival internacional, básicamente orientado al pop de vanguardia
más independiente. Marginado -¿ignorado?- por los medios
de comunicación de nuestro país y profesionales del mundo
de la música en general, así como por un amplío espectro
de la población juvenil hacía el que estaba orientado.
Las
personas antes mencionadas estaban en disposición de asumir la responsabilidad
que conlleva promover un evento de este tipo, ya que sus respectivos negocios
se habían constituido en el mejor barómetro del mercado potencial
que existía en 1994 en nuestro país y en una plataforma de
lanzamiento inmejorable para llevar a buen término la empresa. Aún
así, el desconocimiento de las líneas maestras del mundo
de la contratación y de la producción, en general, se convirtieron
en un handicap importante a la hora de plantearse la primera edición
del festival y hubo que recurrir a la experiencia contrastada de profesionales
del sector, siendo, finalmente, la empresa Sold Out la contratada para
encargarse de dichos aspectos.
1995 fue el año elegido
para celebrar la primera edición del que a partir de entonces pasó
a denominarse Festival Internacional de Benicàssim. El cartel se
confeccionó en base a la demanda del mercado y con la intención
de ofrecer al público español un amplío abanico de
los sonidos más vanguardistas y las propuestas más arriesgadas
que estaban funcionando en toda Europa y, especialmente, en Reino Unido.
La presencia de nombres como Ride, The Charlatans, Supergrass, Los Planetas,
Australian Blonde, Cranes, Carter USM, Mega City Four, etcétera,
dieron al cartel la consistencia necesaria para captar la atención
de público y medios y ganar, de esta manera, la confianza de la
escena musical más vanguardista del país. El recinto que
se eligió fue el Velódromo de la localidad de Benicàssim.
Un espacio abierto con capacidad para albergar a 10.000 personas, que en
principio fue la cifra que se barajó como tope para esa primera
edición. El número final de asistentes fue de 9.000 personas.
El buen hacer de la Organización se vio reflejado, sobre todo, en
la excelente impresión que se llevaron los artistas internacionales.
Carter USM declararon meses más tarde que el FIB era el mejor Festival
en el que habían estado en su vida.
1996 fue un año de transición
y el Festival se celebró en base a los postulados del primer año.
En el cartel se incluyeron a estrellas de relumbrón como The Jesus
& Mary Chain, The Stone Roses, Orbital, The Chemical Brothers, auténticos
desconocidos en proyección ascendente como Catatonia y estrellas
por consagrar como Garbage, además de lo más granado del
panorama independiente español: Manta Ray, Mercromina, Automatics,
Parkinson D.C., Beef, Paperhouse, Silvania, etcétera. La segunda
edición se saldó con unas cifras de asistencia muy similares
a la primera. Por otro lado, resaltar que en 1996 se apuntaron algunas
novedades que se concretarían en posteriores ediciones. Nos referimos
a la fiesta de bienvenida del jueves y a la inclusión de grupos
electrónicos en el cartel. También fue ésta la edición
de las despedidas, ya que tanto Joako Ezpeleta como Luis Calvo abandonaron
la organización del Festival a finales del 96, quedando los hermanos
Morán como únicos promotores del mismo.
La tercera edición supuso
un auténtico revulsivo para la Organización, ya que la misma
se planteó metas mucho más ambiciosas desde todos los puntos
de vista. Se establece, por primera vez, una programación extra
musical con el I Ciclo de Cine y Música y una fiesta de clausura,
que no se pudo celebrar debido a las inclemencias climatológicas
que dieron al traste con la última jornada del festival. A la programación
del escenario Maravillas -escenario principal- con cabezas de cartel de
la envergadura de The Chemical Brothers, Suede y Blur, se añadieron
dos escenarios más: Escenario Maraworld, en el que se programaría
a los grupos de pop con propuestas más arriesgadas -Diabologum,
Space y Broadcast como cabezas de cartel-, y la Carpa Galax Nitsa, en la
que se celebraron todos los conciertos de música electrónica.
El Festival continuó desarrollándose en las instalaciones
deportivas del Velódromo de Benicàssim y el número
final de asistentes osciló entre los 16.000 y 18.000. Este incremento
tan importante de público, obligó a la Organización
del FIB a plantearse el traslado de los conciertos a un nuevo recinto.
La tremenda repercusión del acontecimiento, en los medios de comunicación,
de España y parte de Europa, sumado al fuerte incremento de asistentes
consolidó definitivamente el proyecto.
Las ediciones de 1998 y 1999
se han celebrado en el nuevo recinto, situado en uno de los márgenes
de la N-340 a su paso por Benicàssim, y que tiene capacidad para
30.000 personas. La idea, desde el principio, fue la de personalizar los
espacios que iban a dar cobijo a las distintas actividades a desarrollar
en dicho recinto. Por un lado, se habilitaron los espacios para albergar
los distintos escenarios; Escenario Maravillas -escenario principal-, Escenario
Maraworld -escenario destinado al pop más vanguardista-, Carpa Galax
Nitsa -música electrónica- y FIB Club -chill out-. Por otro,
se crean diversas áreas de descanso, zona de prensa, carpa de moda,
feria, etcétera.
La edición de 1998 presentó
un cartel de auténtico lujo. Nombres como Björk, el mejor concierto
de su vida según sus propias palabras, Primal Scream, The Jesus
& Mary Chain, Sonic Youth, PJ Harvey, Tindersticks, Spiritualized,
Teenage Fanclub, Fatboy Slim, Goldie, James Lavelle, Basement Jaxx, Red
House Painters, Gorky´s Zygotic Mynci, etcétera, hablan por
sí mismos. El número total de asistentes se situó
en torno a 22.000 personas. Esta edición también estuvo marcada
por la definitiva consolidación de las actividades extra musicales,
contando con una amplía programación que fue desde el cine
hasta los cursos de verano, pasando por el teatro de calle y la pasarela
de moda.
La última edición
hasta la fecha, ha sido la del año 1999, en la que los principales
atractivos fueron Blur, Suede, Massive Attack, Ocean Colour Scene, The
Jon Spencer Blues Explosion, Bis, Stereophonics, Mercury Rev, The Charlatans,
The Chemical Brothers, 4 Hero, Cassius, Les Rythmes Digitales, Jimi Tenor,
etcétera. El número de asistentes se situó en 25.000.
Respecto a las actividades extra musicales, reseñar que se incorporó
la Danza a la programación de las mismas. Con el éxito de
la edición de 1999 se ha reforzado aún más, si cabe,
la posición del Festival Internacional de Benicàssim, tanto
a nivel estatal como europeo. Los artistas continúan hablando maravillas
de la Organización, baste la presencia de The Chemical Brothers
durante cuatro ediciones consecutivas para corroborar lo que decimos. Cada
edición crece el número de asistentes, los medios de comunicación
se vuelcan con el evento, los medios extranjeros cada año son más
numerosos.

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