Audioslave rompe el bloqueo
(Concierto en Cuba)
por Michel Hernández (estudiante de Comunicación
Social)
Cuba 6 mayo 2005 Tribuna Antimperialista José Martí
/ La Habana
"El Tour cubano de Audioslave es como una esperanza para que el
libre flujo cultural se normalice entre los dos pueblos"




Fotos Rebeca y Camejo
Cerca de 20 000 jóvenes, entre ellos estudiantes extranjeros,
asistieron al primer y único concierto de la superbanda norteamericana
Audioslave en la Tribuna antimperialista José Martì,
frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana.
El grupo, formado por ex integrantes de la política banda
Rage Against The Machine, y el vocalista del desintegrado grupo de grunge
Soundgarden ofreció un concierto por más de dos horas, en
el que se enarbolaron banderas de países de América
Latina, entre ellas las de Venezuela, México Argentina y Cuba.
Uno de los miles de aficionados enardecidos por la energía de la
actuación, regaló la bandera cubana a Cornell, el que notablemente
emocionado la ondeó por varios segundos, como símbolo de
amistad con la isla caribeña, ávida de este tipo de acontecimientos
culturales.
Tom Morello, para muchos el guitarrista de mayor conciencia social
dentro del contexto del rock norteamericano, mostró en su guitarra,
frases como "Army the Homeless" y "Soul Power", que junto a la camiseta
con la frase Paix, paz en francés, y la insignia de la bandera cubana
en la muñeca izquierda, no dejaron dudas de su compromiso con la
justicia social y la necesidad de ayudar a los marginados del sistema capitalista,
mediante su música y el activismo social, razón para la cual
fundó junto a Serj Tankian vocalista de System of a
Down, Axis of Justice, organización creada para apoyar a los despojados
del sistema globalizador y crear conciencia acerca de la necesidad de poner
fin a la guerra en Irak.
El concierto, teloneado por X Alfonso, músico cubano de renombre
internacional que apuesta por fusionar los géneros contemporáneos
dentro de la música rock, rap y los ritmos electrónicos con
la música cubana, demostró la gran aceptación del
rock dentro del archipiélago y abrió nuevas puertas para
presentaciones de otros grupos de rock norteamericanos en Cuba, como mencionaban
los Audioslave un día antes en conferencia de prensa en el céntrico
Hotel Nacional, insignia del turismo cubano donde se han hospedado varios
músicos significativos dentro de la escena contemporánea
mundial.
En varias ocasiones los Audioslave con el vocal Chris Cornell,
Tom Morello a la guitarra, Tim Commerford al bajo y el baterista
Brad Wilk pusieron sus puños en alto, al estilo de los Black Panthers,
organización surgida en los años 60 para luchar por los derechos
de los negros en Estados Unidos.
Incontables amantes del rock aseguraron desde bien temprano en la mañana,
bajo el fuerte sol caribeño, un lugar que les permitiera disfrutar
del espectáculo bien cerca del tablado, mientras otros llegaron,
mochila a cuestas, la noche anterior de varias provincias del país
para no perderse uno de los acontecimientos culturales más trascendentes
de la isla en varias décadas. "Yo estoy aquí desde las 7:00
a.m.,vengo desde Bayamo, no podía faltar, parece un sueño
tener en Cuba a los músicos de Rage Against The Machine y a Chris
Cornell, en un concierto al aire libre" dijo Aldo Camino, estudiante de
26 años de la Universidad de Santiago de Cuba del país, que
llegó junto a otros fans en botella (aventón) desde el extremo
oriental del país.
Los presentes, eufóricos por estar ante una de las
más célebres superbandas del rock mundial, corearon por más
de dos horas temas como Like a Stone, Cochise, Black Hole Sun, a la par
que asumían sus cuerpos como armas de lucha y peleaban amistosamente
en círculos creados para la ocasión, ante los ojos extrañados
de numerosos policías desplegados para el suceso que transcurrió
sin incidentes.
Horas después de finalizar el concierto cuantiosos seguidores
del rock se reunían en el citadino parque de 23 y G próximo
al monumento a Salvador Allende y frente a la Facultad de Comunicación
de la Universidad de la Habana, donde acompañados de guitarras,
cantaban " Be Yourself" Like a Stone, escuchadas en un concierto que lanzó
a otras importantes bandas del contexto norteamericano y mundial. el reto
de asistir al escenario cubano.
La presentación única de Audioslave y la primera en América
Latina, se incorporó a la apertura que se vive hoy en la Isla hacia
el rock, desde que los Manic Street Preachers tocaran en el teatro capitalino
Karl Marx con la presencia del presidente Fidel Castro, un año después
el concierto de Asian Dub Foundation, hasta la presentación reciente
del maestro del rock progresivo Rick Wakeman.
El rock y el rap están demostrando dentro del territorio
cubano que a pesar de los malentendidos de décadas atrás,
son géneros en su mayoría comprometidos con las mejores causas
de justicia social, y sus exponentes movilizan a miles de jóvenes
a favor del fin de la guerra y de los movimientos antiglobalizacion.
Los integrantes del megagrupo visitaron en su corto periplo la Plaza
de la Catedral, en el Centro Histórico (La Habana Vieja), Patrimonio
de la Humanidad y la Plaza de la Revolución, emblemático
escenario donde se realizan las mayores manifestaciones políticas
de la revolución cubana.
Bill Martínez, uno de los hombres detrás del viaje de
Audioslave a Cuba, explicó convencido a la prensa internacional
y nacional, sus expectativas de este concierto en Cuba: " Mi mayor
aspiración es romper el bloqueo que la burocracia norteamericana
impone a los artistas cubanos que desean actuar allá". Chris Cornell
con una sonrisa pícara en su rostro comentó "El Tour cubano
de Audioslave es como una esperanza para que el libre flujo cultural se
normalice entre los dos pueblos"
Al finalizar el concierto Chris Cornell lanzo una mirada al infinito, cerro
los puños y dejó caer algunas lágrimas sobre suelo
cubano como reafirmando sus palabras horas después " Cuba nos tendrá
de regreso".