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25 marzo 2010 Teatro Lara, Madrid
Crónica por Nieves Herranz Muñoz - IndyRock
Fotos Silvia Casado Pérez - IndyRock


Amparo envuelve y balancea
por Nieves Herranz Muñoz - IndyRock
Elegantes, sobrios, casi al completo de negro, para avisar desde el comienzo
al despistado que aún no se hubiese enterado que no, que esto ya
no es Amparanoia, la explosiva y colorida aventura pasada de Amparo Sánchez.
Durante tres días ha venido a la capital a contárnoslo en
un lugar mágico, el precioso Teatro Lara, con su sabor clásico
y añejo, que acogió el pasado día 25 la última
de las actuaciones para presentar “Tucson-Habana”, primer disco de este
nuevo proyecto de la granaína.
Poco más de la hora prevista y el silbido de un tren anunciaba
el viaje por los múltiples sonidos y estilos por los que nos iban
a invitar los 7 músicos que salieron al escenario, desgranando al
completo ese disco que tan buena acogida ha recibido y que tanto deseábamos
ver plasmado en directo. Un pequeño problema con el ampli, nada
mejor que enfrentarse a ello desde el comienzo para que una vez resuelto
los nervios desaparezcan entre el caluroso aplauso de la gente después
de la firme carta de presentación que es “Aquí estoy” y a
la que sigue “Hoja en blanco”, temas que demuestran el perfecto engranaje
de la banda (piano, contrabajo, violonchelo, batería, trompeta,
guitarras). Sonidos cálidos y como indica la propia Amparo al presentar
“Sé que no sé”, unos temas sinceros escritos con el corazón
y unas letras íntimas que no dejan de parecerme tantas veces puro
existencialismo, tan humanas, tan llenas de miedos y esperanzas. Dos palabras
se mezclan constantes en mi cabeza durante todo el concierto: intimidad
e intensidad. Sonidos fronterizos anunciados por el propio título
del disco, y aplausos firmes y aparentemente breves que lo que dicen con
ansia es “callémonos ya, queremos más de tu música”.
Con “Mon ami, mon amour” se llena el escenario con la palabra Bonita, así,
con mayúscula, y la música envuelve y balancea a todos los
presentes mientras la guitarra eléctrica “habla” (qué buenos
y expresivos sonidos es capaz de sacar el sr. Arkarazo, caray).
Tras este corte que canta al amor desde la experiencia y la serenidad
que demuestra tener esta mujer, también hay hueco para la crítica
y el humor ácido con “Paraíso Flotante”, cargado de reminiscencias
sonoras que van del vals al mismo mediterráneo y que el público
acompaña con los coros, intuyendo que un poco más revolucionado
y con una pizca de rumba o ska, este tema podría haber sido purita
Amparanoia. Es con “Mi suerte” cuando volvemos al intimismo del que hablaba
de la mano de Amparo, que nos habla de las lágrimas que le han caído
al escribir y cantar esta canción, y la creemos al comprobar cómo
pasa con su garganta de la fuerza de la queja al lamento del dolor constantemente.
Hasta el violonchelo parece llorar a pesar del fondo optimista sobre el
que se apoya el tema, momento idóneo para enlazar con un clásico
reinventado por la cantante: “La gata sobre el tejado”. Es aquí
cuando demuestra algo que es una constante que destaca durante todo el
disco: su mejor conocimiento y exploración de su voz, dando en este
momento lo mejor de sí misma, algo que quedaba ligeramente en segundo
plano en su anterior proyecto debido a toda la fiesta de colores que suponía
su música. Perfecto control pues de su voz al bajar la intensidad,
arrastrar su voz arenosa, y sincronizarse deliciosamente con el tacto del
piano y el chelo, contenidos y explosivos los tres. Sin duda uno de los
momentos más exquisitos de la velada.
Para salir del ensueño aparece de nuevo la banda y toman la carretera
con “Turista accidental”, elevando la fuerza de todo el conjunto y acercándonos
después al sol jamaicano con “Quisiera, pero”, al que le sigue una
canción que de nuevo se acerca a la actualidad y a la crítica
y que es “Mujeres sin miedo”, donde vuelve a destacar el sonido de la guitarra
eléctrica. Con “Corazón de la realidad” seguimos viajando
por paisajes mexicanos mientras recomprobamos a través de lo estático
de la banda, la elegancia jazzística y la sobriedad en las luces
que esto es una delicatessen a disfrutar con todos los sentidos. Con “La
parrandita de las santas” aterrizamos en Cuba y el público lo festeja
cantando para alejar la mala suerte como informa Amparo en la presentación.
Gran sólo de trompeta, ganas de fiesta, tremendo aplauso y de nuevo
el silbido y traqueteo de un tren que anuncia el supuesto fin del viaje
(nadie lo quiere, es obvio, y los aplausos, silbidos, gritos y pataleos
pronto sacan a parte de la banda de nuevo al escenario). Dos guitarras
y una voz nos cantan la casi nana-mexicana que es “Desde siempre”, seguido
de un “ándale!” como grito de guerra que da comienzo a la calexica
“Colours from Cuba”, que realmente sabe a ron y tequila. Así, deja
paso al “Apagón en la Habana” para poner punto final al concierto
con una fiesta cubana y la improvisación-agradecimiento con la que
suele obsequiarnos esta mujer en sus conciertos. El público feliz
abandona sus butacas con la inevitable sonrisa que contagia Amparo Sánchez,
pues aunque cambien las formas en el fondo de su música siempre
late la misma palabra: Vida.
4 febrero 2010 Planta Baja Granada
Fotos Merche S Calle © IndyRock
Video directo y video entrevista : IndyRock
El canto redentor por Enrique Novi -
IndyRock
Amparo Sánchez Tucson-Habana
por Diego Soto-Indyrock
 
 
El canto redentor
por Enrique Novi - IndyRock
Amparo Sánchez ha protagonizado la última entrega hasta
la fecha de la serie PlantaBásico, una estupenda iniciativa por
la que la sala invita a destacados artistas del panorama local, que normalmente
presentan su trabajo en recintos de mayor aforo, a hacer lo propio reduciendo
el equipaje a lo esencial. Si antes fueron José Ignacio Lapido y
Antonio Arias, el jueves le llegó el turno a la alcalaína
que paseó por el mundo su lado más fiestero al frente de
Amparanoia. Ahora parece haberse desprovisto de la fanfarria y el colorido
de aquel proyecto para mostrarnos su cara más íntima y sosegada.
Han sido doce largos e intensos años en los que ha tenido ocasión
de patear el mundo y conocer tantas caras como para confundirlas. Tal vez
por eso haya sentido que ha llegado el momento de soltar el lastre de su
paranoia, pararse un poquito a pensar y hacernos algunas confesiones a
media voz y ritmo pausado.
Sobre las tablas apareció agarrada a su guitarra acústica
y acompañada por el buen hacer de Jordi Mestres a la eléctrica.
Los sutiles y precisos arreglos con que el catalán arropó
sus canciones se antojaban los idóneos para el tono confesional
que imprimieron a su actuación. Pero además, es que ese mismo
tono confidencial y de redención es el que rezuma su último
trabajo, el álbum Tucson-Habana que acaba de poner en circulación
estos días y el primero después de muchos años que
firma con su propio nombre. No es un gesto gratuito ni casual, pues efectivamente
Amparo se encuentra en un momento de transición, de esos en los
que uno echa la vista atrás para recapitular, respirar profundamente
en un suspiro de los que conmueven y armarse de valor para seguir adelante.
El disco está grabado con una banda completa, chelos, trompetas,
contrabajo, batería y guitarras con la ayuda de sus amigos de Calexico
en Tucson, primero, y en La Habana, después. Pero a pesar de ello
su tono melancólico y su temática nostálgica se adaptan
como la mano al guante al formato acústico que planteó en
su concierto del jueves. Y así prácticamente todo el repertorio
que interpretó es el que ha incluido en el nuevo álbum.
Un viaje que empieza en las polvorientas calles de Arizona, se empapa
de las perezosas cadencias que impone el calor del desierto para ir poquito
a poco acercándose a los mares del caribe, a los ritmos soneros
y a los lamentos arrastrados de los boleros. Desde la sinceridad que se
transmite cuando se pone el corazón abierto, con sus cicatrices,
en la interpretación. Y así completó una actuación
más en Planta Baja, aunque esta vez muchos descubrimos un ansia
redentora inédita en otras ocasiones.
Amparo Sánchez
Tucson-Habana Pias 2010
por Diego Soto-Indyrock
Desgarradoras historias en sonido analógico. Amparo Sánchez
, la que fuera líder del exitoso proyecto Amparanoia (y anteriormente,
miembro de Amparo y Los Reputados ), ha vuelto a los terrenos del juego
independiente, esta vez en solitario- y parece que definitivamente- para
presentar su nuevo trabajo, ‘Tucson-Habana’(Pias, 2010). Confiesa que ha
dejado la noche y que reflexiona bajo la sombra de la Ceiba para fijar
una nueva hoja de ruta guida por la introspección y el conocimiento
personal aumentando si cabe el afán que la mueve: comunicar.
Grabado entre los míticos estudios EGREM (Cuba) y los más
actuales Wabelab de Arizona, cuenta con la colaboración de Joey
Burns y John Covertino, actuales componentes del proyecto indie-rock Calexico.
En este arenoso disco se mezcla con dulzura el vetusto Caribe de Méjico
y Cuba con la cálida rudeza de Arizona. Un triángulo que
encaja a la perfección con la actitud de esta vitalista compositora
quien se define como “actitud rock y sentimiento de son y ranchera”. Un
extenso recorrido compuesto por catorce acogedoras pistas de fina pluma
y emulación vocal a la mejor Chavela Vargas, en el que además,
cuenta con la colaboración de la dama del son cubano, Omara
Portuondo. Este debut a solas demuestra la polivalencia compositiva de
esta universal jienense.
www.amparosanchez.info
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Video de directo, presentacióin de Tucson-Habana y entrevista
con Amparo Sánchez
4 febrero 2010 - directo en Planta Baja, entrevista en Granada
Video directo y video entrevista : J. E. Gómez / Merche S.
Calle * IndyRock |
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